El Comedor Social El Salvador de Jerez, gestionado por las Hijas de la Caridad, atraviesa uno de sus momentos más difíciles. El pasado 6 de octubre, la organización lanzó un llamamiento urgente para reponer sus despensas, prácticamente vacías debido al aumento de usuarios en los últimos meses. “Necesitamos alimentos básicos como lentejas, garbanzos, unas habichuelas o pasta”, advertía entonces sor Dolores María, directora del comedor, ante una situación que calificó de crítica.
Desde que se hizo pública la petición, asociaciones, hermandades y colectivos locales han respondido con una ola de solidaridad. Entre ellos destaca el Club Los Pupas, que decidió transformar la preocupación en acción a través de un evento deportivo con un claro propósito social: el Entreno solidario PRO Comedor El Salvador, celebrado el 14 de octubre.
Un evento deportivo con corazón
La iniciativa reunió a decenas de deportistas y vecinos dispuestos a aportar su granito de arena para llenar las estanterías vacías del comedor. La cita, celebrada en la Avenida Rey Juan Carlos I, contó con dos modalidades –10 kilómetros de carrera y 6 kilómetros de caminata–, abiertas a todos los públicos bajo una única condición: aportar al menos un kilo de alimentos no perecederos.
El resultado superó todas las expectativas. Desde el club organizador celebraron la respuesta ciudadana con un mensaje cargado de emoción: “330 kilos de ayuda conseguida. Ese es nuestro nuevo número favorito”. En su comunicado, añadieron su agradecimiento a todos los participantes y colaboradores. “Queremos dar infinitas gracias a todos los clubes que se unieron a nuestro llamamiento y a todas las personas que acudieron a la convocatoria. ¡Sois increíbles!”, expresaron.
La jornada se desarrolló en un ambiente marcado por el compañerismo, el esfuerzo y la empatía. La iniciativa, además de cumplir su objetivo solidario, logró visibilizar la situación de emergencia alimentaria que vive el comedor y reforzar el vínculo entre el tejido social y deportivo de la ciudad.
Bajo la consigna Únete a la marea azul, los participantes convirtieron las calles de Jerez en una corriente de generosidad. El éxito de la convocatoria demuestra que, cuando el deporte y la solidaridad se unen, el resultado puede ser tan poderoso como esperanzador.
El Comedor Social El Salvador de Jerez, gestionado por las Hijas de la Caridad, atraviesa uno de sus momentos más difíciles. El pasado 6 de octubre, la organización lanzó un llamamiento urgente para reponer sus despensas, prácticamente vacías debido al aumento de usuarios en los últimos meses. “Necesitamos alimentos básicos como lentejas, garbanzos, unas habichuelas o pasta”, advertía entonces sor Dolores María, directora del comedor, ante una situación que calificó de crítica.
Desde que se hizo pública la petición, asociaciones, hermandades y colectivos locales han respondido con una ola de solidaridad. Entre ellos destaca el Club Los Pupas, que decidió transformar la preocupación en acción a través de un evento deportivo con un claro propósito social: el Entreno solidario PRO Comedor El Salvador, celebrado el 14 de octubre.
Un evento deportivo con corazón
La iniciativa reunió a decenas de deportistas y vecinos dispuestos a aportar su granito de arena para llenar las estanterías vacías del comedor. La cita, celebrada en la Avenida Rey Juan Carlos I, contó con dos modalidades –10 kilómetros de carrera y 6 kilómetros de caminata–, abiertas a todos los públicos bajo una única condición: aportar al menos un kilo de alimentos no perecederos.
El resultado superó todas las expectativas. Desde el club organizador celebraron la respuesta ciudadana con un mensaje cargado de emoción: “330 kilos de ayuda conseguida. Ese es nuestro nuevo número favorito”. En su comunicado, añadieron su agradecimiento a todos los participantes y colaboradores. “Queremos dar infinitas gracias a todos los clubes que se unieron a nuestro llamamiento y a todas las personas que acudieron a la convocatoria. ¡Sois increíbles!”, expresaron.
La jornada se desarrolló en un ambiente marcado por el compañerismo, el esfuerzo y la empatía. La iniciativa, además de cumplir su objetivo solidario, logró visibilizar la situación de emergencia alimentaria que vive el comedor y reforzar el vínculo entre el tejido social y deportivo de la ciudad.
Bajo la consigna Únete a la marea azul, los participantes convirtieron las calles de Jerez en una corriente de generosidad. El éxito de la convocatoria demuestra que, cuando el deporte y la solidaridad se unen, el resultado puede ser tan poderoso como esperanzador.
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