sociedad

Francia, entre llamas y saqueos, en una nueva jornada de disturbios: arde el Ayuntamiento de Limoges tras ser asaltado

El fuego provocó el derrumbe de la techumbre del edificio del siglo XIX. Las protestas contra el encarecimiento de la vida dejaron disturbios y saqueos en varias ciudades

  • Arde el histórico Ayuntamiento de Limoges en una jornada con 1.200 detenidos en Francia.

El fuego alcanzó las plantas superiores y terminó derrumbando la techumbre. El Ayuntamiento de Limoges quedó prácticamente destruido este sábado tras un incendio provocado durante un ataque de manifestantes, en una jornada de protestas sociales que dejó 1.200 detenidos y 150 policías y gendarmes heridos en Francia, según las autoridades.

El asalto ocurrió hacia las 17.00 horas. Varios cientos de personas incendiaron el edificio y dejaron coches volcados delante de la sede municipal. Aunque los asaltantes fueron evacuados rápidamente, las llamas continuaron propagándose.

Un monumento histórico arrasado por las llamas

Construido entre 1876 y 1883 y declarado monumento histórico, el Ayuntamiento combinaba estilos de finales del Renacimiento y de la época de Luis XIII, tomando como base el antiguo Ayuntamiento de París.

Su alcalde, Guillaume Guérin, condenó el ataque. "No hay palabras para condenar lo que ha ocurrido, de tan abyecto que es", declaró.

Según su relato, los policías municipales lograron escapar cuando los asaltantes entraron amenazándolos de muerte. También sostuvo que los agentes nacionales carecían de medios suficientes para contener a los manifestantes violentos.

Guérin anunció que organizarían la continuidad de la atención municipal: "Han destruido un edificio que los habitantes de Limoges aman, pero no han destruido el servicio público".

Protestas multitudinarias y saqueos en otras ciudades

Las movilizaciones contra el encarecimiento de la vida reunieron a 550.000 personas, según las autoridades, y 800.000, según los organizadores. El llamamiento, difundido en redes bajo el nombre "Amarillos y Jóvenes", convocaba a chalecos amarillos, estudiantes, agricultores, profesores y jubilados, entre otros colectivos.

También hubo daños en ayuntamientos de Marsella y Lille. En París se registraron vehículos incendiados y comercios saqueados.

El presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió de que los responsables serían perseguidos y castigados. El primer ministro, Sébastien Lecornu, acusó a La Francia Insumisa de estar detrás de las protestas, mientras su líder, Jean-Luc Mélenchon, rechazó vincular su movimiento con los saqueos.

La movilización coincide con la búsqueda de apoyos del Gobierno para aprobar unos presupuestos de 2027 que contemplan un ajuste fiscal de 54.000 millones de euros.

El fuego alcanzó las plantas superiores y terminó derrumbando la techumbre. El Ayuntamiento de Limoges quedó prácticamente destruido este sábado tras un incendio provocado durante un ataque de manifestantes, en una jornada de protestas sociales que dejó 1.200 detenidos y 150 policías y gendarmes heridos en Francia, según las autoridades.

El asalto ocurrió hacia las 17.00 horas. Varios cientos de personas incendiaron el edificio y dejaron coches volcados delante de la sede municipal. Aunque los asaltantes fueron evacuados rápidamente, las llamas continuaron propagándose.

Un monumento histórico arrasado por las llamas

Construido entre 1876 y 1883 y declarado monumento histórico, el Ayuntamiento combinaba estilos de finales del Renacimiento y de la época de Luis XIII, tomando como base el antiguo Ayuntamiento de París.

Su alcalde, Guillaume Guérin, condenó el ataque. "No hay palabras para condenar lo que ha ocurrido, de tan abyecto que es", declaró.

Según su relato, los policías municipales lograron escapar cuando los asaltantes entraron amenazándolos de muerte. También sostuvo que los agentes nacionales carecían de medios suficientes para contener a los manifestantes violentos.

Guérin anunció que organizarían la continuidad de la atención municipal: "Han destruido un edificio que los habitantes de Limoges aman, pero no han destruido el servicio público".

Protestas multitudinarias y saqueos en otras ciudades

Las movilizaciones contra el encarecimiento de la vida reunieron a 550.000 personas, según las autoridades, y 800.000, según los organizadores. El llamamiento, difundido en redes bajo el nombre "Amarillos y Jóvenes", convocaba a chalecos amarillos, estudiantes, agricultores, profesores y jubilados, entre otros colectivos.

También hubo daños en ayuntamientos de Marsella y Lille. En París se registraron vehículos incendiados y comercios saqueados.

El presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió de que los responsables serían perseguidos y castigados. El primer ministro, Sébastien Lecornu, acusó a La Francia Insumisa de estar detrás de las protestas, mientras su líder, Jean-Luc Mélenchon, rechazó vincular su movimiento con los saqueos.

La movilización coincide con la búsqueda de apoyos del Gobierno para aprobar unos presupuestos de 2027 que contemplan un ajuste fiscal de 54.000 millones de euros.

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