ecología

Nacen los primeros torillos andaluces en el Zoo de Jerez tras el importante acuerdo con Marruecos: comen cada 30 minutos

La labor realizada en el centro de conservación obliga también a mantener su calor y todo tipo de detalles

  • Los torillos andaluces nacidos en Jerez.

El Zoobotánico de Jerez ha conseguido el nacimiento de los primeros seis torillos andaluces dentro del programa de reintroducción de esta especie extinguida en España. Los pollos proceden de las primeras puestas realizadas por dos de las 18 aves trasladadas desde Marruecos el pasado mes de septiembre. Hay además otro nacimiento pendiente. Un séptimo huevo permanece en incubación y, según la información facilitada, presenta una evolución favorable.

Las dos hembras realizaron sus primeras puestas apenas un mes y medio después de su llegada a las instalaciones jerezanas. Una puso cuatro huevos y otra tres, que fueron sometidos a incubación artificial con condiciones de temperatura y humedad adaptadas a sus necesidades. Los seis primeros eclosionaron sin necesidad de intervención entre la madrugada del domingo 11 y la tarde del lunes 12 de octubre. Los pollos presentan una evolución favorable y permanecen en una nacedora donde se controla especialmente la temperatura, que se reduce progresivamente alrededor de 0,5 grados al día dependiendo de su edad y desarrollo.

  • Uno de los huevos, visto en un contraste.
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El seguimiento es exhaustivo. Cada ejemplar dispone de una anilla identificativa que permitirá controlar de forma individual su crecimiento y aportar datos para la futura gestión genética de la población, incluida la elección de parejas y el control de la consanguinidad. Durante sus primeros días, los pollos reciben alimento cada 30 minutos. Los técnicos registran las piezas consumidas en cada toma y basan inicialmente su dieta en larvas de tenebrio y pequeños grillos.

Conforme crezcan, se incorporarán semillas para canarios, pienso para aves insectívoras, zanahoria, vegetales de hoja verde y mijo, entre otros alimentos. El cuidado alcanza también a los 18 ejemplares adultos llegados desde Marruecos. Reciben alimentación cada mañana, agua fresca de forma permanente y larvas de tenebrio dos veces al día, tanto como complemento alimenticio como para estimular conductas de búsqueda y captura.

  • Los torillos andaluces del Zoo.
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Los recintos cuentan con zonas de sol, sombra y refugio, además de focos de calor de 250 vatios durante la noche. Parte del seguimiento se realiza mediante cámaras instaladas en los recintos, en la zona de incubadoras y junto a las crías. La cría 'ex situ' pretende crear un núcleo reproductor sólido en Jerez para que, en el futuro, sus descendientes puedan participar en programas de reintroducción en enclaves del litoral andaluz.

Está previsto realizar al menos cuatro campañas más en Marruecos durante los próximos años para reunir un grupo reproductor suficientemente amplio y con la mayor variabilidad genética posible. Existe también un segundo núcleo de conservación en el Parque Zoológico de Aïn Sebaâ, en Casablanca. Ambos se gestionarán de manera coordinada, aunque el libro genealógico de la población cautiva quedará centralizado en Jerez.

Actualmente, la única población constatada de torillo andaluz sobrevive en un enclave del litoral atlántico de Marruecos y está formada por unos pocos cientos de ejemplares, con una tendencia descendente.

El Zoobotánico de Jerez ha conseguido el nacimiento de los primeros seis torillos andaluces dentro del programa de reintroducción de esta especie extinguida en España. Los pollos proceden de las primeras puestas realizadas por dos de las 18 aves trasladadas desde Marruecos el pasado mes de septiembre. Hay además otro nacimiento pendiente. Un séptimo huevo permanece en incubación y, según la información facilitada, presenta una evolución favorable.

Las dos hembras realizaron sus primeras puestas apenas un mes y medio después de su llegada a las instalaciones jerezanas. Una puso cuatro huevos y otra tres, que fueron sometidos a incubación artificial con condiciones de temperatura y humedad adaptadas a sus necesidades. Los seis primeros eclosionaron sin necesidad de intervención entre la madrugada del domingo 11 y la tarde del lunes 12 de octubre. Los pollos presentan una evolución favorable y permanecen en una nacedora donde se controla especialmente la temperatura, que se reduce progresivamente alrededor de 0,5 grados al día dependiendo de su edad y desarrollo.

  • Uno de los huevos, visto en un contraste.
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El seguimiento es exhaustivo. Cada ejemplar dispone de una anilla identificativa que permitirá controlar de forma individual su crecimiento y aportar datos para la futura gestión genética de la población, incluida la elección de parejas y el control de la consanguinidad. Durante sus primeros días, los pollos reciben alimento cada 30 minutos. Los técnicos registran las piezas consumidas en cada toma y basan inicialmente su dieta en larvas de tenebrio y pequeños grillos.

Conforme crezcan, se incorporarán semillas para canarios, pienso para aves insectívoras, zanahoria, vegetales de hoja verde y mijo, entre otros alimentos. El cuidado alcanza también a los 18 ejemplares adultos llegados desde Marruecos. Reciben alimentación cada mañana, agua fresca de forma permanente y larvas de tenebrio dos veces al día, tanto como complemento alimenticio como para estimular conductas de búsqueda y captura.

  • Los torillos andaluces del Zoo.
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Los recintos cuentan con zonas de sol, sombra y refugio, además de focos de calor de 250 vatios durante la noche. Parte del seguimiento se realiza mediante cámaras instaladas en los recintos, en la zona de incubadoras y junto a las crías. La cría 'ex situ' pretende crear un núcleo reproductor sólido en Jerez para que, en el futuro, sus descendientes puedan participar en programas de reintroducción en enclaves del litoral andaluz.

Está previsto realizar al menos cuatro campañas más en Marruecos durante los próximos años para reunir un grupo reproductor suficientemente amplio y con la mayor variabilidad genética posible. Existe también un segundo núcleo de conservación en el Parque Zoológico de Aïn Sebaâ, en Casablanca. Ambos se gestionarán de manera coordinada, aunque el libro genealógico de la población cautiva quedará centralizado en Jerez.

Actualmente, la única población constatada de torillo andaluz sobrevive en un enclave del litoral atlántico de Marruecos y está formada por unos pocos cientos de ejemplares, con una tendencia descendente.

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