El Partido Animalista Pacma ha cuestionado que la desaparición de la ganadería extensiva sea la principal causa de la acumulación de vegetación en los montes, una explicación que se ha repetido durante las últimas semanas. La formación sostiene, por el contrario, que tanto la ganadería como la caza forman parte del problema y considera que el aumento del consumo de productos de origen animal ha favorecido el paso de un modelo extensivo a otro intensivo.
Según Pacma, donde anteriormente pastaban cientos de animales domésticos que contribuían al mantenimiento del combustible natural, ahora existen millones de animales concentrados en el interior de macrogranjas y sin acceso a los espacios donde podrían desempeñar esa función. La formación considera que esta transformación del modelo ganadero ha reducido la presencia de animales pastando de manera natural en los montes y ha contribuido a la acumulación de vegetación.
Pacma pone como ejemplo el incendio que ha arrasado más de 50.000 hectáreas y que considera el peor de la historia. Según la formación, el origen del fuego estuvo relacionado con unos trabajos de ganadería extensiva contratados por la Asociación de Ganaderos de Burgohondo para abrir un nuevo camino para el ganado junto a la cresta de la sierra de Gredos. Además, señala que más del 80% de los incendios se producen por acción humana y apunta entre las prácticas relacionadas con la ganadería las quemas agrícolas y el uso de motores y maquinaria pesada en los montes.
La propuesta del partido
La formación animalista también reclama la prohibición de la caza como una vía para recuperar la presencia de herbívoros en los montes. Pacma sostiene que animales como el ciervo, el gamo, el corzo o la cabra montesa consumen hierba, matorrales y maleza y, por tanto, podrían contribuir de manera natural a reducir la vegetación. El partido señala además que algunos ayuntamientos están introduciendo animales, entre ellos cabras y bisontes, en sus entornos para desempeñar esta función como medida preventiva frente a los incendios, mientras que las comunidades autónomas, según su planteamiento, permiten y fomentan la caza de millones de herbívoros silvestres.
Pacma considera asimismo que la actividad cinegética está detrás de algunos incendios y sostiene que su prohibición permitiría recuperar las poblaciones de herbívoros y reducir tanto la propagación del fuego como los incendios relacionados directamente con la caza, entre ellos el de Aliseda. La formación cita también un estudio del CSIC según el cual los espacios protegidos en los que está prohibida la actividad cinegética, como los parques nacionales, registran menos incendios que sus zonas periféricas. Pacma concluye que la caza reduce las poblaciones de herbívoros, altera su distribución e impide que desarrollen plenamente sus funciones ecológicas, entre ellas la reducción de la vegetación combustible.
El Partido Animalista Pacma ha cuestionado que la desaparición de la ganadería extensiva sea la principal causa de la acumulación de vegetación en los montes, una explicación que se ha repetido durante las últimas semanas. La formación sostiene, por el contrario, que tanto la ganadería como la caza forman parte del problema y considera que el aumento del consumo de productos de origen animal ha favorecido el paso de un modelo extensivo a otro intensivo.
Según Pacma, donde anteriormente pastaban cientos de animales domésticos que contribuían al mantenimiento del combustible natural, ahora existen millones de animales concentrados en el interior de macrogranjas y sin acceso a los espacios donde podrían desempeñar esa función. La formación considera que esta transformación del modelo ganadero ha reducido la presencia de animales pastando de manera natural en los montes y ha contribuido a la acumulación de vegetación.
Pacma pone como ejemplo el incendio que ha arrasado más de 50.000 hectáreas y que considera el peor de la historia. Según la formación, el origen del fuego estuvo relacionado con unos trabajos de ganadería extensiva contratados por la Asociación de Ganaderos de Burgohondo para abrir un nuevo camino para el ganado junto a la cresta de la sierra de Gredos. Además, señala que más del 80% de los incendios se producen por acción humana y apunta entre las prácticas relacionadas con la ganadería las quemas agrícolas y el uso de motores y maquinaria pesada en los montes.
La propuesta del partido
La formación animalista también reclama la prohibición de la caza como una vía para recuperar la presencia de herbívoros en los montes. Pacma sostiene que animales como el ciervo, el gamo, el corzo o la cabra montesa consumen hierba, matorrales y maleza y, por tanto, podrían contribuir de manera natural a reducir la vegetación. El partido señala además que algunos ayuntamientos están introduciendo animales, entre ellos cabras y bisontes, en sus entornos para desempeñar esta función como medida preventiva frente a los incendios, mientras que las comunidades autónomas, según su planteamiento, permiten y fomentan la caza de millones de herbívoros silvestres.
Pacma considera asimismo que la actividad cinegética está detrás de algunos incendios y sostiene que su prohibición permitiría recuperar las poblaciones de herbívoros y reducir tanto la propagación del fuego como los incendios relacionados directamente con la caza, entre ellos el de Aliseda. La formación cita también un estudio del CSIC según el cual los espacios protegidos en los que está prohibida la actividad cinegética, como los parques nacionales, registran menos incendios que sus zonas periféricas. Pacma concluye que la caza reduce las poblaciones de herbívoros, altera su distribución e impide que desarrollen plenamente sus funciones ecológicas, entre ellas la reducción de la vegetación combustible.
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