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Medina Azahara, a días de decir adiós: "Esta parte de nuestra vida se va a cerrar y esa pérdida es irreparable"

Manuel Martínez, Manuel Ibáñez y Paco Ventura, junto al director Manuel Guerrero, hablan de la despedida de la banda cordobesa y del documental 'Todo tiene su fin', que descubre la faceta más íntima de un grupo que ha acompañado a varias generaciones durante casi medio siglo

  • De izquierda a derecha, Manuel Martínez, Paco Ventura y Manuel Ibáñez, miembros de Medina Azahara, días atrás en Cádiz. -

P. ¿Cómo están llevando esta gira de despedida?

Manuel Martínez. Pues muy, muy contentos, muy satisfechos de la acogida del público. Está siendo un éxito impresionante, pero la verdad es que también con ganas ya de que termine. Pero como te digo, está siendo muy bonito todo. Es un gustazo hacer esos conciertos para tanta gente y que la gente se divierta en cada canción.

P. ¿En qué momento se dieron cuenta de que había llegado el momento de poner punto y final a Medina Azahara?

M. Martínez. Estábamos viendo un momento del grupo en el que sonaba muy bien, como siempre prácticamente. Cada día el grupo suena mejor, cada día más potente, cada día todo suena mucho más bonito y pensamos que era el momento justo de despedirnos. No nos hubiera gustado despedirnos como esos que se van arrastrando por los escenarios. Decidimos que era un buen momento y yo creo que hemos acertado.

P. Después de casi medio siglo sobre los escenarios, son muchas generaciones las que han disfrutado de vuestra música.

Paco Ventura. Eso no solo ocurre ahora, viene pasando casi desde el principio. Medina Azahara es un grupo que no cambia público, sino que se va sumando. Van sumándose generaciones, se van sumando miembros de la familia que van conociendo nuestra música generación tras generación. Un concierto de Medina Azahara es siempre una reunión familiar multigeneracional: abuelos, nietos, padres, hijos… Es una fiesta dedicada a la música y al cariño que todos le tienen al grupo. Ahora es bonito ver que te están acompañando para esa despedida, para darte ese homenaje y ese respeto, pero es algo que hemos venido viviendo siempre.

  • Paco Ventura, posando tras la entrevista con lavozdelsur.es.
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P. ¿Cuál ha sido el secreto para permanecer tantos años en el panorama musical sin dejaros arrastrar por las modas?

Manuel Ibáñez. Al final uno hace música y es fiel a uno mismo, estando un poco ajeno a las modas. Siempre Medina Azahara ha hecho una música muy personal y nunca se ha sumado a la música de moda. Es una música que ha calado en la gente por su contenido, por sus letras y por sus canciones. Entendemos que han sido suficientemente respetables como para que perduren en el tiempo. Creo que uno de los secretos es ser fiel a uno mismo y amar lo que haces de verdad. Medina Azahara ama profundamente cada canción que hace.

P. En vuestros comienzos hubo compañías que os aconsejaron cambiar incluso el acento andaluz. ¿Fue una cuestión de convicción o también de rebeldía defender vuestra identidad?

M. Martínez. Al principio no tuvimos ese problema porque entramos en un momento en que el rock andaluz estaba en todo lo alto. Pero antes de grabar nuestro cuarto disco, Caravana Española, tuvimos varias pruebas con distintas compañías y una de ellas nos dijo que teníamos que cambiar no solamente el acento, sino también nuestra forma de vestir y nuestra forma de ser. Como es lógico, nos opusimos completamente y empezamos a hacer el disco por nuestra cuenta. Lo autofinanciamos nosotros. Ahí salió Caravana Española, un disco completamente andaluz, con unas raíces distintas a las del principio. En cada disco hemos intentado superarnos sin perder la personalidad del grupo y, sobre todo, el acento andaluz que tenemos.

P. ¿Cómo surge la idea de hacer un documental sobre la despedida de Medina Azahara?

Manuel Guerrero. La idea se me ocurre el mismo día que voy a comprar el periódico y veo un titular a toda página que dice que Medina Azahara echa el cierre. Era como si se viniera abajo parte de la banda sonora de mi vida. Se me ocurrió retratar en tiempo real cómo se acaba una banda, para mí, legendaria. En el mismo momento que lo pensé los llamé, les presenté el proyecto, les gustó y ahí comenzó el rodaje. Ha sido el retrato de los últimos años de una banda que ha significado tanto para muchísima gente.

  • Manuel Martínez, vocalista de Medina Azahara.
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P. ¿Cómo habéis vivido los músicos la presencia de las cámaras durante estos dos años?

M. Martínez. La verdad es que ha sido muy bonito y muy personal en cuanto a partes individuales, pero también colectivamente ha sido algo maravilloso. Hay muchos sentimientos, muchas cosas vividas dentro de lo que va a ser el documental. Creo que ha sido todo un acierto y a la gente le va a gustar mucho. Van a disfrutar tanto de actuaciones como de momentos únicos que no se van a repetir nunca en la vida.

M. Ibáñez. La gente va a tener otro prisma, no solo el musical. Está acostumbrada a vernos encima del escenario y, en definitiva, es lo que conoce de nosotros. Pero, con un documental tan familiar y tan cercano como el que Manu ha tenido entre manos durante estos dos últimos años, va a tener mucha más posibilidad de conocernos como personas, en muchas facetas. Seguimos siendo padres, seguimos haciendo cosas cotidianas como cualquier ciudadano de a pie, aunque la gente tenga esa perspectiva de vernos cuando nos dan los focos de colores. Es muy enriquecedor y muy emotivo. Se han dado muchas circunstancias: la despedida del grupo, una gira muy emotiva, la gente con los sentimientos a flor de piel, incluso nosotros mismos.

P. Manuel, ¿qué encontró detrás de los músicos que no conocía, a pesar de ser seguidor del grupo desde adolescente?

M. Guerrero. Yo tenía la sensación de que de Medina Azahara se conocía muy poco. Habían hecho mucha televisión y radio, pero siempre se hablaba de su faceta artística. Realmente nadie había intentado indagar sobre qué había detrás del artista y qué había de persona. Para mí ha sido todo asombroso. He alucinado con su forma de ser, cómo se relacionan entre ellos y cómo lo hacen con los fans. Llevo 25 años trabajando en televisión y he conocido a gente del mundo del arte de muchos niveles, pero no conozco a nadie que deje dormir en su casa a sus propios seguidores. En Medina Azahara sí pasa: gente que viene de León a un concierto en Córdoba y a la que le dicen que se quede a dormir en su casa. Son un grupo de la gente y para la gente, en contacto con la gente. Esa es una de las claves de su éxito.

  • Manuel Ibáñez, teclista del grupo.
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P. ¿Cómo conseguisteis que los músicos se olvidaran de que había una cámara delante?

M. Guerrero. He grabado con muchos artistas y a menudo tienes que llevar un guion muy trabajado antes de ponerte a rodar. En el caso de Medina no solamente no ha sido así, sino que el material más preciado del documental no es cuando yo iba con la intención de grabar algo, sino cuando ponía la cámara y dejaba que pasasen cosas. Cuando ellos son ellos mismos y nadie les dice qué tienen que hacer ni qué tienen que decir. Eso, en el argot de la televisión, es oro puro. Es muchísimo mejor de lo que hubiera imaginado cuando empecé a grabar.

P. ¿Y cómo se consiguió esa confianza?

P. Ventura. Manu y todo el equipo lo primero que nos dijeron fue: "Olvidaos de que están las cámaras". Y sí que lo consiguieron. Nos olvidábamos de que estaban las cámaras y simplemente éramos nosotros mismos. Hay momentos antes de salir al escenario, de camerinos, momentos familiares… Han sabido transmitirnos esa confianza para poder hacerlo y el resultado va a estar ahí.

P. ¿Cómo imagináis el día después de Medina Azahara?

P. Ventura. No sabemos. Nos levantaremos y no sé si seremos conscientes de que una parte fundamental de nuestra vida se ha terminado, se ha echado el cierre, Game Over. Realmente no sabes cómo te vas a sentir porque aún no ha pasado. Mi padre decía que "todo lo mucho no cuesta poco" y, en este caso, todo lo que ha sido Medina Azahara nos ha costado muchísimo esfuerzo. Esa parte de nuestra vida se va a cerrar para empezar otra, pero esa pérdida es irreparable.

M. Ibáñez. Para mí lo más parecido es sentir un duelo. Cuando pierdes algo que es muy querido, todo lleva una etapa, una fase y un duelo. Creo que va a ser una sensación de vacío, porque los vacíos tú los puedes llenar muchas veces en la vida, pero jamás se olvidan. Y esa sensación va a ser para toda la vida.

M. Martínez. Yo creo que no será el día después, sino el mismo día del último concierto. Ese día tiene que ser muy, muy emocionante porque ahí termina un sueño. Y ese es el momento que hay que vivir.

  • Medina Azahara, con La Caleta de fondo, tras su paso por el International Series South festival.
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P. ¿Y se ha cumplido ese sueño?

M. Martínez. Hay muchos sueños cumplidos. Lo importante es haberlo vivido. Hemos pasado por muchas cosas muy bonitas, también ha habido momentos muy desagradables y momentos muy amargos dentro de lo que es la carrera de un músico. La nuestra ha sido una carrera de saltos. Hoy hemos estado muy bien, mañana no hemos encontrado una compañía, pasado hemos encontrado nuestros mismos argumentos para hacer un disco que a lo mejor no iba a salir… Ha sido una subida y una bajada siempre. También ha habido gente que nos ha apoyado y gente que no nos quería. Pero todo forma parte de la historia del grupo y creo que todo eso se ha vivido de una forma, entre comillas, digna. Hemos sobrevivido a un momento en que la música ha estado muy mal y hemos subido a veces cuando no nos lo esperábamos. Han sido momentos muy bonitos que mucha gente quisiera vivir y que nosotros hemos tenido la suerte de vivir.

  • Manuel Guerrero, autor del documental 'Todo tiene su fin'.
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Al documental aún le queda por grabar el epílogo, el último concierto en Madrid del 21 de noviembre. Manuel Guerrero, que se convirtió en fan de la banda cuando era adolescente, ha terminado acompañándola en el último capítulo de su historia. "Me ganaron el día en que les propuse hacer una entrevista con 14 años para la revista del instituto y, sin ser nadie, me trataron como si fuese un redactor de El País o de Televisión Española", recuerda.

Ahora le corresponde contar cómo se cierra aquella historia. El último concierto de Córdoba ya dejó imágenes de músicos y seguidores abrazándose entre lágrimas. El de Vistalegre, promete ser todavía más intenso. "Va a ser un concierto muy emotivo, con muchas lágrimas", anticipa Guerrero. "Es muy duro decir adiós a algo que ha sido tu vida durante tantísimo tiempo".

Y entonces aparece la última coincidencia, la que explica por qué este documental cierra también un círculo para quien lo firma: "Se puede decir que empecé mi carrera profesional con ellos y ahora ellos cierran la suya conmigo".

P. ¿Cómo están llevando esta gira de despedida?

Manuel Martínez. Pues muy, muy contentos, muy satisfechos de la acogida del público. Está siendo un éxito impresionante, pero la verdad es que también con ganas ya de que termine. Pero como te digo, está siendo muy bonito todo. Es un gustazo hacer esos conciertos para tanta gente y que la gente se divierta en cada canción.

P. ¿En qué momento se dieron cuenta de que había llegado el momento de poner punto y final a Medina Azahara?

M. Martínez. Estábamos viendo un momento del grupo en el que sonaba muy bien, como siempre prácticamente. Cada día el grupo suena mejor, cada día más potente, cada día todo suena mucho más bonito y pensamos que era el momento justo de despedirnos. No nos hubiera gustado despedirnos como esos que se van arrastrando por los escenarios. Decidimos que era un buen momento y yo creo que hemos acertado.

P. Después de casi medio siglo sobre los escenarios, son muchas generaciones las que han disfrutado de vuestra música.

Paco Ventura. Eso no solo ocurre ahora, viene pasando casi desde el principio. Medina Azahara es un grupo que no cambia público, sino que se va sumando. Van sumándose generaciones, se van sumando miembros de la familia que van conociendo nuestra música generación tras generación. Un concierto de Medina Azahara es siempre una reunión familiar multigeneracional: abuelos, nietos, padres, hijos… Es una fiesta dedicada a la música y al cariño que todos le tienen al grupo. Ahora es bonito ver que te están acompañando para esa despedida, para darte ese homenaje y ese respeto, pero es algo que hemos venido viviendo siempre.

  • Paco Ventura, posando tras la entrevista con lavozdelsur.es.
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P. ¿Cuál ha sido el secreto para permanecer tantos años en el panorama musical sin dejaros arrastrar por las modas?

Manuel Ibáñez. Al final uno hace música y es fiel a uno mismo, estando un poco ajeno a las modas. Siempre Medina Azahara ha hecho una música muy personal y nunca se ha sumado a la música de moda. Es una música que ha calado en la gente por su contenido, por sus letras y por sus canciones. Entendemos que han sido suficientemente respetables como para que perduren en el tiempo. Creo que uno de los secretos es ser fiel a uno mismo y amar lo que haces de verdad. Medina Azahara ama profundamente cada canción que hace.

P. En vuestros comienzos hubo compañías que os aconsejaron cambiar incluso el acento andaluz. ¿Fue una cuestión de convicción o también de rebeldía defender vuestra identidad?

M. Martínez. Al principio no tuvimos ese problema porque entramos en un momento en que el rock andaluz estaba en todo lo alto. Pero antes de grabar nuestro cuarto disco, Caravana Española, tuvimos varias pruebas con distintas compañías y una de ellas nos dijo que teníamos que cambiar no solamente el acento, sino también nuestra forma de vestir y nuestra forma de ser. Como es lógico, nos opusimos completamente y empezamos a hacer el disco por nuestra cuenta. Lo autofinanciamos nosotros. Ahí salió Caravana Española, un disco completamente andaluz, con unas raíces distintas a las del principio. En cada disco hemos intentado superarnos sin perder la personalidad del grupo y, sobre todo, el acento andaluz que tenemos.

P. ¿Cómo surge la idea de hacer un documental sobre la despedida de Medina Azahara?

Manuel Guerrero. La idea se me ocurre el mismo día que voy a comprar el periódico y veo un titular a toda página que dice que Medina Azahara echa el cierre. Era como si se viniera abajo parte de la banda sonora de mi vida. Se me ocurrió retratar en tiempo real cómo se acaba una banda, para mí, legendaria. En el mismo momento que lo pensé los llamé, les presenté el proyecto, les gustó y ahí comenzó el rodaje. Ha sido el retrato de los últimos años de una banda que ha significado tanto para muchísima gente.

  • Manuel Martínez, vocalista de Medina Azahara.
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P. ¿Cómo habéis vivido los músicos la presencia de las cámaras durante estos dos años?

M. Martínez. La verdad es que ha sido muy bonito y muy personal en cuanto a partes individuales, pero también colectivamente ha sido algo maravilloso. Hay muchos sentimientos, muchas cosas vividas dentro de lo que va a ser el documental. Creo que ha sido todo un acierto y a la gente le va a gustar mucho. Van a disfrutar tanto de actuaciones como de momentos únicos que no se van a repetir nunca en la vida.

M. Ibáñez. La gente va a tener otro prisma, no solo el musical. Está acostumbrada a vernos encima del escenario y, en definitiva, es lo que conoce de nosotros. Pero, con un documental tan familiar y tan cercano como el que Manu ha tenido entre manos durante estos dos últimos años, va a tener mucha más posibilidad de conocernos como personas, en muchas facetas. Seguimos siendo padres, seguimos haciendo cosas cotidianas como cualquier ciudadano de a pie, aunque la gente tenga esa perspectiva de vernos cuando nos dan los focos de colores. Es muy enriquecedor y muy emotivo. Se han dado muchas circunstancias: la despedida del grupo, una gira muy emotiva, la gente con los sentimientos a flor de piel, incluso nosotros mismos.

P. Manuel, ¿qué encontró detrás de los músicos que no conocía, a pesar de ser seguidor del grupo desde adolescente?

M. Guerrero. Yo tenía la sensación de que de Medina Azahara se conocía muy poco. Habían hecho mucha televisión y radio, pero siempre se hablaba de su faceta artística. Realmente nadie había intentado indagar sobre qué había detrás del artista y qué había de persona. Para mí ha sido todo asombroso. He alucinado con su forma de ser, cómo se relacionan entre ellos y cómo lo hacen con los fans. Llevo 25 años trabajando en televisión y he conocido a gente del mundo del arte de muchos niveles, pero no conozco a nadie que deje dormir en su casa a sus propios seguidores. En Medina Azahara sí pasa: gente que viene de León a un concierto en Córdoba y a la que le dicen que se quede a dormir en su casa. Son un grupo de la gente y para la gente, en contacto con la gente. Esa es una de las claves de su éxito.

  • Manuel Ibáñez, teclista del grupo.
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P. ¿Cómo conseguisteis que los músicos se olvidaran de que había una cámara delante?

M. Guerrero. He grabado con muchos artistas y a menudo tienes que llevar un guion muy trabajado antes de ponerte a rodar. En el caso de Medina no solamente no ha sido así, sino que el material más preciado del documental no es cuando yo iba con la intención de grabar algo, sino cuando ponía la cámara y dejaba que pasasen cosas. Cuando ellos son ellos mismos y nadie les dice qué tienen que hacer ni qué tienen que decir. Eso, en el argot de la televisión, es oro puro. Es muchísimo mejor de lo que hubiera imaginado cuando empecé a grabar.

P. ¿Y cómo se consiguió esa confianza?

P. Ventura. Manu y todo el equipo lo primero que nos dijeron fue: "Olvidaos de que están las cámaras". Y sí que lo consiguieron. Nos olvidábamos de que estaban las cámaras y simplemente éramos nosotros mismos. Hay momentos antes de salir al escenario, de camerinos, momentos familiares… Han sabido transmitirnos esa confianza para poder hacerlo y el resultado va a estar ahí.

P. ¿Cómo imagináis el día después de Medina Azahara?

P. Ventura. No sabemos. Nos levantaremos y no sé si seremos conscientes de que una parte fundamental de nuestra vida se ha terminado, se ha echado el cierre, Game Over. Realmente no sabes cómo te vas a sentir porque aún no ha pasado. Mi padre decía que "todo lo mucho no cuesta poco" y, en este caso, todo lo que ha sido Medina Azahara nos ha costado muchísimo esfuerzo. Esa parte de nuestra vida se va a cerrar para empezar otra, pero esa pérdida es irreparable.

M. Ibáñez. Para mí lo más parecido es sentir un duelo. Cuando pierdes algo que es muy querido, todo lleva una etapa, una fase y un duelo. Creo que va a ser una sensación de vacío, porque los vacíos tú los puedes llenar muchas veces en la vida, pero jamás se olvidan. Y esa sensación va a ser para toda la vida.

M. Martínez. Yo creo que no será el día después, sino el mismo día del último concierto. Ese día tiene que ser muy, muy emocionante porque ahí termina un sueño. Y ese es el momento que hay que vivir.

  • Medina Azahara, con La Caleta de fondo, tras su paso por el International Series South festival.
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P. ¿Y se ha cumplido ese sueño?

M. Martínez. Hay muchos sueños cumplidos. Lo importante es haberlo vivido. Hemos pasado por muchas cosas muy bonitas, también ha habido momentos muy desagradables y momentos muy amargos dentro de lo que es la carrera de un músico. La nuestra ha sido una carrera de saltos. Hoy hemos estado muy bien, mañana no hemos encontrado una compañía, pasado hemos encontrado nuestros mismos argumentos para hacer un disco que a lo mejor no iba a salir… Ha sido una subida y una bajada siempre. También ha habido gente que nos ha apoyado y gente que no nos quería. Pero todo forma parte de la historia del grupo y creo que todo eso se ha vivido de una forma, entre comillas, digna. Hemos sobrevivido a un momento en que la música ha estado muy mal y hemos subido a veces cuando no nos lo esperábamos. Han sido momentos muy bonitos que mucha gente quisiera vivir y que nosotros hemos tenido la suerte de vivir.

  • Manuel Guerrero, autor del documental 'Todo tiene su fin'.
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Al documental aún le queda por grabar el epílogo, el último concierto en Madrid del 21 de noviembre. Manuel Guerrero, que se convirtió en fan de la banda cuando era adolescente, ha terminado acompañándola en el último capítulo de su historia. "Me ganaron el día en que les propuse hacer una entrevista con 14 años para la revista del instituto y, sin ser nadie, me trataron como si fuese un redactor de El País o de Televisión Española", recuerda.

Ahora le corresponde contar cómo se cierra aquella historia. El último concierto de Córdoba ya dejó imágenes de músicos y seguidores abrazándose entre lágrimas. El de Vistalegre, promete ser todavía más intenso. "Va a ser un concierto muy emotivo, con muchas lágrimas", anticipa Guerrero. "Es muy duro decir adiós a algo que ha sido tu vida durante tantísimo tiempo".

Y entonces aparece la última coincidencia, la que explica por qué este documental cierra también un círculo para quien lo firma: "Se puede decir que empecé mi carrera profesional con ellos y ahora ellos cierran la suya conmigo".

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