política

Resuelto el misterio de las joyas de Zapatero: el expresidente confiesa el origen de los regalos

El juez Calama ha recibido un escrito en el que Zapatero explica todo lo ocurrido con las polémicas joyas

  • Algunas de las joyas que aparecen en el sumario del caso Plus Ultra atribuidas a Zapatero.

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha remitido un escrito al juez José Luis Calama para explicar el origen de las joyas encontradas en la caja fuerte de su despacho y solicitar que se recurra a la cooperación internacional de Arabia Saudí para tratar de acreditarlo. Según sostiene su defensa, tres juegos de joyas fueron un regalo del entonces rey saudí Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud, fallecido en 2015, durante la visita oficial que realizó a España los días 18 y 19 de junio de 2007, cuando Zapatero ocupaba la Presidencia del Gobierno.

El documento señala que el monarca entregó personalmente las joyas al entonces presidente en su vivienda familiar del Palacio de la Moncloa durante aquel viaje. Se trata de tres conjuntos compuestos por collar, pulsera, sortija y pendientes, diferenciados por las piedras preciosas utilizadas: rubíes, esmeraldas y zafiros. La defensa considera que estas doce piezas representan más del 90% del valor de las más de 60 joyas localizadas en el despacho de Zapatero. El exlíder socialista sostiene que fueron una "atención personal" del monarca y que las aceptó por "deferencia".

Según su versión, Zapatero guardó esas piezas junto a otras joyas de procedencia familiar y regalos recibidos de amigos, sin darles ningún uso ni destino concreto y sin ser consciente de su valor económico. Su defensa también insiste en que la tasación de las joyas realizada por la joyería Ansorena, que situó su valor en 1,3 millones de euros, es superior al que considera correcto. Además, justifica que no se haya ofrecido antes una explicación sobre el origen de las piezas por el tiempo transcurrido desde aquel regalo, ya que han pasado 19 años desde que el monarca saudí se las entregó.

El escrito llega después de que el juez Calama estableciera un plazo de tres días para que Zapatero aportara documentación relacionada con las joyas. El expresidente, que está investigado por presuntos delitos fiscal y de contrabando en relación con estas piezas, no ha presentado documentos que acrediten directamente el origen de las doce joyas engarzadas en oro blanco. En su lugar, ha remitido informaciones sobre el viaje oficial del rey saudí a España y copias de las cartas que ha enviado a Arabia Saudí para intentar confirmar su relato. Su intención, según recoge el escrito, es "neutralizar los indicios" que puedan existir respecto a estas piezas.

La explicación de Zapatero

Zapatero explica que el 16 de junio, un día antes de comparecer ante el juez, envió a través de la Embajada de Arabia Saudí en Madrid una carta al jefe de protocolo de la Corte Real. En ella solicitaba que, "con la única pretensión de honrar a la verdad", se confirmase que las joyas procedían de un regalo realizado por Abdullah Bin Abdulaziz. Posteriormente, el 12 de agosto remitió una segunda misiva y advirtió de que "instaría" al juez a solicitar cooperación jurídica a Arabia Saudí. Ahora reclama formalmente que Calama recurra a esa vía si considera "insuficiente" su explicación y pregunte al país si durante aquella visita oficial el monarca entregó al presidente español un "obsequio de carácter personal" compuesto por los tres juegos de joyas.

Además de esas doce piezas, la defensa resta importancia al resto de las 67 joyas analizadas. Según su escrito, once carecen de valor y otras 25 no alcanzan los 1.000 euros de valor de mercado. En conjunto, estas piezas representarían el 6,8% del valor total estimado. Zapatero sostiene que se trata de objetos que han llegado a su poder y al de su núcleo familiar "a lo largo del tiempo", procedentes de antepasados, recuerdos familiares y algún obsequio recibido por relaciones de amistad. La defensa señala que estas joyas están en su poder "desde hace muchos años" y considera que carecen de relevancia para la causa.

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha remitido un escrito al juez José Luis Calama para explicar el origen de las joyas encontradas en la caja fuerte de su despacho y solicitar que se recurra a la cooperación internacional de Arabia Saudí para tratar de acreditarlo. Según sostiene su defensa, tres juegos de joyas fueron un regalo del entonces rey saudí Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud, fallecido en 2015, durante la visita oficial que realizó a España los días 18 y 19 de junio de 2007, cuando Zapatero ocupaba la Presidencia del Gobierno.

El documento señala que el monarca entregó personalmente las joyas al entonces presidente en su vivienda familiar del Palacio de la Moncloa durante aquel viaje. Se trata de tres conjuntos compuestos por collar, pulsera, sortija y pendientes, diferenciados por las piedras preciosas utilizadas: rubíes, esmeraldas y zafiros. La defensa considera que estas doce piezas representan más del 90% del valor de las más de 60 joyas localizadas en el despacho de Zapatero. El exlíder socialista sostiene que fueron una "atención personal" del monarca y que las aceptó por "deferencia".

Según su versión, Zapatero guardó esas piezas junto a otras joyas de procedencia familiar y regalos recibidos de amigos, sin darles ningún uso ni destino concreto y sin ser consciente de su valor económico. Su defensa también insiste en que la tasación de las joyas realizada por la joyería Ansorena, que situó su valor en 1,3 millones de euros, es superior al que considera correcto. Además, justifica que no se haya ofrecido antes una explicación sobre el origen de las piezas por el tiempo transcurrido desde aquel regalo, ya que han pasado 19 años desde que el monarca saudí se las entregó.

El escrito llega después de que el juez Calama estableciera un plazo de tres días para que Zapatero aportara documentación relacionada con las joyas. El expresidente, que está investigado por presuntos delitos fiscal y de contrabando en relación con estas piezas, no ha presentado documentos que acrediten directamente el origen de las doce joyas engarzadas en oro blanco. En su lugar, ha remitido informaciones sobre el viaje oficial del rey saudí a España y copias de las cartas que ha enviado a Arabia Saudí para intentar confirmar su relato. Su intención, según recoge el escrito, es "neutralizar los indicios" que puedan existir respecto a estas piezas.

La explicación de Zapatero

Zapatero explica que el 16 de junio, un día antes de comparecer ante el juez, envió a través de la Embajada de Arabia Saudí en Madrid una carta al jefe de protocolo de la Corte Real. En ella solicitaba que, "con la única pretensión de honrar a la verdad", se confirmase que las joyas procedían de un regalo realizado por Abdullah Bin Abdulaziz. Posteriormente, el 12 de agosto remitió una segunda misiva y advirtió de que "instaría" al juez a solicitar cooperación jurídica a Arabia Saudí. Ahora reclama formalmente que Calama recurra a esa vía si considera "insuficiente" su explicación y pregunte al país si durante aquella visita oficial el monarca entregó al presidente español un "obsequio de carácter personal" compuesto por los tres juegos de joyas.

Además de esas doce piezas, la defensa resta importancia al resto de las 67 joyas analizadas. Según su escrito, once carecen de valor y otras 25 no alcanzan los 1.000 euros de valor de mercado. En conjunto, estas piezas representarían el 6,8% del valor total estimado. Zapatero sostiene que se trata de objetos que han llegado a su poder y al de su núcleo familiar "a lo largo del tiempo", procedentes de antepasados, recuerdos familiares y algún obsequio recibido por relaciones de amistad. La defensa señala que estas joyas están en su poder "desde hace muchos años" y considera que carecen de relevancia para la causa.

COMENTARIOS