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Pasarelas sobre el río y calles llenas de arte: diez pueblos de Andalucía para convertir el otoño en una escapada de postal

Castillos habitados, arte en las calles y pasarelas junto al río: diez propuestas repartidas por las ocho provincias para elegir destino

  • El castillo de Castellar. -

El puente de noviembre puede ser la ocasión para descubrir un pueblo dentro de una fortaleza, recorrer un museo al aire libre o caminar entre barrancos y dólmenes. Esta selección reúne diez localidades de las ocho provincias andaluzas con propuestas de patrimonio, naturaleza y gastronomía.

Conviene elegir dónde detenerse. Los destinos no forman una ruta para completar en un fin de semana: la propuesta es escoger una localidad como base y dedicarle uno o dos días.

Castillos habitados y pueblos con arte

En Castellar de la Frontera (Cádiz), el casco antiguo permanece dentro de una fortaleza medieval habitada. Sus calles encaladas y miradores permiten contemplar el embalse del Guadarranque y Los Alcornocales.

Málaga aporta dos opciones distintas. Genalguacil distribuye esculturas y obras de arte contemporáneo por sus calles, mientras Comares invita a seguir las huellas cerámicas de su Ruta Musulmana hasta rincones históricos y miradores.

  • Hotel Castillo en Castellar de la Frontera
  • -

En Granada cambia el paisaje. Castril combina su casco histórico con las pasarelas de madera de la Cerrada del Río Castril; Gorafe ofrece casas cueva, barrancos y un parque megalítico con numerosos dólmenes.

Fortalezas, olivares y mosaicos a las puertas de casa

Carcabuey (Córdoba) reúne casas blancas, olivares y un castillo roquero. Para caminar más, el recorrido circular del Puente Califal suma 7,3 kilómetros y unas dos horas y cuarto.

Vélez-Blanco, en Almería, destaca por su castillo renacentista de comienzos del siglo XVI, aunque algunas zonas pueden estar restringidas por obras. En Hornos de Segura (Jaén), las calles medievales y los miradores se asoman al embalse del Tranco.

Hay detalles para mirar despacio. Linares de la Sierra (Huelva) conserva ante muchas viviendas los llanos, mosaicos tradicionales de piedras, además de antiguos lavaderos y una plaza que también funciona como plaza de toros.

La Puebla de los Infantes, en Sevilla, completa la selección con restos de un castillo medieval y el mirador de Las Palomas, orientado hacia el embalse de José Torán. Su cocina incluye tagarninas y carnes de monte.

Antes de salir, conviene comprobar los horarios de los monumentos y las condiciones de los senderos, especialmente después de episodios de lluvia.

El puente de noviembre puede ser la ocasión para descubrir un pueblo dentro de una fortaleza, recorrer un museo al aire libre o caminar entre barrancos y dólmenes. Esta selección reúne diez localidades de las ocho provincias andaluzas con propuestas de patrimonio, naturaleza y gastronomía.

Conviene elegir dónde detenerse. Los destinos no forman una ruta para completar en un fin de semana: la propuesta es escoger una localidad como base y dedicarle uno o dos días.

Castillos habitados y pueblos con arte

En Castellar de la Frontera (Cádiz), el casco antiguo permanece dentro de una fortaleza medieval habitada. Sus calles encaladas y miradores permiten contemplar el embalse del Guadarranque y Los Alcornocales.

Málaga aporta dos opciones distintas. Genalguacil distribuye esculturas y obras de arte contemporáneo por sus calles, mientras Comares invita a seguir las huellas cerámicas de su Ruta Musulmana hasta rincones históricos y miradores.

  • Hotel Castillo en Castellar de la Frontera
  • -

En Granada cambia el paisaje. Castril combina su casco histórico con las pasarelas de madera de la Cerrada del Río Castril; Gorafe ofrece casas cueva, barrancos y un parque megalítico con numerosos dólmenes.

Fortalezas, olivares y mosaicos a las puertas de casa

Carcabuey (Córdoba) reúne casas blancas, olivares y un castillo roquero. Para caminar más, el recorrido circular del Puente Califal suma 7,3 kilómetros y unas dos horas y cuarto.

Vélez-Blanco, en Almería, destaca por su castillo renacentista de comienzos del siglo XVI, aunque algunas zonas pueden estar restringidas por obras. En Hornos de Segura (Jaén), las calles medievales y los miradores se asoman al embalse del Tranco.

Hay detalles para mirar despacio. Linares de la Sierra (Huelva) conserva ante muchas viviendas los llanos, mosaicos tradicionales de piedras, además de antiguos lavaderos y una plaza que también funciona como plaza de toros.

La Puebla de los Infantes, en Sevilla, completa la selección con restos de un castillo medieval y el mirador de Las Palomas, orientado hacia el embalse de José Torán. Su cocina incluye tagarninas y carnes de monte.

Antes de salir, conviene comprobar los horarios de los monumentos y las condiciones de los senderos, especialmente después de episodios de lluvia.

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