El Golfo de Cádiz, ante un posible gran terremoto que no se puede predecir: "Hay que concienciarse"
Raúl López, geólogo del IGME-CSIC, pide sustituir el miedo por prevención ante una zona con capacidad para generar fuertes terremotos. Chipiona y Cádiz ya cuentan con planes de evacuación ante un tsunami
Un terremotono se puede predecir. No existen indicios científicos que permitan afirmar cuándo se producirá un gran seísmo en Andalucía. Pero sí hay algo que los científicos conocen: el Golfo de Cádiz es una zona tectónicamente muy activa y tiene capacidad para generar grandes seísmos.
La afirmación procede de Raúl López, geólogo de emergencias del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que lleva años trabajando precisamente en la aplicación de la geología a la gestión de emergencias.
Tras los más de mil terremotos registrados en Granada en apenas 10 días y los últimos registrados en el Golfo de Cádiz y Olvera, este experto reconoce que el extremo suroccidental de la Península tiene detrás un historial sísmico que obliga a mantener activa la prevención. De hecho, cuando se habla de peligrosidad sísmica en España, López coloca al entorno de Cádiz y Huelva en una posición especialmente relevante.
Aun así, considera López, en declaraciones a lavozdelsur.es, que los andaluces, especialmente los gaditanos y onubenses, tienen que sustituir de su vocabulario la palabra "preocupación. Creo que no es la adecuada. Hay que concienciarse de que se está en una zona tectónicamente muy activa", y añade que "tenemos que aplicar modelos de prevención sí o sí, porque no hay escapatoria".
Eso sí. Aunque señala que las estructuras tectónicas del Golfo de Cádiz son capaces de generar terremotos superiores a magnitud 6 e incluso superiores a 7, eso no quiere decir que vaya a ocurrir uno próximamente.
También aclara que no existe conexión entre los terremotos de Granada con los registrados en el Golfo de Cádiz estos últimos días. "En el Golfo de Cádiz tenéis una configuración tectónica bastante compleja y estructuras con fallas que generan grandes terremotos". En Granada, en cambio, "las fallas son más pequeñas y se encuentran en una zona de intraplaca".
Vista aérea de Cádiz.
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MANU GARCÍA
De esta manera, explica, los terremotos granadinos pueden ser importantes, pero las estructuras del Golfo tienen capacidad para generar seísmos mayores, lo cual, aclara, no tienen por que ser muy destructivos, y pone el ejemplo de lo ocurrido en 2011 en Lorca, donde un terremoto con una magnitud de 5,1 provocó graves daños en la localidad. La sucesión de pequeños terremotos tampoco permite anticipar que uno de mayor magnitud esté a punto de producirse. "Los terremotos no se pueden predecir", recuerda el geólogo.
Una provincia mirada con lupa
Las fallas, explica López, "tienen una denominada sismicidad de fondo. Pequeños terremotos que van liberando parte de la energía acumulada". Pero los científicos no pueden utilizar esos movimientos para determinar si una falla está a punto de romperse.
"Sabemos que antes o después tiene que haber un terremoto más grande, porque ya lo ha hecho en el pasado, y sabemos que la energía tectónica se está acumulando, porque la tectónica de placas está actuando siempre. Lo que no sabemos es cuánto tiene la falla almacenada".
Las fallas que pueden generar grandes terremotos se encuentran muchas veces bajo el mar, lo que dificulta enormemente su estudio y monitorización. España y Portugal trabajan conjuntamente en el análisis de estas estructuras y de su potencial sísmico, y al respecto del Golfo de Cádiz señala que "es la zona más estudiada de toda la Península".
Eso sí, reincide que, por más que se estudie y se monitorice, eso no significa que los científicos conozcan exactamente cuándo o dónde ocurrirá el próximo gran terremoto. Significa que el riesgo está "identificado" y que "existen modelos" para estudiar sus posibles consecuencias.
Precisamente por ese riesgo histórico, Cádiz se mira con lupa entre los científicos expertos en la materia y a la vez, Raúl López señala que la gaditana "es la provincia que más ha hecho de toda España por amortiguar o prevenir los efectos de los tsunamis".
El fantasma de 1755
El experto destaca que tanto las autoridades como parte de la población gaditana tienen una conciencia especial sobre este riesgo debido, precisamente, a lo ocurrido el 1 de noviembre de 1755, cuando se produjo el gran terremoto de Lisboa, que se dejó notar en toda España, pero con especial virulencia en las provincias de Huelva y Cádiz.
Su origen exacto sigue siendo objeto de debate científico, aunque existen diferentes hipótesis que sitúan su epicentro en el entorno del Banco de Gorringe, en el océano Atlántico, en el entorno de la isla de Madeira. De otro lado, unos señalan que el responsable del seísmo se debe a una falla, mientras otros consideran que tuvieron que ser dos las que entraran en juego para provocar semejante seísmo que, según los expertos en la matería, pudo alcanzar una magnitud de entre 8,7 y 9.
Grabado, generado por IA, del destructivo terremoto de Lisboa de 1755
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IA
La sacudida provocó una enorme destrucción y desencadenó un tsunami que alcanzó las costas españolas –en la localidad onubense de Ayamonte se produjeron 1.000 muertes– y que se dejó sentir en puntos tan lejanos como Groenlandia, Noruega o Reino Unido. A ello se sumaron incendios y réplicas que terminaron por destruir la capital lusa, de las más prósperas del mundo en la época en la que se produjo esta catástrofe natural.
Fue un terremoto tan devastador que, recuerda López, impulsó el estudio científico de los terremotos y contribuyó al nacimiento de la geofísica moderna. Por eso, 271 años después, continúa siendo un terremoto de referencia para estudiar el riesgo sísmico y de tsunami en el Golfo de Cádiz.
Cómo se produce un tsunami
La pregunta es: ¿cualquier terremoto originado bajo el mar puede provocar un tsunami? Según Raúl López, no, ya que para que se produzca uno con capacidad destructiva debe existir un desplazamiento brusco del fondo marino capaz de mover una gran masa de agua.
En este sentido, según el investigador, resultan especialmente relevantes las fallas que provocan movimientos verticales del fondo oceánico, mientras que los conocidos como terremotos de desgarre tienen mucha menos capacidad para generar tsunamis. "Se han dado casos, pero muy pocos. Tendría que ser con una falla normal o con una falla inversa".
De esta manera, un gran terremoto en el Golfo de Cádiz podría provocar un tsunami de reunir las características necesarias. Y aquí surge otra pregunta: ¿cuánto tiempo tardaría en llegar la gran ola a la costa?
Una persona, a punto de perder sus sillas en la orilla de la playa de Santa María del Mar, en Cádiz.
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REYNA
"Hay fuentes que te lo generarían a una hora, dos horas o incluso 15 minutos", explica López, que añade que todo depende "de dónde se produzca el terremoto y de cómo sea la fuente que origine el tsunami". Por eso, señala que España cuenta con un sistema de alerta que combina la detección de los terremotos con modelos previamente elaborados sobre la propagación de las ondas.
En este sentido, el Instituto Geográfico Nacional dispone de un Sistema de Alerta de Maremotos que permite, una vez detectado un terremoto en el fondo del mar, comparar sus características con miles de escenarios previamente modelizados y proporcionar información a las autoridades para que puedan tomar decisiones en caso de producirse un tsunami.
Chipiona, preparada para evacuar
En Chipiona conocen bien los efectos de aquel terrible terremoto de Lisboa. Tanto, que desde entonces conmemoran cada primero de noviembre el milagro derivado de aquella efeméride, ese que cuenta que, para que la gran ola no se llevara por delante al pueblo, sacaron en rogativas al Santísimo Cristo de las Misericordias, que logró retirar las aguas hasta el lugar donde hoy se erige el monumento de la Cruz del Mar.
Esa especial e histórica sensibilidad del chipionero con aquel episodio ha convertido al municipio en referencia no solo a la hora de evaluar los riesgos de un posible tsunami, también en preparar y educar a su población llegado el caso de que se produjera uno de estos fenómenos.
De hecho, en junio de 2024 recibió el reconocimiento Tsunami Ready de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO, convirtiéndose en la primera localidad de España en obtener esta distinción. El pasado junio, la ciudad de Cádiztambién obtuvo este reconocimiento, siendo la primera capital española en obtenerlo.
En Chipiona, el proceso comenzó en 2020 y culminó con la elaboración de mapas de peligro y evacuación, la instalación de señalización, la realización de simulacros y la aprobación de un Plan de Actuación Local ante el Riesgo de Maremotos. "Lo más importante es concienciar y educar a una sociedad ante un tema tan delicado como un tsunami", defiende el alcalde de la localidad, Luis Mario Aparcero.
Cartel en Chipiona avisando de la dirección que habría que tomar en caso de tsunami.
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MANU GARCÍA
Chipiona ha diseñado un sistema de alerta basado en varios canales para evitar que un fallo en uno de ellos deje incomunicada a la población.
En las zonas costeras existen actualmente dos sirenas de largo alcance, ubicadas en las playas de Cruz del Mar y Regla, especialmente relevantes por ser áreas de elevada exposición y concentración de personas durante la temporada turística. La página oficial de Tsunami Ready Chipiona explica que estas sirenas forman parte de un sistema redundante que se complementa con ES-Alert, radio, televisión, megafonía, redes sociales, aplicaciones móviles y campanarios, entre otros mecanismos. Todo, con el objetivo de que no haya una persona que no reciba el aviso.
5 mapas de evacuación
Chipiona dispone de un mapa específico de evacuación que divide el municipio en diferentes zonas de riesgo y establece rutas y puntos de encuentro. El mapa oficial contempla cinco mapas de evacuación, además de diferentes zonas de inundación y puntos de reunión.
El objetivo es siempre el mismo: alejarse del mar y avanzar hacia el interior o, incluso llegado el caso, subir a la cuarta planta de un edificio sólido, si bien el Ayuntamiento aún no dispone de un catálogo de edificios resistentes a tsunamis.
El Consistorio chipionero ha trabajado durante años con simulacros para comprobar sobre el terreno cuánto tardan los ciudadanos en abandonar las zonas potencialmente inundables. Uno de los ejemplos que aporta el alcalde es el recorrido desde el entorno del faro hasta La Lagunilla, unos 25 minutos caminando.
Y hay una indicación que Aparcero quiere recordar especialmente a sus vecinos: "Nunca utilizar el coche, nunca, es una trampa mortal, hay que ir andando". Y es que, recuerda, si miles de personas intentaran abandonar simultáneamente las zonas costeras en sus vehículos, las calles podrían quedar bloqueadas en pocos minutos.
El verano cambiaría el escenario
La prevención adquiere una dimensión todavía mayor durante los meses de verano, cuando Chipiona multiplica su población y miles de visitantes ocupan playas, hoteles, apartamentos y otros alojamientos sin conocer necesariamente las rutas de evacuación.
Es una consideración que también pone sobre la mesa Raúl López: "No es lo mismo que tengas un terremoto en una madrugada del domingo al lunes, o que se produzca durante unas fiestas o en verano con la costa llena de gente".
La playa de Regla, repleta de bañistas este pasado 1 de agosto.
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ESTEBAN
Por eso, de producirse en temporada alta, esa población flotante dificultaría la evacuación. De ahí la insistencia de los expertos en la educación y en los simulacros.
En Chipiona, los ejercicios realizados hasta ahora han permitido detectar problemas concretos: grupos escolares que necesitan una identificación más visible, puntos de encuentro que pueden quedarse pequeños y dificultades de coordinación entre los diferentes cuerpos y organismos, señala el alcalde, que también apunta otro problema, como es que la Jefatura de la Policía Local se encuentre en zona inundable.
El Ayuntamiento chipionero trabaja, además, en sistemas autónomos de energía y comunicación que permitieran mantener operativos los servicios esenciales aunque un tsunami provocase cortes de electricidad.
¿Estamos preparados para un gran terremoto?
La última gran pregunta que cabe hacerse es si España está preparada para un gran terremoto. "Todo el mundo dice que estamos preparados", reflexiona López, pero recuerda la experiencia de Japón, un país especialmente castigado a lo largo de la historia por estos fenómenos naturales y donde terremotos de enorme magnitud han aparecido en zonas que no habían sido consideradas previamente como las de mayor peligro.
Por eso, el científico rechaza la idea de una preparación definitiva. "Estar preparado depende de tantos factores... Nosotros estamos prevenidos y estamos mejorando e informando a todas las administraciones", señala, pero se pregunta: "¿Quién está preparado para gestionar una crisis como la del Covid o como la actual de Ceuta? Cuando llega te preparas lo mejor posible, pero depende de tantos factores que yo no sabría responder a esa pregunta, pero quiero pensar que sí".
De esta manera, estar preparados no significa garantizar que nada ocurra cuando llegue el caso, sino reducir los riesgos. Y como recuerda el alcalde de Chipiona, "si de toda esta acción se salva una sola vida, yo creo que está más que justificado este trabajo".
Un terremotono se puede predecir. No existen indicios científicos que permitan afirmar cuándo se producirá un gran seísmo en Andalucía. Pero sí hay algo que los científicos conocen: el Golfo de Cádiz es una zona tectónicamente muy activa y tiene capacidad para generar grandes seísmos.
La afirmación procede de Raúl López, geólogo de emergencias del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que lleva años trabajando precisamente en la aplicación de la geología a la gestión de emergencias.
Tras los más de mil terremotos registrados en Granada en apenas 10 días y los últimos registrados en el Golfo de Cádiz y Olvera, este experto reconoce que el extremo suroccidental de la Península tiene detrás un historial sísmico que obliga a mantener activa la prevención. De hecho, cuando se habla de peligrosidad sísmica en España, López coloca al entorno de Cádiz y Huelva en una posición especialmente relevante.
Aun así, considera López, en declaraciones a lavozdelsur.es, que los andaluces, especialmente los gaditanos y onubenses, tienen que sustituir de su vocabulario la palabra "preocupación. Creo que no es la adecuada. Hay que concienciarse de que se está en una zona tectónicamente muy activa", y añade que "tenemos que aplicar modelos de prevención sí o sí, porque no hay escapatoria".
Eso sí. Aunque señala que las estructuras tectónicas del Golfo de Cádiz son capaces de generar terremotos superiores a magnitud 6 e incluso superiores a 7, eso no quiere decir que vaya a ocurrir uno próximamente.
También aclara que no existe conexión entre los terremotos de Granada con los registrados en el Golfo de Cádiz estos últimos días. "En el Golfo de Cádiz tenéis una configuración tectónica bastante compleja y estructuras con fallas que generan grandes terremotos". En Granada, en cambio, "las fallas son más pequeñas y se encuentran en una zona de intraplaca".
Vista aérea de Cádiz.
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MANU GARCÍA
De esta manera, explica, los terremotos granadinos pueden ser importantes, pero las estructuras del Golfo tienen capacidad para generar seísmos mayores, lo cual, aclara, no tienen por que ser muy destructivos, y pone el ejemplo de lo ocurrido en 2011 en Lorca, donde un terremoto con una magnitud de 5,1 provocó graves daños en la localidad. La sucesión de pequeños terremotos tampoco permite anticipar que uno de mayor magnitud esté a punto de producirse. "Los terremotos no se pueden predecir", recuerda el geólogo.
Una provincia mirada con lupa
Las fallas, explica López, "tienen una denominada sismicidad de fondo. Pequeños terremotos que van liberando parte de la energía acumulada". Pero los científicos no pueden utilizar esos movimientos para determinar si una falla está a punto de romperse.
"Sabemos que antes o después tiene que haber un terremoto más grande, porque ya lo ha hecho en el pasado, y sabemos que la energía tectónica se está acumulando, porque la tectónica de placas está actuando siempre. Lo que no sabemos es cuánto tiene la falla almacenada".
Las fallas que pueden generar grandes terremotos se encuentran muchas veces bajo el mar, lo que dificulta enormemente su estudio y monitorización. España y Portugal trabajan conjuntamente en el análisis de estas estructuras y de su potencial sísmico, y al respecto del Golfo de Cádiz señala que "es la zona más estudiada de toda la Península".
Eso sí, reincide que, por más que se estudie y se monitorice, eso no significa que los científicos conozcan exactamente cuándo o dónde ocurrirá el próximo gran terremoto. Significa que el riesgo está "identificado" y que "existen modelos" para estudiar sus posibles consecuencias.
Precisamente por ese riesgo histórico, Cádiz se mira con lupa entre los científicos expertos en la materia y a la vez, Raúl López señala que la gaditana "es la provincia que más ha hecho de toda España por amortiguar o prevenir los efectos de los tsunamis".
El fantasma de 1755
El experto destaca que tanto las autoridades como parte de la población gaditana tienen una conciencia especial sobre este riesgo debido, precisamente, a lo ocurrido el 1 de noviembre de 1755, cuando se produjo el gran terremoto de Lisboa, que se dejó notar en toda España, pero con especial virulencia en las provincias de Huelva y Cádiz.
Su origen exacto sigue siendo objeto de debate científico, aunque existen diferentes hipótesis que sitúan su epicentro en el entorno del Banco de Gorringe, en el océano Atlántico, en el entorno de la isla de Madeira. De otro lado, unos señalan que el responsable del seísmo se debe a una falla, mientras otros consideran que tuvieron que ser dos las que entraran en juego para provocar semejante seísmo que, según los expertos en la matería, pudo alcanzar una magnitud de entre 8,7 y 9.
Grabado, generado por IA, del destructivo terremoto de Lisboa de 1755
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IA
La sacudida provocó una enorme destrucción y desencadenó un tsunami que alcanzó las costas españolas –en la localidad onubense de Ayamonte se produjeron 1.000 muertes– y que se dejó sentir en puntos tan lejanos como Groenlandia, Noruega o Reino Unido. A ello se sumaron incendios y réplicas que terminaron por destruir la capital lusa, de las más prósperas del mundo en la época en la que se produjo esta catástrofe natural.
Fue un terremoto tan devastador que, recuerda López, impulsó el estudio científico de los terremotos y contribuyó al nacimiento de la geofísica moderna. Por eso, 271 años después, continúa siendo un terremoto de referencia para estudiar el riesgo sísmico y de tsunami en el Golfo de Cádiz.
Cómo se produce un tsunami
La pregunta es: ¿cualquier terremoto originado bajo el mar puede provocar un tsunami? Según Raúl López, no, ya que para que se produzca uno con capacidad destructiva debe existir un desplazamiento brusco del fondo marino capaz de mover una gran masa de agua.
En este sentido, según el investigador, resultan especialmente relevantes las fallas que provocan movimientos verticales del fondo oceánico, mientras que los conocidos como terremotos de desgarre tienen mucha menos capacidad para generar tsunamis. "Se han dado casos, pero muy pocos. Tendría que ser con una falla normal o con una falla inversa".
De esta manera, un gran terremoto en el Golfo de Cádiz podría provocar un tsunami de reunir las características necesarias. Y aquí surge otra pregunta: ¿cuánto tiempo tardaría en llegar la gran ola a la costa?
Una persona, a punto de perder sus sillas en la orilla de la playa de Santa María del Mar, en Cádiz.
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REYNA
"Hay fuentes que te lo generarían a una hora, dos horas o incluso 15 minutos", explica López, que añade que todo depende "de dónde se produzca el terremoto y de cómo sea la fuente que origine el tsunami". Por eso, señala que España cuenta con un sistema de alerta que combina la detección de los terremotos con modelos previamente elaborados sobre la propagación de las ondas.
En este sentido, el Instituto Geográfico Nacional dispone de un Sistema de Alerta de Maremotos que permite, una vez detectado un terremoto en el fondo del mar, comparar sus características con miles de escenarios previamente modelizados y proporcionar información a las autoridades para que puedan tomar decisiones en caso de producirse un tsunami.
Chipiona, preparada para evacuar
En Chipiona conocen bien los efectos de aquel terrible terremoto de Lisboa. Tanto, que desde entonces conmemoran cada primero de noviembre el milagro derivado de aquella efeméride, ese que cuenta que, para que la gran ola no se llevara por delante al pueblo, sacaron en rogativas al Santísimo Cristo de las Misericordias, que logró retirar las aguas hasta el lugar donde hoy se erige el monumento de la Cruz del Mar.
Esa especial e histórica sensibilidad del chipionero con aquel episodio ha convertido al municipio en referencia no solo a la hora de evaluar los riesgos de un posible tsunami, también en preparar y educar a su población llegado el caso de que se produjera uno de estos fenómenos.
De hecho, en junio de 2024 recibió el reconocimiento Tsunami Ready de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO, convirtiéndose en la primera localidad de España en obtener esta distinción. El pasado junio, la ciudad de Cádiztambién obtuvo este reconocimiento, siendo la primera capital española en obtenerlo.
En Chipiona, el proceso comenzó en 2020 y culminó con la elaboración de mapas de peligro y evacuación, la instalación de señalización, la realización de simulacros y la aprobación de un Plan de Actuación Local ante el Riesgo de Maremotos. "Lo más importante es concienciar y educar a una sociedad ante un tema tan delicado como un tsunami", defiende el alcalde de la localidad, Luis Mario Aparcero.
Cartel en Chipiona avisando de la dirección que habría que tomar en caso de tsunami.
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MANU GARCÍA
Chipiona ha diseñado un sistema de alerta basado en varios canales para evitar que un fallo en uno de ellos deje incomunicada a la población.
En las zonas costeras existen actualmente dos sirenas de largo alcance, ubicadas en las playas de Cruz del Mar y Regla, especialmente relevantes por ser áreas de elevada exposición y concentración de personas durante la temporada turística. La página oficial de Tsunami Ready Chipiona explica que estas sirenas forman parte de un sistema redundante que se complementa con ES-Alert, radio, televisión, megafonía, redes sociales, aplicaciones móviles y campanarios, entre otros mecanismos. Todo, con el objetivo de que no haya una persona que no reciba el aviso.
5 mapas de evacuación
Chipiona dispone de un mapa específico de evacuación que divide el municipio en diferentes zonas de riesgo y establece rutas y puntos de encuentro. El mapa oficial contempla cinco mapas de evacuación, además de diferentes zonas de inundación y puntos de reunión.
El objetivo es siempre el mismo: alejarse del mar y avanzar hacia el interior o, incluso llegado el caso, subir a la cuarta planta de un edificio sólido, si bien el Ayuntamiento aún no dispone de un catálogo de edificios resistentes a tsunamis.
El Consistorio chipionero ha trabajado durante años con simulacros para comprobar sobre el terreno cuánto tardan los ciudadanos en abandonar las zonas potencialmente inundables. Uno de los ejemplos que aporta el alcalde es el recorrido desde el entorno del faro hasta La Lagunilla, unos 25 minutos caminando.
Y hay una indicación que Aparcero quiere recordar especialmente a sus vecinos: "Nunca utilizar el coche, nunca, es una trampa mortal, hay que ir andando". Y es que, recuerda, si miles de personas intentaran abandonar simultáneamente las zonas costeras en sus vehículos, las calles podrían quedar bloqueadas en pocos minutos.
El verano cambiaría el escenario
La prevención adquiere una dimensión todavía mayor durante los meses de verano, cuando Chipiona multiplica su población y miles de visitantes ocupan playas, hoteles, apartamentos y otros alojamientos sin conocer necesariamente las rutas de evacuación.
Es una consideración que también pone sobre la mesa Raúl López: "No es lo mismo que tengas un terremoto en una madrugada del domingo al lunes, o que se produzca durante unas fiestas o en verano con la costa llena de gente".
La playa de Regla, repleta de bañistas este pasado 1 de agosto.
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ESTEBAN
Por eso, de producirse en temporada alta, esa población flotante dificultaría la evacuación. De ahí la insistencia de los expertos en la educación y en los simulacros.
En Chipiona, los ejercicios realizados hasta ahora han permitido detectar problemas concretos: grupos escolares que necesitan una identificación más visible, puntos de encuentro que pueden quedarse pequeños y dificultades de coordinación entre los diferentes cuerpos y organismos, señala el alcalde, que también apunta otro problema, como es que la Jefatura de la Policía Local se encuentre en zona inundable.
El Ayuntamiento chipionero trabaja, además, en sistemas autónomos de energía y comunicación que permitieran mantener operativos los servicios esenciales aunque un tsunami provocase cortes de electricidad.
¿Estamos preparados para un gran terremoto?
La última gran pregunta que cabe hacerse es si España está preparada para un gran terremoto. "Todo el mundo dice que estamos preparados", reflexiona López, pero recuerda la experiencia de Japón, un país especialmente castigado a lo largo de la historia por estos fenómenos naturales y donde terremotos de enorme magnitud han aparecido en zonas que no habían sido consideradas previamente como las de mayor peligro.
Por eso, el científico rechaza la idea de una preparación definitiva. "Estar preparado depende de tantos factores... Nosotros estamos prevenidos y estamos mejorando e informando a todas las administraciones", señala, pero se pregunta: "¿Quién está preparado para gestionar una crisis como la del Covid o como la actual de Ceuta? Cuando llega te preparas lo mejor posible, pero depende de tantos factores que yo no sabría responder a esa pregunta, pero quiero pensar que sí".
De esta manera, estar preparados no significa garantizar que nada ocurra cuando llegue el caso, sino reducir los riesgos. Y como recuerda el alcalde de Chipiona, "si de toda esta acción se salva una sola vida, yo creo que está más que justificado este trabajo".
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