Tras once años de espera, la Virgen de Guadalupe volvió a recorrer las calles de Sevilla en una procesión de gloria que congregó a numerosos fieles y devotos en torno a la venerada imagen. La jornada tuvo un significado especial para quienes mantienen viva en la capital hispalense su devoción a la que es Patrona de Úbeda.
A las 18 horas, las puertas de la Iglesia de la Misericordia se abrieron para dar comienzo a la procesión, en un reencuentro esperado por muchos. Numerosos fieles aguardaban la salida de la Virgen y su recorrido por las calles de la feligresía.
Procesión marcada por los encuentros
Especialmente emotivos fueron los encuentros ante las residencias de mayores y las visitas a las comunidades religiosas de las Franciscanas, las Hermanas del Espíritu Santo y las Hermanas de la Cruz. También adquirieron un significado especial las estaciones ante la capilla de la Divina Pastora y la parroquia de San Pedro y San Juan Bautista.
En cada uno de estos lugares, la Virgen fue recibida con ofrendas florales, cantos y oraciones
José Manuel Palomo, al frente de la cuadrilla
Durante toda la procesión, la Virgen avanzó por las calles de su barrio bajo la dirección del capataz José Manuel Palomo Rodríguez, al frente de su cuadrilla de costaleros y acompañado por sus auxiliares.
La Agrupación Musical Santa Cecilia de Sevilla puso el acompañamiento musical al paso, con un repertorio de carácter clásico.
El regreso de la Virgen de Guadalupe a las calles de Sevilla, después de once años, dejó magníficas sensaciones. La jornada renovó los vínculos de sus devotos con esta advocación “y reafirmó la vitalidad de una tradición mariana que continúa encontrando en Sevilla un espacio de acogida, veneración y expresión pública de la fe”.
Tras once años de espera, la Virgen de Guadalupe volvió a recorrer las calles de Sevilla en una procesión de gloria que congregó a numerosos fieles y devotos en torno a la venerada imagen. La jornada tuvo un significado especial para quienes mantienen viva en la capital hispalense su devoción a la que es Patrona de Úbeda.
A las 18 horas, las puertas de la Iglesia de la Misericordia se abrieron para dar comienzo a la procesión, en un reencuentro esperado por muchos. Numerosos fieles aguardaban la salida de la Virgen y su recorrido por las calles de la feligresía.
Procesión marcada por los encuentros
Especialmente emotivos fueron los encuentros ante las residencias de mayores y las visitas a las comunidades religiosas de las Franciscanas, las Hermanas del Espíritu Santo y las Hermanas de la Cruz. También adquirieron un significado especial las estaciones ante la capilla de la Divina Pastora y la parroquia de San Pedro y San Juan Bautista.
En cada uno de estos lugares, la Virgen fue recibida con ofrendas florales, cantos y oraciones
José Manuel Palomo, al frente de la cuadrilla
Durante toda la procesión, la Virgen avanzó por las calles de su barrio bajo la dirección del capataz José Manuel Palomo Rodríguez, al frente de su cuadrilla de costaleros y acompañado por sus auxiliares.
La Agrupación Musical Santa Cecilia de Sevilla puso el acompañamiento musical al paso, con un repertorio de carácter clásico.
El regreso de la Virgen de Guadalupe a las calles de Sevilla, después de once años, dejó magníficas sensaciones. La jornada renovó los vínculos de sus devotos con esta advocación “y reafirmó la vitalidad de una tradición mariana que continúa encontrando en Sevilla un espacio de acogida, veneración y expresión pública de la fe”.
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