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El barrio que sostiene la Feria de Sevilla y quiere más servicios: Los Remedios se mueve ante la sensación de abandono

Mayores sin Centro de Participación Activa, suelo público perdido y un sentimiento creciente de exclusión alimentan una protesta que ya trasciende la política local

  • Juan Núñez, presidente de la Asociación Vecinal de Los Remedios, atendiendo a La Voz del Sur en su barrio. -

Durante una semana al año, el barrio se transforma por completo. Las calles se llenan de carruajes, farolillos, autobuses lanzadera y miles de personas que convierten el barrio en el epicentro festivo y económico de Sevilla. El ruido, la música y el albero ocupan cada rincón de un distrito que asume, casi como un peaje histórico, las incomodidades derivadas de albergar la Feria de Abril. Pero cuando se apagan las luces y desaparecen las casetas, la sensación que queda entre muchos residentes es otra muy distinta: la de vivir en uno de los barrios más olvidados de la ciudad en materia de servicios públicos.

Ese es el núcleo de la batalla que libra desde hace años la Asociación de Vecinos de Los Remedios (AVLR), una entidad que ha elevado el tono de sus denuncias tras una Feria de 2026 marcada por cifras récord. Según los datos manejados por el Ayuntamiento, el evento reunió a 2,4 millones de visitantes y generó un impacto económico cercano a los 1.000 millones de euros. Sin embargo, el barrio que soporta el peso logístico y urbano de esa maquinaria económica continúa siendo, según los propios datos municipales, de los distritos con menor dotación pública de Sevilla: apenas 1,17 metros cuadrados de equipamientos por habitante frente a una media de 4,62 en el conjunto de la ciudad.

La cifra, repetida como un mantra por la asociación vecinal, resume una sensación de agravio enquistada desde hace años. Porque el conflicto ya no gira únicamente alrededor de un edificio o de una oficina administrativa. Lo que denuncian los vecinos es un modelo de ciudad donde, a su juicio, el interés económico y turístico termina imponiéndose de forma sistemática sobre las necesidades cotidianas de quienes viven allí todo el año.

“Nosotros no estamos contra la Feria”, repiten desde la asociación. La frase aparece constantemente en sus comunicados, intervenciones y conversaciones privadas, casi como una necesidad preventiva frente a la facilidad con la que cualquier crítica relacionada con el Real puede interpretarse en Sevilla como un ataque identitario. Lo que cuestionan es otra cosa: que el barrio que más cede reciba tan poco a cambio.

  • El Real de la Feria se desmonta mientras el debate sobre su impacto en el barrio que la ve cada año continúa.
  • -

La pelea por el CPA: cuando 26 minutos son una frontera

El detonante más reciente del conflicto tiene nombre técnico y apariencia burocrática: Centro de Participación Activa. O, simplemente, CPA. Detrás de esas siglas se esconde un servicio esencial para cientos de personas mayores: talleres, actividades, socialización, apoyo digital y un espacio cotidiano que combate la soledad y mantiene tejido vecinal.

La discusión sobre dónde ubicar el futuro CPA de Los Remedios ha terminado convirtiéndose en un símbolo mucho más profundo sobre cómo entiende la administración el concepto de proximidad.

La asociación vecinal ha elaborado un estudio propio utilizando mediciones de Google Maps y tomando como punto de referencia la parroquia de Los Remedios, considerada el corazón geográfico del barrio. Los resultados son contundentes. El edificio VERA —el antiguo inmueble de ingenieros que los vecinos reclaman para este uso— se encuentra a apenas 500 metros y siete minutos a pie. El Tejar del Mellizo, otra de las opciones planteadas, está a nueve minutos. La sede del Distrito Triana, en San Jacinto, a dieciocho. Pero el actual CPA de Triana queda a 1,9 kilómetros y 26 minutos caminando.

Puede parecer una diferencia menor sobre el papel. No lo es para una población envejecida. Mucho menos en Sevilla, durante buena parte del año. “El CPA es un servicio de uso diario dirigido a personas mayores. No es comparable con un trámite administrativo puntual”, sostienen desde la AVLR. “La distancia de 26 minutos a pie lo convierte, en la práctica, en inaccesible para una parte importante de la población”.

La reivindicación conecta además con un fenómeno cada vez más visible en muchas ciudades españolas: el progresivo alejamiento físico de los servicios públicos respecto a las personas que más los necesitan. La digitalización administrativa, la concentración de sedes y la búsqueda de eficiencia presupuestaria chocan a menudo con una realidad incómoda: no todos los vecinos tienen la misma movilidad, ni los mismos recursos, ni la misma capacidad tecnológica.

Precisamente por eso, una de las propuestas más llamativas de la asociación consiste en crear equipos administrativos “volantes” que ayuden a realizar gestiones online tanto en Triana como en Los Remedios. La idea pasa por centralizar las oficinas administrativas en San Jacinto —renunciando incluso a mantenerlas en el barrio— a cambio de conservar un CPA propio en el edificio VERA. “Estamos dispuestos a desplazarnos para gestiones puntuales, pero no a renunciar a un servicio esencial de proximidad”, resumen.

Aunque finalmente y a pesar de que el 75% de los asociados participantes en la encuesta realizada por la AVLR respaldaban compartir las oficinas del Distrito con Triana en la sede de la calle San Jacinto, la asociación decidió modificar su propuesta atendiendo a la petición formulada por la Asociación de Vecinos de Tablada.

Así, la AVLR solicitó estudiar el posible traslado de las actuales oficinas del Distrito a espacios como el Centro Cívico Tejar del Mellizo o las dependencias administrativas del actual Depósito Municipal de Vehículos, cuyo traslado fue aprobado por el Ayuntamiento en 2018. Esta opción permitiría además recuperar terrenos anexos del Parque de los Príncipes para futuros equipamientos deportivos y dotacionales.

  • Sede del actual Centro Cívico en Los Remedios, edificio alquilado por el Ayuntamiento de Sevilla y compartido con la Junta de Andalucía.
  • -

Sin embargo, la propuesta vecinal de destinar el 100 % del edificio de Ingenieros de VERA al futuro CPA de Los Remedios fue rechazada por los votos en contra del Grupo Popular y del Círculo Mercantil en la pasada junta municipal de distrito celebrada el pasado jueves 7 de mayo. Ante esto, desde la AVLR "creemos haber demostrado sobradamente nuestra buena fe al no haber hecho públicos hasta ahora los resultados de la votación celebrada el pasado mes de febrero", afirman. Han decidido informar ahora de esta situación "debido al rápido avance de las obras en VERA y al temor de que el Ayuntamiento termine trasladando allí las oficinas del Distrito Los Remedios, dejando al barrio sin el CPA de cercanía que venimos reclamando desde hace años", apostillan.

La Feria como negocio millonario y el barrio como espacio sacrificable

Pese a ello, la asociación vecinal considera que las inversiones anunciadas no corrigen el problema estructural de fondo. El malestar se alimenta especialmente de la nueva inversión prevista de 12 millones de euros para ampliar el recinto ferial.

La cifra ha terminado funcionando como una chispa política. Sobre todo porque llega en paralelo a la falta de equipamientos permanentes para el distrito. La asociación sostiene que existen fórmulas mucho menos costosas para compatibilizar la actividad ferial con usos vecinales durante el resto del año. Entre ellas, la instalación de dotaciones deportivas desmontables en el Real durante los meses sin Feria.

La discusión abre un debate incómodo para Sevilla: qué ocurre con un espacio urbano gigantesco que permanece infrautilizado desde el punto de vista dotacional vecinal buena parte del calendario mientras los barrios cercanos acumulan déficits históricos de instalaciones públicas.

En Los Remedios, esa sensación de desequilibrio se agrava por la percepción de que cada gran operación urbanística termina restando más de lo que aporta. El ejemplo más citado vuelve a ser Altadis.

La AVLR denuncia que la dotación pública inicialmente prevista se ha reducido un 92% y considera insuficiente el reparto final de usos. La paradoja resulta especialmente sangrante para muchos residentes cuando se compara con otra de las actuaciones previstas en la zona: la construcción de una pasarela sobre el Guadalquivir con un coste cercano a los 10 millones de euros.

La imagen resume bien el sentimiento que atraviesa parte del barrio. Sevilla parece encontrar recursos para grandes proyectos visibles, icónicos o vinculados a la movilidad y el turismo, pero no para resolver demandas vecinales básicas que llevan años acumulándose.

El Ayuntamiento reivindica inversiones

Desde el Ayuntamiento de Sevilla rechazan la imagen de abandono que denuncia la asociación vecinal y enumeran una batería de actuaciones recientes en Los Remedios y Tablada para defender que el distrito sí está siendo objeto de inversiones.

Entre ellas destacan la remodelación integral del Parque de los Príncipes, con una inversión cercana a 700.000 euros, incluyendo nuevas zonas infantiles, renovación de arboleda, accesibilidad y espacios de calistenia. También mencionan actuaciones urbanísticas en calles como Virgen de la Cinta, Madre Rafols, Virgen de Todos los Santos o Virgen del Valle, además de intervenciones en los accesos al colegio Santa Ana, el mercado de Los Remedios y el entorno de la parroquia.

En Tablada, el Consistorio subraya la instalación de nuevos toldos y la remodelación del parque infantil, así como la reurbanización del eje Alfonso de Orleans-Costillares para mejorar la conexión entre ambos barrios.

El gobierno municipal insiste además en que una de las grandes limitaciones históricas de Los Remedios es la escasez de patrimonio público disponible. “En Los Remedios no hay espacios municipales; están de alquiler”, sostienen fuentes municipales, que recuerdan que el Distrito continúa ubicado en dependencias arrendadas en República Argentina.

Parte de las expectativas de crecimiento urbano del entorno se sitúan ahora en los terrenos de Tablada, históricamente vinculados al Ministerio de Defensa y pendientes todavía de desbloqueo administrativo. Desde el Ayuntamiento consideran que ese desarrollo permitiría incorporar nuevos suelos y ampliar las posibilidades de equipamientos y conexión urbana en la zona sur de Sevilla, una reivindicación histórica tanto institucional como vecinal.

En ese contexto, el Ayuntamiento presenta la operación urbanística de Altadis como una oportunidad histórica para revertir parte del déficit de equipamientos del barrio.

Dentro del proyecto, el antiguo edificio de viviendas de ingenieros de la fábrica de tabacos —el denominado edificio VERA— pasará a manos municipales y contará con más de 1.273 metros cuadrados. Según el diseño previsto por el Consistorio, aproximadamente el 75% del espacio, unos 950 metros cuadrados, estará destinado a salas de usos múltiples, talleres, lectura, estudio y actividades socioculturales abiertas al vecindario. El 25% restante albergará las nuevas oficinas del Distrito Los Remedios. Además, la denominada Casa del Guarda acogerá una nueva comisaría de Policía Local y oficinas de empresas municipales para atención ciudadana.

El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha defendido públicamente que el proyecto busca precisamente corregir déficits históricos del barrio. “Para este gobierno es prioritario que los vecinos tengan un lugar preferente dentro del proyecto más importante de la historia de Los Remedios”, señaló recientemente. Según el regidor, la intervención permitirá que el barrio deje de “vivir de espaldas al río” y gane nuevos espacios de convivencia y participación ciudadana.

El Ayuntamiento también destaca otras actuaciones vinculadas a la seguridad y convivencia durante la Feria, como la retirada de la línea de alta tensión de la calle del Infierno o el refuerzo del control del botellón mediante drones y sensores en Los Remedios y Tablada.

"Nos están ninguneando"

Más allá de las cifras y los proyectos urbanísticos, el conflicto ha adquirido en las últimas semanas una dimensión política y emocional mucho más evidente.

La Asociación de Vecinos denuncia un creciente deterioro del diálogo institucional con el Ayuntamiento. Y el episodio que más indignación ha provocado ha sido su exclusión de la recepción oficial celebrada en la Caseta Municipal durante la Feria. Puede parecer un gesto menor. No lo es dentro de la lógica institucional sevillana.

La recepción no es una invitación privada, recuerdan desde la entidad, sino un acto sufragado con dinero público donde tradicionalmente conviven representantes vecinales, asociaciones y actores sociales del distrito. Juan Núñez, presidente de la asociación, no oculta su malestar. Denuncia sentirse “borrado” deliberadamente y habla abiertamente de “ninguneo”.

  • Juan Núñez habla abiertamente de "ninguneo" por parte de las administraciones públicas.
  • -

Relata que ni él ni el vicepresidente de la entidad recibieron aviso alguno, pese a que históricamente sí habían sido convocados. Y considera especialmente grave que todo ocurra mientras la asociación continúa esperando una reunión con representantes municipales y el Defensor del Pueblo Andaluz: “Presumen de diálogo permanente, pero es inexistente”, lamenta. “No nos escuchan”.

El tono de Núñez mezcla decepción, cansancio y desafío. Porque, pese a todo, insiste en que seguirán adelante.

Un barrio envejecido que teme perder su identidad

Detrás de la discusión urbanística existe además una cuestión demográfica que preocupa especialmente a la asociación.

Los Remedios es uno de los barrios más envejecidos de Sevilla. Y muchos residentes observan con inquietud cómo desaparecen progresivamente espacios de convivencia comunitaria mientras el distrito gana peso como enclave de ocio, restauración y actividad temporal. El temor no es únicamente quedarse sin un edificio concreto. Es perder vida de barrio.

Por eso el proyecto defendido para el edificio VERA va mucho más allá de un simple centro para mayores. La propuesta incluye biblioteca, ludoteca infantil, aulas digitales y espacios intergeneracionales. Un lugar pensado no solo para prestar servicios, sino para reconstruir tejido social.

  • El barrio sigue sufriendo los fines de semana el fenómeno del botellón en el entorno de las instalaciones del Real de la Feria.
  • -

La idea encierra una reivindicación más profunda: que los barrios no pueden reducirse a escenarios urbanos funcionales para el consumo, el turismo o los grandes eventos. Necesitan lugares donde la gente se encuentre, permanezca y construya comunidad. Y esa es, probablemente, la verdadera batalla que hoy se libra en Los Remedios. Una batalla silenciosa entre dos modelos de ciudad: la Sevilla escaparate y la Sevilla cotidiana.

Por eso el debate ha trascendido ya la mera política de distrito. Lo que se discute en el fondo es qué tipo de ciudad quiere ser Sevilla. Una ciudad capaz de movilizar cifras millonarias durante una semana al año, pero que todavía no ha resuelto cómo equilibrar ese éxito con las necesidades cotidianas de quienes sostienen el escenario el resto del tiempo.

Mientras tanto, la asociación vecinal prepara nuevas iniciativas y continúa reclamando reuniones que, aseguran, nunca llegan. En Los Remedios, la Feria terminó hace días. Pero la sensación de abandono sigue instalada en el barrio.

Durante una semana al año, el barrio se transforma por completo. Las calles se llenan de carruajes, farolillos, autobuses lanzadera y miles de personas que convierten el barrio en el epicentro festivo y económico de Sevilla. El ruido, la música y el albero ocupan cada rincón de un distrito que asume, casi como un peaje histórico, las incomodidades derivadas de albergar la Feria de Abril. Pero cuando se apagan las luces y desaparecen las casetas, la sensación que queda entre muchos residentes es otra muy distinta: la de vivir en uno de los barrios más olvidados de la ciudad en materia de servicios públicos.

Ese es el núcleo de la batalla que libra desde hace años la Asociación de Vecinos de Los Remedios (AVLR), una entidad que ha elevado el tono de sus denuncias tras una Feria de 2026 marcada por cifras récord. Según los datos manejados por el Ayuntamiento, el evento reunió a 2,4 millones de visitantes y generó un impacto económico cercano a los 1.000 millones de euros. Sin embargo, el barrio que soporta el peso logístico y urbano de esa maquinaria económica continúa siendo, según los propios datos municipales, de los distritos con menor dotación pública de Sevilla: apenas 1,17 metros cuadrados de equipamientos por habitante frente a una media de 4,62 en el conjunto de la ciudad.

La cifra, repetida como un mantra por la asociación vecinal, resume una sensación de agravio enquistada desde hace años. Porque el conflicto ya no gira únicamente alrededor de un edificio o de una oficina administrativa. Lo que denuncian los vecinos es un modelo de ciudad donde, a su juicio, el interés económico y turístico termina imponiéndose de forma sistemática sobre las necesidades cotidianas de quienes viven allí todo el año.

“Nosotros no estamos contra la Feria”, repiten desde la asociación. La frase aparece constantemente en sus comunicados, intervenciones y conversaciones privadas, casi como una necesidad preventiva frente a la facilidad con la que cualquier crítica relacionada con el Real puede interpretarse en Sevilla como un ataque identitario. Lo que cuestionan es otra cosa: que el barrio que más cede reciba tan poco a cambio.

  • El Real de la Feria se desmonta mientras el debate sobre su impacto en el barrio que la ve cada año continúa.
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La pelea por el CPA: cuando 26 minutos son una frontera

El detonante más reciente del conflicto tiene nombre técnico y apariencia burocrática: Centro de Participación Activa. O, simplemente, CPA. Detrás de esas siglas se esconde un servicio esencial para cientos de personas mayores: talleres, actividades, socialización, apoyo digital y un espacio cotidiano que combate la soledad y mantiene tejido vecinal.

La discusión sobre dónde ubicar el futuro CPA de Los Remedios ha terminado convirtiéndose en un símbolo mucho más profundo sobre cómo entiende la administración el concepto de proximidad.

La asociación vecinal ha elaborado un estudio propio utilizando mediciones de Google Maps y tomando como punto de referencia la parroquia de Los Remedios, considerada el corazón geográfico del barrio. Los resultados son contundentes. El edificio VERA —el antiguo inmueble de ingenieros que los vecinos reclaman para este uso— se encuentra a apenas 500 metros y siete minutos a pie. El Tejar del Mellizo, otra de las opciones planteadas, está a nueve minutos. La sede del Distrito Triana, en San Jacinto, a dieciocho. Pero el actual CPA de Triana queda a 1,9 kilómetros y 26 minutos caminando.

Puede parecer una diferencia menor sobre el papel. No lo es para una población envejecida. Mucho menos en Sevilla, durante buena parte del año. “El CPA es un servicio de uso diario dirigido a personas mayores. No es comparable con un trámite administrativo puntual”, sostienen desde la AVLR. “La distancia de 26 minutos a pie lo convierte, en la práctica, en inaccesible para una parte importante de la población”.

La reivindicación conecta además con un fenómeno cada vez más visible en muchas ciudades españolas: el progresivo alejamiento físico de los servicios públicos respecto a las personas que más los necesitan. La digitalización administrativa, la concentración de sedes y la búsqueda de eficiencia presupuestaria chocan a menudo con una realidad incómoda: no todos los vecinos tienen la misma movilidad, ni los mismos recursos, ni la misma capacidad tecnológica.

Precisamente por eso, una de las propuestas más llamativas de la asociación consiste en crear equipos administrativos “volantes” que ayuden a realizar gestiones online tanto en Triana como en Los Remedios. La idea pasa por centralizar las oficinas administrativas en San Jacinto —renunciando incluso a mantenerlas en el barrio— a cambio de conservar un CPA propio en el edificio VERA. “Estamos dispuestos a desplazarnos para gestiones puntuales, pero no a renunciar a un servicio esencial de proximidad”, resumen.

Aunque finalmente y a pesar de que el 75% de los asociados participantes en la encuesta realizada por la AVLR respaldaban compartir las oficinas del Distrito con Triana en la sede de la calle San Jacinto, la asociación decidió modificar su propuesta atendiendo a la petición formulada por la Asociación de Vecinos de Tablada.

Así, la AVLR solicitó estudiar el posible traslado de las actuales oficinas del Distrito a espacios como el Centro Cívico Tejar del Mellizo o las dependencias administrativas del actual Depósito Municipal de Vehículos, cuyo traslado fue aprobado por el Ayuntamiento en 2018. Esta opción permitiría además recuperar terrenos anexos del Parque de los Príncipes para futuros equipamientos deportivos y dotacionales.

  • Sede del actual Centro Cívico en Los Remedios, edificio alquilado por el Ayuntamiento de Sevilla y compartido con la Junta de Andalucía.
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Sin embargo, la propuesta vecinal de destinar el 100 % del edificio de Ingenieros de VERA al futuro CPA de Los Remedios fue rechazada por los votos en contra del Grupo Popular y del Círculo Mercantil en la pasada junta municipal de distrito celebrada el pasado jueves 7 de mayo. Ante esto, desde la AVLR "creemos haber demostrado sobradamente nuestra buena fe al no haber hecho públicos hasta ahora los resultados de la votación celebrada el pasado mes de febrero", afirman. Han decidido informar ahora de esta situación "debido al rápido avance de las obras en VERA y al temor de que el Ayuntamiento termine trasladando allí las oficinas del Distrito Los Remedios, dejando al barrio sin el CPA de cercanía que venimos reclamando desde hace años", apostillan.

La Feria como negocio millonario y el barrio como espacio sacrificable

Pese a ello, la asociación vecinal considera que las inversiones anunciadas no corrigen el problema estructural de fondo. El malestar se alimenta especialmente de la nueva inversión prevista de 12 millones de euros para ampliar el recinto ferial.

La cifra ha terminado funcionando como una chispa política. Sobre todo porque llega en paralelo a la falta de equipamientos permanentes para el distrito. La asociación sostiene que existen fórmulas mucho menos costosas para compatibilizar la actividad ferial con usos vecinales durante el resto del año. Entre ellas, la instalación de dotaciones deportivas desmontables en el Real durante los meses sin Feria.

La discusión abre un debate incómodo para Sevilla: qué ocurre con un espacio urbano gigantesco que permanece infrautilizado desde el punto de vista dotacional vecinal buena parte del calendario mientras los barrios cercanos acumulan déficits históricos de instalaciones públicas.

En Los Remedios, esa sensación de desequilibrio se agrava por la percepción de que cada gran operación urbanística termina restando más de lo que aporta. El ejemplo más citado vuelve a ser Altadis.

La AVLR denuncia que la dotación pública inicialmente prevista se ha reducido un 92% y considera insuficiente el reparto final de usos. La paradoja resulta especialmente sangrante para muchos residentes cuando se compara con otra de las actuaciones previstas en la zona: la construcción de una pasarela sobre el Guadalquivir con un coste cercano a los 10 millones de euros.

La imagen resume bien el sentimiento que atraviesa parte del barrio. Sevilla parece encontrar recursos para grandes proyectos visibles, icónicos o vinculados a la movilidad y el turismo, pero no para resolver demandas vecinales básicas que llevan años acumulándose.

El Ayuntamiento reivindica inversiones

Desde el Ayuntamiento de Sevilla rechazan la imagen de abandono que denuncia la asociación vecinal y enumeran una batería de actuaciones recientes en Los Remedios y Tablada para defender que el distrito sí está siendo objeto de inversiones.

Entre ellas destacan la remodelación integral del Parque de los Príncipes, con una inversión cercana a 700.000 euros, incluyendo nuevas zonas infantiles, renovación de arboleda, accesibilidad y espacios de calistenia. También mencionan actuaciones urbanísticas en calles como Virgen de la Cinta, Madre Rafols, Virgen de Todos los Santos o Virgen del Valle, además de intervenciones en los accesos al colegio Santa Ana, el mercado de Los Remedios y el entorno de la parroquia.

En Tablada, el Consistorio subraya la instalación de nuevos toldos y la remodelación del parque infantil, así como la reurbanización del eje Alfonso de Orleans-Costillares para mejorar la conexión entre ambos barrios.

El gobierno municipal insiste además en que una de las grandes limitaciones históricas de Los Remedios es la escasez de patrimonio público disponible. “En Los Remedios no hay espacios municipales; están de alquiler”, sostienen fuentes municipales, que recuerdan que el Distrito continúa ubicado en dependencias arrendadas en República Argentina.

Parte de las expectativas de crecimiento urbano del entorno se sitúan ahora en los terrenos de Tablada, históricamente vinculados al Ministerio de Defensa y pendientes todavía de desbloqueo administrativo. Desde el Ayuntamiento consideran que ese desarrollo permitiría incorporar nuevos suelos y ampliar las posibilidades de equipamientos y conexión urbana en la zona sur de Sevilla, una reivindicación histórica tanto institucional como vecinal.

En ese contexto, el Ayuntamiento presenta la operación urbanística de Altadis como una oportunidad histórica para revertir parte del déficit de equipamientos del barrio.

Dentro del proyecto, el antiguo edificio de viviendas de ingenieros de la fábrica de tabacos —el denominado edificio VERA— pasará a manos municipales y contará con más de 1.273 metros cuadrados. Según el diseño previsto por el Consistorio, aproximadamente el 75% del espacio, unos 950 metros cuadrados, estará destinado a salas de usos múltiples, talleres, lectura, estudio y actividades socioculturales abiertas al vecindario. El 25% restante albergará las nuevas oficinas del Distrito Los Remedios. Además, la denominada Casa del Guarda acogerá una nueva comisaría de Policía Local y oficinas de empresas municipales para atención ciudadana.

El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha defendido públicamente que el proyecto busca precisamente corregir déficits históricos del barrio. “Para este gobierno es prioritario que los vecinos tengan un lugar preferente dentro del proyecto más importante de la historia de Los Remedios”, señaló recientemente. Según el regidor, la intervención permitirá que el barrio deje de “vivir de espaldas al río” y gane nuevos espacios de convivencia y participación ciudadana.

El Ayuntamiento también destaca otras actuaciones vinculadas a la seguridad y convivencia durante la Feria, como la retirada de la línea de alta tensión de la calle del Infierno o el refuerzo del control del botellón mediante drones y sensores en Los Remedios y Tablada.

"Nos están ninguneando"

Más allá de las cifras y los proyectos urbanísticos, el conflicto ha adquirido en las últimas semanas una dimensión política y emocional mucho más evidente.

La Asociación de Vecinos denuncia un creciente deterioro del diálogo institucional con el Ayuntamiento. Y el episodio que más indignación ha provocado ha sido su exclusión de la recepción oficial celebrada en la Caseta Municipal durante la Feria. Puede parecer un gesto menor. No lo es dentro de la lógica institucional sevillana.

La recepción no es una invitación privada, recuerdan desde la entidad, sino un acto sufragado con dinero público donde tradicionalmente conviven representantes vecinales, asociaciones y actores sociales del distrito. Juan Núñez, presidente de la asociación, no oculta su malestar. Denuncia sentirse “borrado” deliberadamente y habla abiertamente de “ninguneo”.

  • Juan Núñez habla abiertamente de "ninguneo" por parte de las administraciones públicas.
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Relata que ni él ni el vicepresidente de la entidad recibieron aviso alguno, pese a que históricamente sí habían sido convocados. Y considera especialmente grave que todo ocurra mientras la asociación continúa esperando una reunión con representantes municipales y el Defensor del Pueblo Andaluz: “Presumen de diálogo permanente, pero es inexistente”, lamenta. “No nos escuchan”.

El tono de Núñez mezcla decepción, cansancio y desafío. Porque, pese a todo, insiste en que seguirán adelante.

Un barrio envejecido que teme perder su identidad

Detrás de la discusión urbanística existe además una cuestión demográfica que preocupa especialmente a la asociación.

Los Remedios es uno de los barrios más envejecidos de Sevilla. Y muchos residentes observan con inquietud cómo desaparecen progresivamente espacios de convivencia comunitaria mientras el distrito gana peso como enclave de ocio, restauración y actividad temporal. El temor no es únicamente quedarse sin un edificio concreto. Es perder vida de barrio.

Por eso el proyecto defendido para el edificio VERA va mucho más allá de un simple centro para mayores. La propuesta incluye biblioteca, ludoteca infantil, aulas digitales y espacios intergeneracionales. Un lugar pensado no solo para prestar servicios, sino para reconstruir tejido social.

  • El barrio sigue sufriendo los fines de semana el fenómeno del botellón en el entorno de las instalaciones del Real de la Feria.
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La idea encierra una reivindicación más profunda: que los barrios no pueden reducirse a escenarios urbanos funcionales para el consumo, el turismo o los grandes eventos. Necesitan lugares donde la gente se encuentre, permanezca y construya comunidad. Y esa es, probablemente, la verdadera batalla que hoy se libra en Los Remedios. Una batalla silenciosa entre dos modelos de ciudad: la Sevilla escaparate y la Sevilla cotidiana.

Por eso el debate ha trascendido ya la mera política de distrito. Lo que se discute en el fondo es qué tipo de ciudad quiere ser Sevilla. Una ciudad capaz de movilizar cifras millonarias durante una semana al año, pero que todavía no ha resuelto cómo equilibrar ese éxito con las necesidades cotidianas de quienes sostienen el escenario el resto del tiempo.

Mientras tanto, la asociación vecinal prepara nuevas iniciativas y continúa reclamando reuniones que, aseguran, nunca llegan. En Los Remedios, la Feria terminó hace días. Pero la sensación de abandono sigue instalada en el barrio.

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