Los incendios que afectan a la Comunidad de Madrid y a la provincia de Ávila han sido ya declarados emergencia nacional tras obligar al confinamiento y la evacuación de más de 60.000 personas. La situación sigue siendo especialmente preocupante y las autoridades han reconocido que, en algunos momentos, el fuego ha llegado a estar "fuera de la capacidad de extinción", lo que ha obligado a concentrar todos los esfuerzos en frenar el avance de las llamas durante una jornada considerada decisiva.
La magnitud del desastre ha llevado a la propia presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a calificarlo como "el más grave registrado en la historia de la región". Mientras los equipos de emergencias trabajan sin descanso para contener el fuego, la incertidumbre y la tensión se han apoderado de miles de vecinos que permanecen pendientes de cada actualización sobre la evolución del incendio.
Uno de los frentes más preocupantes, iniciado el jueves por la tarde en San Martín de Valdeiglesias, ha conseguido cruzar el Pantano de San Juan, uno de los enclaves más frecuentados de la Comunidad de Madrid en verano por miles de madrileños y turistas que cada año buscan refugio del calor junto al agua. Este 2026, sin embargo, la estampa que deja el embalse es completamente desoladora.
Viviendas de rostros conocidos, en la diana de las llamas
El avance del fuego en torno al Pantano de San Juan ha generado alarma entre los propietarios de algunas de las viviendas más exclusivas de la zona. Entre ellos figuran nombres tan conocidos como Zinedine Zidane, Ronaldo Nazário, Carlos Sainz, el presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, o el presentador David Broncano, quienes eligieron este entorno como lugar de descanso por su cercanía a la capital. Por el momento no ha trascendido si alguna de estas propiedades ha sufrido daños, aunque la evolución del incendio mantiene en vilo tanto a vecinos como a propietarios.
En la provincia de Ávila, el fuego ha golpeado con especial dureza a Burgohondo, municipio donde se originó el incendio, así como a Navaluenga y El Tiemblo. La rápida propagación de las llamas y la densa columna de humo han obligado a evacuar en El Tiemblo una urbanización completa, un complejo de turismo rural y a los residentes de dos centros para personas mayores, en una actuación preventiva ante la gravedad de la situación.
"Si el infierno existe, nos ha pasado por encima", ha llegado a confesar Arturo Varas, alcalde de El Tiemblo, en declaraciones al programa Hoy por hoy de la Cadena Ser. Los vecinos del municipio, además, han sufrido incidencias en el suministro eléctrico y continúan confinados por la gran cantidad de humo acumulado, mientras los problemas de acceso obligan a mantener las restricciones vigentes y a pedir a la población que evite cualquier desplazamiento no esencial.
La batalla por salvar el Castañar y "lo poco que nos queda"
El incendio ha arrasado ya una parte muy significativa del monte de El Tiemblo, y la principal preocupación se centra ahora en el Castañar, uno de los espacios naturales más emblemáticos del municipio, situado dentro de la Reserva Natural del Valle de Iruelas. Según las estimaciones del propio alcalde, las llamas ya han calcinado entre el 80 y el 85% de la superficie de monte del término municipal.
Arturo Varas ha reconocido haber realizado personalmente varias llamadas para reclamar más medios aéreos con el objetivo de proteger este bosque milenario y salvar, en sus propias palabras, "lo poco que nos queda". Entre lo que está en juego se encuentra El Abuelo, un castaño centenario de más de 500 años convertido en símbolo del municipio, cuyo entorno atrae cada otoño a numerosos visitantes.
Ante la gravedad de la situación, el Gobierno de España ha desplegado un amplio operativo en la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila, con 1.201 efectivos y 400 medios terrestres de la UME, más de 1.100 agentes de la Guardia Civil y Protección Civil, y más de 20 medios aéreos. Según ha informado Moncloa en su cuenta de X, el dispositivo se completa con 220 agentes de la Policía Nacional, 110 efectivos de Protección Civil y una veintena de trabajadores del CSIC, mientras que la Guardia Civil ha aportado, además de sus 1.085 agentes, 60 vehículos y dos helicópteros. Por su parte, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha sumado un centenar de efectivos, 11 aviones, 8 helicópteros y una Unidad Móvil de Análisis y Planificación.
Los incendios que afectan a la Comunidad de Madrid y a la provincia de Ávila han sido ya declarados emergencia nacional tras obligar al confinamiento y la evacuación de más de 60.000 personas. La situación sigue siendo especialmente preocupante y las autoridades han reconocido que, en algunos momentos, el fuego ha llegado a estar "fuera de la capacidad de extinción", lo que ha obligado a concentrar todos los esfuerzos en frenar el avance de las llamas durante una jornada considerada decisiva.
La magnitud del desastre ha llevado a la propia presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a calificarlo como "el más grave registrado en la historia de la región". Mientras los equipos de emergencias trabajan sin descanso para contener el fuego, la incertidumbre y la tensión se han apoderado de miles de vecinos que permanecen pendientes de cada actualización sobre la evolución del incendio.
Uno de los frentes más preocupantes, iniciado el jueves por la tarde en San Martín de Valdeiglesias, ha conseguido cruzar el Pantano de San Juan, uno de los enclaves más frecuentados de la Comunidad de Madrid en verano por miles de madrileños y turistas que cada año buscan refugio del calor junto al agua. Este 2026, sin embargo, la estampa que deja el embalse es completamente desoladora.
Viviendas de rostros conocidos, en la diana de las llamas
El avance del fuego en torno al Pantano de San Juan ha generado alarma entre los propietarios de algunas de las viviendas más exclusivas de la zona. Entre ellos figuran nombres tan conocidos como Zinedine Zidane, Ronaldo Nazário, Carlos Sainz, el presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, o el presentador David Broncano, quienes eligieron este entorno como lugar de descanso por su cercanía a la capital. Por el momento no ha trascendido si alguna de estas propiedades ha sufrido daños, aunque la evolución del incendio mantiene en vilo tanto a vecinos como a propietarios.
En la provincia de Ávila, el fuego ha golpeado con especial dureza a Burgohondo, municipio donde se originó el incendio, así como a Navaluenga y El Tiemblo. La rápida propagación de las llamas y la densa columna de humo han obligado a evacuar en El Tiemblo una urbanización completa, un complejo de turismo rural y a los residentes de dos centros para personas mayores, en una actuación preventiva ante la gravedad de la situación.
"Si el infierno existe, nos ha pasado por encima", ha llegado a confesar Arturo Varas, alcalde de El Tiemblo, en declaraciones al programa Hoy por hoy de la Cadena Ser. Los vecinos del municipio, además, han sufrido incidencias en el suministro eléctrico y continúan confinados por la gran cantidad de humo acumulado, mientras los problemas de acceso obligan a mantener las restricciones vigentes y a pedir a la población que evite cualquier desplazamiento no esencial.
La batalla por salvar el Castañar y "lo poco que nos queda"
El incendio ha arrasado ya una parte muy significativa del monte de El Tiemblo, y la principal preocupación se centra ahora en el Castañar, uno de los espacios naturales más emblemáticos del municipio, situado dentro de la Reserva Natural del Valle de Iruelas. Según las estimaciones del propio alcalde, las llamas ya han calcinado entre el 80 y el 85% de la superficie de monte del término municipal.
Arturo Varas ha reconocido haber realizado personalmente varias llamadas para reclamar más medios aéreos con el objetivo de proteger este bosque milenario y salvar, en sus propias palabras, "lo poco que nos queda". Entre lo que está en juego se encuentra El Abuelo, un castaño centenario de más de 500 años convertido en símbolo del municipio, cuyo entorno atrae cada otoño a numerosos visitantes.
Ante la gravedad de la situación, el Gobierno de España ha desplegado un amplio operativo en la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila, con 1.201 efectivos y 400 medios terrestres de la UME, más de 1.100 agentes de la Guardia Civil y Protección Civil, y más de 20 medios aéreos. Según ha informado Moncloa en su cuenta de X, el dispositivo se completa con 220 agentes de la Policía Nacional, 110 efectivos de Protección Civil y una veintena de trabajadores del CSIC, mientras que la Guardia Civil ha aportado, además de sus 1.085 agentes, 60 vehículos y dos helicópteros. Por su parte, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha sumado un centenar de efectivos, 11 aviones, 8 helicópteros y una Unidad Móvil de Análisis y Planificación.
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