Tres años después del devastador incendio, la vida se abre camino en Las Canteras, el 'bosque' de Puerto Real
La Asociación Pulmón Verde de la Bahía, en colaboración con los jardineros municipales, encabeza una intensa labor de reforestación en la zona, donde brotan más de 1.000 plantones nuevos
La zona que la Asociación Pulmón Verde de la Bahía esta repoblando -
El 6 de agosto de 2023, a las 14:50 horas, el centro de seguridad del 112 recibió más de 150 llamadas de alerta. El fuego amenazaba Las Canteras, el corazón verde de PuertoReal. Alrededor de 500 vecinos se congregaron de inmediato en el Pinar de Las Canteras. Equipados con cubos, mangueras y palanganas, trabajaron codo con codo junto a los bomberos para frenar el avance de las llamas.
José Antonio Sánchez, Manuel Romero y Ana Almoguera en la zona en la que están trabajando.
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MANU GARCÍA
"El día del incendio lo viví muy mal", relata José Antonio Sánchez, quien añade: "Me avisaron estando fuera de casa, me asomé, vi la columna y pensé eso no son Las Canteras. En cuanto que pude me vine corriendo y cogí cubos de agua y palanganas". "Todos los puertorrealeños tenemos recuerdos de las canteras desde pequeños, porque ha venido con sus padres, ha venido con sus hijos, ha venido con sus nietos...", reflexiona Sánchez.
Tras más de ocho horas de intensa lucha, el fuego fue extinguido. Sin embargo, las labores de desbroce y saneamiento dejaron una estampa desoladora: un paisaje dominado por el carbón y las cenizas donde apenas sobrevivieron unos pocos árboles.
El dolor de la pérdida y la fuerza de la memoria
Para muchos vecinos, el impacto fue devastador. AnaAlmoguera, vecina de la localidad, recuerda aquellos momentos con emoción: "Muchas personas nos quedamos desoladas. Nunca pensamos que íbamos a perder nuestra insignia, nuestra seña de identidad. Desapareció de un día para otro y nos quedó la sensación de no haber hecho nada".
Ana Almoguera, con uno de los cubos para regar en Las Canteras.
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MANU GARCÍA
Cuando el Ayuntamiento permitió por primera vez el acceso a la zona tras el siniestro, la sensación general era de desconcierto y tristeza. Una semana antes del incendio, Ana había paseado por el parque con unas amigas tomando fotografías; al comprobar que el árbol inmortalizado aquella tarde ya no existía, el grupo estalló en lágrimas.
Tres años después, la vida se abre camino
En la actualidad, el panorama es radicalmente distinto. Aunque todavía se aprecian algunas cenizas y tocones quemados, la Asociación Pulmón Verde de la Bahía, en colaboración con los jardineros municipales, encabeza una intensa labor de reforestación.
Una de los plantones de pino que ya están creciendo en Las Canteras.
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MANU GARCÍA
En estos tres años, entre 1.000 y 1.200 plantones han logrado sobrevivir gracias al esfuerzo constante de plantación y riego. Si bien el pinopiñonero se mantiene como la especie emblemática del pinar en las zonas altas y crestas, se ha apostado por diversificar la estructura del bosque. En las laderas se han introducido especies arbustivas y de matorral —como coscojas, alcornoques, sabinas y madroños— con el objetivo de enriquecer la biodiversidad y favorecer el regreso de la fauna.
ManuelRomero, uno de los voluntarios más veteranos de la asociación, recuerda con nostalgia su infancia jugando en el parque y su deseo de que las nuevas generaciones disfruten del mismo entorno. Desde el nacimiento de la entidad, acude semanalmente a colaborar:
"Con los colegios venimos una o dos veces por semana. Enseñamos a los chiquillos a plantar, les ayudamos a abrir los boquetes, a regar y a sembrar todo el rodal 5, que es el que nos asignaron", dice Romero.
Hoy en día, el parque recupera su tono verde. A los plantones cultivados por los voluntarios se suman ejemplares nacidos de forma natural. Especies como conejos, camaleones y perdices están volviendo a habitar la zona, demostrando que, como en su día quedó inmortalizado en la gran pantalla, la naturaleza siempre encuentra el camino para renacer.
El 6 de agosto de 2023, a las 14:50 horas, el centro de seguridad del 112 recibió más de 150 llamadas de alerta. El fuego amenazaba Las Canteras, el corazón verde de PuertoReal. Alrededor de 500 vecinos se congregaron de inmediato en el Pinar de Las Canteras. Equipados con cubos, mangueras y palanganas, trabajaron codo con codo junto a los bomberos para frenar el avance de las llamas.
José Antonio Sánchez, Manuel Romero y Ana Almoguera en la zona en la que están trabajando.
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MANU GARCÍA
"El día del incendio lo viví muy mal", relata José Antonio Sánchez, quien añade: "Me avisaron estando fuera de casa, me asomé, vi la columna y pensé eso no son Las Canteras. En cuanto que pude me vine corriendo y cogí cubos de agua y palanganas". "Todos los puertorrealeños tenemos recuerdos de las canteras desde pequeños, porque ha venido con sus padres, ha venido con sus hijos, ha venido con sus nietos...", reflexiona Sánchez.
Tras más de ocho horas de intensa lucha, el fuego fue extinguido. Sin embargo, las labores de desbroce y saneamiento dejaron una estampa desoladora: un paisaje dominado por el carbón y las cenizas donde apenas sobrevivieron unos pocos árboles.
El dolor de la pérdida y la fuerza de la memoria
Para muchos vecinos, el impacto fue devastador. AnaAlmoguera, vecina de la localidad, recuerda aquellos momentos con emoción: "Muchas personas nos quedamos desoladas. Nunca pensamos que íbamos a perder nuestra insignia, nuestra seña de identidad. Desapareció de un día para otro y nos quedó la sensación de no haber hecho nada".
Ana Almoguera, con uno de los cubos para regar en Las Canteras.
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MANU GARCÍA
Cuando el Ayuntamiento permitió por primera vez el acceso a la zona tras el siniestro, la sensación general era de desconcierto y tristeza. Una semana antes del incendio, Ana había paseado por el parque con unas amigas tomando fotografías; al comprobar que el árbol inmortalizado aquella tarde ya no existía, el grupo estalló en lágrimas.
Tres años después, la vida se abre camino
En la actualidad, el panorama es radicalmente distinto. Aunque todavía se aprecian algunas cenizas y tocones quemados, la Asociación Pulmón Verde de la Bahía, en colaboración con los jardineros municipales, encabeza una intensa labor de reforestación.
Una de los plantones de pino que ya están creciendo en Las Canteras.
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MANU GARCÍA
En estos tres años, entre 1.000 y 1.200 plantones han logrado sobrevivir gracias al esfuerzo constante de plantación y riego. Si bien el pinopiñonero se mantiene como la especie emblemática del pinar en las zonas altas y crestas, se ha apostado por diversificar la estructura del bosque. En las laderas se han introducido especies arbustivas y de matorral —como coscojas, alcornoques, sabinas y madroños— con el objetivo de enriquecer la biodiversidad y favorecer el regreso de la fauna.
ManuelRomero, uno de los voluntarios más veteranos de la asociación, recuerda con nostalgia su infancia jugando en el parque y su deseo de que las nuevas generaciones disfruten del mismo entorno. Desde el nacimiento de la entidad, acude semanalmente a colaborar:
"Con los colegios venimos una o dos veces por semana. Enseñamos a los chiquillos a plantar, les ayudamos a abrir los boquetes, a regar y a sembrar todo el rodal 5, que es el que nos asignaron", dice Romero.
Hoy en día, el parque recupera su tono verde. A los plantones cultivados por los voluntarios se suman ejemplares nacidos de forma natural. Especies como conejos, camaleones y perdices están volviendo a habitar la zona, demostrando que, como en su día quedó inmortalizado en la gran pantalla, la naturaleza siempre encuentra el camino para renacer.
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