sierra de cádiz

Piden el fin de los insultos y amenazas al personal del Puerta a Puerta en la Sierra de Cádiz: "Nadie debería trabajar con miedo"

La empresa pública Básica, de la Mancomunidad de municipios de la Sierra de Cádiz, lanza un llamamiento público al respeto después de que trabajadores hayan sufrido episodios muy desagradables en las últimas semanas

  • Operarios de Básica, durante un servicio de recogida de basura en la Sierra de Cádiz.

La empresa pública Básica S.A.U. (Basuras de la Sierra de Cádiz), adscrita a la Mancomunidad de municipios de la Sierra de Cádiz, ha lanzado un llamamiento público al respeto después de que trabajadores vinculados al sistema de recogida Puerta a Puerta hayan sufrido en las últimas semanas insultos, amenazas y episodios de tensión tanto en oficinas como durante el servicio nocturno.

La entidad reconoce que la implantación de este modelo de recogida de residuos puede generar dudas, molestias e incidencias y defiende el derecho de los vecinos a reclamar. Sin embargo, advierte de que la situación “ha ido a más” y que determinados comportamientos han dejado de ser hechos aislados.

“Hace pocos días una compañera de la oficina de Ubrique sufrió una situación grave”, explica Básica, que asegura que las educadoras que trabajan en las oficinas de distintos municipios tienen que afrontar casi a diario episodios similares.

Operarios sufren "insultos y amenazas"

La situación también afecta a operarios y operarias de recogida, que realizan su trabajo durante la noche y, en muchas ocasiones, solos y en plena calle. “Insultos, malas formas y amenazas, en la calle, por teléfono o en persona, se han convertido en algo demasiado frecuente. Esto no lo podemos, ni queremos, seguir normalizando”, señala la empresa.

Básica recuerda que estos trabajadores no son quienes establecen las normas del sistema. “Ni quien te atiende al teléfono, ni quien te informa en la calle, ni quien recoge tu contenedor de madrugada dicta las normas; todos ellos se limitan a cumplir con su trabajo e intentan ayudarte a resolver tu problema o trasladarlo a quien corresponda”.

“Nadie debería ir a trabajar con miedo, ni tener que aguantar malas formas por hacer su trabajo”, insiste la entidad. La empresa recalca que las quejas y sugerencias continúan siendo bienvenidas cuando se realizan con educación, pero marca una línea clara ante las amenazas y agresiones verbales. “Las faltas de respeto no solucionan ninguna incidencia: solo deterioran la convivencia en nuestros pueblos”. “El respeto no es negociable. Detrás de cada uniforme hay una persona”, concluye el comunicado.

La empresa pública Básica S.A.U. (Basuras de la Sierra de Cádiz), adscrita a la Mancomunidad de municipios de la Sierra de Cádiz, ha lanzado un llamamiento público al respeto después de que trabajadores vinculados al sistema de recogida Puerta a Puerta hayan sufrido en las últimas semanas insultos, amenazas y episodios de tensión tanto en oficinas como durante el servicio nocturno.

La entidad reconoce que la implantación de este modelo de recogida de residuos puede generar dudas, molestias e incidencias y defiende el derecho de los vecinos a reclamar. Sin embargo, advierte de que la situación “ha ido a más” y que determinados comportamientos han dejado de ser hechos aislados.

“Hace pocos días una compañera de la oficina de Ubrique sufrió una situación grave”, explica Básica, que asegura que las educadoras que trabajan en las oficinas de distintos municipios tienen que afrontar casi a diario episodios similares.

Operarios sufren "insultos y amenazas"

La situación también afecta a operarios y operarias de recogida, que realizan su trabajo durante la noche y, en muchas ocasiones, solos y en plena calle. “Insultos, malas formas y amenazas, en la calle, por teléfono o en persona, se han convertido en algo demasiado frecuente. Esto no lo podemos, ni queremos, seguir normalizando”, señala la empresa.

Básica recuerda que estos trabajadores no son quienes establecen las normas del sistema. “Ni quien te atiende al teléfono, ni quien te informa en la calle, ni quien recoge tu contenedor de madrugada dicta las normas; todos ellos se limitan a cumplir con su trabajo e intentan ayudarte a resolver tu problema o trasladarlo a quien corresponda”.

“Nadie debería ir a trabajar con miedo, ni tener que aguantar malas formas por hacer su trabajo”, insiste la entidad. La empresa recalca que las quejas y sugerencias continúan siendo bienvenidas cuando se realizan con educación, pero marca una línea clara ante las amenazas y agresiones verbales. “Las faltas de respeto no solucionan ninguna incidencia: solo deterioran la convivencia en nuestros pueblos”. “El respeto no es negociable. Detrás de cada uniforme hay una persona”, concluye el comunicado.

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