La Hermandad de la Misión estrenará oficialmente su nueva casa de hermandad con un acto de bendición que tendrá lugar en las nuevas instalaciones, levantadas junto a la iglesia parroquial del Corpus Christi. La cofradía de Picadueñas culmina así uno de los proyectos más importantes de su historia reciente, después de años de trabajo y de una actuación que permitirá disponer de un espacio propio para el desarrollo de su vida interna.
La nueva sede social cuenta con 210 metros cuadrados construidos sobre un terreno propiedad de la parroquia y permitirá resolver una de las necesidades que durante años ha afrontado la corporación: disponer de espacio suficiente para guardar el paso y desarrollar las distintas actividades de la hermandad.
Una sede para potenciar la vida de hermandad
El inmueble dispone de un salón de pasos, además de dependencias destinadas a la administración y a la convivencia de los hermanos. La nueva infraestructura permitirá concentrar en un mismo espacio buena parte de la actividad cotidiana de la cofradía y abre una nueva etapa para la corporación.
La construcción ha sido ejecutada por una empresa, aunque desde la hermandad destacan la implicación de numerosos hermanos durante el proceso. “Detrás de este momento de la bendición hay muchos años de trabajo, esfuerzo, sacrificios e ilusión”, señala la junta de gobierno que preside Gregorio Fernández.
La corporación pone especialmente en valor la participación de sus hermanos, que han aportado su tiempo y esfuerzo para hacer realidad un proyecto que durante años parecía lejano. La inauguración representa, de esta forma, la culminación de un camino marcado por las dificultades, las decisiones y la ilusión por dotar a la Hermandad de la Misión de una sede acorde con sus necesidades.
Junto a la bendición de las nuevas instalaciones se procederá también a la de un retablo cerámico dedicado a Nuestro Padre Jesús de la Misión Redentora, obra del ceramista Antonio Hermosilla Caro, que quedará incorporado al nuevo espacio de la corporación.
El proyecto que cierra el mandato de Gregorio Fernández
La inauguración adquiere además un significado especial para Gregorio Fernández, ya que supone el punto final a su etapa al frente de la Hermandad. El próximo 21 de agosto, una semana después de la bendición de la nueva casa de hermandad, la corporación celebrará su cabildo de elecciones.
Fernández define el periodo que ahora concluye como una etapa “intensa, de mucho trabajo y grandes retos”, que llega a su final dejando precisamente uno de los proyectos que considera más importantes de la historia reciente de la cofradía.
A las elecciones concurrirá una única candidatura, encabezada por Francisco Javier Parra Jiménez. El cabildo electoral se celebrará el 21 de agosto a las 21.00 horas, abriendo así una nueva etapa para una hermandad que estrena sede social justo cuando se dispone también a renovar su junta de gobierno.
La Hermandad de la Misión estrenará oficialmente su nueva casa de hermandad con un acto de bendición que tendrá lugar en las nuevas instalaciones, levantadas junto a la iglesia parroquial del Corpus Christi. La cofradía de Picadueñas culmina así uno de los proyectos más importantes de su historia reciente, después de años de trabajo y de una actuación que permitirá disponer de un espacio propio para el desarrollo de su vida interna.
La nueva sede social cuenta con 210 metros cuadrados construidos sobre un terreno propiedad de la parroquia y permitirá resolver una de las necesidades que durante años ha afrontado la corporación: disponer de espacio suficiente para guardar el paso y desarrollar las distintas actividades de la hermandad.
Una sede para potenciar la vida de hermandad
El inmueble dispone de un salón de pasos, además de dependencias destinadas a la administración y a la convivencia de los hermanos. La nueva infraestructura permitirá concentrar en un mismo espacio buena parte de la actividad cotidiana de la cofradía y abre una nueva etapa para la corporación.
La construcción ha sido ejecutada por una empresa, aunque desde la hermandad destacan la implicación de numerosos hermanos durante el proceso. “Detrás de este momento de la bendición hay muchos años de trabajo, esfuerzo, sacrificios e ilusión”, señala la junta de gobierno que preside Gregorio Fernández.
La corporación pone especialmente en valor la participación de sus hermanos, que han aportado su tiempo y esfuerzo para hacer realidad un proyecto que durante años parecía lejano. La inauguración representa, de esta forma, la culminación de un camino marcado por las dificultades, las decisiones y la ilusión por dotar a la Hermandad de la Misión de una sede acorde con sus necesidades.
Junto a la bendición de las nuevas instalaciones se procederá también a la de un retablo cerámico dedicado a Nuestro Padre Jesús de la Misión Redentora, obra del ceramista Antonio Hermosilla Caro, que quedará incorporado al nuevo espacio de la corporación.
El proyecto que cierra el mandato de Gregorio Fernández
La inauguración adquiere además un significado especial para Gregorio Fernández, ya que supone el punto final a su etapa al frente de la Hermandad. El próximo 21 de agosto, una semana después de la bendición de la nueva casa de hermandad, la corporación celebrará su cabildo de elecciones.
Fernández define el periodo que ahora concluye como una etapa “intensa, de mucho trabajo y grandes retos”, que llega a su final dejando precisamente uno de los proyectos que considera más importantes de la historia reciente de la cofradía.
A las elecciones concurrirá una única candidatura, encabezada por Francisco Javier Parra Jiménez. El cabildo electoral se celebrará el 21 de agosto a las 21.00 horas, abriendo así una nueva etapa para una hermandad que estrena sede social justo cuando se dispone también a renovar su junta de gobierno.
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