La grave cornada sufrida por Morante de la Puebla en la plaza de la Maestranza de Sevilla ha abierto un escenario de incertidumbre sobre su participación en la próxima Feria del Caballo de Jerez 2026. El diestro está anunciado para dos tardes en las que ya se había colgado el cartel de no hay billetes, reflejo del enorme interés por su presencia.
Una cornada de “pronóstico muy grave” que marca el calendario taurino
Tras el percance de esta tarde, el torero fue intervenido de urgencia en la enfermería del coso sevillano. El parte médico, firmado por el doctor Octavio Mulet Zayas, describe un cuadro de gravedad al señalar que presenta un “pronóstico muy grave”. La intervención se produjo inmediatamente después de la cogida.
El informe detalla que el torero sufre una “herida por asta de toro en margen anal posterior con una trayectoria de unos 10 centímetros, lesionando parcialmente musculatura esfinteriana anal y con perforación en cara posterior de recto de 1,5 cm”. Actualmente, permanece hospitalizado tras la operación, iniciando un proceso que combinará recuperación y posterior rehabilitación.
Las primeras estimaciones médicas apuntan a un periodo de baja que podría superar los cuatro meses, lo que condiciona de forma directa su agenda en plena temporada. De confirmarse estos plazos, su ausencia en Jerez sería prácticamente inevitable.
Pendiente de la evolución del torero
La posible baja de Morante supondría un duro golpe para la Feria del Caballo de Jerez 2026. La edición de este año se presenta como homenaje a Rafael de Paula y Álvaro Domecq, figuras históricas del toreo jerezano fallecidas en 2025.
El viernes 15 de mayo está prevista la primera comparecencia del diestro de La Puebla junto a Sebastián Castella y Roca Rey, con toros de Jandilla. Para el sábado 16, el cartel lo situaba junto a José María Manzanares y Juan Ortega, en una corrida con reses de Álvaro Núñez. La evolución clínica del torero será determinante en las próximas semanas.





