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Vecinos de Gibraltar destapan un caso de maltrato infantil: una madre, acusada de agresiones y posesión de drogas

Durante la inspección, los agentes localizaron e intervinieron una pequeña cantidad de resina de cannabis, considerada una sustancia controlada de clase B

  • Una bandera de Gibraltar, en Main Street, en una imagen reciente. -

Una mujer de 30 años residente en Gibraltar ha comparecido este viernes ante el Magistrates Court acusada de varios delitos, entre ellos maltrato infantil y agresión con lesiones, después de haber sido detenida el pasado miércoles 19 de agosto.

La identidad de la acusada se mantiene de forma excepcional en reserva para proteger al menor presuntamente afectado por los hechos, según ha informado la Royal Gibraltar Police (RGP).

La investigación comenzó después de que agentes acudieran a la vivienda, a raíz de varios avisos realizados por vecinos preocupados. A partir de ese momento, las pesquisas pasaron a manos de detectives del equipo de protección de la RGP, encargado de este tipo de actuaciones relacionadas con personas vulnerables.

Los investigadores recurrieron a las facultades contempladas en la Children’s Act 2009 con el propósito de garantizar la protección del menor mientras avanzaban las diligencias.

Posteriormente, la Policía ejecutó una orden de registro en la vivienda de la mujer. Durante la inspección, los agentes localizaron e intervinieron una pequeña cantidad de resina de cannabis, considerada una sustancia controlada de clase B.

Tres delitos atribuidos a la investigada

Una vez completadas las actuaciones policiales, la mujer fue acusada formalmente de un delito de maltrato infantil, un delito de agresión que habría provocado lesiones corporales y otro de posesión de una droga controlada de clase B.

En concreto, la segunda acusación corresponde a una agresión con lesiones corporales reales, conocida en el sistema jurídico británico como Actual Bodily Harm (ABH). La detenida ha comparecido este viernes ante el tribunal, mientras continúa el procedimiento judicial abierto a raíz de los hechos.

La Royal Gibraltar Police ha aprovechado la difusión del caso para hacer un llamamiento a cualquier persona que haya podido ser víctima de abusos, independientemente del tiempo transcurrido desde los hechos.

“No sufrir en silencio”, es el mensaje trasladado por la Policía, que anima a denunciar este tipo de situaciones a través de sus canales habilitados, incluido el teléfono general de atención y el número de emergencias en aquellos casos que requieran una intervención inmediata.

Una mujer de 30 años residente en Gibraltar ha comparecido este viernes ante el Magistrates Court acusada de varios delitos, entre ellos maltrato infantil y agresión con lesiones, después de haber sido detenida el pasado miércoles 19 de agosto.

La identidad de la acusada se mantiene de forma excepcional en reserva para proteger al menor presuntamente afectado por los hechos, según ha informado la Royal Gibraltar Police (RGP).

La investigación comenzó después de que agentes acudieran a la vivienda, a raíz de varios avisos realizados por vecinos preocupados. A partir de ese momento, las pesquisas pasaron a manos de detectives del equipo de protección de la RGP, encargado de este tipo de actuaciones relacionadas con personas vulnerables.

Los investigadores recurrieron a las facultades contempladas en la Children’s Act 2009 con el propósito de garantizar la protección del menor mientras avanzaban las diligencias.

Posteriormente, la Policía ejecutó una orden de registro en la vivienda de la mujer. Durante la inspección, los agentes localizaron e intervinieron una pequeña cantidad de resina de cannabis, considerada una sustancia controlada de clase B.

Tres delitos atribuidos a la investigada

Una vez completadas las actuaciones policiales, la mujer fue acusada formalmente de un delito de maltrato infantil, un delito de agresión que habría provocado lesiones corporales y otro de posesión de una droga controlada de clase B.

En concreto, la segunda acusación corresponde a una agresión con lesiones corporales reales, conocida en el sistema jurídico británico como Actual Bodily Harm (ABH). La detenida ha comparecido este viernes ante el tribunal, mientras continúa el procedimiento judicial abierto a raíz de los hechos.

La Royal Gibraltar Police ha aprovechado la difusión del caso para hacer un llamamiento a cualquier persona que haya podido ser víctima de abusos, independientemente del tiempo transcurrido desde los hechos.

“No sufrir en silencio”, es el mensaje trasladado por la Policía, que anima a denunciar este tipo de situaciones a través de sus canales habilitados, incluido el teléfono general de atención y el número de emergencias en aquellos casos que requieran una intervención inmediata.

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