Una pelea en la que un hombre cortó varios dedos a otro. Eso ocurrió en Brenes el pasado diciembre, en el entorno de su estación de Cercanías. Y la respuesta de Renfe no fue reforzar la seguridad, sino todo lo contrario. El sindicato CSIF ha denunciado este viernes que la compañía está llevando a cabo un "desmantelamiento progresivo" de los servicios de vigilancia en las estaciones de Cercanías de Sevilla, con la eliminación repentina de 600 horas de servicio.
"Eliminarlas de la noche a la mañana es una completa temeridad, que expone a usuarios y trabajadores a robos y agresiones, en una situación de total indefensión", ha advertido el delegado de CSIF Manuel Rojas. Para el sindicato, "la seguridad pública no debe medirse en criterios de rentabilidad económica".
Los recortes tienen consecuencias muy concretas. Muchos servicios pasan de contar con dos vigilantes a uno solo. "Un único vigilante no puede reducir a un grupo violento, lo que dispara el riesgo de sufrir agresiones graves, como ya ha ocurrido en ocasiones anteriores, con bandas organizadas de grafiteros o carteristas". En Brenes, precisamente, lejos de reforzar la plantilla ante el aumento de incidencias, Renfe ha ampliado de 2 a 7 horas la permanencia de un único vigilante móvil.
Más estaciones
Las estaciones más afectadas son especialmente sensibles. Virgen del Rocío, una de las más transitadas por su cercanía al hospital y a zonas conflictivas, se queda sin vigilancia. Y toda la línea C5 —incluyendo Camas, San Jerónimo y La Cartuja— quedará desprotegida mientras sigue recibiendo viajeros mediante autobuses sustitutorios.
La paradoja que denuncia CSIF es llamativa: mientras se recortan vigilantes, el servicio de inspectores de calidad ha pasado de 2 a 3 efectivos. "Los vigilantes son quienes intervienen en conflictos, protegen viajeros y se enfrentan diariamente a situaciones de riesgo real; sin embargo, son precisamente ellos quienes están sufriendo los recortes", ha señalado el responsable del área, Felipe Caro.
CSIF exige la recuperación inmediata de las horas eliminadas y el refuerzo real de la seguridad en las estaciones más conflictivas.
Una pelea en la que un hombre cortó varios dedos a otro. Eso ocurrió en Brenes el pasado diciembre, en el entorno de su estación de Cercanías. Y la respuesta de Renfe no fue reforzar la seguridad, sino todo lo contrario. El sindicato CSIF ha denunciado este viernes que la compañía está llevando a cabo un "desmantelamiento progresivo" de los servicios de vigilancia en las estaciones de Cercanías de Sevilla, con la eliminación repentina de 600 horas de servicio.
"Eliminarlas de la noche a la mañana es una completa temeridad, que expone a usuarios y trabajadores a robos y agresiones, en una situación de total indefensión", ha advertido el delegado de CSIF Manuel Rojas. Para el sindicato, "la seguridad pública no debe medirse en criterios de rentabilidad económica".
Los recortes tienen consecuencias muy concretas. Muchos servicios pasan de contar con dos vigilantes a uno solo. "Un único vigilante no puede reducir a un grupo violento, lo que dispara el riesgo de sufrir agresiones graves, como ya ha ocurrido en ocasiones anteriores, con bandas organizadas de grafiteros o carteristas". En Brenes, precisamente, lejos de reforzar la plantilla ante el aumento de incidencias, Renfe ha ampliado de 2 a 7 horas la permanencia de un único vigilante móvil.
Más estaciones
Las estaciones más afectadas son especialmente sensibles. Virgen del Rocío, una de las más transitadas por su cercanía al hospital y a zonas conflictivas, se queda sin vigilancia. Y toda la línea C5 —incluyendo Camas, San Jerónimo y La Cartuja— quedará desprotegida mientras sigue recibiendo viajeros mediante autobuses sustitutorios.
La paradoja que denuncia CSIF es llamativa: mientras se recortan vigilantes, el servicio de inspectores de calidad ha pasado de 2 a 3 efectivos. "Los vigilantes son quienes intervienen en conflictos, protegen viajeros y se enfrentan diariamente a situaciones de riesgo real; sin embargo, son precisamente ellos quienes están sufriendo los recortes", ha señalado el responsable del área, Felipe Caro.
CSIF exige la recuperación inmediata de las horas eliminadas y el refuerzo real de la seguridad en las estaciones más conflictivas.
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