La Asociación Vecinal La Albarizuela reclama al Ayuntamiento de Jerez que adopte las medidas necesarias ante la presencia reiterada de ratas en el entorno de un inmueble abandonado situado en la calle Don Juan, número 7, una situación que está generando preocupación entre las personas residentes por sus posibles consecuencias para la salubridad pública y por el riesgo de propagación hacia viviendas, establecimientos, vía pública y red de alcantarillado.
La entidad vecinal ya comunicó formalmente la situación al Ayuntamiento, solicitando la inspección del inmueble, la comprobación de su estado de conservación y salubridad, la localización del posible foco de la infestación y, en caso de confirmarse, el requerimiento a la propiedad para que proceda a su limpieza y desratización. También pidió comprobar la posible presencia de roedores en el alcantarillado y espacios públicos próximos, y dar traslado de los hechos al departamento de Urbanismo.
El Ayuntamiento cierra el expediente por tratarse de un solar privado
Sin embargo, el pasado 10 de agosto el Ayuntamiento comunicó la finalización de la tramitación del expediente ADM-AYTO-INCIVP-2026/2586, señalando que la cuestión planteada no podía gestionarse por ese canal al tratarse de un solar privado, y remitiendo el problema de las plagas al Departamento de Bienestar Animal.
Para la asociación vecinal, el hecho de que el inmueble sea de titularidad privada no puede significar que el Ayuntamiento se limite a cerrar la comunicación vecinal cuando puede existir un problema que afecta a la salubridad del entorno.
La responsabilidad de mantener el inmueble en condiciones adecuadas corresponde en primer término a la propiedad, pero recuerdan que el Ayuntamiento dispone de competencias para inspeccionar, requerir la adopción de medidas de conservación y salubridad y, cuando legalmente proceda y exista incumplimiento, recurrir a mecanismos como la ejecución subsidiaria.
La normativa aplicable y la propia práctica municipal contemplan, según explica la Asociación, que ante solares o inmuebles con infestaciones de ratas puedan adoptarse medidas como la limpieza integral, la retirada de residuos y posibles refugios, el desbroce, la desratización y el cierre de accesos, pudiendo coexistir la actuación medioambiental y sanitaria con las correspondientes medidas urbanísticas.
Una colonia felina complica la desratización del inmueble
Las personas residentes han informado además de la existencia de una colonia felina en el interior del inmueble y de la colocación de pienso durante la madrugada. Por este motivo, cualquier actuación de desratización debería realizarse con especial precaución, evitando que los gatos puedan acceder a cebos o productos tóxicos y coordinando la intervención con los servicios municipales responsables de protección animal.
La asociación recuerda igualmente que el Ayuntamiento mantiene un servicio municipal de desinfección, desinsectación y desratización (DDD), cuyo contrato, adjudicado en 2026, incluye expresamente el control de plagas y especies invasoras para la salud pública en el término municipal, aunque la documentación pública analizada no permite conocer con detalle sus frecuencias, rutas, tiempos de respuesta o cobertura operativa concreta.
Para La Albarizuela, situaciones de estas características no pueden quedar atrapadas en una simple derivación entre departamentos municipales. Cuando concurren un inmueble abandonado, una posible plaga de roedores, afección al espacio público y la presencia de una colonia felina, consideran que resulta necesaria una respuesta coordinada que aborde conjuntamente la salubridad, el control de plagas, la conservación urbanística y el bienestar animal.
Por ello, la Asociación Vecinal La Albarizuela solicitará nuevamente al Ayuntamiento que no dé por concluida la actuación con una mera derivación, sino que determine qué departamento debe asumir la coordinación del caso, realice una inspección del inmueble y su entorno, requiera a la propiedad las medidas que procedan y comunique a las personas afectadas las actuaciones finalmente adoptadas.
"Lo que pedimos es sencillo: que se inspeccione la situación, se determine dónde está el foco y se actúe. Que el inmueble sea privado no puede convertir un problema de salubridad que afecta al barrio en un asunto sin respuesta municipal", señala la Asociación Vecinal La Albarizuela.
La Asociación Vecinal La Albarizuela reclama al Ayuntamiento de Jerez que adopte las medidas necesarias ante la presencia reiterada de ratas en el entorno de un inmueble abandonado situado en la calle Don Juan, número 7, una situación que está generando preocupación entre las personas residentes por sus posibles consecuencias para la salubridad pública y por el riesgo de propagación hacia viviendas, establecimientos, vía pública y red de alcantarillado.
La entidad vecinal ya comunicó formalmente la situación al Ayuntamiento, solicitando la inspección del inmueble, la comprobación de su estado de conservación y salubridad, la localización del posible foco de la infestación y, en caso de confirmarse, el requerimiento a la propiedad para que proceda a su limpieza y desratización. También pidió comprobar la posible presencia de roedores en el alcantarillado y espacios públicos próximos, y dar traslado de los hechos al departamento de Urbanismo.
El Ayuntamiento cierra el expediente por tratarse de un solar privado
Sin embargo, el pasado 10 de agosto el Ayuntamiento comunicó la finalización de la tramitación del expediente ADM-AYTO-INCIVP-2026/2586, señalando que la cuestión planteada no podía gestionarse por ese canal al tratarse de un solar privado, y remitiendo el problema de las plagas al Departamento de Bienestar Animal.
Para la asociación vecinal, el hecho de que el inmueble sea de titularidad privada no puede significar que el Ayuntamiento se limite a cerrar la comunicación vecinal cuando puede existir un problema que afecta a la salubridad del entorno.
La responsabilidad de mantener el inmueble en condiciones adecuadas corresponde en primer término a la propiedad, pero recuerdan que el Ayuntamiento dispone de competencias para inspeccionar, requerir la adopción de medidas de conservación y salubridad y, cuando legalmente proceda y exista incumplimiento, recurrir a mecanismos como la ejecución subsidiaria.
La normativa aplicable y la propia práctica municipal contemplan, según explica la Asociación, que ante solares o inmuebles con infestaciones de ratas puedan adoptarse medidas como la limpieza integral, la retirada de residuos y posibles refugios, el desbroce, la desratización y el cierre de accesos, pudiendo coexistir la actuación medioambiental y sanitaria con las correspondientes medidas urbanísticas.
Una colonia felina complica la desratización del inmueble
Las personas residentes han informado además de la existencia de una colonia felina en el interior del inmueble y de la colocación de pienso durante la madrugada. Por este motivo, cualquier actuación de desratización debería realizarse con especial precaución, evitando que los gatos puedan acceder a cebos o productos tóxicos y coordinando la intervención con los servicios municipales responsables de protección animal.
La asociación recuerda igualmente que el Ayuntamiento mantiene un servicio municipal de desinfección, desinsectación y desratización (DDD), cuyo contrato, adjudicado en 2026, incluye expresamente el control de plagas y especies invasoras para la salud pública en el término municipal, aunque la documentación pública analizada no permite conocer con detalle sus frecuencias, rutas, tiempos de respuesta o cobertura operativa concreta.
Para La Albarizuela, situaciones de estas características no pueden quedar atrapadas en una simple derivación entre departamentos municipales. Cuando concurren un inmueble abandonado, una posible plaga de roedores, afección al espacio público y la presencia de una colonia felina, consideran que resulta necesaria una respuesta coordinada que aborde conjuntamente la salubridad, el control de plagas, la conservación urbanística y el bienestar animal.
Por ello, la Asociación Vecinal La Albarizuela solicitará nuevamente al Ayuntamiento que no dé por concluida la actuación con una mera derivación, sino que determine qué departamento debe asumir la coordinación del caso, realice una inspección del inmueble y su entorno, requiera a la propiedad las medidas que procedan y comunique a las personas afectadas las actuaciones finalmente adoptadas.
"Lo que pedimos es sencillo: que se inspeccione la situación, se determine dónde está el foco y se actúe. Que el inmueble sea privado no puede convertir un problema de salubridad que afecta al barrio en un asunto sin respuesta municipal", señala la Asociación Vecinal La Albarizuela.
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