Después de días de rumores, Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez ya han mostrado las primeras imágenes y detalles de su boda. La revista Vogue ha desvelado en exclusiva cómo fue el enlace, celebrado con absoluta discreción y muy lejos de la gran ceremonia multitudinaria que se había llegado a imaginar.
La pareja se dio el 'sí quiero' el pasado 11 de agosto, una fecha con un significado especial: justo diez años después de conocerse por primera vez en una tienda de Gucci de Madrid, en 2016.
El lugar elegido tampoco fue un gran hotel ni un espacio reservado para celebraciones. Cristiano y Georgina se casaron en el salón de su propia casa en Cascais, Portugal.
"Hemos decidido hacerlo en el salón de nuestra casa, donde desayunamos, almorzamos y cenamos, y donde vivimos la realidad de nuestras vidas. Dentro de 30 años quiero que los niños piensen: Algo maravilloso ocurrió en esta mesa: los votos matrimoniales de nuestros padres", ha explicado Georgina.
Gucci cierra el círculo diez años después
Los dos eligieron diseños de Gucci para una ceremonia planteada desde la sencillez. La propia firma destacó el componente simbólico de vestir a una pareja cuya historia comenzó precisamente en uno de sus establecimientos.
"Tiene algo muy romántico: un hermoso cierre de círculo, casi como un cuento de hadas moderno", señaló el director de la firma.
Georgina tenía además una petición concreta: sentirse cómoda. "No quería que en un día tan sencillo para nosotros tuviéramos que ir vestidos de gala", ha contado.
Cristiano también se ha referido abiertamente a su relación: "Sé que ella es el amor de mi vida, y creo que yo también lo soy. Creo que ella piensa que yo soy el amor de su vida".
Bendición privada en Fátima y sin luna de miel
Después de intercambiar sus votos, la pareja y su círculo más íntimo se desplazaron hasta el Santuario de Nuestra Señora de Fátima, donde recibieron una bendición privada en una capilla cerrada al público.
"Suelo evitar los lugares concurridos", ha explicado Cristiano sobre la decisión de mantener el enlace alejado de grandes celebraciones.
La pareja tampoco ha podido disfrutar de luna de miel debido al comienzo de la temporada de fútbol en Riad. Cristiano le resta importancia: "Cada día es una luna de miel".
Tras el enlace, ambos regresaron a Arabia Saudí, donde residen desde que el portugués fichó por el Al-Nassr en 2023.
Después de días de rumores, Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez ya han mostrado las primeras imágenes y detalles de su boda. La revista Vogue ha desvelado en exclusiva cómo fue el enlace, celebrado con absoluta discreción y muy lejos de la gran ceremonia multitudinaria que se había llegado a imaginar.
La pareja se dio el 'sí quiero' el pasado 11 de agosto, una fecha con un significado especial: justo diez años después de conocerse por primera vez en una tienda de Gucci de Madrid, en 2016.
El lugar elegido tampoco fue un gran hotel ni un espacio reservado para celebraciones. Cristiano y Georgina se casaron en el salón de su propia casa en Cascais, Portugal.
"Hemos decidido hacerlo en el salón de nuestra casa, donde desayunamos, almorzamos y cenamos, y donde vivimos la realidad de nuestras vidas. Dentro de 30 años quiero que los niños piensen: Algo maravilloso ocurrió en esta mesa: los votos matrimoniales de nuestros padres", ha explicado Georgina.
Gucci cierra el círculo diez años después
Los dos eligieron diseños de Gucci para una ceremonia planteada desde la sencillez. La propia firma destacó el componente simbólico de vestir a una pareja cuya historia comenzó precisamente en uno de sus establecimientos.
"Tiene algo muy romántico: un hermoso cierre de círculo, casi como un cuento de hadas moderno", señaló el director de la firma.
Georgina tenía además una petición concreta: sentirse cómoda. "No quería que en un día tan sencillo para nosotros tuviéramos que ir vestidos de gala", ha contado.
Cristiano también se ha referido abiertamente a su relación: "Sé que ella es el amor de mi vida, y creo que yo también lo soy. Creo que ella piensa que yo soy el amor de su vida".
Bendición privada en Fátima y sin luna de miel
Después de intercambiar sus votos, la pareja y su círculo más íntimo se desplazaron hasta el Santuario de Nuestra Señora de Fátima, donde recibieron una bendición privada en una capilla cerrada al público.
"Suelo evitar los lugares concurridos", ha explicado Cristiano sobre la decisión de mantener el enlace alejado de grandes celebraciones.
La pareja tampoco ha podido disfrutar de luna de miel debido al comienzo de la temporada de fútbol en Riad. Cristiano le resta importancia: "Cada día es una luna de miel".
Tras el enlace, ambos regresaron a Arabia Saudí, donde residen desde que el portugués fichó por el Al-Nassr en 2023.
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