Chiclana Natural, la empresa pública que lucha contra el Cambio Climático, Premio Voces del Sur 2026 a la Sostenibilidad
Roberto Palmero, delegado de Medio Ambiente y responsable de esta empresa 100% chiclanera, repasa siete años de transformación, desde la gestión de los residuos y el agua hasta la adaptación al cambio climático
"Queda muchísimo por hacer", reconoce RobertoPalmero, delegado de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Chiclana y responsable de Chiclana Natural. Aunque en los últimos siete años se haya avanzado mucho, ya que esta empresa pública ha pasado de gestionar 27 millones de euros a disponer de un presupuesto de casi 52 millones. Un crecimiento que, según defiende, ha permitido ampliar los servicios municipales, mejorar las infraestructuras y preparar a la ciudad para fenómenos meteorológicos cada vez más extremos.
Chiclana Natural recibe uno de los Premios Voces del Sur 2026, en la categoría de Sostenibilidad, un reconocimiento al trabajo que desarrolla esta empresa municipal en la gestión ambiental de una ciudad que no deja de crecer. El galardón se entregará el próximo 26 de octubre, durante la gala que se celebrará en el Centro de Interpretación del Vino y la Sal de Chiclana.
Una empresa que representa un tercio del presupuesto municipal
Las cifras permiten entender la dimensión de ChiclanaNatural. Mientras el Ayuntamiento cuenta con un presupuesto de unos 150 millones de euros, la empresa municipal controla casi 52 millones, aproximadamente un tercio de esa cantidad. Su actividad abarca servicios esenciales como la gestión del agua, la recogida de residuos y el mantenimiento de parques y jardines.
Roberto Palmero, delegado de Medio Ambiente de Chiclana y responsable político de Chiclana Natural.
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JUAN CARLOS TORO
"Es claramente una decisión política", señala Palmero sobre el incremento de recursos destinados a los servicios públicos. Durante estos años, la empresa ha tenido que responder a situaciones tan diferentes como la pandemia, los periodos de sequía o las grandes borrascas, mientras Chiclana experimentaba un aumento de población que ya no se concentra exclusivamente en julio y agosto.
Esa transformación ha obligado a redimensionar los servicios para atender tanto a los residentes como a quienes visitan la ciudad. Palmero sostiene que la limpieza, el mantenimiento de los espacios públicos y la calidad de los servicios son determinantes para que las personas quieran vivir, invertir o regresar a Chiclana.
La prevención también se ha convertido en una parte fundamental del trabajo. La empresa realiza actuaciones periódicas en los sistemas de drenaje y ha impulsado mejoras en puntos especialmente problemáticos, con inversiones que, según explica su responsable, superan los dos millones de euros.
Del ahorro de agua a las calles con más sombra
El cambio climático atraviesa buena parte de la actividad de Chiclana Natural. Palmero recuerda las medidas adoptadas durante la sequía y las mejoras introducidas en la red de abastecimiento, pero insiste en que las lluvias de los últimos años no deben hacer olvidar la necesidad de ahorrar agua.
En esa tarea considera fundamental la educación ambiental. La empresa trabaja con colectivos locales en actividades que van desde la gestión responsable del agua hasta la protección de los murciélagos. Y Palmero encuentra una de las mejores señales de ese esfuerzo en los niños que, después de participar en estas iniciativas, terminan corrigiendo a sus propios padres cuando dejan un grifo abierto.
El futuro presenta nuevos retos. Entre ellos, la construcción de nuevos depósitos de agua junto al Consorcio de Aguas, la ampliación de los servicios básicos a viviendas del diseminado y la transformación de calles y espacios públicos para incorporar más vegetación, sombra y zonas de convivencia.
"Hay mucho trabajo por hacer", insiste Palmero, convencido de que la adaptación ambiental debe alcanzar prácticamente todos los servicios municipales. No se trata únicamente de responder a una emergencia, sino de conseguir que las ciudades estén mejor preparadas para las próximas décadas.
De 20 árboles a casi 900 al año
"Hemos pegado un giro de 180 grados", afirma Palmero, Ya que se ha pasado de "plantar una media de 10, 15, 20 árboles que se plantaban antes, como siguen haciendo muchos de los municipios en estos entornos", a "plantar una media de 700, 900 árboles al año".
Los datos oficiales de la delegación son más prudentes y hablan de una media de medio millar de ejemplares anuales desde 2022, si bien no incluyen las plantaciones por las diferentes donaciones que van produciéndose año tras años. Aun así, el salto respecto a la etapa anterior es evidente, y el Ayuntamiento sitúa a Chiclana como, probablemente, el municipio que más planta, y que mejor cuida y conserva su arbolado, de la provincia de Cádiz.
El punto de partida, recuerda Palmero, fue una iniciativa con mucha carga simbólica: la plantación de árboles con los recién nacidos, puesta en marcha hace cinco o seis años. Fue, en sus palabras, "un poco el pistoletazo de salida a todo este cambio de dinámica que le dimos tanto a la delegación como al propio Ayuntamiento".
Entre 2019 y 2021 predominaron las reposiciones, la ampliación de parques y las campañas con escolares. El salto llegó a partir de 2022, cuando el Ayuntamiento pasó a una estrategia mucho más estructurada, con normativa propia, planificación y proyectos de renaturalización de zonas urbanas. De ahí nacen espacios como el parque urbano Ribera del Río, en la barriada de El Arenal, y el futuro Bosque Urbano Sostenible. El objetivo, insiste el también teniente de alcalde chiclanero, es poner "siempre ahora el árbol como el centro de la acción: generar más arbolado, generar más sombra".
"Queda muchísimo por hacer", reconoce RobertoPalmero, delegado de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Chiclana y responsable de Chiclana Natural. Aunque en los últimos siete años se haya avanzado mucho, ya que esta empresa pública ha pasado de gestionar 27 millones de euros a disponer de un presupuesto de casi 52 millones. Un crecimiento que, según defiende, ha permitido ampliar los servicios municipales, mejorar las infraestructuras y preparar a la ciudad para fenómenos meteorológicos cada vez más extremos.
Chiclana Natural recibe uno de los Premios Voces del Sur 2026, en la categoría de Sostenibilidad, un reconocimiento al trabajo que desarrolla esta empresa municipal en la gestión ambiental de una ciudad que no deja de crecer. El galardón se entregará el próximo 26 de octubre, durante la gala que se celebrará en el Centro de Interpretación del Vino y la Sal de Chiclana.
Una empresa que representa un tercio del presupuesto municipal
Las cifras permiten entender la dimensión de ChiclanaNatural. Mientras el Ayuntamiento cuenta con un presupuesto de unos 150 millones de euros, la empresa municipal controla casi 52 millones, aproximadamente un tercio de esa cantidad. Su actividad abarca servicios esenciales como la gestión del agua, la recogida de residuos y el mantenimiento de parques y jardines.
Roberto Palmero, delegado de Medio Ambiente de Chiclana y responsable político de Chiclana Natural.
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JUAN CARLOS TORO
"Es claramente una decisión política", señala Palmero sobre el incremento de recursos destinados a los servicios públicos. Durante estos años, la empresa ha tenido que responder a situaciones tan diferentes como la pandemia, los periodos de sequía o las grandes borrascas, mientras Chiclana experimentaba un aumento de población que ya no se concentra exclusivamente en julio y agosto.
Esa transformación ha obligado a redimensionar los servicios para atender tanto a los residentes como a quienes visitan la ciudad. Palmero sostiene que la limpieza, el mantenimiento de los espacios públicos y la calidad de los servicios son determinantes para que las personas quieran vivir, invertir o regresar a Chiclana.
La prevención también se ha convertido en una parte fundamental del trabajo. La empresa realiza actuaciones periódicas en los sistemas de drenaje y ha impulsado mejoras en puntos especialmente problemáticos, con inversiones que, según explica su responsable, superan los dos millones de euros.
Del ahorro de agua a las calles con más sombra
El cambio climático atraviesa buena parte de la actividad de Chiclana Natural. Palmero recuerda las medidas adoptadas durante la sequía y las mejoras introducidas en la red de abastecimiento, pero insiste en que las lluvias de los últimos años no deben hacer olvidar la necesidad de ahorrar agua.
En esa tarea considera fundamental la educación ambiental. La empresa trabaja con colectivos locales en actividades que van desde la gestión responsable del agua hasta la protección de los murciélagos. Y Palmero encuentra una de las mejores señales de ese esfuerzo en los niños que, después de participar en estas iniciativas, terminan corrigiendo a sus propios padres cuando dejan un grifo abierto.
El futuro presenta nuevos retos. Entre ellos, la construcción de nuevos depósitos de agua junto al Consorcio de Aguas, la ampliación de los servicios básicos a viviendas del diseminado y la transformación de calles y espacios públicos para incorporar más vegetación, sombra y zonas de convivencia.
"Hay mucho trabajo por hacer", insiste Palmero, convencido de que la adaptación ambiental debe alcanzar prácticamente todos los servicios municipales. No se trata únicamente de responder a una emergencia, sino de conseguir que las ciudades estén mejor preparadas para las próximas décadas.
De 20 árboles a casi 900 al año
"Hemos pegado un giro de 180 grados", afirma Palmero, Ya que se ha pasado de "plantar una media de 10, 15, 20 árboles que se plantaban antes, como siguen haciendo muchos de los municipios en estos entornos", a "plantar una media de 700, 900 árboles al año".
Los datos oficiales de la delegación son más prudentes y hablan de una media de medio millar de ejemplares anuales desde 2022, si bien no incluyen las plantaciones por las diferentes donaciones que van produciéndose año tras años. Aun así, el salto respecto a la etapa anterior es evidente, y el Ayuntamiento sitúa a Chiclana como, probablemente, el municipio que más planta, y que mejor cuida y conserva su arbolado, de la provincia de Cádiz.
El punto de partida, recuerda Palmero, fue una iniciativa con mucha carga simbólica: la plantación de árboles con los recién nacidos, puesta en marcha hace cinco o seis años. Fue, en sus palabras, "un poco el pistoletazo de salida a todo este cambio de dinámica que le dimos tanto a la delegación como al propio Ayuntamiento".
Entre 2019 y 2021 predominaron las reposiciones, la ampliación de parques y las campañas con escolares. El salto llegó a partir de 2022, cuando el Ayuntamiento pasó a una estrategia mucho más estructurada, con normativa propia, planificación y proyectos de renaturalización de zonas urbanas. De ahí nacen espacios como el parque urbano Ribera del Río, en la barriada de El Arenal, y el futuro Bosque Urbano Sostenible. El objetivo, insiste el también teniente de alcalde chiclanero, es poner "siempre ahora el árbol como el centro de la acción: generar más arbolado, generar más sombra".
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