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La Asociación Trans de Andalucía pide que el crimen de Marbella sea reconocido como violencia machista

La asociación denuncia una “cadena de violencias” y reclama que la ausencia de cambio registral no impida reconocer el crimen dentro de la violencia de género

  • Las instalaciones de Policía Nacional en San Pedro de Alcántara.

La muerte de una mujer trans de 35 años y origen venezolano, asesinada presuntamente por su pareja en San Pedro de Alcántara, en Marbella, ha provocado la reacción de la Asociación Trans de Andalucía-Sylvia Rivera (ATA), que reclama que el caso sea considerado institucionalmente como violencia machista.

La organización ha exigido este miércoles que el asesinato "sea reconocido y tratado institucionalmente como lo que es, el asesinato de una mujer a manos de su pareja y, por tanto, un crimen de violencia machista".

ATA sostiene que la víctima "ha sido víctima de una cadena de violencias que no puede continuar después de su muerte".

La presidenta de la asociación, Mar Cambrollé, ha señalado que "ha sido víctima de la violencia ejercida por su pareja, ha sido víctima de la negligencia de un Gobierno que tardó más de tres años desde la aprobación de la Ley Trans en habilitar el procedimiento que permitiera a las personas trans migrantes ejercer efectivamente su derecho a adecuar el sexo de su documentación y ahora no puede volver a ser víctima de unas instituciones que, precisamente, por haberle impedido realizar ese cambio, se nieguen a reconocerla como mujer y a tratar su asesinato como violencia machista".

ATA recuerda que la Ley 4/2023, en su artículo 50, reconoció a las personas trans extranjeras que no pudieran modificar su documentación en sus países de origen el derecho a adecuar el sexo y el nombre en los documentos expedidos en España. Sin embargo, añade que hubo que esperar hasta el 13 de julio de 2026 para que Interior y la Dirección General de la Policía establecieran el protocolo para hacerlo efectivo.

Para la asociación resulta "especialmente grave" que esa "discordancia documental, consecuencia de años de inacción administrativa", pueda emplearse ahora para negar su condición de mujer y el reconocimiento de la violencia machista sufrida. "Era una mujer, vivía como una mujer y ha sido asesinada como una mujer, una igualdad real jamás se construirá sobre la exclusión o el olvido de ninguna mujer", ha incidido Cambrollé.

La presidenta de ATA considera además que "estamos ante una situación de violencia institucional" y sostiene: "Primero fue víctima de la negligencia institucional, después de la violencia de su pareja y ahora no puede volver a ser víctima después de muerta".

La asociación se ha dirigido al Ministerio de Igualdad, la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, el Ministerio de Justicia y las autoridades judiciales competentes para reclamar que el asesinato sea abordado como violencia machista y que se establezcan criterios que impidan que una mujer trans migrante quede fuera de esa protección por una cuestión registral.

Prisión provisional para el detenido y una investigación fuera de violencia sobre la mujer

La causa ha dado este miércoles un nuevo paso judicial. La plaza número 3 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Marbella, en funciones de guardia, ha decretado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza del hombre detenido por la muerte de su pareja, una mujer trans de 35 años, en San Pedro de Alcántara.

Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), el procedimiento será investigado por una plaza de la sección de instrucción y no por una de violencia sobre la mujer. La razón es que la fallecida todavía no había inscrito su nueva identidad femenina en el Registro Civil, un requisito legal indispensable en este ámbito.

El hombre será investigado por la presunta comisión de un delito de homicidio. Durante su declaración ante el juzgado de guardia respondió únicamente a las preguntas formuladas por su abogado defensor.

El detenido reconoció que mantenía una relación de pareja desde hacía tres meses con la víctima, a la que, según declaró, siempre había considerado como mujer. También señaló que el desenlace se produjo durante una pelea física entre ambos.

La mujer murió a consecuencia de una puñalada en el tórax. El juez de guardia se ha inhibido ahora en favor de la plaza número 2, que estaba de guardia cuando ocurrieron los hechos y será la encargada de completar la instrucción.

Aunque el crimen tuvo lugar el pasado domingo, el presunto autor no fue detenido hasta el lunes, después de confesar los hechos a la Policía. Víctima y detenido convivían y, según las primeras averiguaciones, las discusiones entre ambos eran habituales. El crimen salió a la luz después de un requerimiento ciudadano.

Además, el hombre, de 58 años, y la fallecida se habían denunciado presuntamente por una agresión mutua el pasado 1 de agosto. Ambos fueron puestos entonces a disposición judicial como detenidos, pero ninguno quiso ratificar la denuncia, por lo que las diligencias urgentes abiertas tuvieron que ser archivadas.

La muerte de una mujer trans de 35 años y origen venezolano, asesinada presuntamente por su pareja en San Pedro de Alcántara, en Marbella, ha provocado la reacción de la Asociación Trans de Andalucía-Sylvia Rivera (ATA), que reclama que el caso sea considerado institucionalmente como violencia machista.

La organización ha exigido este miércoles que el asesinato "sea reconocido y tratado institucionalmente como lo que es, el asesinato de una mujer a manos de su pareja y, por tanto, un crimen de violencia machista".

ATA sostiene que la víctima "ha sido víctima de una cadena de violencias que no puede continuar después de su muerte".

La presidenta de la asociación, Mar Cambrollé, ha señalado que "ha sido víctima de la violencia ejercida por su pareja, ha sido víctima de la negligencia de un Gobierno que tardó más de tres años desde la aprobación de la Ley Trans en habilitar el procedimiento que permitiera a las personas trans migrantes ejercer efectivamente su derecho a adecuar el sexo de su documentación y ahora no puede volver a ser víctima de unas instituciones que, precisamente, por haberle impedido realizar ese cambio, se nieguen a reconocerla como mujer y a tratar su asesinato como violencia machista".

ATA recuerda que la Ley 4/2023, en su artículo 50, reconoció a las personas trans extranjeras que no pudieran modificar su documentación en sus países de origen el derecho a adecuar el sexo y el nombre en los documentos expedidos en España. Sin embargo, añade que hubo que esperar hasta el 13 de julio de 2026 para que Interior y la Dirección General de la Policía establecieran el protocolo para hacerlo efectivo.

Para la asociación resulta "especialmente grave" que esa "discordancia documental, consecuencia de años de inacción administrativa", pueda emplearse ahora para negar su condición de mujer y el reconocimiento de la violencia machista sufrida. "Era una mujer, vivía como una mujer y ha sido asesinada como una mujer, una igualdad real jamás se construirá sobre la exclusión o el olvido de ninguna mujer", ha incidido Cambrollé.

La presidenta de ATA considera además que "estamos ante una situación de violencia institucional" y sostiene: "Primero fue víctima de la negligencia institucional, después de la violencia de su pareja y ahora no puede volver a ser víctima después de muerta".

La asociación se ha dirigido al Ministerio de Igualdad, la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, el Ministerio de Justicia y las autoridades judiciales competentes para reclamar que el asesinato sea abordado como violencia machista y que se establezcan criterios que impidan que una mujer trans migrante quede fuera de esa protección por una cuestión registral.

Prisión provisional para el detenido y una investigación fuera de violencia sobre la mujer

La causa ha dado este miércoles un nuevo paso judicial. La plaza número 3 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Marbella, en funciones de guardia, ha decretado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza del hombre detenido por la muerte de su pareja, una mujer trans de 35 años, en San Pedro de Alcántara.

Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), el procedimiento será investigado por una plaza de la sección de instrucción y no por una de violencia sobre la mujer. La razón es que la fallecida todavía no había inscrito su nueva identidad femenina en el Registro Civil, un requisito legal indispensable en este ámbito.

El hombre será investigado por la presunta comisión de un delito de homicidio. Durante su declaración ante el juzgado de guardia respondió únicamente a las preguntas formuladas por su abogado defensor.

El detenido reconoció que mantenía una relación de pareja desde hacía tres meses con la víctima, a la que, según declaró, siempre había considerado como mujer. También señaló que el desenlace se produjo durante una pelea física entre ambos.

La mujer murió a consecuencia de una puñalada en el tórax. El juez de guardia se ha inhibido ahora en favor de la plaza número 2, que estaba de guardia cuando ocurrieron los hechos y será la encargada de completar la instrucción.

Aunque el crimen tuvo lugar el pasado domingo, el presunto autor no fue detenido hasta el lunes, después de confesar los hechos a la Policía. Víctima y detenido convivían y, según las primeras averiguaciones, las discusiones entre ambos eran habituales. El crimen salió a la luz después de un requerimiento ciudadano.

Además, el hombre, de 58 años, y la fallecida se habían denunciado presuntamente por una agresión mutua el pasado 1 de agosto. Ambos fueron puestos entonces a disposición judicial como detenidos, pero ninguno quiso ratificar la denuncia, por lo que las diligencias urgentes abiertas tuvieron que ser archivadas.

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