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En la cafetería quemada en Los Palacios por no tener mayonesa, un año después: "Da miedo lo que está pasando con los atracos"

El 21 de agosto de 2025, un cliente de la cafetería Las Postas se dio media vuelta cuando el camarero le dijo que no tenían mayonesa, pero volvió con una botella de gasolina para meter fuego a la barra

  • La barra que un cliente quemó en Los Palacios en un bar que no tenía mayonesa. -

Ocurrió tal tarde como esta de hace justo un año, y no solo los palaciegos lo recuerdan, sino toda España, porque las imágenes dieron la vuelta al país. Un cliente esporádico de la cafetería Las Postas, en la avenida de Cádiz de este municipio sevillano, pareció ofuscado cuando el camarero le dijo que, en ese momento, no tenían mayonesa. Se dio media vuelta y volvió a la mesa de la terraza en la que se había sentado con su hijo. Le volvió a preguntar lo mismo a una camarera y esta le contestó que, en efecto, no tenían sobres de mayonesa. Y fue entonces cuando el tipo se levantó, atravesó la avenida y se dirigió a la gasolinera que todavía hoy está frente a este establecimiento hostelero. Regresó con una botella de litro y medio llena de combustible, se acercó a la barra, la roció rápidamente, sacó el mechero y la explosión que provocó fue de película de terror.

“No quiero ni recordarlo y espero que una cosa así no pase nunca más”, dice ahora Juanma Barea, el camarero y socio del establecimiento al que solo le faltaron unos centímetros para quemarse. “Las llamas me llegaron al zapato”, cuenta él ahora, “pero yo en aquel momento es que no me lo creía porque, ¿cómo iba a pensar que lo que aquel hombre derramó allí era gasolina?”.

“Es que entró tan normal y allí no hubo siquiera una discusión, fue increíble”, recuerda asimismo el dueño de Las Postas, el empresario palaciego José Antonio Caballero, más conocido como El Liebre, apodo adoptado por el establecimiento más famoso de cuantos regenta y el buque insignia o la semilla hostelera desde la que empezó todo en Los Palacios y Villafranca hace ahora casi 40 años. Aquel día, hace hoy un año justo, El Liebre tuvo que volver desde Chipiona, donde ya regentaba el chiringuito Tulum, alertado por lo sucedido. “Yo es que no me lo terminaba de creer”, dice hoy.

Domingo Barea, hermano de Juanma y uno de los encargados de Las Postas, recuerda el episodio como “una auténtica pesadilla, y no tanto por lo que destrozó el incendio como por lo que podía haber pasado a nivel humano”, explica. “Es que todo pasó tan rápido, que cuando uno vuelve  a ver las imágenes es cuando toma conciencia del peligro que aquello supuso, porque en la barra había varias personas, algunos clientes habituales, y aquello pudo haberse convertido en una tragedia muy gorda”.

  • Terraza de la cafetería Las Postas, en Los Palacios.
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Los daños materiales, valorados entonces en unos 8.000 euros, fueron lo de menos, máxime porque no solo se hizo cargo el seguro, sino una conocida marca de mayonesa a nivel internacional, Hellmann’s, que aprovechó el suceso para convertirlo en puro márquetin. El potente grupo empresarial no tardó en ponerse en contacto con el dueño de la cafetería palaciega y en ofrecerle una carga descomunal de botes y sobres de mayonesa para que, en adelante, no faltara este producto en el establecimiento. Así que fue Hellmann’s quien terminó de transformar lo que podía haber sido una tragedia en una anécdota con final feliz y rentabilidad publicitaria.

"Aquí ya no falta la mayonesa"

Aquel episodio del incendio provocado por falta de mayonesa dio hasta para memes en las redes sociales. Y ahora, cuenta Domingo, “aquí ya no falta la mayonesa, claro, y de hecho hay más de la que se necesita y muchas veces tenemos que tirar botes o llevárnoslos nosotros antes de que caduquen porque, en una cafetería, nadie te va a pedir mayonesa para una tostada o para un café”, bromea, si bien sí se utiliza para los montaditos que algunos clientes piden por la tarde, como el que pidió aquel pirómano del que luego se supo que era de Córdoba y que estaba circunstancialmente en Los Palacios y Villafranca porque trabajaba en uno de sus polígonos industriales.

  • Una camarera de Las Postas señala la cámara que grabó los hechos.
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Domingo recuerda, un año después, que todo lo material se sobrepuso, aunque “todavía quedan por ahí algunos restos que faltan por pintar y que no se han terminado por falta de tiempo”, sonríe. Tanto él como José Antonio siguen ahora igualmente sorprendidos por estos últimos capítulos de robos en bares que han asolado el pueblo en las últimas semanas, con cerca de 20 atracos en establecimientos hosteleros, con la técnica del alunizaje con un coche marcha atrás, para robar expendedoras de tabaco y máquinas tragaperras.

“Es que esto ya es muy serio porque, al margen de lo material, es que estamos hablando de violencia, y te pilla solo con un tipo con pistola o con arma blanca, ¿y qué haces tú?”, reflexiona Domingo. José Antonio insiste en que “lo que está pasando en Los Palacios es que da miedo”, porque “sabes que cualquier día te toca a ti, aunque la verdad es que a mí me ha pasado ya de todo”, recuerda, en alusión no solo al episodio de la mayonesa, sino también a varios incendios provocados en salas de fiesta como el antiguo Zazú, hace tres años. “Yo no sé lo que está ocurriendo en Los Palacios, pero la cosa está muy complicada y soy consciente de la preocupación que tienen todos los hosteleros”, señala, y añade: “Es que ya parece que no hay límites, porque lo mismo atracan bares en busca de tragaperras que roban en otros establecimientos o incluso en casas particulares; la verdad es que está la cosa cada vez más complicada”.

Juanma se ha alegrado esta mañana de ver a una pareja de guardias civiles justo en la entrada norte del municipio. "Por lo menos puede ser disuasorio para los delincuentes, porque esto es ya una locura", señala.

  • La gasolinera situada junto a la cafetería, donde acudió el pirómano.
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Precisamente ayer tuvo lugar en el Ayuntamiento palaciego una junta local de seguridad extraordinaria que concluyó con el acuerdo de reforzar la presencia de agentes tanto de la Guardia Civil como de la Policía Local, tal y como ha solicitado por escrito, además, la asociación de comerciantes y empresarios del pueblo, Asepavi, tanto al propio consistorio como a la Subdelegación del Gobierno en Sevilla. "Y garantizar que este refuerzo no sea una respuesta puntual, sino una medida sotenida en el tiempo para devolver la tranquilidad definitiva al municipio", reinvidican los empresarios, quienes piden "una manera de actuar tajante". El portavoz del principal grupo de la oposición, el PP, Rafa Ruiz, asegura que "ya no podemos aguantar más" y que "la máxima responsabilidad en materia de seguridad la tiene el alcalde". "No es normal que una población de casi 40.000 habitantes haya solo dos policías locales patrullando, porque se gasta mucho dinero en todo y no en seguridad", ha apuntillado el concejal del PP. 

"Es que es lo mínimo que podría hacerse", sostiene Caballero en alusión a la mayor presencia de la Benemérita. El reconocido empresario palaciego ha abierto recientemente otro negocio en Tomares, La Mascareta, un local de tapas y cerveza fría “que toma el testigo de una antigua venta con ese nombre que llevaba más de siglo y medio cerrada y la he abierto yo, y la verdad es que va muy bien”, destaca El Liebre, que sigue regentando otros muchos establecimientos más allá de la comarca. Solo en su pueblo, al margen de un servicio de cáterin, continúa con las dos Liebres, la taberna original y la que convirtió en restaurante, además de la cafetería Las Postas. También dispone de un restaurante italiano en Utrera y el llamado La Tata en la aldea de El Rocío, además de una serie de restaurantes y chiringuitos en Chipiona y la playa de Las Tres Piedras como Tulum, La Manuela o, últimamente, Chancleo.  

Ocurrió tal tarde como esta de hace justo un año, y no solo los palaciegos lo recuerdan, sino toda España, porque las imágenes dieron la vuelta al país. Un cliente esporádico de la cafetería Las Postas, en la avenida de Cádiz de este municipio sevillano, pareció ofuscado cuando el camarero le dijo que, en ese momento, no tenían mayonesa. Se dio media vuelta y volvió a la mesa de la terraza en la que se había sentado con su hijo. Le volvió a preguntar lo mismo a una camarera y esta le contestó que, en efecto, no tenían sobres de mayonesa. Y fue entonces cuando el tipo se levantó, atravesó la avenida y se dirigió a la gasolinera que todavía hoy está frente a este establecimiento hostelero. Regresó con una botella de litro y medio llena de combustible, se acercó a la barra, la roció rápidamente, sacó el mechero y la explosión que provocó fue de película de terror.

“No quiero ni recordarlo y espero que una cosa así no pase nunca más”, dice ahora Juanma Barea, el camarero y socio del establecimiento al que solo le faltaron unos centímetros para quemarse. “Las llamas me llegaron al zapato”, cuenta él ahora, “pero yo en aquel momento es que no me lo creía porque, ¿cómo iba a pensar que lo que aquel hombre derramó allí era gasolina?”.

“Es que entró tan normal y allí no hubo siquiera una discusión, fue increíble”, recuerda asimismo el dueño de Las Postas, el empresario palaciego José Antonio Caballero, más conocido como El Liebre, apodo adoptado por el establecimiento más famoso de cuantos regenta y el buque insignia o la semilla hostelera desde la que empezó todo en Los Palacios y Villafranca hace ahora casi 40 años. Aquel día, hace hoy un año justo, El Liebre tuvo que volver desde Chipiona, donde ya regentaba el chiringuito Tulum, alertado por lo sucedido. “Yo es que no me lo terminaba de creer”, dice hoy.

Domingo Barea, hermano de Juanma y uno de los encargados de Las Postas, recuerda el episodio como “una auténtica pesadilla, y no tanto por lo que destrozó el incendio como por lo que podía haber pasado a nivel humano”, explica. “Es que todo pasó tan rápido, que cuando uno vuelve  a ver las imágenes es cuando toma conciencia del peligro que aquello supuso, porque en la barra había varias personas, algunos clientes habituales, y aquello pudo haberse convertido en una tragedia muy gorda”.

  • Terraza de la cafetería Las Postas, en Los Palacios.
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Los daños materiales, valorados entonces en unos 8.000 euros, fueron lo de menos, máxime porque no solo se hizo cargo el seguro, sino una conocida marca de mayonesa a nivel internacional, Hellmann’s, que aprovechó el suceso para convertirlo en puro márquetin. El potente grupo empresarial no tardó en ponerse en contacto con el dueño de la cafetería palaciega y en ofrecerle una carga descomunal de botes y sobres de mayonesa para que, en adelante, no faltara este producto en el establecimiento. Así que fue Hellmann’s quien terminó de transformar lo que podía haber sido una tragedia en una anécdota con final feliz y rentabilidad publicitaria.

"Aquí ya no falta la mayonesa"

Aquel episodio del incendio provocado por falta de mayonesa dio hasta para memes en las redes sociales. Y ahora, cuenta Domingo, “aquí ya no falta la mayonesa, claro, y de hecho hay más de la que se necesita y muchas veces tenemos que tirar botes o llevárnoslos nosotros antes de que caduquen porque, en una cafetería, nadie te va a pedir mayonesa para una tostada o para un café”, bromea, si bien sí se utiliza para los montaditos que algunos clientes piden por la tarde, como el que pidió aquel pirómano del que luego se supo que era de Córdoba y que estaba circunstancialmente en Los Palacios y Villafranca porque trabajaba en uno de sus polígonos industriales.

  • Una camarera de Las Postas señala la cámara que grabó los hechos.
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Domingo recuerda, un año después, que todo lo material se sobrepuso, aunque “todavía quedan por ahí algunos restos que faltan por pintar y que no se han terminado por falta de tiempo”, sonríe. Tanto él como José Antonio siguen ahora igualmente sorprendidos por estos últimos capítulos de robos en bares que han asolado el pueblo en las últimas semanas, con cerca de 20 atracos en establecimientos hosteleros, con la técnica del alunizaje con un coche marcha atrás, para robar expendedoras de tabaco y máquinas tragaperras.

“Es que esto ya es muy serio porque, al margen de lo material, es que estamos hablando de violencia, y te pilla solo con un tipo con pistola o con arma blanca, ¿y qué haces tú?”, reflexiona Domingo. José Antonio insiste en que “lo que está pasando en Los Palacios es que da miedo”, porque “sabes que cualquier día te toca a ti, aunque la verdad es que a mí me ha pasado ya de todo”, recuerda, en alusión no solo al episodio de la mayonesa, sino también a varios incendios provocados en salas de fiesta como el antiguo Zazú, hace tres años. “Yo no sé lo que está ocurriendo en Los Palacios, pero la cosa está muy complicada y soy consciente de la preocupación que tienen todos los hosteleros”, señala, y añade: “Es que ya parece que no hay límites, porque lo mismo atracan bares en busca de tragaperras que roban en otros establecimientos o incluso en casas particulares; la verdad es que está la cosa cada vez más complicada”.

Juanma se ha alegrado esta mañana de ver a una pareja de guardias civiles justo en la entrada norte del municipio. "Por lo menos puede ser disuasorio para los delincuentes, porque esto es ya una locura", señala.

  • La gasolinera situada junto a la cafetería, donde acudió el pirómano.
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Precisamente ayer tuvo lugar en el Ayuntamiento palaciego una junta local de seguridad extraordinaria que concluyó con el acuerdo de reforzar la presencia de agentes tanto de la Guardia Civil como de la Policía Local, tal y como ha solicitado por escrito, además, la asociación de comerciantes y empresarios del pueblo, Asepavi, tanto al propio consistorio como a la Subdelegación del Gobierno en Sevilla. "Y garantizar que este refuerzo no sea una respuesta puntual, sino una medida sotenida en el tiempo para devolver la tranquilidad definitiva al municipio", reinvidican los empresarios, quienes piden "una manera de actuar tajante". El portavoz del principal grupo de la oposición, el PP, Rafa Ruiz, asegura que "ya no podemos aguantar más" y que "la máxima responsabilidad en materia de seguridad la tiene el alcalde". "No es normal que una población de casi 40.000 habitantes haya solo dos policías locales patrullando, porque se gasta mucho dinero en todo y no en seguridad", ha apuntillado el concejal del PP. 

"Es que es lo mínimo que podría hacerse", sostiene Caballero en alusión a la mayor presencia de la Benemérita. El reconocido empresario palaciego ha abierto recientemente otro negocio en Tomares, La Mascareta, un local de tapas y cerveza fría “que toma el testigo de una antigua venta con ese nombre que llevaba más de siglo y medio cerrada y la he abierto yo, y la verdad es que va muy bien”, destaca El Liebre, que sigue regentando otros muchos establecimientos más allá de la comarca. Solo en su pueblo, al margen de un servicio de cáterin, continúa con las dos Liebres, la taberna original y la que convirtió en restaurante, además de la cafetería Las Postas. También dispone de un restaurante italiano en Utrera y el llamado La Tata en la aldea de El Rocío, además de una serie de restaurantes y chiringuitos en Chipiona y la playa de Las Tres Piedras como Tulum, La Manuela o, últimamente, Chancleo.  

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