El traslado de migrantes desde las playas de Ceuta hasta el nuevo dispositivo de acogida del puerto ha comenzado a primera hora de este viernes con carreras, momentos de tensión y dificultades para controlar a la multitud. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tratan de organizar el desplazamiento ante la posibilidad de que se produzcan avalanchas, ya que el recinto tiene capacidad para 1.800 personas, frente a las más de 4.000 que se estima que permanecen en los asentamientos.
El operativo ha arrancado sobre las 6:30 horas, con grupos de migrantes acompañados a pie por los agentes hacia las instalaciones provisionales habilitadas por el Gobierno. Se trata del quinto espacio preparado para atender a las personas llegadas de forma masiva a Ceuta el pasado 31 de julio, en un dispositivo condicionado por la diferencia entre el número de migrantes y las plazas disponibles.
Carreras y momentos de tensión durante el traslado
Las fuerzas de seguridad han dividido a los migrantes en grupos para organizar el recorrido, aunque el inicio del desplazamiento ha estado marcado por momentos de tensión y dificultades para mantener el control. Algunos participantes han comenzado a correr para intentar llegar cuanto antes al recinto portuario y evitar quedarse sin plaza.
La situación se ha complicado cuando los primeros grupos han alcanzado la playa de Benítez, donde se encuentra otro de los asentamientos. Allí se han unido a las personas que permanecían en la zona, lo que ha incrementado considerablemente el número de migrantes que avanzaban hacia el puerto. La multitud ha comenzado a trotar y, minutos después, a correr por la carretera junto a la playa, sin que los agentes pudieran contener inicialmente su avance.
El desplazamiento ha quedado controlado al llegar al extremo de la playa de Benítez más próximo a la zona industrial que desemboca en el puerto. En ese punto se han incorporado refuerzos de la Policía Nacional, que han conseguido detener a la multitud. Los migrantes permanecen en la zona a la espera de que los agentes puedan reorganizar el grupo y reanudar la marcha de forma ordenada.
Un dispositivo con 1.800 plazas para más de 4.000 migrantes
La principal dificultad del operativo es la diferencia entre las personas que permanecen en los asentamientos del Trampolín y Benítez y la capacidad del nuevo recurso. Las estimaciones sitúan en más de 4.000 el número de migrantes en ambas playas, mientras que las instalaciones portuarias cuentan con unas 1.800 plazas. Esta desproporción mantiene la preocupación por lo que pueda ocurrir cuando se complete el aforo.
Fuentes de la Delegación del Gobierno han expresado su inquietud ante el riesgo de avalanchas durante el acceso al recinto, especialmente cuando se alcance el límite de capacidad y algunas personas tengan que quedarse fuera. En anteriores dispositivos, algunos migrantes que no consiguieron entrar en los recursos de acogida trataron de hacerlo por la fuerza, una circunstancia que incrementa la preocupación por la seguridad durante el traslado.
El recorrido entre las playas y el puerto es de aproximadamente dos kilómetros, aunque, según la experiencia de operaciones anteriores, cubrir esa distancia puede llevar hasta dos horas. El dispositivo se ha puesto en marcha un día después de que la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional denegara la petición del Sindicato Unificado de Policía (SUP) para paralizar de inmediato el campamento. El tribunal había suspendido cautelarmente su puesta en funcionamiento por las dudas sobre su ubicación junto a infraestructuras consideradas estratégicas, pero finalmente levantó el veto a su utilización.
El traslado de migrantes desde las playas de Ceuta hasta el nuevo dispositivo de acogida del puerto ha comenzado a primera hora de este viernes con carreras, momentos de tensión y dificultades para controlar a la multitud. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tratan de organizar el desplazamiento ante la posibilidad de que se produzcan avalanchas, ya que el recinto tiene capacidad para 1.800 personas, frente a las más de 4.000 que se estima que permanecen en los asentamientos.
El operativo ha arrancado sobre las 6:30 horas, con grupos de migrantes acompañados a pie por los agentes hacia las instalaciones provisionales habilitadas por el Gobierno. Se trata del quinto espacio preparado para atender a las personas llegadas de forma masiva a Ceuta el pasado 31 de julio, en un dispositivo condicionado por la diferencia entre el número de migrantes y las plazas disponibles.
Carreras y momentos de tensión durante el traslado
Las fuerzas de seguridad han dividido a los migrantes en grupos para organizar el recorrido, aunque el inicio del desplazamiento ha estado marcado por momentos de tensión y dificultades para mantener el control. Algunos participantes han comenzado a correr para intentar llegar cuanto antes al recinto portuario y evitar quedarse sin plaza.
La situación se ha complicado cuando los primeros grupos han alcanzado la playa de Benítez, donde se encuentra otro de los asentamientos. Allí se han unido a las personas que permanecían en la zona, lo que ha incrementado considerablemente el número de migrantes que avanzaban hacia el puerto. La multitud ha comenzado a trotar y, minutos después, a correr por la carretera junto a la playa, sin que los agentes pudieran contener inicialmente su avance.
El desplazamiento ha quedado controlado al llegar al extremo de la playa de Benítez más próximo a la zona industrial que desemboca en el puerto. En ese punto se han incorporado refuerzos de la Policía Nacional, que han conseguido detener a la multitud. Los migrantes permanecen en la zona a la espera de que los agentes puedan reorganizar el grupo y reanudar la marcha de forma ordenada.
Un dispositivo con 1.800 plazas para más de 4.000 migrantes
La principal dificultad del operativo es la diferencia entre las personas que permanecen en los asentamientos del Trampolín y Benítez y la capacidad del nuevo recurso. Las estimaciones sitúan en más de 4.000 el número de migrantes en ambas playas, mientras que las instalaciones portuarias cuentan con unas 1.800 plazas. Esta desproporción mantiene la preocupación por lo que pueda ocurrir cuando se complete el aforo.
Fuentes de la Delegación del Gobierno han expresado su inquietud ante el riesgo de avalanchas durante el acceso al recinto, especialmente cuando se alcance el límite de capacidad y algunas personas tengan que quedarse fuera. En anteriores dispositivos, algunos migrantes que no consiguieron entrar en los recursos de acogida trataron de hacerlo por la fuerza, una circunstancia que incrementa la preocupación por la seguridad durante el traslado.
El recorrido entre las playas y el puerto es de aproximadamente dos kilómetros, aunque, según la experiencia de operaciones anteriores, cubrir esa distancia puede llevar hasta dos horas. El dispositivo se ha puesto en marcha un día después de que la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional denegara la petición del Sindicato Unificado de Policía (SUP) para paralizar de inmediato el campamento. El tribunal había suspendido cautelarmente su puesta en funcionamiento por las dudas sobre su ubicación junto a infraestructuras consideradas estratégicas, pero finalmente levantó el veto a su utilización.
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