El PSOE-A ha salido con contundencia tras conocerse la dimisión del interventor general de Andalucía, Miguel Ángel Figueroa, vinculado a la supuesta trama de la exmilitante socialista Leire Díez. El secretario de Desarrollo Estatutario del partido, Mario Jiménez, ha anunciado la presentación de una solicitud de comparecencia en el Parlamento de la consejera de Economía y Hacienda, Carolina España, para que dé "explicaciones puntuales sobre las razones reales que están detrás" del cese. Jiménez ha exigido también explicaciones inmediatas al presidente de la Junta, Juanma Moreno, ante lo que califica de un cese "sospechoso".
La denuncia socialista apunta directamente a los tiempos del caso. Según ha desvelado el propio PSOE-A, Figueroa llevaba más de seis meses pidiendo ser apartado de sus responsabilidades por sus vinculaciones "con personas que están siendo investigadas por parte de los juzgados". Un dato que, para Jiménez, resulta demoledor: "Creemos que no se nos está contando toda la verdad".
"Especialmente cínica e hipócrita": el PSOE-A va a por Carolina España
El dirigente socialista ha reservado sus palabras más duras para la consejera Carolina España, a quien ha acusado de mantener una posición "especialmente cínica e hipócrita". Jiménez ha criticado que España "no tenga ningún empacho desde la portavocía del Consejo de Gobierno de estar todo el día pidiendo explicaciones por sus nombramientos a María Jesús Montero" mientras, al mismo tiempo, "no da ninguna explicación sobre quien ha sido nada más y nada menos que su mano derecha como interventor general".
El parlamentario socialista ha emplazado a la consejera a aclarar "los verdaderos motivos" por los que mantuvo a Figueroa en el cargo durante todo este tiempo y ha lanzado una acusación directa: "Tiene que explicar si eso se debe a que lo único que se ha intentado es tapar este escándalo para que no se conociera antes de las elecciones".
El contexto: una llegada polémica y una gestión bajo sospecha
Para entender el alcance de las acusaciones socialistas, conviene recordar el perfil de Figueroa y su trayectoria al frente de la Intervención General. Fue la viceconsejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Amelia Martínez, quien lo fichó desde la SEPI para dirigir primero la agencia Idea entre 2022 y 2024, y después para ponerse al frente del principal órgano fiscalizador del Gobierno andaluz, encargado de revisar y cuadrar las cuentas públicas de un Ejecutivo con un presupuesto de 48.871 millones de euros.
Su llegada ya generó polémica desde el primer día: nada más tomar posesión a principios de 2025, cesó a cuatro de los ocho jefes de división de la Intervención, un hecho calificado de inédito en la historia del organismo y que la oposición tildó en su momento de "purga". Ahora, con su dimisión forzada por los vínculos con la trama de Díez, el PSOE-A considera que ha llegado el momento de que el Gobierno de Moreno dé la cara y explique qué sabía, cuándo lo supo y por qué tardó tanto en actuar.
El PSOE-A ha salido con contundencia tras conocerse la dimisión del interventor general de Andalucía, Miguel Ángel Figueroa, vinculado a la supuesta trama de la exmilitante socialista Leire Díez. El secretario de Desarrollo Estatutario del partido, Mario Jiménez, ha anunciado la presentación de una solicitud de comparecencia en el Parlamento de la consejera de Economía y Hacienda, Carolina España, para que dé "explicaciones puntuales sobre las razones reales que están detrás" del cese. Jiménez ha exigido también explicaciones inmediatas al presidente de la Junta, Juanma Moreno, ante lo que califica de un cese "sospechoso".
La denuncia socialista apunta directamente a los tiempos del caso. Según ha desvelado el propio PSOE-A, Figueroa llevaba más de seis meses pidiendo ser apartado de sus responsabilidades por sus vinculaciones "con personas que están siendo investigadas por parte de los juzgados". Un dato que, para Jiménez, resulta demoledor: "Creemos que no se nos está contando toda la verdad".
"Especialmente cínica e hipócrita": el PSOE-A va a por Carolina España
El dirigente socialista ha reservado sus palabras más duras para la consejera Carolina España, a quien ha acusado de mantener una posición "especialmente cínica e hipócrita". Jiménez ha criticado que España "no tenga ningún empacho desde la portavocía del Consejo de Gobierno de estar todo el día pidiendo explicaciones por sus nombramientos a María Jesús Montero" mientras, al mismo tiempo, "no da ninguna explicación sobre quien ha sido nada más y nada menos que su mano derecha como interventor general".
El parlamentario socialista ha emplazado a la consejera a aclarar "los verdaderos motivos" por los que mantuvo a Figueroa en el cargo durante todo este tiempo y ha lanzado una acusación directa: "Tiene que explicar si eso se debe a que lo único que se ha intentado es tapar este escándalo para que no se conociera antes de las elecciones".
El contexto: una llegada polémica y una gestión bajo sospecha
Para entender el alcance de las acusaciones socialistas, conviene recordar el perfil de Figueroa y su trayectoria al frente de la Intervención General. Fue la viceconsejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Amelia Martínez, quien lo fichó desde la SEPI para dirigir primero la agencia Idea entre 2022 y 2024, y después para ponerse al frente del principal órgano fiscalizador del Gobierno andaluz, encargado de revisar y cuadrar las cuentas públicas de un Ejecutivo con un presupuesto de 48.871 millones de euros.
Su llegada ya generó polémica desde el primer día: nada más tomar posesión a principios de 2025, cesó a cuatro de los ocho jefes de división de la Intervención, un hecho calificado de inédito en la historia del organismo y que la oposición tildó en su momento de "purga". Ahora, con su dimisión forzada por los vínculos con la trama de Díez, el PSOE-A considera que ha llegado el momento de que el Gobierno de Moreno dé la cara y explique qué sabía, cuándo lo supo y por qué tardó tanto en actuar.
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