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Diez plazas para 90 indigentes: la Plataforma de Personas sin Hogar alerta de que el plan de San Fernando "no basta"

La Plataforma Personas sin Hogar y Colectivos Vulnerables valora la apertura del albergue Ozanam como refugio climático, pero advierte de que cerca de 90 personas viven en la calle en la ciudad y reclama una respuesta "suficiente" ante las horas de mayor riesgo

  • Persona sin hogar en una imagen de archivo. -

El refugio climático para personas sin hogar anunciado por el Ayuntamiento de San Fernando ha abierto un nuevo debate sobre la capacidad real de la ciudad para proteger a quienes viven en la calle durante los episodios de calor extremo. La Plataforma Personas sin Hogar y Colectivos Vulnerables ha valorado la medida como “una buena noticia” y como un primer reconocimiento de una realidad que se repite cada verano: las altas temperaturas suponen un riesgo grave para la salud y la vida de las personas sin techo.

Pero la entidad lanza una advertencia contundente: “El calor extremo no puede combatirse con diez plazas cuando cerca de noventa personas viven en la calle”. Ese es el mensaje central de la nota difundida por la plataforma tras la respuesta municipal sobre la activación del dispositivo extraordinario en el albergue Casa Hogar Federico Ozanam.

El Ayuntamiento de San Fernando había anunciado la puesta en marcha de su protocolo por altas temperaturas, con el refuerzo de la atención a personas en situación de sinhogarismo en coordinación con Cruz Roja, San Vicente de Paúl y otras entidades sociales. El dispositivo contempla la habilitación del albergue Ozanam como espacio de protección durante las horas de más calor, con comida, bebida, agua, fruta y sombra para quienes necesiten refugiarse.

Diez plazas para una realidad mucho mayor

La Plataforma reconoce que se trata de un primer paso, pero rechaza que pueda presentarse como una solución suficiente. Según las estimaciones existentes, alrededor de 90 personas viven actualmente en situación de sinhogarismo en San Fernando. Frente a esa cifra, la habilitación de solo diez plazas en el albergue Federico Ozanam, entre las 12:00 y las 19:30 horas, resulta para el colectivo una medida claramente limitada.

La entidad sostiene que es necesario “seguir avanzando hasta consolidar un Centro de Día en nuestra ciudad” y ofrecer una respuesta acorde con la dimensión del problema. A su juicio, la protección de la vida, la salud y la dignidad de las personas más vulnerables no puede depender de recursos escasos cuando las temperaturas extremas se convierten en una amenaza directa.

  • Pertenencias de una persona que duerme en la calle en San Fernando.
  • -

“Las olas de calor no entienden de cupos ni de listas de espera”, subraya la plataforma. Por eso reclama que las respuestas públicas sean “suficientes, proporcionadas y capaces de atender a todas las personas que las necesitan” cuando existe un riesgo evidente para la salud.

Uno de los puntos que más preocupa al colectivo es la formulación empleada en la nota municipal, donde se señala que "aquellas personas que no quieran permanecer en el albergue podrán acogerse al refugio climático". La plataforma advierte de que esa frase puede transmitir la idea de que quienes continúan viviendo en la calle lo hacen por decisión propia.

La exigencia: que nadie quede expuesto en las horas críticas

La realidad, según la entidad, es “muy distinta”. El acceso al albergue está condicionado por plazas rotativas e insuficientes para cubrir la demanda existente. Por ello, considera que la falta de alojamiento no puede plantearse como una elección personal, sino como la consecuencia de una carencia objetiva de recursos.

La plataforma también ve llamativo que la comunicación municipal no incluya el número de plazas disponibles, un dato que considera esencial para valorar el verdadero alcance del dispositivo. Además, recuerda que la eficacia de la medida dependerá de que las personas destinatarias conozcan su existencia, por lo que pide al Ayuntamiento una difusión activa y suficiente entre quienes viven en la calle.

Por todo ello, el colectivo solicita al Ayuntamiento de San Fernando que adopte las medidas necesarias para garantizar que ninguna persona sin hogar tenga que permanecer en la calle durante las horas de mayor riesgo por calor. Para la plataforma, lo activado hasta ahora constituye un comienzo, pero todavía está lejos de ofrecer una respuesta acorde con la magnitud del problema.

“La madurez de una sociedad se mide por la forma en que protege a quienes son más vulnerables”, concluye la Plataforma Personas sin Hogar y Colectivos Vulnerables. En un contexto de emergencia climática, insiste, dejar a decenas de personas expuestas al frío, la lluvia o el calor extremo no puede considerarse una respuesta suficiente. Su reivindicación es que el derecho a la salud, a la protección y a una vida digna sea efectivo para todas las personas, “sin excepciones”.

El refugio climático para personas sin hogar anunciado por el Ayuntamiento de San Fernando ha abierto un nuevo debate sobre la capacidad real de la ciudad para proteger a quienes viven en la calle durante los episodios de calor extremo. La Plataforma Personas sin Hogar y Colectivos Vulnerables ha valorado la medida como “una buena noticia” y como un primer reconocimiento de una realidad que se repite cada verano: las altas temperaturas suponen un riesgo grave para la salud y la vida de las personas sin techo.

Pero la entidad lanza una advertencia contundente: “El calor extremo no puede combatirse con diez plazas cuando cerca de noventa personas viven en la calle”. Ese es el mensaje central de la nota difundida por la plataforma tras la respuesta municipal sobre la activación del dispositivo extraordinario en el albergue Casa Hogar Federico Ozanam.

El Ayuntamiento de San Fernando había anunciado la puesta en marcha de su protocolo por altas temperaturas, con el refuerzo de la atención a personas en situación de sinhogarismo en coordinación con Cruz Roja, San Vicente de Paúl y otras entidades sociales. El dispositivo contempla la habilitación del albergue Ozanam como espacio de protección durante las horas de más calor, con comida, bebida, agua, fruta y sombra para quienes necesiten refugiarse.

Diez plazas para una realidad mucho mayor

La Plataforma reconoce que se trata de un primer paso, pero rechaza que pueda presentarse como una solución suficiente. Según las estimaciones existentes, alrededor de 90 personas viven actualmente en situación de sinhogarismo en San Fernando. Frente a esa cifra, la habilitación de solo diez plazas en el albergue Federico Ozanam, entre las 12:00 y las 19:30 horas, resulta para el colectivo una medida claramente limitada.

La entidad sostiene que es necesario “seguir avanzando hasta consolidar un Centro de Día en nuestra ciudad” y ofrecer una respuesta acorde con la dimensión del problema. A su juicio, la protección de la vida, la salud y la dignidad de las personas más vulnerables no puede depender de recursos escasos cuando las temperaturas extremas se convierten en una amenaza directa.

  • Pertenencias de una persona que duerme en la calle en San Fernando.
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“Las olas de calor no entienden de cupos ni de listas de espera”, subraya la plataforma. Por eso reclama que las respuestas públicas sean “suficientes, proporcionadas y capaces de atender a todas las personas que las necesitan” cuando existe un riesgo evidente para la salud.

Uno de los puntos que más preocupa al colectivo es la formulación empleada en la nota municipal, donde se señala que "aquellas personas que no quieran permanecer en el albergue podrán acogerse al refugio climático". La plataforma advierte de que esa frase puede transmitir la idea de que quienes continúan viviendo en la calle lo hacen por decisión propia.

La exigencia: que nadie quede expuesto en las horas críticas

La realidad, según la entidad, es “muy distinta”. El acceso al albergue está condicionado por plazas rotativas e insuficientes para cubrir la demanda existente. Por ello, considera que la falta de alojamiento no puede plantearse como una elección personal, sino como la consecuencia de una carencia objetiva de recursos.

La plataforma también ve llamativo que la comunicación municipal no incluya el número de plazas disponibles, un dato que considera esencial para valorar el verdadero alcance del dispositivo. Además, recuerda que la eficacia de la medida dependerá de que las personas destinatarias conozcan su existencia, por lo que pide al Ayuntamiento una difusión activa y suficiente entre quienes viven en la calle.

Por todo ello, el colectivo solicita al Ayuntamiento de San Fernando que adopte las medidas necesarias para garantizar que ninguna persona sin hogar tenga que permanecer en la calle durante las horas de mayor riesgo por calor. Para la plataforma, lo activado hasta ahora constituye un comienzo, pero todavía está lejos de ofrecer una respuesta acorde con la magnitud del problema.

“La madurez de una sociedad se mide por la forma en que protege a quienes son más vulnerables”, concluye la Plataforma Personas sin Hogar y Colectivos Vulnerables. En un contexto de emergencia climática, insiste, dejar a decenas de personas expuestas al frío, la lluvia o el calor extremo no puede considerarse una respuesta suficiente. Su reivindicación es que el derecho a la salud, a la protección y a una vida digna sea efectivo para todas las personas, “sin excepciones”.

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