málaga

Los narcos ya sacan armas por las calles de Málaga sin pudor: el tiroteo en un restaurante apunta a un ajuste de cuentas

Es el segundo caso grave en apenas una semana en la capital de la Costa del Sol; en el primero murió Nacho, un joven que no tenía nada que ver con el crimen organizado

  • El bar precintado en Málaga tras el tiroteo.

La investigación sobre el tiroteo registrado este martes en Málaga, en el que un hombre de 47 años resultó herido de bala mientras cenaba, se centra en un posible ajuste de cuentas entre bandas rivales. El subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas, ha confirmado este miércoles que el enfrentamiento entre organizaciones criminales es la principal hipótesis, aunque no descarta otras vías ni ha especificado si hay varios implicados, al mantenerse las actuaciones bajo secreto sumarial.

La víctima, que recibió un disparo en la cara, fue trasladada de urgencia al hospital. Aunque en un primer momento se temió por su vida, Salas ha confirmado que evoluciona favorablemente. Se trata del segundo tiroteo registrado en Málaga en menos de una semana, un repunte violento que ha devuelto la presión del narcotráfico al debate político. Con todo, el subdelegado ha insistido en que Málaga sigue siendo una provincia segura, con un descenso paulatino de las cifras globales de criminalidad.

Por su parte, el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, reclamó este martes al Ejecutivo central un refuerzo de plantilla y medios para la Policía Nacional y la Guardia Civil. De la Torre ha vuelto a poner el foco en "la facilidad con la que el narcotráfico se mueve en toda la costa andaluza" y ha exigido a Madrid atajar el problema de "las 600 planeadoras que entran con droga en el mercado".

La muerte de Nacho

El otro episodio violento ocurrió el pasado viernes en la zona de Pinosol y se cobró la vida de un joven de 20 años. La Policía Nacional sostiene que la víctima no tenía relación con el crimen organizado ni con el tráfico de drogas y trabaja con la hipótesis de un error: los agresores lo habrían confundido con un sicario rival que creían que los vigilaba desde un banco cercano.

Aquel suceso ocurrió sobre las 11:40 horas, cuando tres hombres se aproximaron al joven cerca de su vivienda y abrieron fuego contra él. La víctima falleció horas después en el hospital. El despliegue policial posterior permitió arrestar de inmediato a uno de los sospechosos en las inmediaciones y poco después a un segundo en un piso franco investigado por la Udyco y el Greco. El tercer implicado, que intentó huir tras cambiar de ropa y aspecto, fue interceptado al final del día en Fuengirola.

El juzgado de guardia decretó prisión provisional, comunicada y sin fianza para los tres detenidos por un delito de homicidio, tras acogerse a su derecho a no declarar.

Entretanto, la madre del joven fallecido ha emitido un comunicado para rebatir cualquier especulación sobre su hijo: "Nacho era un chico bueno, trabajador y muy querido. Jamás estuvo metido en nada delictivo", ha afirmado, calificándolo como una "víctima de la extrema violencia instaurada en la sociedad y en Málaga". La familia ha agradecido el apoyo de vecinos, sanitarios y policías, al tiempo que pide un aumento firme de los recursos de seguridad para frenar esta ola de violencia.

La investigación sobre el tiroteo registrado este martes en Málaga, en el que un hombre de 47 años resultó herido de bala mientras cenaba, se centra en un posible ajuste de cuentas entre bandas rivales. El subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas, ha confirmado este miércoles que el enfrentamiento entre organizaciones criminales es la principal hipótesis, aunque no descarta otras vías ni ha especificado si hay varios implicados, al mantenerse las actuaciones bajo secreto sumarial.

La víctima, que recibió un disparo en la cara, fue trasladada de urgencia al hospital. Aunque en un primer momento se temió por su vida, Salas ha confirmado que evoluciona favorablemente. Se trata del segundo tiroteo registrado en Málaga en menos de una semana, un repunte violento que ha devuelto la presión del narcotráfico al debate político. Con todo, el subdelegado ha insistido en que Málaga sigue siendo una provincia segura, con un descenso paulatino de las cifras globales de criminalidad.

Por su parte, el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, reclamó este martes al Ejecutivo central un refuerzo de plantilla y medios para la Policía Nacional y la Guardia Civil. De la Torre ha vuelto a poner el foco en "la facilidad con la que el narcotráfico se mueve en toda la costa andaluza" y ha exigido a Madrid atajar el problema de "las 600 planeadoras que entran con droga en el mercado".

La muerte de Nacho

El otro episodio violento ocurrió el pasado viernes en la zona de Pinosol y se cobró la vida de un joven de 20 años. La Policía Nacional sostiene que la víctima no tenía relación con el crimen organizado ni con el tráfico de drogas y trabaja con la hipótesis de un error: los agresores lo habrían confundido con un sicario rival que creían que los vigilaba desde un banco cercano.

Aquel suceso ocurrió sobre las 11:40 horas, cuando tres hombres se aproximaron al joven cerca de su vivienda y abrieron fuego contra él. La víctima falleció horas después en el hospital. El despliegue policial posterior permitió arrestar de inmediato a uno de los sospechosos en las inmediaciones y poco después a un segundo en un piso franco investigado por la Udyco y el Greco. El tercer implicado, que intentó huir tras cambiar de ropa y aspecto, fue interceptado al final del día en Fuengirola.

El juzgado de guardia decretó prisión provisional, comunicada y sin fianza para los tres detenidos por un delito de homicidio, tras acogerse a su derecho a no declarar.

Entretanto, la madre del joven fallecido ha emitido un comunicado para rebatir cualquier especulación sobre su hijo: "Nacho era un chico bueno, trabajador y muy querido. Jamás estuvo metido en nada delictivo", ha afirmado, calificándolo como una "víctima de la extrema violencia instaurada en la sociedad y en Málaga". La familia ha agradecido el apoyo de vecinos, sanitarios y policías, al tiempo que pide un aumento firme de los recursos de seguridad para frenar esta ola de violencia.

COMENTARIOS