El atún rojo de almadraba, uno de los productos más codiciados de la gastronomía gaditana, será el protagonista este sábado 27 de junio en Jerez. A las 12.00 horas, la sección de pescadería de Hipercor acogerá un ronqueo en directo, una demostración que permitirá al público presenciar de cerca el despiece tradicional de este auténtico tesoro del mar.
Esta cita permitirá conocer en vivo una técnica tan espectacular como precisa y acercará al público una tradición vinculada a la historia marinera de Cádiz. Tanto el ronqueo como la pesca de almadraba forman parte de una herencia milenaria asociada a los primeros pobladores fenicios de estas tierras. Un oficio que exige conocimiento, fuerza y precisión.
Durante el acto, los asistentes podrán comprobar la calidad de uno de los grandes productos de la costa gaditana y, posteriormente, adquirir el atún rojo con sus diferentes cortes y despieces en la propia sección de pescadería de Hipercor.
La iniciativa se repetirá el 17 de julio en Hipercor Bahía de Cádiz, en la capital, a las 12.00 horas.
Esta especie está considerada por muchas como el rey del mar, un producto de enorme valor culinario del que se aprovecha prácticamente todo. Su carne puede consumirse cocinada o cruda, y su presencia en las cocinas más exigentes ha hecho que sea uno de los grandes manjares de las costas españolas.
Una tradición milenaria
Según recuerda Hipercor, el ronqueo es el nombre que recibe, en el argot marinero, el despiece del atún rojo de almadraba. Su denominación procede del sonido que produce el cuchillo al atravesar la piel del túnido hasta llegar a la espina dorsal, un ruido seco y profundo que recuerda al ronquido de una persona.
La temporada de la almadraba transcurre desde mediados de primavera hasta agosto, cuando la costa gaditana recibe el paso de grandes atunes que viajan desde el Atlántico norte hacia el Mediterráneo para desovar. En el Estrecho de Gibraltar, esta pesca artesanal alcanza una de sus expresiones más conocidas, con una técnica que se remonta a tiempos inmemoriales.

- Cartel del evento.
La almadraba funciona mediante laberintos de redes ancladas en el mar que conducen a los peces hacia las embarcaciones. Allí llega uno de los momentos clave: la levantá, cuando los pescadores elevan las redes para extraer los atunes del agua. Después, tras la descarga en puerto, comienza el despiece.
El maestro cortador debe conocer al detalle la anatomía del atún para separar cada pieza sin desperdiciar nada. No en vano, este producto es conocido como "el jamón del mar", precisamente porque de él se aprovecha todo. Entre las partes más valoradas y reconocibles se encuentran el ijar, el tarantelo, los mormos, la parpatana o el descargamento, dentro de un despiece que puede alcanzar hasta 18 cortes distintos.
Los ronqueos actuales mantienen cortes antiguos practicados tradicionalmente en la zona, pero también han incorporado técnicas procedentes de la cultura japonesa. En Japón, el atún rojo es considerado un manjar y se consume, en muchos casos, en crudo. Ese diálogo entre la técnica española y la japonesa ha reforzado una idea esencial: del atún rojo no se desperdicia absolutamente nada.
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