Dos internos del Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla han muerto durante la pasada madrugada en un supuesto doble homicidio ocurrido en el interior del centro. Según la subdelegación del Gobierno, el presunto autor de los hechos es un hombre de 26 años que compartía espacio con las dos víctimas, de 26 y 54 años, quienes cumplían una medida de seguridad en este establecimiento penitenciario. La investigación ha quedado a cargo del grupo de Homicidios y la Policía Científica de la Policía Nacional, que trabaja con la hipótesis inicial de que una de las muertes se produjo por estrangulamiento y la otra como consecuencia de los golpes recibidos.
Mientras avanzan las pesquisas, el sindicato CSIF ha expresado su consternación por lo sucedido y ha trasladado su respaldo a los profesionales del centro. José Juan García Herranz, enfermero del Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla y delegado sindical de CSIF, destaca el apoyo de la organización a los trabajadores que vivieron los hechos en primera persona y subrayó "la magnífica profesionalidad y adecuada actuación" demostrada durante la emergencia. Asimismo, ha trasladado las condolencias del sindicato a las familias de las víctimas y mostró su ánimo a los empleados del centro.
Las causas
El representante sindical sostiene que el hacinamiento en las prisiones favorece un incremento de la tensión entre los internos, circunstancia que, según afirmó, puede derivar en episodios como el ocurrido en Sevilla. También recuerda que los pacientes ingresados en este tipo de centros presentan patologías psiquiátricas de especial gravedad y que, debido a su situación, deben permanecer en instituciones cerradas como los hospitales psiquiátricos penitenciarios. En este contexto, CSIF insiste en que estos internos requieren una atención específica y unas condiciones adecuadas para su tratamiento.
El sindicato añade además que el pasado mes de junio reclamó la creación de un hospital psiquiátrico penitenciario en la zona noroeste de España con el objetivo de atender de forma más adecuada a los internos con problemas de salud mental y reducir la conflictividad y los riesgos tanto para los trabajadores como para los propios reclusos. Según ha señalado la organización, en la actualidad los únicos tres centros penitenciarios psiquiátricos existentes se encuentran en Sevilla, Barcelona y Alicante, una situación que considera insuficiente para atender las necesidades del sistema.
CSIF también denuncia la falta de centros sanitarios especializados para este perfil de internos, una carencia que, en su opinión, convierte las prisiones en "depósitos de personas enfermas". A ello suma la insuficiente cobertura de las relaciones de puestos de trabajo en los centros penitenciarios, una demanda que la organización viene reiterando al considerar que una dotación adecuada de personal facilitaría una mejor observación y tratamiento de los internos. "Este es el momento de lamentar lo que no se hizo bien y reflexionar sobre qué debemos hacer para que no vuelva a ocurrir", concluye García Herranz.
Dos internos del Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla han muerto durante la pasada madrugada en un supuesto doble homicidio ocurrido en el interior del centro. Según la subdelegación del Gobierno, el presunto autor de los hechos es un hombre de 26 años que compartía espacio con las dos víctimas, de 26 y 54 años, quienes cumplían una medida de seguridad en este establecimiento penitenciario. La investigación ha quedado a cargo del grupo de Homicidios y la Policía Científica de la Policía Nacional, que trabaja con la hipótesis inicial de que una de las muertes se produjo por estrangulamiento y la otra como consecuencia de los golpes recibidos.
Mientras avanzan las pesquisas, el sindicato CSIF ha expresado su consternación por lo sucedido y ha trasladado su respaldo a los profesionales del centro. José Juan García Herranz, enfermero del Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla y delegado sindical de CSIF, destaca el apoyo de la organización a los trabajadores que vivieron los hechos en primera persona y subrayó "la magnífica profesionalidad y adecuada actuación" demostrada durante la emergencia. Asimismo, ha trasladado las condolencias del sindicato a las familias de las víctimas y mostró su ánimo a los empleados del centro.
Las causas
El representante sindical sostiene que el hacinamiento en las prisiones favorece un incremento de la tensión entre los internos, circunstancia que, según afirmó, puede derivar en episodios como el ocurrido en Sevilla. También recuerda que los pacientes ingresados en este tipo de centros presentan patologías psiquiátricas de especial gravedad y que, debido a su situación, deben permanecer en instituciones cerradas como los hospitales psiquiátricos penitenciarios. En este contexto, CSIF insiste en que estos internos requieren una atención específica y unas condiciones adecuadas para su tratamiento.
El sindicato añade además que el pasado mes de junio reclamó la creación de un hospital psiquiátrico penitenciario en la zona noroeste de España con el objetivo de atender de forma más adecuada a los internos con problemas de salud mental y reducir la conflictividad y los riesgos tanto para los trabajadores como para los propios reclusos. Según ha señalado la organización, en la actualidad los únicos tres centros penitenciarios psiquiátricos existentes se encuentran en Sevilla, Barcelona y Alicante, una situación que considera insuficiente para atender las necesidades del sistema.
CSIF también denuncia la falta de centros sanitarios especializados para este perfil de internos, una carencia que, en su opinión, convierte las prisiones en "depósitos de personas enfermas". A ello suma la insuficiente cobertura de las relaciones de puestos de trabajo en los centros penitenciarios, una demanda que la organización viene reiterando al considerar que una dotación adecuada de personal facilitaría una mejor observación y tratamiento de los internos. "Este es el momento de lamentar lo que no se hizo bien y reflexionar sobre qué debemos hacer para que no vuelva a ocurrir", concluye García Herranz.
COMENTARIOS