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De Chiclana o Vejer a Úbeda, Espartinas y Adamuz: el PSOE de Andalucía no impide una revuelta de varios alcaldes que se concentrarán por Ceuta

Montero dice que las federaciones de municipios, en manos del PP, "manipulan" con sus concentraciones de este miércoles. La alcaldesa de Jerez, de la FEMP, insiste en que no es una convocatoria partidista

  • La socialista María Jesús Montero y la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, presidenta de la FEMP.

El PSOE es un partido que ha pasado por muchas etapas en las últimas décadas. Pero si algo ha caracterizado internamente el liderazgo de Pedro Sánchez ha sido el de actuar con mano de hierro ante quien se saliera de la foto. En parte, se explica por aquella rebelión que le desbancó hace una década. Volvió al poder en el partido tras unas disputadas primarias e inesperadamente logró la Presidencia del Gobierno, primero con una moción y luego con sucesivos pactos postelectorales. Por eso, cualquier atisbo de discrepancia pública hacia el presidente del Gobierno es un acto casi de rebelión interna. Y es noticia porque apenas hay precedentes en estos años en que se impone la polarización, es decir, la distancia política y discursiva entre los bandos. 

Este miércoles, por ser el Día de Ceuta, a las 20 horas, la Federación Española de Municipios y Provincias, que lidera la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, ha convocado a la ciudadanía para manifestarse a las puertas de los ayuntamientos en favor de Ceuta, del pueblo ceutí, y de una solución a la crisis que azota a la ciudad. La regidora convocó sin consultar con el resto de formaciones de esta federación, y donde lógicamente es en especial relevante el PSOE. La postura socialista, a nivel estatal y a nivel andaluz, es oponerse a esas concentraciones al considerarlas en realidad contra el Gobierno de España y no en favor de Ceuta.

Pero en los últimos días han comenzado a salirse de la foto algunos dirigentes del PSOE. Cristina Los Arcos, alcaldesa de Esparintas, salió la pasada semana en un vídeo con una de sus concejalas, que es ceutí, portando una bandera de la ciudad, llamando a los vecinos a acudir a una concentración. Eso sí, a las 12 de la mañana, no a las 8 de la tarde. Es manifestarse de forma independiente a la Federación de Municipios, al hacerlo a otra hora, al no adscribirse a esa protesta. En esa misma fórmula también convocan en el Ayuntamiento de Adamuz, también socialista. En Úbeda, habrá una lectura de un manifiesto a las 19:30 horas. en La Algaba se ha propuesto una declaración institucional, un escrito, en lugar de la convocatoria de la FEMP.

Pero hay más casos en los que sí se adscriben a esa protesta de las ocho de la tarde. Es el caso del alcalde de Chiclana, José María Román, un peso pesado socialista que también acudirá, no sin antes criticar los intentos, explicaba, del PP de instrumentalizar esta crisis. "Pero ahora, lo importante es mostrar nuestro apoyo a todos los ceutíes y, por ello, asistiremos a la concentración pacífica el próximo 2 de septiembre, día de Ceuta, en la puerta del Ayuntamiento, a las 20.00 horas convocada por la FEMP". A esa misma hora también se une el socialista Ayuntamiento de Grazalema, como el de Vejer de la Frontera, sumándose y llamando en sus redes a acudir.  Curiosamente, incluso desde IU, que oficialmente tampoco apoya esta concentración, habrá una alcalde como es el de Los Palacios y Villafranca, uniéndose a la convocatoria nacional: "Desde el Ayuntamiento se rechaza cualquier actuación que atente contra la integridad territorial de España, al tiempo que se reclama al Gobierno de España una respuesta ágil que permita recuperar la normalidad en Ceuta, desde el consenso, la cooperación institucional, la solidaridad y el respeto", dice el Consistorio que dirige Juan Manuel Valle.

En todo esto, hay que tener algunos elementos en cuenta. El primero es que este septiembre arranca el curso político que llevará a unas elecciones municipales en mayo. Por otro lado, es que directamente hay muchos socialistas que discrepan de la gestión que se está haciendo en Ceuta. El rostro más visible venía, en realidad, del propio Gobierno, con Margarita Robles, ministras de Defensa, rompiendo la disciplina sanchista al pedir perdón en sede parlamentaria, insistir en un mensaje que no ha abundado en otros dirigentes que es reafirmar la españolidad de Ceuta y Melilla, e incluso chocar con Marlaska al afirmar que España sí había sido avisada por los servicios secretos de lo que se venía. Se hace también evidente que hay socialistas con menos poder que estos alcaldes que también saldrían públicamente a discrepar, pero que no sea fácil si no tienen el poder interno. Hay que recordar que ahora es cuando va a empezar el proceso de elección de candidatos para mayo. El peor momento para salirse del discurso. A un alcalde no se le puede mover el sillón, pero a un candidato es mucho más sencillo.

Sea como fuere, a María Jesús Montero esto le complica el inicio del curso. En una entrevista en la SER, indicaba que estas manifestaciones son "el intento del Partido Popular, da igual la excusa, de sacar a la gente a la calle para que parezca que el ruido, que la bronca, es lo que impregna el ambiente político". Tampoco acudirá el PSOE al izado de la bandera de Ceuta en el Parlamento este día 2. Visto que siguen saliendo ayuntamientos en favor de la protesta, la secretaria general de los socialistas andaluces ha insistido en un acto interno, la Interparlamentaria, retransmitido públicamente: "La FEMP y la FAMP intentan trasladar mensajes que no han sido consensuados, unilaterales, han intentando manosear las instituciones, como siempre ha hecho el Partido Popular cada vez que ha tenido ocasión de ello".

De hecho, ha mandado un mensaje a los alcaldes: "Afortunadamente cuentan con el Gobierno de España. Si no tuvieran al Gobierno de España, ya os digo yo que estarían abandonados a su suerte, porque la Junta de Andalucía, ni está ni se le espera cada vez que un alcalde descuelga el teléfono". Un intento de reivindicar el municipalismo socialista, un poder que mantiene parcialmente -solo hay dos diputaciones de ocho en Andalucía en manos del PSOE-, justo en un momento en que se vive como cierta rebelión, como noticia, una protesta ante una crisis como la de Ceuta.

Este martes, a apenas 24 horas de la concentración, ha vuelto a hablar la presidenta de la FEMP, García-Pelayo. Y lo ha hecho para insistir en que "cualquier español, sea del signo político que sea" ve coherente "pedir la normalidad para Ceuta". En lo que puede ser, quizás, un intento por seguir atrayendo a alcaldes de todo signo, ha señalado que "no es una concentración contra nadie, sino que es una concentración a favor de Ceuta y por supuesto también a favor de la unidad de España".

El PSOE es un partido que ha pasado por muchas etapas en las últimas décadas. Pero si algo ha caracterizado internamente el liderazgo de Pedro Sánchez ha sido el de actuar con mano de hierro ante quien se saliera de la foto. En parte, se explica por aquella rebelión que le desbancó hace una década. Volvió al poder en el partido tras unas disputadas primarias e inesperadamente logró la Presidencia del Gobierno, primero con una moción y luego con sucesivos pactos postelectorales. Por eso, cualquier atisbo de discrepancia pública hacia el presidente del Gobierno es un acto casi de rebelión interna. Y es noticia porque apenas hay precedentes en estos años en que se impone la polarización, es decir, la distancia política y discursiva entre los bandos. 

Este miércoles, por ser el Día de Ceuta, a las 20 horas, la Federación Española de Municipios y Provincias, que lidera la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, ha convocado a la ciudadanía para manifestarse a las puertas de los ayuntamientos en favor de Ceuta, del pueblo ceutí, y de una solución a la crisis que azota a la ciudad. La regidora convocó sin consultar con el resto de formaciones de esta federación, y donde lógicamente es en especial relevante el PSOE. La postura socialista, a nivel estatal y a nivel andaluz, es oponerse a esas concentraciones al considerarlas en realidad contra el Gobierno de España y no en favor de Ceuta.

Pero en los últimos días han comenzado a salirse de la foto algunos dirigentes del PSOE. Cristina Los Arcos, alcaldesa de Esparintas, salió la pasada semana en un vídeo con una de sus concejalas, que es ceutí, portando una bandera de la ciudad, llamando a los vecinos a acudir a una concentración. Eso sí, a las 12 de la mañana, no a las 8 de la tarde. Es manifestarse de forma independiente a la Federación de Municipios, al hacerlo a otra hora, al no adscribirse a esa protesta. En esa misma fórmula también convocan en el Ayuntamiento de Adamuz, también socialista. En Úbeda, habrá una lectura de un manifiesto a las 19:30 horas. en La Algaba se ha propuesto una declaración institucional, un escrito, en lugar de la convocatoria de la FEMP.

Pero hay más casos en los que sí se adscriben a esa protesta de las ocho de la tarde. Es el caso del alcalde de Chiclana, José María Román, un peso pesado socialista que también acudirá, no sin antes criticar los intentos, explicaba, del PP de instrumentalizar esta crisis. "Pero ahora, lo importante es mostrar nuestro apoyo a todos los ceutíes y, por ello, asistiremos a la concentración pacífica el próximo 2 de septiembre, día de Ceuta, en la puerta del Ayuntamiento, a las 20.00 horas convocada por la FEMP". A esa misma hora también se une el socialista Ayuntamiento de Grazalema, como el de Vejer de la Frontera, sumándose y llamando en sus redes a acudir.  Curiosamente, incluso desde IU, que oficialmente tampoco apoya esta concentración, habrá una alcalde como es el de Los Palacios y Villafranca, uniéndose a la convocatoria nacional: "Desde el Ayuntamiento se rechaza cualquier actuación que atente contra la integridad territorial de España, al tiempo que se reclama al Gobierno de España una respuesta ágil que permita recuperar la normalidad en Ceuta, desde el consenso, la cooperación institucional, la solidaridad y el respeto", dice el Consistorio que dirige Juan Manuel Valle.

En todo esto, hay que tener algunos elementos en cuenta. El primero es que este septiembre arranca el curso político que llevará a unas elecciones municipales en mayo. Por otro lado, es que directamente hay muchos socialistas que discrepan de la gestión que se está haciendo en Ceuta. El rostro más visible venía, en realidad, del propio Gobierno, con Margarita Robles, ministras de Defensa, rompiendo la disciplina sanchista al pedir perdón en sede parlamentaria, insistir en un mensaje que no ha abundado en otros dirigentes que es reafirmar la españolidad de Ceuta y Melilla, e incluso chocar con Marlaska al afirmar que España sí había sido avisada por los servicios secretos de lo que se venía. Se hace también evidente que hay socialistas con menos poder que estos alcaldes que también saldrían públicamente a discrepar, pero que no sea fácil si no tienen el poder interno. Hay que recordar que ahora es cuando va a empezar el proceso de elección de candidatos para mayo. El peor momento para salirse del discurso. A un alcalde no se le puede mover el sillón, pero a un candidato es mucho más sencillo.

Sea como fuere, a María Jesús Montero esto le complica el inicio del curso. En una entrevista en la SER, indicaba que estas manifestaciones son "el intento del Partido Popular, da igual la excusa, de sacar a la gente a la calle para que parezca que el ruido, que la bronca, es lo que impregna el ambiente político". Tampoco acudirá el PSOE al izado de la bandera de Ceuta en el Parlamento este día 2. Visto que siguen saliendo ayuntamientos en favor de la protesta, la secretaria general de los socialistas andaluces ha insistido en un acto interno, la Interparlamentaria, retransmitido públicamente: "La FEMP y la FAMP intentan trasladar mensajes que no han sido consensuados, unilaterales, han intentando manosear las instituciones, como siempre ha hecho el Partido Popular cada vez que ha tenido ocasión de ello".

De hecho, ha mandado un mensaje a los alcaldes: "Afortunadamente cuentan con el Gobierno de España. Si no tuvieran al Gobierno de España, ya os digo yo que estarían abandonados a su suerte, porque la Junta de Andalucía, ni está ni se le espera cada vez que un alcalde descuelga el teléfono". Un intento de reivindicar el municipalismo socialista, un poder que mantiene parcialmente -solo hay dos diputaciones de ocho en Andalucía en manos del PSOE-, justo en un momento en que se vive como cierta rebelión, como noticia, una protesta ante una crisis como la de Ceuta.

Este martes, a apenas 24 horas de la concentración, ha vuelto a hablar la presidenta de la FEMP, García-Pelayo. Y lo ha hecho para insistir en que "cualquier español, sea del signo político que sea" ve coherente "pedir la normalidad para Ceuta". En lo que puede ser, quizás, un intento por seguir atrayendo a alcaldes de todo signo, ha señalado que "no es una concentración contra nadie, sino que es una concentración a favor de Ceuta y por supuesto también a favor de la unidad de España".

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