Miguel Lago y Laura Abella han decidido poner fin a su relación después de 25 años juntos y cuatro hijos en común. El propio humorista y colaborador de televisión ha confirmado la noticia, después de que comenzaran a circular informaciones sobre una posible crisis matrimonial.
Lago se ha limitado a señalar que ambos están “en proceso de separación”. No ha querido profundizar en los motivos ni explicar en qué momento tomaron la decisión de emprender caminos diferentes.
Los rumores hablaban de “diferencias irreconciliables”
La confirmación llegó horas después de que El Español publicara, citando fuentes cercanas al matrimonio, que la pareja atravesaba una “dificilísima situación personal”. Esos testimonios atribuían la crisis a unas “diferencias” que parecían “irreconciliables”.
“La brecha ha crecido hasta tal punto que el enfrentamiento ha llegado ya al entorno judicial”, añadían las fuentes consultadas por dicho medio. Ante estas informaciones, Miguel Lago terminó reconociendo la separación, aunque mantuvo la discreción sobre las circunstancias que rodean la ruptura.
La pareja se conoció durante su etapa universitaria. El cómico llegó a explicar que Laura Abella tuvo un papel importante para que terminara sus estudios. “Me licencié, y en eso tiene mucho que ver Laura”, contó en una entrevista.
Una familia con cuatro hijos
Durante sus 25 años de relación, Lago y Abella formaron una familia numerosa. Tuvieron tres hijos biológicos, Lucía, Diego y Anna, y posteriormente adoptaron a Robinson.
El humorista relató que el parto de Anna fue especialmente complicado. “Ya teníamos tres, pero el parto de Ana fue muy difícil. Mi mujer casi fallece, pero Dios quiso que no”, recordó.
La decisión de adoptar surgió durante un viaje a República Dominicana. “Había cinco niños bañándose allí en el puerto, y mis hijos se metieron al agua también. Fue como la imagen gráfica, y le dije a Laura que me unía al plan. Volvimos a España y nos apuntamos”, explicó Miguel Lago a Sonsoles Ónega.
La confirmación de la ruptura cierra así una relación de un cuarto de siglo, marcada por la vida familiar y por numerosos episodios compartidos públicamente por el cómico.
Miguel Lago y Laura Abella han decidido poner fin a su relación después de 25 años juntos y cuatro hijos en común. El propio humorista y colaborador de televisión ha confirmado la noticia, después de que comenzaran a circular informaciones sobre una posible crisis matrimonial.
Lago se ha limitado a señalar que ambos están “en proceso de separación”. No ha querido profundizar en los motivos ni explicar en qué momento tomaron la decisión de emprender caminos diferentes.
Los rumores hablaban de “diferencias irreconciliables”
La confirmación llegó horas después de que El Español publicara, citando fuentes cercanas al matrimonio, que la pareja atravesaba una “dificilísima situación personal”. Esos testimonios atribuían la crisis a unas “diferencias” que parecían “irreconciliables”.
“La brecha ha crecido hasta tal punto que el enfrentamiento ha llegado ya al entorno judicial”, añadían las fuentes consultadas por dicho medio. Ante estas informaciones, Miguel Lago terminó reconociendo la separación, aunque mantuvo la discreción sobre las circunstancias que rodean la ruptura.
La pareja se conoció durante su etapa universitaria. El cómico llegó a explicar que Laura Abella tuvo un papel importante para que terminara sus estudios. “Me licencié, y en eso tiene mucho que ver Laura”, contó en una entrevista.
Una familia con cuatro hijos
Durante sus 25 años de relación, Lago y Abella formaron una familia numerosa. Tuvieron tres hijos biológicos, Lucía, Diego y Anna, y posteriormente adoptaron a Robinson.
El humorista relató que el parto de Anna fue especialmente complicado. “Ya teníamos tres, pero el parto de Ana fue muy difícil. Mi mujer casi fallece, pero Dios quiso que no”, recordó.
La decisión de adoptar surgió durante un viaje a República Dominicana. “Había cinco niños bañándose allí en el puerto, y mis hijos se metieron al agua también. Fue como la imagen gráfica, y le dije a Laura que me unía al plan. Volvimos a España y nos apuntamos”, explicó Miguel Lago a Sonsoles Ónega.
La confirmación de la ruptura cierra así una relación de un cuarto de siglo, marcada por la vida familiar y por numerosos episodios compartidos públicamente por el cómico.
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