La Hermandad de la Exaltación de Jerez ha dado el primer paso simbólico hacia uno de los grandes estrenos patrimoniales previstos para los próximos años. La corporación ha iniciado oficialmente la ejecución del nuevo manto de María Santísima de la Concepción Coronada, una obra que verá la luz en diciembre de 2029 con motivo del vigésimo quinto aniversario de la Coronación Canónica de la Dolorosa.
El acto tuvo lugar en la sede social de la hermandad y consistió en la realización de la primera puntada de un proyecto aprobado por los hermanos hace poco más de un año y diseñado por el reconocido proyectista sevillano Javier Sánchez de los Reyes.
Mantener la unidad estética del palio
La ejecución de la pieza ha sido confiada al Taller de Bordados Santa Clara de Sevilla, responsable también de las actuales bambalinas y del techo de palio de la cofradía.
Según destaca la hermandad, el nuevo manto se realizará empleando las mismas técnicas y lenguaje artístico que el resto del conjunto procesional, una decisión que permitirá “garantizar la unidad estética del conjunto”.
Uno de los elementos más singulares será la blonda que rematará la obra, encargada al taller de Teodoro Carmona mediante la técnica del encaje de bolillos en oro y con una anchura de diez centímetros.
El bastidor con dos piezas del bordado del manto de la Concepción.
La corporación subraya además una de las particularidades del diseño: “Como elemento distintivo, las tradicionales conchas han sido sustituidas por hojas de parra realizadas en hojilla, en alusión al nombre de nuestro barrio”. Estos motivos se distribuyen a lo largo del encaje alrededor de una S central y se enriquecen con lentejuelas y pie de hojilla rizada.
Diseño inspirado en la iconografía de la Inmaculada anterior a Murillo
El nuevo manto está concebido como una auténtica catequesis bordada en torno al misterio de la Inmaculada Concepción. Para ello, Javier Sánchez de los Reyes ha recurrido a representaciones iconográficas de los siglos XVI y XVII, anteriores a las populares interpretaciones de Murillo.
Grabados antiguos y pinturas datadas en 1568 sirven como punto de partida para incorporar los tradicionales símbolos de las letanías marianas que acompañaban a las primeras representaciones concepcionistas.
Un trozo de la blonda que perfilará el manto con el detalle de las hojas de parra.
Entre las referencias empleadas figura también la obra de Francisco Pacheco, suegro de Velázquez, especialmente su tratado Arte de la Pintura de 1649, donde fijó los criterios iconográficos para representar a la Inmaculada rodeada de estos símbolos.
La paloma del Espíritu Santo rematará la cola del manto
La nueva pieza recupera toda esa simbología para trasladarla al bordado procesional. El diseño incorpora los mismos elementos decorativos presentes en el techo de palio y las bambalinas, con protagonismo de volutas, cenefas y azucenas.
Uno de los puntos más destacados se situará en la cola del manto, donde figurará la paloma del Espíritu Santo acompañada de un versículo del Cantar de los Cantares. Junto a ella aparecerán otros símbolos marianos como la estrella y el ciprés.
La previsión de la hermandad es culminar los trabajos para su estreno en diciembre de 2029, cuando la corporación conmemore el vigésimo quinto aniversario de la Coronación Canónica de María Santísima de la Concepción Coronada.
La Hermandad de la Exaltación de Jerez ha dado el primer paso simbólico hacia uno de los grandes estrenos patrimoniales previstos para los próximos años. La corporación ha iniciado oficialmente la ejecución del nuevo manto de María Santísima de la Concepción Coronada, una obra que verá la luz en diciembre de 2029 con motivo del vigésimo quinto aniversario de la Coronación Canónica de la Dolorosa.
El acto tuvo lugar en la sede social de la hermandad y consistió en la realización de la primera puntada de un proyecto aprobado por los hermanos hace poco más de un año y diseñado por el reconocido proyectista sevillano Javier Sánchez de los Reyes.
Mantener la unidad estética del palio
La ejecución de la pieza ha sido confiada al Taller de Bordados Santa Clara de Sevilla, responsable también de las actuales bambalinas y del techo de palio de la cofradía.
Según destaca la hermandad, el nuevo manto se realizará empleando las mismas técnicas y lenguaje artístico que el resto del conjunto procesional, una decisión que permitirá “garantizar la unidad estética del conjunto”.
Uno de los elementos más singulares será la blonda que rematará la obra, encargada al taller de Teodoro Carmona mediante la técnica del encaje de bolillos en oro y con una anchura de diez centímetros.
El bastidor con dos piezas del bordado del manto de la Concepción.
La corporación subraya además una de las particularidades del diseño: “Como elemento distintivo, las tradicionales conchas han sido sustituidas por hojas de parra realizadas en hojilla, en alusión al nombre de nuestro barrio”. Estos motivos se distribuyen a lo largo del encaje alrededor de una S central y se enriquecen con lentejuelas y pie de hojilla rizada.
Diseño inspirado en la iconografía de la Inmaculada anterior a Murillo
El nuevo manto está concebido como una auténtica catequesis bordada en torno al misterio de la Inmaculada Concepción. Para ello, Javier Sánchez de los Reyes ha recurrido a representaciones iconográficas de los siglos XVI y XVII, anteriores a las populares interpretaciones de Murillo.
Grabados antiguos y pinturas datadas en 1568 sirven como punto de partida para incorporar los tradicionales símbolos de las letanías marianas que acompañaban a las primeras representaciones concepcionistas.
Un trozo de la blonda que perfilará el manto con el detalle de las hojas de parra.
Entre las referencias empleadas figura también la obra de Francisco Pacheco, suegro de Velázquez, especialmente su tratado Arte de la Pintura de 1649, donde fijó los criterios iconográficos para representar a la Inmaculada rodeada de estos símbolos.
La paloma del Espíritu Santo rematará la cola del manto
La nueva pieza recupera toda esa simbología para trasladarla al bordado procesional. El diseño incorpora los mismos elementos decorativos presentes en el techo de palio y las bambalinas, con protagonismo de volutas, cenefas y azucenas.
Uno de los puntos más destacados se situará en la cola del manto, donde figurará la paloma del Espíritu Santo acompañada de un versículo del Cantar de los Cantares. Junto a ella aparecerán otros símbolos marianos como la estrella y el ciprés.
La previsión de la hermandad es culminar los trabajos para su estreno en diciembre de 2029, cuando la corporación conmemore el vigésimo quinto aniversario de la Coronación Canónica de María Santísima de la Concepción Coronada.
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