El torero Morante de la Puebla sigue recuperándose de la cornada que sufrió el pasado lunes durante su lidia al cuarto de la tarde en un festejo de la Feria de Abril de Sevilla. Ingresado en el hospital Santa Ángela de la Cruz, el diestro ha recibido en la jornada de hoy la visita de su apoderado Pedro Marqués, al que le ha preguntado por su regreso a los ruedos.
En su calendario, además de la corrida que tiene programada para el 10 de mayo en Valladolid, Morante tiene señaladas dos fechas en la Feria de Jerez (15 y 16 de mayo). ¿Llegará a tiempo para estar presente en el coso jerezano?
Su apoderado, sobre la conversación mantenida con el diestro vinculada a su regreso, ha comentado: “De la reaparición hemos hablado desde el primer momento. Me preguntó cómo había salido el toro y ya empezamos a barajar fechas, que si dentro de un mes…”. Teniendo en cuenta que quedan tres semanas para su doble cita en Jerez, en estos momentos se antoja complicada la presencia del torero de La Puebla del Río en la plaza de la calle Circo.
La evolución de Morante
En cuanto a la evolución del estado de salud de Morante, Marqués ha señalado en Antena 3 que “está bien, bastante animado. No tiene dolor y la fiebre no ha aparecido, que es algo bastante positivo. Se ha levantado y se ha movido bastante de un lado a otro”.
El apoderado ha añadido que “el riesgo de infección todavía existe; ahora, desgraciadamente, son las horas en que pueden surgir complicaciones. Tenemos la esperanza de que todo salga bien y pronto recobremos la sonrisa y la alegría".
Hay que recordar que el diagnóstico médico ofrecido por Octavio Mulet, cirujano que le operó de urgencia en la enfermería de la Maestranza, hablaba de un pronóstico "muy grave" por “herida por asta de toro en margen anal posterior con una trayectoria de unos 10 centímetros, lesionando parcialmente musculatura esfinteriana anal y con perforación en cara posterior de recto de 1,5 cm".







