El Gobierno de España ha reclamado este viernes aItalia que retire los controles fronterizos impuestos a los viajeros procedentes de territorio español tras la reciente crisis migratoria. El Ejecutivo considera que esta decisión es "injusta, contraria a los intereses de la UE y discriminatoria para la población española" y ha instado a las autoridades italianas a revertirla antes de que finalice el domingo 9 de agosto.
En un comunicado, el Gobierno advierte de que, si Italia mantiene la medida, España responderá con actuaciones equivalentes. "Instamos al Gobierno de Italia a que rectifique, ponga fin a los controles y trate a los españoles como al resto de ciudadanos europeos. Si no lo hiciera antes de que concluya el domingo 9 de agosto, España se verá obligada a adoptar medidas proporcionales para proteger los intereses y la dignidad de sus ciudadanos", señala el texto.
El Ejecutivo sostiene que la decisión adoptada por Roma no se ajusta al Código de Fronteras Schengen y rechaza que la situación migratoria en Ceuta justifique el restablecimiento de controles. En este sentido, afirma que "ninguno de los migrantes que accedieron de forma irregular a Ceuta" puede acceder libremente al espacio Schengen debido al régimen especial de la ciudad autónoma y añade que "la práctica totalidad de ellos ya ha retornado a Marruecos".
Asimismo, el comunicado recuerda que, según datos de Frontex, Italia es el Estado miembro que ha registrado un mayor número de cruces irregulares en los últimos años, con cifras que en algunos ejercicios han llegado a duplicar las de España. También sostiene que el país transalpino "desde el año 2022, no cumple el Reglamento de Dublín", lo que, a juicio del Gobierno español, genera una presión migratoria adicional sobre el resto de socios comunitarios.
El ejemplo de Lampedusa
El Ejecutivo también subraya que España no ha respondido en ningún momento con medidas similares contra Italia. En ese sentido, recuerda que "España nunca ha introducido controles para Italia" y destaca que ha mantenido una actitud de solidaridad, acogiendo a parte de los migrantes llegados a Lampedusa en 2023 y permitiendo de forma recurrente el desembarco en sus puertos de personas rescatadas en la ruta del Mediterráneo central.
A partir de estos argumentos, el Gobierno concluye que la decisión italiana carece de justificación y reclama su retirada inmediata. El comunicado insiste en que la reintroducción de controles, aplicada desde el pasado 1 de agosto "sin aviso previo, de forma unilateral, y con argumentos espurios", afecta a la movilidad de miles de pasajeros y genera inseguridad jurídica en pleno periodo estival, por lo que reitera que la medida es "injusta, contraria a los intereses de la UE y discriminatoria para la población española".
El Gobierno de España ha reclamado este viernes aItalia que retire los controles fronterizos impuestos a los viajeros procedentes de territorio español tras la reciente crisis migratoria. El Ejecutivo considera que esta decisión es "injusta, contraria a los intereses de la UE y discriminatoria para la población española" y ha instado a las autoridades italianas a revertirla antes de que finalice el domingo 9 de agosto.
En un comunicado, el Gobierno advierte de que, si Italia mantiene la medida, España responderá con actuaciones equivalentes. "Instamos al Gobierno de Italia a que rectifique, ponga fin a los controles y trate a los españoles como al resto de ciudadanos europeos. Si no lo hiciera antes de que concluya el domingo 9 de agosto, España se verá obligada a adoptar medidas proporcionales para proteger los intereses y la dignidad de sus ciudadanos", señala el texto.
El Ejecutivo sostiene que la decisión adoptada por Roma no se ajusta al Código de Fronteras Schengen y rechaza que la situación migratoria en Ceuta justifique el restablecimiento de controles. En este sentido, afirma que "ninguno de los migrantes que accedieron de forma irregular a Ceuta" puede acceder libremente al espacio Schengen debido al régimen especial de la ciudad autónoma y añade que "la práctica totalidad de ellos ya ha retornado a Marruecos".
Asimismo, el comunicado recuerda que, según datos de Frontex, Italia es el Estado miembro que ha registrado un mayor número de cruces irregulares en los últimos años, con cifras que en algunos ejercicios han llegado a duplicar las de España. También sostiene que el país transalpino "desde el año 2022, no cumple el Reglamento de Dublín", lo que, a juicio del Gobierno español, genera una presión migratoria adicional sobre el resto de socios comunitarios.
El ejemplo de Lampedusa
El Ejecutivo también subraya que España no ha respondido en ningún momento con medidas similares contra Italia. En ese sentido, recuerda que "España nunca ha introducido controles para Italia" y destaca que ha mantenido una actitud de solidaridad, acogiendo a parte de los migrantes llegados a Lampedusa en 2023 y permitiendo de forma recurrente el desembarco en sus puertos de personas rescatadas en la ruta del Mediterráneo central.
A partir de estos argumentos, el Gobierno concluye que la decisión italiana carece de justificación y reclama su retirada inmediata. El comunicado insiste en que la reintroducción de controles, aplicada desde el pasado 1 de agosto "sin aviso previo, de forma unilateral, y con argumentos espurios", afecta a la movilidad de miles de pasajeros y genera inseguridad jurídica en pleno periodo estival, por lo que reitera que la medida es "injusta, contraria a los intereses de la UE y discriminatoria para la población española".
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