El coste de mantener una vivienda a una temperatura soportable durante el verano vuelve a situarse en el centro del debate político. Andalucía Por Sí - Andalucistas ha denunciado el encarecimiento de la electricidad durante agosto, mes en el que, según los datos conocidos por la formación, el precio registra un aumento medio de alrededor del 14% respecto a julio.
La subida coincide precisamente con uno de los momentos de mayor consumo energético en los hogares andaluces debido a las elevadas temperaturas. Para el partido, esta circunstancia evidencia una realidad que considera insuficientemente abordada en el debate energético y climático: durante buena parte del verano, miles de familias necesitan mantener durante muchas horas sistemas de climatización para garantizar unas condiciones mínimas de bienestar.
Los andalucistas sostienen que el calor extremo también puede generar pobreza energética. Aunque los hogares pueden reducir el uso de determinados aparatos o cambiar algunos hábitos para intentar ahorrar, hay jornadas en las que utilizar aire acondicionado, ventiladores u otros sistemas de refrigeración deja de responder únicamente a una cuestión de comodidad.
La formación considera que durante años las consecuencias económicas del estrés climático se han analizado principalmente desde la perspectiva del frío y de los territorios del norte de España. Frente a ello, recuerda que Andalucía soporta temperaturas extremas durante semanas, con el consiguiente incremento del consumo eléctrico necesario para protegerse del calor.
Por este motivo, Andalucía Por Sí reclama al Gobierno de España y al resto de administraciones competentes un cambio profundo del modelo energético y una revisión del actual sistema de formación del precio de la electricidad.
Su propuesta pasa por avanzar hacia un sistema en el que una parte esencial del suministro destinado a los hogares tenga un precio estable, regulado y previsible, reduciendo así la exposición de las familias a las oscilaciones de las subastas diarias del mercado energético.
“Una familia no puede organizar su economía doméstica si no sabe cuánto le va a costar una necesidad básica como la electricidad”, señala Christopher Rivas, Coordinador Nacional de Andalucía Por Sí - Andalucistas. “No podemos pedirle a una persona que planifique su gasto familiar mientras el precio de la energía fluctúa constantemente y, además, hacerlo en agosto, cuando las condiciones climáticas obligan a incrementar el consumo”, continua.
La energía como servicio esencial
Andalucía Por Sí reclama además que la energía sea considerada un servicio esencial y un derecho básico, con mecanismos que permitan a las familias con menos recursos y a los colectivos vulnerables acceder a tarifas asequibles, estables y previsibles, especialmente durante los episodios de temperaturas extremas.
El partido defiende igualmente un mayor protagonismo de Andalucía en la planificación y gestión de su modelo energético, teniendo en cuenta tanto su capacidad para generar energías renovables como las condiciones climáticas que soporta la población.
“No tiene sentido que Andalucía sea una tierra privilegiada para producir energía y, al mismo tiempo, que sus familias tengan que asumir precios que no pueden controlar”, prosigue Rivas.
Para los andalucistas, la transición energética debe ir más allá de sustituir unas fuentes de generación por otras y garantizar también que la electricidad resulte accesible y previsible para la ciudadanía. Su planteamiento se resume en una advertencia: ante temperaturas cada vez más extremas, protegerse del calor no puede convertirse en un privilegio reservado únicamente a quienes pueden asumir el coste de la factura.
El coste de mantener una vivienda a una temperatura soportable durante el verano vuelve a situarse en el centro del debate político. Andalucía Por Sí - Andalucistas ha denunciado el encarecimiento de la electricidad durante agosto, mes en el que, según los datos conocidos por la formación, el precio registra un aumento medio de alrededor del 14% respecto a julio.
La subida coincide precisamente con uno de los momentos de mayor consumo energético en los hogares andaluces debido a las elevadas temperaturas. Para el partido, esta circunstancia evidencia una realidad que considera insuficientemente abordada en el debate energético y climático: durante buena parte del verano, miles de familias necesitan mantener durante muchas horas sistemas de climatización para garantizar unas condiciones mínimas de bienestar.
Los andalucistas sostienen que el calor extremo también puede generar pobreza energética. Aunque los hogares pueden reducir el uso de determinados aparatos o cambiar algunos hábitos para intentar ahorrar, hay jornadas en las que utilizar aire acondicionado, ventiladores u otros sistemas de refrigeración deja de responder únicamente a una cuestión de comodidad.
La formación considera que durante años las consecuencias económicas del estrés climático se han analizado principalmente desde la perspectiva del frío y de los territorios del norte de España. Frente a ello, recuerda que Andalucía soporta temperaturas extremas durante semanas, con el consiguiente incremento del consumo eléctrico necesario para protegerse del calor.
Por este motivo, Andalucía Por Sí reclama al Gobierno de España y al resto de administraciones competentes un cambio profundo del modelo energético y una revisión del actual sistema de formación del precio de la electricidad.
Su propuesta pasa por avanzar hacia un sistema en el que una parte esencial del suministro destinado a los hogares tenga un precio estable, regulado y previsible, reduciendo así la exposición de las familias a las oscilaciones de las subastas diarias del mercado energético.
“Una familia no puede organizar su economía doméstica si no sabe cuánto le va a costar una necesidad básica como la electricidad”, señala Christopher Rivas, Coordinador Nacional de Andalucía Por Sí - Andalucistas. “No podemos pedirle a una persona que planifique su gasto familiar mientras el precio de la energía fluctúa constantemente y, además, hacerlo en agosto, cuando las condiciones climáticas obligan a incrementar el consumo”, continua.
La energía como servicio esencial
Andalucía Por Sí reclama además que la energía sea considerada un servicio esencial y un derecho básico, con mecanismos que permitan a las familias con menos recursos y a los colectivos vulnerables acceder a tarifas asequibles, estables y previsibles, especialmente durante los episodios de temperaturas extremas.
El partido defiende igualmente un mayor protagonismo de Andalucía en la planificación y gestión de su modelo energético, teniendo en cuenta tanto su capacidad para generar energías renovables como las condiciones climáticas que soporta la población.
“No tiene sentido que Andalucía sea una tierra privilegiada para producir energía y, al mismo tiempo, que sus familias tengan que asumir precios que no pueden controlar”, prosigue Rivas.
Para los andalucistas, la transición energética debe ir más allá de sustituir unas fuentes de generación por otras y garantizar también que la electricidad resulte accesible y previsible para la ciudadanía. Su planteamiento se resume en una advertencia: ante temperaturas cada vez más extremas, protegerse del calor no puede convertirse en un privilegio reservado únicamente a quienes pueden asumir el coste de la factura.
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