Los conductores que circulen por el norte de Sevilla tendrán que acostumbrarse durante los próximos meses a una nueva configuración del tráfico. El Ayuntamiento ha informado de que, desde el lunes 24 de agosto y hasta febrero de 2027, se implantará una reordenación viaria con motivo del avance de las obras de reforma del enlace de la A-4, en el punto kilométrico 535, con la ronda SE-20. La medida corresponde a la fase 4 de los trabajos, concretamente a sus subfases 1, 2 y 3, y supondrá una reducción y estrechamiento de carriles al aproximarse a la zona afectada.
El tráfico será canalizado por un desvío provisional, delimitado mediante barreras de hormigón tipo New Jersey y elementos de balizamiento para separar la zona de obras de la calzada que permanecerá en servicio. La circulación discurrirá por la margen situada entre los puntos kilométricos 534 y 535 de la A-4. Una vez superado el tramo desviado y la correspondiente señal de fin de prohibiciones, se recuperarán las condiciones habituales de circulación.
También habrá modificaciones en los ramales de incorporación al trazado provisional. En estos puntos se establece la pérdida de prioridad para regular el acceso al carril único canalizado. Además, la velocidad quedará limitada a 40 kilómetros por hora, con bandas transversales de alerta antes del estrechamiento.
Estas nuevas afecciones llegan después de que el Ayuntamiento diera por concluidos recientemente los trabajos de rehabilitación del firme de la SE-20 o Ronda Supernorte, una carretera que llevaba más de tres décadas sin una intervención integral sobre su pavimento.
Aquella actuación permitió renovar 10,3 kilómetros en cada sentido, desde el Estadio de la Cartuja hasta la salida hacia la A-8008, incluida la conexión hacia la A-4, con una inversión final de 5,8 millones de euros.
El alcalde, José Luis Sanz, defendió entonces que “la seguridad vial es prioridad” y aseguró que la intervención había permitido reparar de manera integral una infraestructura fundamental para Sevilla.
Los conductores que circulen por el norte de Sevilla tendrán que acostumbrarse durante los próximos meses a una nueva configuración del tráfico. El Ayuntamiento ha informado de que, desde el lunes 24 de agosto y hasta febrero de 2027, se implantará una reordenación viaria con motivo del avance de las obras de reforma del enlace de la A-4, en el punto kilométrico 535, con la ronda SE-20. La medida corresponde a la fase 4 de los trabajos, concretamente a sus subfases 1, 2 y 3, y supondrá una reducción y estrechamiento de carriles al aproximarse a la zona afectada.
El tráfico será canalizado por un desvío provisional, delimitado mediante barreras de hormigón tipo New Jersey y elementos de balizamiento para separar la zona de obras de la calzada que permanecerá en servicio. La circulación discurrirá por la margen situada entre los puntos kilométricos 534 y 535 de la A-4. Una vez superado el tramo desviado y la correspondiente señal de fin de prohibiciones, se recuperarán las condiciones habituales de circulación.
También habrá modificaciones en los ramales de incorporación al trazado provisional. En estos puntos se establece la pérdida de prioridad para regular el acceso al carril único canalizado. Además, la velocidad quedará limitada a 40 kilómetros por hora, con bandas transversales de alerta antes del estrechamiento.
Estas nuevas afecciones llegan después de que el Ayuntamiento diera por concluidos recientemente los trabajos de rehabilitación del firme de la SE-20 o Ronda Supernorte, una carretera que llevaba más de tres décadas sin una intervención integral sobre su pavimento.
Aquella actuación permitió renovar 10,3 kilómetros en cada sentido, desde el Estadio de la Cartuja hasta la salida hacia la A-8008, incluida la conexión hacia la A-4, con una inversión final de 5,8 millones de euros.
El alcalde, José Luis Sanz, defendió entonces que “la seguridad vial es prioridad” y aseguró que la intervención había permitido reparar de manera integral una infraestructura fundamental para Sevilla.
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