La
Fiscalía General del Estado de Medio Ambiente y Urbanismo ha iniciado un expediente gubernativo de oficio por la denuncia interpuesta por
Verdemar-Ecologistas en Acción como consecuencia de movimientos de tierra ("desmonte de
más de 3.000 acebuches y otras especies") para ejecutar el proyecto
Fondo de Barril en la refinería Gibraltar–San Roque propiedad de Cepsa.
La Comisión Delegada para Asuntos Económicos de la Junta de Andalucía dio en junio pasado
el primer paso para declarar de interés estratégico para Andalucía un proyecto que se ha anunciado que prevé generar una
inversión directa de casi 1.000 millones de euros en los próximos tres años y que, durante la fase de construcción,
generará unos 3.200 puestos de trabajo.
Mientras llega la declaración, presumiblemente este otoño, la organización conservacionista denuncia que "se han movido a cielo abierto
más de 200.000 metros cúbicos de áridos y han arrancado miles de acebuches y matorral mediterráneo, incumpliendo la Ley 21/2013 de 9 de diciembre, de Evaluación Ambiental". Y añaden: "El
Ayuntamiento de San Roque ha obviado nuestras
denuncias desde hace meses".
El proyecto usurpa hasta restos arqueológicos de la ciudad de Carteia
El proyecto Fondo de Barril se encuentra en exposición pública y los movimientos de tierra siguen con el beneplácito del Ayuntamiento de San Roque y la Junta de Andalucía, han insistiendo, para agregar que en estos momentos se está "desmontando la zona conocida como Los Castellones, en San Roque, esquilmando todo ser vivo, usurpando vías pecuarias y
restos arqueológicos de la ciudad de Carteia".
Los camiones trabajan día y noche y depositan los áridos extraídos del monte de Los Castellones en la
cantera de La Doctora, también en San Roque, en una carretera (CA 2321) que no reúne las condiciones para el tránsito de camiones bañera y vehículos con mercancías peligrosas. Son varias las denuncias hechas por poner en peligro a ciudadanos que usan esa carretera para ir a la playa de Guadarranque; estos hechos, han sostenido desde Ecologistas, pueden ser constitutivos de los
delitos de prevaricación y contra los recursos naturales y el medio ambiente del Código Penal y los relativos al patrimonio histórico.
El proyecto, relataban desde el Gobierno andaluz hace unos meses, consiste en la ampliación de la refinería Gibraltar-San Roque mediante la instalación de una nueva unidad de hidrocraqueo denominada 'LC-Fining', a la que se acompañará de unidades para la reducción del impacto medioambiental. Se trata de un proceso, el LC-Fining, inédito en España(en Europa hay cinco unidades de las 16 licenciadas en el mundo) y su función consiste en tratar los productos pesados del proceso de destilación con hidrógeno y en presencia de un catalizador para producir destilados medios bajos en azufre, de mayor calidad.
Ello permitirá, sin aumentar la capacidad de tratamiento de la refinería, convertir alimentación pesada (residuo de vacío) en productos más ligeros, obteniendo así un mayor índice de conversión. Asimismo, contribuirá a aumentar la producción de productos de mayor valor añadido, como son los destilados medios y VGO (Gasóleo de Vacío). La nueva unidad, con una superficie de unas 24,56 hectáreas, supondrá un incremento del 14% de las instalaciones de la fábrica de San Roque, y precisará para su explotación de unos 355 puestos de trabajo.
La
Fiscalía General del Estado de Medio Ambiente y Urbanismo ha iniciado un expediente gubernativo de oficio por la denuncia interpuesta por
Verdemar-Ecologistas en Acción como consecuencia de movimientos de tierra ("desmonte de
más de 3.000 acebuches y otras especies") para ejecutar el proyecto
Fondo de Barril en la refinería Gibraltar–San Roque propiedad de Cepsa.
La Comisión Delegada para Asuntos Económicos de la Junta de Andalucía dio en junio pasado
el primer paso para declarar de interés estratégico para Andalucía un proyecto que se ha anunciado que prevé generar una
inversión directa de casi 1.000 millones de euros en los próximos tres años y que, durante la fase de construcción,
generará unos 3.200 puestos de trabajo.
Mientras llega la declaración, presumiblemente este otoño, la organización conservacionista denuncia que "se han movido a cielo abierto
más de 200.000 metros cúbicos de áridos y han arrancado miles de acebuches y matorral mediterráneo, incumpliendo la Ley 21/2013 de 9 de diciembre, de Evaluación Ambiental". Y añaden: "El
Ayuntamiento de San Roque ha obviado nuestras
denuncias desde hace meses".
El proyecto usurpa hasta restos arqueológicos de la ciudad de Carteia
El proyecto Fondo de Barril se encuentra en exposición pública y los movimientos de tierra siguen con el beneplácito del Ayuntamiento de San Roque y la Junta de Andalucía, han insistiendo, para agregar que en estos momentos se está "desmontando la zona conocida como Los Castellones, en San Roque, esquilmando todo ser vivo, usurpando vías pecuarias y
restos arqueológicos de la ciudad de Carteia".
Los camiones trabajan día y noche y depositan los áridos extraídos del monte de Los Castellones en la
cantera de La Doctora, también en San Roque, en una carretera (CA 2321) que no reúne las condiciones para el tránsito de camiones bañera y vehículos con mercancías peligrosas. Son varias las denuncias hechas por poner en peligro a ciudadanos que usan esa carretera para ir a la playa de Guadarranque; estos hechos, han sostenido desde Ecologistas, pueden ser constitutivos de los
delitos de prevaricación y contra los recursos naturales y el medio ambiente del Código Penal y los relativos al patrimonio histórico.
El proyecto, relataban desde el Gobierno andaluz hace unos meses, consiste en la ampliación de la refinería Gibraltar-San Roque mediante la instalación de una nueva unidad de hidrocraqueo denominada 'LC-Fining', a la que se acompañará de unidades para la reducción del impacto medioambiental. Se trata de un proceso, el LC-Fining, inédito en España(en Europa hay cinco unidades de las 16 licenciadas en el mundo) y su función consiste en tratar los productos pesados del proceso de destilación con hidrógeno y en presencia de un catalizador para producir destilados medios bajos en azufre, de mayor calidad.
Ello permitirá, sin aumentar la capacidad de tratamiento de la refinería, convertir alimentación pesada (residuo de vacío) en productos más ligeros, obteniendo así un mayor índice de conversión. Asimismo, contribuirá a aumentar la producción de productos de mayor valor añadido, como son los destilados medios y VGO (Gasóleo de Vacío). La nueva unidad, con una superficie de unas 24,56 hectáreas, supondrá un incremento del 14% de las instalaciones de la fábrica de San Roque, y precisará para su explotación de unos 355 puestos de trabajo.
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