Ediciones:

Seguir en Discover

sociedad

Cuidado al usar el limpiaparabrisas: este gesto cotidiano puede costar hasta 200 euros

Activar el sistema de lavado cuando circula otro vehículo justo detrás puede proyectar líquido sobre su parabrisas y dificultar la visibilidad. La sanción puede alcanzar los 200 euros

  • Limpiaparabrisas en una imagen de archivo.

Usar el limpiaparabrisas parece uno de los gestos más rutinarios al volante, pero hacerlo en determinadas circunstancias puede terminar en una multa de hasta 200 euros. La cuestión no está en accionar este elemento del vehículo de forma habitual, sino en emplearlo de manera que pueda afectar a la seguridad de otros conductores.

El problema aparece cuando se activa el sistema de lavado del parabrisas mientras otro vehículo circula inmediatamente detrás. El líquido expulsado puede alcanzar el coche que sigue, ensuciar su cristal y reducir momentáneamente la visibilidad de quien está al volante.

En ese supuesto, arrojar agua u otros líquidos sobre otro vehículo mediante este sistema puede ser considerado una conducta sancionable.

La multa puede alcanzar los 200 euros

La Dirección General de Tráfico contempla sanciones cuando una acción durante la conducción genera un riesgo para otros usuarios de la vía. En el caso del limpiaparabrisas, la clave está precisamente en evitar que el líquido lanzado interfiera en la visibilidad de otro conductor.

La posible sanción puede alcanzar los 200 euros, por lo que conviene comprobar qué vehículos circulan detrás antes de accionar el sistema de lavado cuando no resulte imprescindible hacerlo en ese momento.

Se trata de uno de esos gestos cotidianos que pueden pasar inadvertidos, pero que adquieren relevancia cuando afectan directamente a la seguridad vial.

También pueden multarte si el sistema no funciona correctamente

El estado del limpiaparabrisas también importa. La normativa establece que los vehículos deben disponer de limpiaparabrisas con escobillas y un sistema de lavado, y carecer de estos elementos en las condiciones exigidas puede suponer una multa de 100 euros.

Más allá de la sanción, mantenerlos correctamente resulta fundamental para asegurar una buena visibilidad, especialmente cuando aparecen lluvia o suciedad sobre el cristal.

Así, no se trata de que esté prohibido utilizar el limpiaparabrisas mientras se conduce. El riesgo de sanción aparece cuando su uso perjudica a otro vehículo o cuando el propio sistema no se encuentra en las condiciones requeridas.

Usar el limpiaparabrisas parece uno de los gestos más rutinarios al volante, pero hacerlo en determinadas circunstancias puede terminar en una multa de hasta 200 euros. La cuestión no está en accionar este elemento del vehículo de forma habitual, sino en emplearlo de manera que pueda afectar a la seguridad de otros conductores.

El problema aparece cuando se activa el sistema de lavado del parabrisas mientras otro vehículo circula inmediatamente detrás. El líquido expulsado puede alcanzar el coche que sigue, ensuciar su cristal y reducir momentáneamente la visibilidad de quien está al volante.

En ese supuesto, arrojar agua u otros líquidos sobre otro vehículo mediante este sistema puede ser considerado una conducta sancionable.

La multa puede alcanzar los 200 euros

La Dirección General de Tráfico contempla sanciones cuando una acción durante la conducción genera un riesgo para otros usuarios de la vía. En el caso del limpiaparabrisas, la clave está precisamente en evitar que el líquido lanzado interfiera en la visibilidad de otro conductor.

La posible sanción puede alcanzar los 200 euros, por lo que conviene comprobar qué vehículos circulan detrás antes de accionar el sistema de lavado cuando no resulte imprescindible hacerlo en ese momento.

Se trata de uno de esos gestos cotidianos que pueden pasar inadvertidos, pero que adquieren relevancia cuando afectan directamente a la seguridad vial.

También pueden multarte si el sistema no funciona correctamente

El estado del limpiaparabrisas también importa. La normativa establece que los vehículos deben disponer de limpiaparabrisas con escobillas y un sistema de lavado, y carecer de estos elementos en las condiciones exigidas puede suponer una multa de 100 euros.

Más allá de la sanción, mantenerlos correctamente resulta fundamental para asegurar una buena visibilidad, especialmente cuando aparecen lluvia o suciedad sobre el cristal.

Así, no se trata de que esté prohibido utilizar el limpiaparabrisas mientras se conduce. El riesgo de sanción aparece cuando su uso perjudica a otro vehículo o cuando el propio sistema no se encuentra en las condiciones requeridas.

COMENTARIOS