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política

Vox reconoce un acuerdo en camino pero afea al PP que "ahora tenga prisa" para la investidura cuando "tardó 12 días en llamarnos"

Manuel Gavira dice que "más pronto que tarde" tocará votar y descarta la abstención: votará sí o no a Moreno, y a día de hoy están aún el no

  • La reunión de Vox con el presidente del Parlamento andaluz.

El portavoz de Vox en el Parlamento andaluz, Manuel Gavira, ha negado que su partido haya cerrado ya un acuerdo con el PP para respaldar al presidente de la Junta en funciones y ha dejado claro que, a día de hoy, su voto es no. Gavira compareció ante los medios tras reunirse con el presidente de la Cámara, Jesús Aguirre, dentro de la primera ronda de consultas. Lo ha hecho apenas un rato después de sentarse Moreno con el propio Aguirre, caundo el presidente en funciones ha pedido acelerar el proceso para que todo llegue a buen puerto. A Gavira esa actitud le sorprende, cuando tardó "doce días" en descolgar el teléfono para empezar a negociar la gobernabilidad. Antes "marcaba los tiempos" y ahora "tienen prisa".

El dirigente recordó que el reglamento da al presidente del Parlamento un plazo de quince días "hábiles" para proponer candidato, un plazo que aún no se ha agotado. Aun así, da por hecho que el pleno de investidura llegará "más pronto que tarde", previsiblemente en los primeros días de la próxima semana.

Gavira insistió en que su "no" actual no impide que "de aquí a que se celebre" el pleno se alcance un pacto y el voto acabe siendo afirmativo. Lo que sí descartó por completo es la abstención. Esa vía sería la de permitir un Gobierno sin sumarse. Su única prisa, repitió, es lograr "un buen acuerdo para los andaluces", primero sobre las medidas y, solo después, sobre "quiénes" deben aplicarlas. "Medidas, medidas, medidas", machacó, fiel a su lema de ir "sin prisa, pero sin pausa".

El portavoz quiso rebajar la tensión en lo personal. Aseguró que los encuentros y las llamadas, de contacto diario, son "cordiales" y que hay voluntad de acuerdo por ambas partes. Eso sí, evitó concretar los puntos en negociación —fiel a la discreción pactada— y avisó de que el resultado "no será todo lo que quiere Vox e imagino que no será todo lo que quiere el Partido Popular". Su receta es la misma que la de Extremadura, Castilla y León o Valencia. Eso significa, aunque no lo ha dicho, una vicepresidencia, y alguna de las carteras clave para los puntos más importantes del programa de Vox (Agricultura, Servicios sociales, Interior...), además de otras de posible menor peso.

Una semana clave

El calendario aprieta. El propio Parlamento ha acelerado y prevé convocar el pleno "en los próximos días", según trasladó Aguirre a los portavoces. El del PP, Toni Martín, admitió que el presidente en funciones lo quiere incluso la semana que viene, aunque la fecha la fija la Cámara y el acuerdo con Vox sigue sin cerrarse, algo en lo que ambos trabajan "con discreción".

La aritmética explica el suspense. El pleno tendría dos jornadas: la primera para el discurso de Moreno y la segunda para la votación, que en primera instancia exige mayoría absoluta, es decir, al menos 55 de los 109 escaños. El PP suma 53 diputados, así que necesita como mínimo dos apoyos de Vox. Si no los logra, habría una segunda votación 48 horas después, en la que bastaría la mayoría simple: más síes que noes.

Ahí está la llave. A Moreno le valdría con sus 53 votos y la abstención de Vox… pero Gavira ya ha avisado de que no piensan abstenerse. Su voto será negativo si no hay pacto y afirmativo si lo hay. Si el pleno se celebrara lunes y martes, la segunda votación caería el jueves, de modo que Moreno podría ser presidente de su tercer mandato la semana que viene.

Enfrente, el PSOE lo tiene decidido. La portavoz socialista, María Jesús Montero, ya ha confirmado que votará en contra de la investidura de Moreno, quien ganó las elecciones pero no revalidó la mayoría absoluta. Su deseo, dijo, es que Andalucía tenga gobierno cuanto antes.

El portavoz de Vox en el Parlamento andaluz, Manuel Gavira, ha negado que su partido haya cerrado ya un acuerdo con el PP para respaldar al presidente de la Junta en funciones y ha dejado claro que, a día de hoy, su voto es no. Gavira compareció ante los medios tras reunirse con el presidente de la Cámara, Jesús Aguirre, dentro de la primera ronda de consultas. Lo ha hecho apenas un rato después de sentarse Moreno con el propio Aguirre, caundo el presidente en funciones ha pedido acelerar el proceso para que todo llegue a buen puerto. A Gavira esa actitud le sorprende, cuando tardó "doce días" en descolgar el teléfono para empezar a negociar la gobernabilidad. Antes "marcaba los tiempos" y ahora "tienen prisa".

El dirigente recordó que el reglamento da al presidente del Parlamento un plazo de quince días "hábiles" para proponer candidato, un plazo que aún no se ha agotado. Aun así, da por hecho que el pleno de investidura llegará "más pronto que tarde", previsiblemente en los primeros días de la próxima semana.

Gavira insistió en que su "no" actual no impide que "de aquí a que se celebre" el pleno se alcance un pacto y el voto acabe siendo afirmativo. Lo que sí descartó por completo es la abstención. Esa vía sería la de permitir un Gobierno sin sumarse. Su única prisa, repitió, es lograr "un buen acuerdo para los andaluces", primero sobre las medidas y, solo después, sobre "quiénes" deben aplicarlas. "Medidas, medidas, medidas", machacó, fiel a su lema de ir "sin prisa, pero sin pausa".

El portavoz quiso rebajar la tensión en lo personal. Aseguró que los encuentros y las llamadas, de contacto diario, son "cordiales" y que hay voluntad de acuerdo por ambas partes. Eso sí, evitó concretar los puntos en negociación —fiel a la discreción pactada— y avisó de que el resultado "no será todo lo que quiere Vox e imagino que no será todo lo que quiere el Partido Popular". Su receta es la misma que la de Extremadura, Castilla y León o Valencia. Eso significa, aunque no lo ha dicho, una vicepresidencia, y alguna de las carteras clave para los puntos más importantes del programa de Vox (Agricultura, Servicios sociales, Interior...), además de otras de posible menor peso.

Una semana clave

El calendario aprieta. El propio Parlamento ha acelerado y prevé convocar el pleno "en los próximos días", según trasladó Aguirre a los portavoces. El del PP, Toni Martín, admitió que el presidente en funciones lo quiere incluso la semana que viene, aunque la fecha la fija la Cámara y el acuerdo con Vox sigue sin cerrarse, algo en lo que ambos trabajan "con discreción".

La aritmética explica el suspense. El pleno tendría dos jornadas: la primera para el discurso de Moreno y la segunda para la votación, que en primera instancia exige mayoría absoluta, es decir, al menos 55 de los 109 escaños. El PP suma 53 diputados, así que necesita como mínimo dos apoyos de Vox. Si no los logra, habría una segunda votación 48 horas después, en la que bastaría la mayoría simple: más síes que noes.

Ahí está la llave. A Moreno le valdría con sus 53 votos y la abstención de Vox… pero Gavira ya ha avisado de que no piensan abstenerse. Su voto será negativo si no hay pacto y afirmativo si lo hay. Si el pleno se celebrara lunes y martes, la segunda votación caería el jueves, de modo que Moreno podría ser presidente de su tercer mandato la semana que viene.

Enfrente, el PSOE lo tiene decidido. La portavoz socialista, María Jesús Montero, ya ha confirmado que votará en contra de la investidura de Moreno, quien ganó las elecciones pero no revalidó la mayoría absoluta. Su deseo, dijo, es que Andalucía tenga gobierno cuanto antes.

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