La Unión de Hermandades de Jerez afronta su primer gran examen del curso con la economía y la organización de la Semana Santa de 2027 como principales asuntos pendientes. La Permanente que preside Froilán Solís celebrará su primer Pleno con los hermanos mayores en los últimos días del mes octubre, en la sede de la calle Curtidores, en un encuentro marcado por el temor de algunas corporaciones a "una posible reducción de 2.500 euros" en las asignaciones económicas que reciben anualmente en concepto de palcos y sillas.
La reunión supondrá el primer encuentro de la Permanente con los máximos responsables de las hermandades jerezanas desde la eucaristía de inicio de curso celebrada en la Catedral y, sobre la mesa, habrá cuestiones de especial trascendencia, desde la aplicación de la nueva normativa diocesana sobre piedad popular, hermandades y cofradías hasta la actualización de los precios de los palcos y sillas de la Carrera Oficial. Sin embargo, una de las principales preocupaciones que circulan entre los hermanos mayores tiene que ver con las consecuencias económicas que podrían derivarse de la situación financiera del Consejo y de las obligaciones pendientes de resolver.
El temor a que las asignaciones bajen de 8.500 a 6.000 euros
Según fuentes consultadas por este medio, los resultados de "la asesoría externa contratada para analizar la situación económica y financiera" de la Unión de Hermandades han alimentado la inquietud entre distintas corporaciones. En determinados círculos cofrades se teme que "este año nos toquen los ingresos por palcos y sillas", una posibilidad que afectaría directamente a las cantidades que reciben las hermandades para contribuir a su funcionamiento.
Varios hermanos mayores consideran que todavía existen "ronchas inesperadas" pendientes de resolver y apuntan a la posibilidad de que Froilán Solís esté valorando "trasladar a los presupuestos estas liquidaciones". La preocupación alcanza especialmente a quienes creen que "este año puede que la asignación por hermandad sea bastante menor que la de 2026". Las previsiones más pesimistas llegan a contemplar "una bajada de 2.500 euros por hermandad", aunque no consta que la Permanente haya adoptado una decisión definitiva en este sentido.
De materializarse ese escenario, las asignaciones pasarían de los 8.500 euros correspondientes a 2026 a 6.000 euros por cofradía en 2027, lo que supondría una reducción del 29,4%. El alcance económico de esta hipótesis sería considerable. Según las estimaciones recogidas, la reducción global rondaría los 100.000 euros a nivel presupuestario, una cantidad sobre la que, en caso de confirmarse, "tendrán que darse las explicaciones oportunas".
A esta situación se añade otro asunto todavía pendiente: la aprobación definitiva de las cuitas pendientes de la Magna Mariana de 2024, una cuestión que continúa formando parte de los compromisos económicos y administrativos que deberá afrontar la actual Permanente.
Los palcos y sillas subirán un 3,5% en 2027
Otro de los asuntos previstos para el Pleno será la actualización del 3,5% en los precios de alquiler de los palcos y sillas de la Carrera Oficial, en aplicación del IPC previsto para el ejercicio. Con este incremento, las sillas rondarían los 70 euros, mientras que los palcos oscilarían entre los 300 y los 500 euros, dependiendo de su ubicación y de la demanda de las distintas zonas.
Los ingresos procedentes de este servicio constituyen uno de los principales pilares de financiación de la Unión de Hermandades, por lo que cualquier modificación en su gestión o distribución tiene consecuencias directas sobre la economía del Consejo y de las corporaciones. En este contexto, permanece pendiente de resolución oficial la cuestión relacionada con el IVA aplicable al arrendamiento de palcos y sillas, pese a que las obligaciones tributarias correspondientes a ejercicios anteriores ya han sido liquidadas con Hacienda.
La combinación de estas circunstancias explica parte de la incertidumbre que rodea al primer Pleno del curso, especialmente entre las hermandades que dependen de las asignaciones económicas para elaborar sus presupuestos anuales.
La nueva normativa diocesana condicionará la Semana Santa de 2027
Más allá de las cuestiones económicas, la aplicación de la nueva normativa promulgada por monseñor José Rico Pavés será otro de los grandes asuntos de la reunión. Aunque sus disposiciones se encuentran todavía en fase ad experimentum, distintas hermandades han comenzado a analizar las dificultades que puede plantear su cumplimiento durante la próxima Semana Santa. Algunas corporaciones se han adelantado a la planificación general y han solicitado por iniciativa propia las primeras dispensas al Obispado, ante circunstancias particulares relacionadas con sus horarios e itinerarios.
La organización de la Semana Santa de 2027 se presenta, por tanto, como un proceso especialmente complejo. A la necesidad de adaptar los recorridos a las nuevas disposiciones se suma la preocupación por las posibles sanciones derivadas de los "retrasos injustificados", una circunstancia que podría llevar a determinadas hermandades a revisar sus horarios habituales.
En algunos casos, las corporaciones permanecen a la espera de una respuesta de monseñor Rico Pavés antes de tomar decisiones definitivas sobre sus estaciones de penitencia. La resolución de estas solicitudes y la coordinación de los distintos días de la Semana Santa exigirán un trabajo conjunto entre la Unión de Hermandades y los responsables de las cofradías.
Transparencia económica y cuentas pendientes
La nueva normativa introduce también obligaciones relacionadas con la transparencia y el asesoramiento especializado externo. Entre ellas figura la exigencia de contar con asesoramiento profesional externo cuando los presupuestos anuales de hermandades o consejos de cofradías superen los 50.000 euros. Esta disposición adquiere especial relevancia en un momento en el que la situación económica de la Unión de Hermandades y la existencia de cuestiones pendientes están generando inquietud entre algunos de sus integrantes. La aplicación de estos mecanismos de control, la posible revisión de las asignaciones y la aprobación de las cuentas pendientes conforman así un escenario que exigirá explicaciones y decisiones durante los próximos meses.
El primer Pleno de la Permanente de Froilán Solís se presenta, en definitiva, como una cita de especial importancia para definir el rumbo de la Unión de Hermandades. La organización de la Semana Santa de 2027, el precio de los palcos y sillas y el futuro de las asignaciones económicas serán tres de los grandes asuntos de una reunión en la que los hermanos mayores esperan comenzar a despejar las incógnitas que afectan al próximo ejercicio.
La Unión de Hermandades de Jerez afronta su primer gran examen del curso con la economía y la organización de la Semana Santa de 2027 como principales asuntos pendientes. La Permanente que preside Froilán Solís celebrará su primer Pleno con los hermanos mayores en los últimos días del mes octubre, en la sede de la calle Curtidores, en un encuentro marcado por el temor de algunas corporaciones a "una posible reducción de 2.500 euros" en las asignaciones económicas que reciben anualmente en concepto de palcos y sillas.
La reunión supondrá el primer encuentro de la Permanente con los máximos responsables de las hermandades jerezanas desde la eucaristía de inicio de curso celebrada en la Catedral y, sobre la mesa, habrá cuestiones de especial trascendencia, desde la aplicación de la nueva normativa diocesana sobre piedad popular, hermandades y cofradías hasta la actualización de los precios de los palcos y sillas de la Carrera Oficial. Sin embargo, una de las principales preocupaciones que circulan entre los hermanos mayores tiene que ver con las consecuencias económicas que podrían derivarse de la situación financiera del Consejo y de las obligaciones pendientes de resolver.
El temor a que las asignaciones bajen de 8.500 a 6.000 euros
Según fuentes consultadas por este medio, los resultados de "la asesoría externa contratada para analizar la situación económica y financiera" de la Unión de Hermandades han alimentado la inquietud entre distintas corporaciones. En determinados círculos cofrades se teme que "este año nos toquen los ingresos por palcos y sillas", una posibilidad que afectaría directamente a las cantidades que reciben las hermandades para contribuir a su funcionamiento.
Varios hermanos mayores consideran que todavía existen "ronchas inesperadas" pendientes de resolver y apuntan a la posibilidad de que Froilán Solís esté valorando "trasladar a los presupuestos estas liquidaciones". La preocupación alcanza especialmente a quienes creen que "este año puede que la asignación por hermandad sea bastante menor que la de 2026". Las previsiones más pesimistas llegan a contemplar "una bajada de 2.500 euros por hermandad", aunque no consta que la Permanente haya adoptado una decisión definitiva en este sentido.
De materializarse ese escenario, las asignaciones pasarían de los 8.500 euros correspondientes a 2026 a 6.000 euros por cofradía en 2027, lo que supondría una reducción del 29,4%. El alcance económico de esta hipótesis sería considerable. Según las estimaciones recogidas, la reducción global rondaría los 100.000 euros a nivel presupuestario, una cantidad sobre la que, en caso de confirmarse, "tendrán que darse las explicaciones oportunas".
A esta situación se añade otro asunto todavía pendiente: la aprobación definitiva de las cuitas pendientes de la Magna Mariana de 2024, una cuestión que continúa formando parte de los compromisos económicos y administrativos que deberá afrontar la actual Permanente.
Los palcos y sillas subirán un 3,5% en 2027
Otro de los asuntos previstos para el Pleno será la actualización del 3,5% en los precios de alquiler de los palcos y sillas de la Carrera Oficial, en aplicación del IPC previsto para el ejercicio. Con este incremento, las sillas rondarían los 70 euros, mientras que los palcos oscilarían entre los 300 y los 500 euros, dependiendo de su ubicación y de la demanda de las distintas zonas.
Los ingresos procedentes de este servicio constituyen uno de los principales pilares de financiación de la Unión de Hermandades, por lo que cualquier modificación en su gestión o distribución tiene consecuencias directas sobre la economía del Consejo y de las corporaciones. En este contexto, permanece pendiente de resolución oficial la cuestión relacionada con el IVA aplicable al arrendamiento de palcos y sillas, pese a que las obligaciones tributarias correspondientes a ejercicios anteriores ya han sido liquidadas con Hacienda.
La combinación de estas circunstancias explica parte de la incertidumbre que rodea al primer Pleno del curso, especialmente entre las hermandades que dependen de las asignaciones económicas para elaborar sus presupuestos anuales.
La nueva normativa diocesana condicionará la Semana Santa de 2027
Más allá de las cuestiones económicas, la aplicación de la nueva normativa promulgada por monseñor José Rico Pavés será otro de los grandes asuntos de la reunión. Aunque sus disposiciones se encuentran todavía en fase ad experimentum, distintas hermandades han comenzado a analizar las dificultades que puede plantear su cumplimiento durante la próxima Semana Santa. Algunas corporaciones se han adelantado a la planificación general y han solicitado por iniciativa propia las primeras dispensas al Obispado, ante circunstancias particulares relacionadas con sus horarios e itinerarios.
La organización de la Semana Santa de 2027 se presenta, por tanto, como un proceso especialmente complejo. A la necesidad de adaptar los recorridos a las nuevas disposiciones se suma la preocupación por las posibles sanciones derivadas de los "retrasos injustificados", una circunstancia que podría llevar a determinadas hermandades a revisar sus horarios habituales.
En algunos casos, las corporaciones permanecen a la espera de una respuesta de monseñor Rico Pavés antes de tomar decisiones definitivas sobre sus estaciones de penitencia. La resolución de estas solicitudes y la coordinación de los distintos días de la Semana Santa exigirán un trabajo conjunto entre la Unión de Hermandades y los responsables de las cofradías.
Transparencia económica y cuentas pendientes
La nueva normativa introduce también obligaciones relacionadas con la transparencia y el asesoramiento especializado externo. Entre ellas figura la exigencia de contar con asesoramiento profesional externo cuando los presupuestos anuales de hermandades o consejos de cofradías superen los 50.000 euros. Esta disposición adquiere especial relevancia en un momento en el que la situación económica de la Unión de Hermandades y la existencia de cuestiones pendientes están generando inquietud entre algunos de sus integrantes. La aplicación de estos mecanismos de control, la posible revisión de las asignaciones y la aprobación de las cuentas pendientes conforman así un escenario que exigirá explicaciones y decisiones durante los próximos meses.
El primer Pleno de la Permanente de Froilán Solís se presenta, en definitiva, como una cita de especial importancia para definir el rumbo de la Unión de Hermandades. La organización de la Semana Santa de 2027, el precio de los palcos y sillas y el futuro de las asignaciones económicas serán tres de los grandes asuntos de una reunión en la que los hermanos mayores esperan comenzar a despejar las incógnitas que afectan al próximo ejercicio.
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