Buenas noticias para Curro Romero. El torero ha recibido este viernes el alta hospitalaria después de permanecer varios días ingresado en el Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla a causa de una neumonía. A sus 92 años, el Faraón de Camas continuará ahora la recuperación en casa, acompañado por su mujer, Carmen Tello.
La mejoría ya se esperaba desde las últimas horas. Este jueves, Tello avanzaba que, si la evolución seguía siendo favorable, podrían abandonar el centro médico. "Si hoy pasa bien el día, probablemente nos iremos para casa mañana, viernes", explicó entonces.
Finalmente, el pronóstico se cumplió. Curro Romero salió del hospital en silla de ruedas, sonriente y acompañado por su esposa, mostrando su cariño a los periodistas que aguardaban en las inmediaciones. Cuando uno de ellos le pidió que no volviera a dar un susto semejante, el maestro respondió con un breve "Dios quiera".
Su mujer también expresó su alivio después de estos días de preocupación. "A ver si es capaz de estar una temporadita, para que nos podamos relajar", señaló. Aunque reconoció que el diestro se encuentra "más flojito", destacó su capacidad para sobreponerse: "Tiene tal fuerza de voluntad que nada. Ya está, ya está pasado. Ya no ha habido complicaciones y gracias a Dios", señala Semana.
Buenas noticias para Curro Romero. El torero ha recibido este viernes el alta hospitalaria después de permanecer varios días ingresado en el Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla a causa de una neumonía. A sus 92 años, el Faraón de Camas continuará ahora la recuperación en casa, acompañado por su mujer, Carmen Tello.
La mejoría ya se esperaba desde las últimas horas. Este jueves, Tello avanzaba que, si la evolución seguía siendo favorable, podrían abandonar el centro médico. "Si hoy pasa bien el día, probablemente nos iremos para casa mañana, viernes", explicó entonces.
Finalmente, el pronóstico se cumplió. Curro Romero salió del hospital en silla de ruedas, sonriente y acompañado por su esposa, mostrando su cariño a los periodistas que aguardaban en las inmediaciones. Cuando uno de ellos le pidió que no volviera a dar un susto semejante, el maestro respondió con un breve "Dios quiera".
Su mujer también expresó su alivio después de estos días de preocupación. "A ver si es capaz de estar una temporadita, para que nos podamos relajar", señaló. Aunque reconoció que el diestro se encuentra "más flojito", destacó su capacidad para sobreponerse: "Tiene tal fuerza de voluntad que nada. Ya está, ya está pasado. Ya no ha habido complicaciones y gracias a Dios", señala Semana.
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