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política

La candidatura de Yolanda Díaz a la OIT une a PP y Podemos (con dardo de Pablo Iglesias): hasta 300.000 euros para un 'retiro dorado'

Antonio Maíllo ha salido este viernes al paso de las críticas y ha defendido la candidatura como "un reconocimiento merecido, sin duda" calificando de "pocas luces" las objeciones planteadas por otros partidos

  • Pedro Sánchez y Yolanda Díaz, en un acto juntos el pasado mes de febrero.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, confirmó este jueves que el Ejecutivo presentará la candidatura de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, para dirigir la Organización Internacional del Trabajo (OIT), tal y como había adelantado previamente EL ESPAÑOL. A través de sus redes sociales, Sánchez afirmó que "es un honor anunciar la candidatura de Yolanda Díaz para dirigir la OIT" y destacó su "experiencia, trayectoria y vocación de consenso", cualidades que, a su juicio, la convierten en una "excelente candidata" para liderar esta institución vinculada a Naciones Unidas. Por su parte, la propia Díaz señaló a través de su perfil en BlueSky que la OIT es "la casa común del trabajo en el mundo" y expresó que representar esta candidatura supone "un orgullo y una responsabilidad enorme" para España, Europa y el Sur global.

El anuncio provocó reacciones críticas desde posiciones políticas opuestas, coincidiendo el Partido Popular y Podemos en entender la propuesta como una recompensa de Sánchez a Díaz por su comportamiento durante los últimos meses, marcados por los casos de corrupción que han afectado al PSOE. El exvicepresidente Pablo Iglesias fue especialmente crítico, augurando que Díaz se convertirá en "la afiliada de CCOO mejor pagada de la historia" y describiendo el cargo como una posición "sin presión política, con salarios seguramente mucho más altos que los que cobra un ministro o un exvicepresidente", lo que a su entender constituye "un premio a los servicios prestados".

Desde la dirección de Podemos, la secretaria general, Ione Belarra, también cuestionó la propuesta, afirmando que "es evidente que la trayectoria pone a cada uno en su lugar" y añadiendo que "a nosotras nadie nos premió con un puestazo en un organismo internacional, creo que porque hicimos lo que dijimos que íbamos a hacer". En el Partido Popular, el secretario general, Miguel Tellado, sostuvo que Sánchez "ha comprado a Yolanda Díaz" a cambio del respaldo de Sumar, y resumió que "la señora Yolanda Díaz tenía un precio, y el precio era OIT". Por su parte, el portavoz Borja Sémper calificó también la candidatura como "un pago por los servicios prestados" al PSOE, y reprochó a Díaz haber convertido a Sumar en "sustento de la corrupción" socialista.

Maíllo sale en defensa de Díaz

Frente a estas críticas, el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha defendido este viernes la candidatura como "un reconocimiento merecido, sin duda" y calificó de "pocas luces" las objeciones planteadas por otros sectores políticos. Maíllo consideró "una buena noticia" que una política española pueda influir desde un organismo internacional en la elaboración de políticas laborales similares a las aplicadas con éxito en España, y afirmó que le "sorprende tanta inquina" entre algunas críticas, en las que, según dijo, "quizás pueden más las vísceras que la racionalidad".

En cuanto a las condiciones económicas del cargo, la OIT no publica una cifra salarial única, aunque sí detalla los distintos conceptos retributivos. El puesto cuenta con un salario base equivalente al del administrador del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, de aproximadamente 150.000 euros, al que se suma un ajuste por destino correspondiente a Ginebra de unos 119.000 euros. Además, el director general recibe unos 43.000 euros anuales en concepto de representación y una ayuda de hasta 13.000 euros mensuales para gastos de vivienda.

La elección de Díaz no está, en cualquier caso, garantizada. Su candidatura deberá competir con la del actual director general, el togolés Gilbert F. Houngbo, que aspira a renovar su mandato y cuenta ya con apoyos consolidados dentro de la organización. Maíllo recuerda que el resultado dependerá también de la posición de países determinantes como China o Brasil, además de la estructura tripartita del Consejo de Administración de la OIT, integrado por representantes gubernamentales, empresariales y sindicales de los 187 Estados miembros, y advierte de que la presentación de la candidatura "no garantiza que vaya a ser elegida".

El proceso de selección contempla sesiones privadas con los candidatos el próximo 9 de noviembre, mientras que la votación secreta se celebrará el día 16 del mismo mes. El mandato del nuevo director general, sea cual sea el resultado, comenzará el 1 de octubre de 2027, lo que permitiría a Díaz continuar en el Gobierno hasta el final de la legislatura en caso de resultar elegida.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, confirmó este jueves que el Ejecutivo presentará la candidatura de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, para dirigir la Organización Internacional del Trabajo (OIT), tal y como había adelantado previamente EL ESPAÑOL. A través de sus redes sociales, Sánchez afirmó que "es un honor anunciar la candidatura de Yolanda Díaz para dirigir la OIT" y destacó su "experiencia, trayectoria y vocación de consenso", cualidades que, a su juicio, la convierten en una "excelente candidata" para liderar esta institución vinculada a Naciones Unidas. Por su parte, la propia Díaz señaló a través de su perfil en BlueSky que la OIT es "la casa común del trabajo en el mundo" y expresó que representar esta candidatura supone "un orgullo y una responsabilidad enorme" para España, Europa y el Sur global.

El anuncio provocó reacciones críticas desde posiciones políticas opuestas, coincidiendo el Partido Popular y Podemos en entender la propuesta como una recompensa de Sánchez a Díaz por su comportamiento durante los últimos meses, marcados por los casos de corrupción que han afectado al PSOE. El exvicepresidente Pablo Iglesias fue especialmente crítico, augurando que Díaz se convertirá en "la afiliada de CCOO mejor pagada de la historia" y describiendo el cargo como una posición "sin presión política, con salarios seguramente mucho más altos que los que cobra un ministro o un exvicepresidente", lo que a su entender constituye "un premio a los servicios prestados".

Desde la dirección de Podemos, la secretaria general, Ione Belarra, también cuestionó la propuesta, afirmando que "es evidente que la trayectoria pone a cada uno en su lugar" y añadiendo que "a nosotras nadie nos premió con un puestazo en un organismo internacional, creo que porque hicimos lo que dijimos que íbamos a hacer". En el Partido Popular, el secretario general, Miguel Tellado, sostuvo que Sánchez "ha comprado a Yolanda Díaz" a cambio del respaldo de Sumar, y resumió que "la señora Yolanda Díaz tenía un precio, y el precio era OIT". Por su parte, el portavoz Borja Sémper calificó también la candidatura como "un pago por los servicios prestados" al PSOE, y reprochó a Díaz haber convertido a Sumar en "sustento de la corrupción" socialista.

Maíllo sale en defensa de Díaz

Frente a estas críticas, el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha defendido este viernes la candidatura como "un reconocimiento merecido, sin duda" y calificó de "pocas luces" las objeciones planteadas por otros sectores políticos. Maíllo consideró "una buena noticia" que una política española pueda influir desde un organismo internacional en la elaboración de políticas laborales similares a las aplicadas con éxito en España, y afirmó que le "sorprende tanta inquina" entre algunas críticas, en las que, según dijo, "quizás pueden más las vísceras que la racionalidad".

En cuanto a las condiciones económicas del cargo, la OIT no publica una cifra salarial única, aunque sí detalla los distintos conceptos retributivos. El puesto cuenta con un salario base equivalente al del administrador del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, de aproximadamente 150.000 euros, al que se suma un ajuste por destino correspondiente a Ginebra de unos 119.000 euros. Además, el director general recibe unos 43.000 euros anuales en concepto de representación y una ayuda de hasta 13.000 euros mensuales para gastos de vivienda.

La elección de Díaz no está, en cualquier caso, garantizada. Su candidatura deberá competir con la del actual director general, el togolés Gilbert F. Houngbo, que aspira a renovar su mandato y cuenta ya con apoyos consolidados dentro de la organización. Maíllo recuerda que el resultado dependerá también de la posición de países determinantes como China o Brasil, además de la estructura tripartita del Consejo de Administración de la OIT, integrado por representantes gubernamentales, empresariales y sindicales de los 187 Estados miembros, y advierte de que la presentación de la candidatura "no garantiza que vaya a ser elegida".

El proceso de selección contempla sesiones privadas con los candidatos el próximo 9 de noviembre, mientras que la votación secreta se celebrará el día 16 del mismo mes. El mandato del nuevo director general, sea cual sea el resultado, comenzará el 1 de octubre de 2027, lo que permitiría a Díaz continuar en el Gobierno hasta el final de la legislatura en caso de resultar elegida.

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