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política

Visto para sentencia el caso del hermano del presidente: primera etapa del 'Tourmalet' judicial del PSOE

David Sánchez podría enfrentarse a una pena de seis años de cárcel si la Audiencia Provincial de Badajoz entiende que la plaza de la Diputación se creó 'ad hoc' para él y que no tuvo actividad

  • David Sánchez, hermano del presidente, rehusa hacer una última declaración en su juicio.

El juicio a David Sánchez, el hermano músico y director de orquesta de Pedro Sánchez, denominado popularmente 'caso Hermanísimo', ha quedado este martes visto para sentencia en la Audiencia Provincial de Badajoz. Se trata, sin duda, de uno de los casos de mayor trascendencia mediática de los que han pasado por esta Audiencia, primero porque atañe a un familiar directo del presidente del Gobierno y, segundo, porque la sentencia es bastante incierta. Lo que se juzga es cómo se llevaron a cabo dos contrataciones en Diputación –de una de ellas habría sido beneficiario el propio David Sánchez– y el desempeño en la plaza, en la ya famosa Oficina de Artes Escénicas, pero resulta significativo que este tema haya ido por la vía penal en lugar de por la contenciosa administrativa, lo que precisamente viene a añadir ese punto de incertidumbre, de territorio ignoto, en el que se ha adentrado la causa.

También es cierto que por estos dos supuestos 'enchufes' se llega a pedir hasta seis años por los delitos de prevaricación y tráfico de influencias. Las conclusiones a las que llegó la investigación de la UCO de la Guardia Civil han sido clave para el establecimiento de las peticiones de penas.

Las defensas de los once acusados en distinto grado han sido unánimes al pedir la absolución de los acusados. Puede parecer obvio, pero no lo es tanto si se tiene en cuenta precisamente el ingente número de acusados del que estamos hablando y que ninguno de ellos haya buscado una salida distinta al resto. En un juicio sin actuación de la Fiscalía –que no vio nunca objeto de delito y que, de hecho, ha pedido la absolución de todos los acusados– han sido las acusaciones particulares las que han llevado eso, el peso de la acusación, y como ahí estaban el PP, Vox y HazteOír y que buena parte de los acusados son afines al PSOE, pues la apelación a la política –a las ideas políticas, cuando menos– estaba servida por parte de los acusados.

Gallardo dice que "socialmente" las acusaciones han ganado el juicio

El encausado y expresidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo –que, por cierto, fue el último candidato socialista a las elecciones autonómicas de Extremadura– ha afirmado hoy, durante su derecho al último turno, que "la única culpabilidad (de los once acusados) es no tener las mismas ideas que las acusaciones particulares". Gallardo ha llegado a afirmar que, indiferentemente de lo que diga la sentencia, las acusaciones, con su actitud, "con buscar un juicio mediático paralelo", han ganado el juicio socialmente".

David Sánchez, ha declinado ejercer su derecho a esta última declaración, algo que si han hecho varios de los acusados que, en términos generales, entienden que "no se merecían el calvario por el que han pasado", en alusión tanto al juicio en sala como al mediático.

Los siete días que ha durado el juicio antes de quedar visto para sentencia han girado sobre dos temas fundamentales: el supuesto amaño de una plaza pública, creada ad hoc para el hermano de Sánchez en 2016, con la modificación del nombre de dicho puesto en 2022. El otro sería la llegada a la Diputación de un amigo del propio David Sánchez –Luis Carrero, a la sazón asesor de Moncloa– siendo el único interesado que se habría presentado a la plaza de jefe de actividades transfronterizas. 

Se da el caso de que una vez que se llevaron a cabo todos los testimonios, PP y HazteOír presentaron dos nuevos escritos que sirvieron de base a la mayoría de acusaciones para solicitar un incremento en la petición de pena, en especial para David Sánchez, que ha visto como su petición de pena ha pasado de tres a seis años.

Entre todos los casos de supuesta corrupción que salpican al Gobierno hay dos que tendrían especialmente preocupado al presidente Pedro Sánchez por lo que significa que se trate de dos familiares muy directos. De una parte estaría todo de lo que se ha hablado en este espacio sobre su hermano David y, de otra, estaríamos hablando del caso que salpica a su esposa, Begoña Gómez, en relación con la cátedra que codirigía en la Universidad Complutense de Madrid, tema por el que tendrá que prestar declaración personal ante el juez Peinado el próximo 15 de junio.

El juicio a David Sánchez, el hermano músico y director de orquesta de Pedro Sánchez, denominado popularmente 'caso Hermanísimo', ha quedado este martes visto para sentencia en la Audiencia Provincial de Badajoz. Se trata, sin duda, de uno de los casos de mayor trascendencia mediática de los que han pasado por esta Audiencia, primero porque atañe a un familiar directo del presidente del Gobierno y, segundo, porque la sentencia es bastante incierta. Lo que se juzga es cómo se llevaron a cabo dos contrataciones en Diputación –de una de ellas habría sido beneficiario el propio David Sánchez– y el desempeño en la plaza, en la ya famosa Oficina de Artes Escénicas, pero resulta significativo que este tema haya ido por la vía penal en lugar de por la contenciosa administrativa, lo que precisamente viene a añadir ese punto de incertidumbre, de territorio ignoto, en el que se ha adentrado la causa.

También es cierto que por estos dos supuestos 'enchufes' se llega a pedir hasta seis años por los delitos de prevaricación y tráfico de influencias. Las conclusiones a las que llegó la investigación de la UCO de la Guardia Civil han sido clave para el establecimiento de las peticiones de penas.

Las defensas de los once acusados en distinto grado han sido unánimes al pedir la absolución de los acusados. Puede parecer obvio, pero no lo es tanto si se tiene en cuenta precisamente el ingente número de acusados del que estamos hablando y que ninguno de ellos haya buscado una salida distinta al resto. En un juicio sin actuación de la Fiscalía –que no vio nunca objeto de delito y que, de hecho, ha pedido la absolución de todos los acusados– han sido las acusaciones particulares las que han llevado eso, el peso de la acusación, y como ahí estaban el PP, Vox y HazteOír y que buena parte de los acusados son afines al PSOE, pues la apelación a la política –a las ideas políticas, cuando menos– estaba servida por parte de los acusados.

Gallardo dice que "socialmente" las acusaciones han ganado el juicio

El encausado y expresidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo –que, por cierto, fue el último candidato socialista a las elecciones autonómicas de Extremadura– ha afirmado hoy, durante su derecho al último turno, que "la única culpabilidad (de los once acusados) es no tener las mismas ideas que las acusaciones particulares". Gallardo ha llegado a afirmar que, indiferentemente de lo que diga la sentencia, las acusaciones, con su actitud, "con buscar un juicio mediático paralelo", han ganado el juicio socialmente".

David Sánchez, ha declinado ejercer su derecho a esta última declaración, algo que si han hecho varios de los acusados que, en términos generales, entienden que "no se merecían el calvario por el que han pasado", en alusión tanto al juicio en sala como al mediático.

Los siete días que ha durado el juicio antes de quedar visto para sentencia han girado sobre dos temas fundamentales: el supuesto amaño de una plaza pública, creada ad hoc para el hermano de Sánchez en 2016, con la modificación del nombre de dicho puesto en 2022. El otro sería la llegada a la Diputación de un amigo del propio David Sánchez –Luis Carrero, a la sazón asesor de Moncloa– siendo el único interesado que se habría presentado a la plaza de jefe de actividades transfronterizas. 

Se da el caso de que una vez que se llevaron a cabo todos los testimonios, PP y HazteOír presentaron dos nuevos escritos que sirvieron de base a la mayoría de acusaciones para solicitar un incremento en la petición de pena, en especial para David Sánchez, que ha visto como su petición de pena ha pasado de tres a seis años.

Entre todos los casos de supuesta corrupción que salpican al Gobierno hay dos que tendrían especialmente preocupado al presidente Pedro Sánchez por lo que significa que se trate de dos familiares muy directos. De una parte estaría todo de lo que se ha hablado en este espacio sobre su hermano David y, de otra, estaríamos hablando del caso que salpica a su esposa, Begoña Gómez, en relación con la cátedra que codirigía en la Universidad Complutense de Madrid, tema por el que tendrá que prestar declaración personal ante el juez Peinado el próximo 15 de junio.

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