Germán Beardo: "Han intentado mi muerte civil como alcalde y persona, pero El Puerto siempre merece la pena"
A ocho meses de la reválida electoral, el alcalde defiende que ha dejado a cero la deuda municipal y anuncia 4.000 viviendas públicas desde un Ayuntamiento que "ahora es una máquina; hemos hecho un cambio brutal". Habla sin cortarse de su verano 'horribilis' por el 'caso Llopis': "Estaba tranquilo, pero en mi entorno ha habido dolor y hastío"
Germán Beardo, alcalde de El Puerto, posa tras la entrevista con lavozdelsur.es ante el Castillo de San Marcos, en días pasados. -
Germán Beardo (El Puerto, 1985) elige el Castillo de San Marcos para la entrevista y la sesión de fotos, y la elección no parece casual: una fortaleza del siglo XIII, levantada sobre una mezquita, que resistió todo tipo de embates. Hijo de médicos, casado y padre de cuatro hijos, este licenciado en Geografía y graduado en Derecho es un político atípico. Su imagen es lo más obvio: este killer del área al que una lesión frustró su carrera rara vez viste con traje y corbata. Es amante de las zapatillas deportivas (colecciona Morrison) y luce un frondoso mentón fruto de una trabajada barba.
De puertas para adentro, no suele seguir dictados ni lógicas de partido, un outsider que huye de los argumentarios como de la peste, pese a que pertenece desde la adolescencia a las Nuevas Generaciones del PP y se mueve en política en los márgenes de las estructuras de partido tradicional. Su estilo es directo, sus formas no buscan caer bien a todos. No le mueve lo previsible. Tira de váper, tararea a Juan Magán y se prepara, a la sombra del Castillo, para repasar lo que ha hecho en los últimos casi ocho años que lleva al frente del Ayuntamiento —desde 2023 con aplastante mayoría absoluta— y su visión de este último verano horribilis.
Empezó un julio con una investigación de la Guardia Civil a caballo entre Sevilla y Cádiz por una trama de blanqueo ligado al narcotráfico; y se coló en el Edificio Roma de la Diputación de Cádiz —en la sede del área que él dirige como vicepresidente cuarto—. Los agentes reclamaron cinco expedientes de patrocinio firmados con empresas de la trama; hubo once detenidos, entre ellos el empresario portuense Pascual Llopis —ya en libertad con cargos—, y la cara del alcalde de El Puerto empezó a aparecer en piezas informativas que él leyó desde la distancia de quien sabe quién firma un expediente administrativo. "Yo no estoy detenido", se repetía. Dos meses después lo cuenta sin levantar la voz, pero elige las palabras con el cuidado de quien las ha masticado mucho: muerte civil, obsesión, establishment.
Lo que viene es un hombre de 2019 explicando a un hombre de 2026. Aquel llegó a una Alcaldía con 150 millones de euros de deuda, nueve millones anuales en devolver créditos del Plan de Pago a Proveedores, contratas en huelga y familias portuenses preguntándole cuándo iba a invertir en los colegios o cómo era posible que no hubiera enterradores en el cementerio municipal. El Beardo de 2026 alardea de deuda a cero, de una empresa municipal —Avanza El Puerto, "una Tragsa local"— que ha municipalizado la ayuda a domicilio en un mes, un transporte urbano gratuito, 4.000 viviendas potenciales sobre suelo propio y una ciudad que se ha propuesto ser sede de grandes eventos: la salida de la Vuelta, un mundialito de fútbol playa, una gala mundial de Muay Thai en noviembre. Habla del futuro estadio José del Cuvillo y del Racing en Primera RFEF. Y de la selección española de rugby en el estadio que está construyendo para este deporte con gran tirón en su tierra.
Y al fondo, siempre, la cuenta atrás. Quedan ocho meses escasos para las municipales y el alcalde repite que las elecciones "quedan muy lejos" mientras responde a todas las preguntas que las rodean: si mantendrá el equipo, si volverá a haber mayoría absoluta, si el desgaste de ocho años convierte a un alcalde en su propio adversario. Asegura que no. Cuando todo está en contra, Beardo, sin embargo, se mueve.
Germán Beardo, retratado días atrás en el Castillo de San Marcos.
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JUAN CARLOS TORO
Pregunta.Ahora que las aguas parecen un poco más calmadas, ¿cómo se encuentra?
Respuesta. Yo me encuentro muy bien, muy tranquilo, muy satisfecho con el trabajo que se está desarrollando en El Puerto. Muy contento también con la satisfacción de la gente. Creo que la gente es conocedora de que la ciudad avanza; que no podemos llegar a todo rápidamente en cualquier momento, a todos los sitios, pero tienen la expectativa de que siempre cumplimos lo que decimos.
P. No sé si ha pensado en este último verano si esto le merecía la pena. Me refiero a raíz de todo lo que ha ocurrido en torno al llamado 'caso Llopis'. Usted ha recibido muchos ataques en estos años que lleva en la Alcaldía, pero quizás lo que se vivió a principios de julio haya sido quizás lo más comprometido...
R. Lo más agresivo. Sí, es posible. Las dos primeras semanas de julio, evidentemente yo estaba tranquilo y era consciente de que muchas veces en política se hacen exageraciones de algunas situaciones, pero sí que es verdad que vi en determinado medio de comunicación —en alusión al Grupo Joly y Diario de Cádiz— una agresividad que iba más allá de lo político, iba mucho más allá. Iba más hacia lo personal, de intentar hacer incluso una muerte civil mía como alcalde y, fundamentalmente, también como persona.
¿Qué pasa? Que cuando gestionas la Administración pública y conoces en profundidad cómo se hacen las cosas, no tienes ningún miedo a absolutamente nada. Yo tenía la absoluta certeza, más allá de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía lo dijera rápido —que su nombre no aparecía entre los investigados—, yo sabía que no había nada de lo que temer. Pero sí que es verdad, y esa pregunta es buena, que siempre he pensado que esto merece la pena, y los resultados en la política local son muy cercanos y puedes visualizar cuáles son las acciones de gobierno y cómo se ejecutan, por lo tanto, la satisfacción es muy cercana. Pero sí que, claro, tu entorno, tu familia, tu gente… es la primera vez que a mí me dicen: Germán, esto no merece la pena. Estás haciendo muchas cosas por la ciudad, haciendo muchas cosas por la gente y, de repente, te intentan matar civilmente. ¿Qué pasa? Que uno ya es consciente de que haber sido mucho tiempo alguien reivindicativo, alguien que ha puesto siempre el cuerpo por la ciudad, para ocupar espacios que nunca había ocupado El Puerto y que nos sitúan en un plano de liderazgo que nunca antes había tenido la ciudad, tiene también sus riesgos.
"Lo de ese medio de comunicación ha sido obsesivo; y dentro de esa obsesión, interpretó que eso podía ser el momento perfecto para hacerme daño real, pero no midieron. Se les fue la mano"
P. ¿A qué se refiere?
R. Las tomas de decisiones de situar a El Puerto por encima de muchas cosas tienen sus inconvenientes en el establishment. Y bueno, uno lo acepta. Es verdad que es duro ver cómo tu entorno sufre, no porque tenga dudas, sino porque al final a un ser querido que le intenten hacer eso… había 11 detenidos y estaba mi cara, ¿no? Y yo decía: "Yo no estoy detenido". Pero eso provoca, evidentemente, dolor y hastío en tu entorno, y eso, cuando uno lo ve… al final no es uno solo el que está en esto. Pero, más allá de eso, al final El Puerto siempre merece la pena.
Germán Beardo, en el interior del Castillo de San Marcos, tras la entrevista con este periódico.
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JUAN CARLOS TORO
P. Por cerrar un poco este tema, no sé si usted en concreto se equivocó, no sé si hubo laxitud en los contratos de patrocinio que se firmaron desde la Diputación con este empresario, o si se pudo aprovechar la relación que tenía usted con Pascual Llopis.
R. No solo no ha habido ningún error, sino que nosotros, dentro de la Diputación, somos el área más garantista. Ten en cuenta que nosotros, en cualquier contrato de patrocinio, introdujimos una declaración responsable por parte del promotor para que declarara de manera fehaciente que no estaba inmerso en deudas con la Seguridad Social, con Hacienda, que no estaba inmerso en temas de blanqueo de capitales, etcétera. Nosotros lo incorporamos a todos los patrocinios. En segundo lugar, nosotros, además, para el sistema de colaboración, en este caso con empresas vía patrocinio, o con entidades sin ánimo de lucro a través de las subvenciones, incorporamos algo diferencial con el resto de áreas, desde el minuto uno, que fue la auditoría externa. Es decir, me presentas un proyecto y dices que eso vale equis; te obligo a que contrates una auditoría externa y que esta me diga si el precio de tus activos se corresponde con lo que tú me estás ofertando. Y en ese caso, en el caso este de los patrocinios de las empresas de Pascual, la auditoría nos decía que su activo valía más de lo que nosotros estábamos patrocinando.
"En el caso este de los patrocinios de las empresas de Pascual, la auditoría externa nos decía que su activo valía más de lo que nosotros estábamos patrocinando"
En cambio, como era una oferta presentada por el promotor, nosotros nos acogíamos al menor precio que nos establecía el promotor, en este caso. Es decir, la auditoría nos decía que valía más y nosotros le patrocinamos menos, porque la oferta, al fin y al cabo, era del promotor. Y para empezar, los precios evidentemente fueron homologables. Pero en esto ha habido también otra perversión, que es que si tú coges el expediente administrativo, dices: ¿quién firma el expediente administrativo? Yo no. Firman los técnicos, porque al final el expediente es un expediente que tiene el informe técnico favorable, el informe jurídico favorable y que ha sido fiscalizado por la Intervención. Y después se hace por Contratación, y en ese caso, yo no soy el delegado de Contratación. Cuando la gente, me refiero a un medio de comunicación, decía concretamente "los contratos de Beardo"… ¡Búscalos! Porque no hay ninguno firmado por mí. Yo soy área gestora. Al final, las áreas gestoras somos áreas dentro de la Administración que promovemos una serie de gastos, pero nosotros no contratamos, nosotros no fiscalizamos; nosotros, al final, no somos ni Hacienda ni Contratación. Es como un concejal mío, que no firma el contrato de limpieza.
P. En todo caso, pareciera como si alguien, o ese 'establishment' del que usted hablaba, se hubiera frotado las manos con todo esto. ¿Ha habido 'fuego amigo' en todo esto?
R. Yo quiero pensar que no. Yo quiero pensar que no. Pero bueno…
P. En el caso del escándalo por el ático de la presidenta de la Comunidad de Madrid muchos dan por hecho que eso sale de alguien del partido, ¿aquí no?
R. Yo prefiero pensar que no. Y además, para mi salud mental estoy más tranquilo pensando que no. Hay un medio de comunicación que, desde hace mucho tiempo, y lo repito, es el único, tiene obsesión. Tengo una relación extraordinaria con todos los medios. De izquierda, de derecha, medios pensionistas, de una línea editorial o de otra. Pero hay uno concretamente que es obsesivo. Y dentro de esa obsesión, pues creo que interpretó que este podía ser el momento perfecto para hacerme daño real, pero creo que no midieron. Se les fue la mano. Porque además es que no era lo que decían e iba a tener un recorrido muy corto, como ha sido.
P. ¿Eso le ha recargado de fuerzas para lo que viene?
R. ¿Sabes qué pasa? Que esa recarga de energía se produce de manera constante. Haya problemas o no haya problemas, yo siempre digo que ser alcalde es un ejercicio constante de buscar soluciones a problemas todos los días. Con lo cual, el ejercicio propio te hace ir recargando pilas, viendo que al final las cuestiones que tú promueves, pues, se acaban haciendo realidad. Visualizas de una manera muy rápida cuáles son los efectos de tu gestión. Con lo cual, yo te lo digo de corazón, estoy muy contento con cómo están yendo las cosas.
P. Ahí hay un buen amigo suyo que siempre usa una frase de Galileo: "Y, sin embargo, se mueve". Pese a todo lo que hemos comentado, ¿diría que El Puerto avanza?
R. Exacto. Eppur si muove. Antonio —por Saldaña, parlamentario andaluz del grupo popular— es un tío brillante. El otro día hizo una gran intervención en el Parlamento de Andalucía, que te la recomiendo, acerca del uso de la IA y cómo utilizarla para saber qué político está diciendo la verdad.
P. ¿Y quién dice la verdad?
R. En este caso, él comprobó a través de la inteligencia artificial que las argumentaciones del Partido Socialista y de Izquierda Unida, o de Adelante, no se correspondían con la realidad.
Germán Beardo, Alcalde Puerto de Santa Maria
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JUAN CARLOS TORO
P. ¿Nos va a matar a todos la IA? ¿O nos va a ayudar de verdad a que seamos mejores?
R. Esta pregunta quizás se asemeje mucho a cuando salió el coche. ¿Nos van a matar todos los coches? Bueno, se crearon cinturones de seguridad, airbags y todo eso. Al final, las herramientas van de la mano del ser humano, nos van transformando en los usos y en las costumbres, nos facilitan algunas cosas, nos alejan en otras, pero al final van con nosotros.
"Soy un firme defensor de que aplicar la inteligencia artificial a los procedimientos es un salto cualitativo que la Administración tiene que dar; estamos trabajando en ello"
P. ¿Está pensando en implantar la IA en la administración local que dirige?
R. Yo creo que la Administración en general siempre suele ir lenta, y siempre los procesos revolucionarios se construyen antes en el mundo privado que en la Administración pública, y nos cuesta, tradicionalmente. Pero sí, yo soy un firme defensor de que aplicar la inteligencia artificial a los procedimientos administrativos es un salto cualitativo que la Administración tiene que dar, y nosotros, por supuesto, ya estamos trabajando en ello.
P. Recientemente El Puerto ha acogido por primera vez una salida de etapa de La Vuelta. Es la constatación de la gran apuesta que ha hecho usted por los grandes eventos deportivos, ¿qué más le espera a El Puerto en este sentido?
R. Nosotros no pudimos ir al pasado Fitur por la tragedia de Adamuz, pero allí íbamos a presentar El Puerto como ciudad de grandes eventos deportivos. Esa era la estrategia de este año y a lo que yo quiero que El Puerto se encamine: que sea un espacio atractivo para los grandes eventos culturales y deportivos. Hemos dado un salto también cualitativo en el uso de la plaza de toros como un espacio que no se abra solo 5 o 10 días al año entre corridas y conciertos, sino que sea un espacio público continuo de gestión de eventos, y allí hemos hecho la Euro Beach Soccer y la salida de la Vuelta, que, como dice, ha sido un éxito en cuanto a la proyección internacional. Millones de visualizaciones y de impactos en España.
P. ¿Le han dado algún dato de retorno o impacto económico?
R. Se habla en torno a 6 millones de euros. Ahora tenemos el Mundialito de selecciones de fútbol playa, y después, en noviembre, vamos a tener una gran gala del Campeonato del Mundo de Muay Thai, con MMA, con boxeo y con kickboxing, que vamos a presentar en los próximos días. La idea es que durante todo el año, al margen del verano, donde evidentemente El Puerto se vende solo, seamos espacio de grandes eventos.
"Queremos que nuestros grandes equipos de carácter competitivo den una proyección de ciudad que tenga retorno económico al jugar en determinadas categorías"
P. ¿Cuál es la situación del proyecto Sportech, muy ligado a esto que hablamos?
R. Nosotros, como ciudad, recibimos inversiones privadas para la generación de viviendas prácticamente todas las semanas. Eso no impide que desde lo público intervengamos en el mercado para crear ofertas de vivienda. Pues esto es lo mismo. Yo tengo un proyecto de ciudad para el deporte, donde hay que separar el deporte base del de competición. En el primer ámbito hemos mejorado los espacios para el fomento del deporte para que todos los chavales que quieran hacer deporte tengan su espacio a nivel cualitativo y cuantitativo. Y después nosotros tenemos un proyecto de ciudad donde aparece el fútbol, con el Racing, al cual hemos cedido el Marcos Monge para que tenga allí su ciudad deportiva. Vamos a sacar a licitación el proyecto del nuevo estadio José del Cuvillo, y ayudamos al Racing para que sea un equipo competitivo y que en el entorno de los próximos 4 o 5 años pueda competir en Primera RFEF, que es la última categoría antes del fútbol profesional. Llegado ese contexto, con las instalaciones renovadas, podremos incluso plantearnos que en una ciudad de en torno a los 100.000 habitantes, podamos tener fútbol profesional.
P. ¿Ve al Racing en Segunda División como mínimo?
R. Bueno, yo veo al Racing al menos en Primera RFEF. Tenemos entidad suficiente como ciudad, y un entorno empresarial lo suficientemente potente también, como para que El Puerto tenga un equipo en el fútbol profesional. Dicho eso, cuando lleguemos a ese río cruzaremos ese puente, que decía Julio César. Hemos salido de categorías amateur y ya estamos en Tercera RFEF, vamos a buscar la Primera RFEF, y a partir de ahí, bueno, ya el entorno económico también de la ciudad tendrá mucho que decir.
En el baloncesto, tres cuartos de lo mismo con la Gimnástica. Nuestro proyecto es estar al menos en Segunda FEB, que antiguamente era la LEB Plata, y hemos hecho una apuesta por renovar el pabellón Ramón Velázquez y por contribuir con la Gimnástica a que eso sea un deporte de competición real y que no solo trascienda al deporte, sino que sea un atractivo turístico o de gestión de ciudad, económica de ciudad. Y con el rugby, igual. Un estadio de primera fila internacional que pueda ser sede de grandes eventos internacionales, nacionales, que pueda venir la selección, que pueda ser campus de invierno para selecciones como los Pumas o cualquier otra selección grande, y que además el CRAP —Club de Rugby Atlético Portuense—, tanto en lo masculino como en lo femenino, compita en la máxima división del rugby. Queremos que esa trilogía de grandes equipos de carácter competitivo den una proyección de ciudad que aquí tenga retorno económico al jugar en determinadas categorías.
P. ¿Y en cuanto a Sportech...?
R. Sportech es una inversión que viene de fuera. Nosotros promovemos lo nuestro, y aquí todo el mundo que quiera venir a invertir para generar valor a la ciudad es bienvenido. En el caso de Sportech, el propietario de los suelos nos hizo una petición, que era la adaptación de sus suelos a lo que decía el Plan General del año 12. Sabéis que en el año 92 ese suelo estaba calificado de especial protección agraria, y eso ya carecía de todo sentido, entre otras cosas porque en 2012, con el Plan General que decae, eso ya estaba vinculado a la actividad económica. Entonces, nosotros hemos adaptado ese suelo a lo que decía el año 12, y a partir de ahí, que promuevan la ciudad del deporte, que hagan un centro de eventos y demás; no hay mejor sitio para hacerlo.
Sportech: "Creo que el Cádiz tiene que jugar en Cádiz, pero les corresponde a ellos"
P. Incluso podría venir el Cádiz Club de Fútbol a jugar a El Puerto.
R. Ellos han dicho por activa y por pasiva que no, y por tanto eso les corresponde a ellos, y yo también creo que el Cádiz tiene que jugar en Cádiz. Pero si nosotros tenemos un centro de grandes eventos de 40.000 personas, es perfectamente compatible con la idiosincrasia de nuestra ciudad, con el reto de ciudad que tenemos. Nosotros estamos absolutamente a disposición del promotor privado para que eso sea una realidad.
Germán Beardo, en un momento de la entrevista.
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JUAN CARLOS TORO
P. Ya que lo mencionaba, hablemos de la situación urbanística del municipio. ¿En qué momento se encuentra, hay avances reales?
R. Sí, tenemos el avance del PGOM ya resuelto y vamos a llevarlo a aprobación inicial antes del final de año, seguro, al 100%. El POU está en exposición pública para sugerencias, y antes de la primavera del año 27 también lo llevaremos a aprobación inicial. Con esto quiero decir varias cosas. Uno, que lo que nosotros dijimos que íbamos a hacer no solo se ha cumplido, sino que se ha cumplido por encima de la expectativa; es decir, ningún desarrollo vecinal de El Puerto, en lo que a nosotros nos compete, se ha quedado fuera: todos están reconocidos en los dos documentos del Plan General. ¿Dónde se ha fallado? En las modificaciones puntuales, y no precisamente nosotros. Hemos hecho once aprobaciones iniciales, de todas las que eran ARG (Áreas de Regularización e Integración Urbano Ambiental), o núcleos poblacionales, que se quedaron en tenguerengue cuando se cayó el Plan General. Y es verdad que la Junta de Andalucía, en este caso el director general anterior, que ya no está, cambió de criterio y nos dejó algunas fuera, pero ellos saben y tienen la seguridad de que nosotros, el Ayuntamiento, sí vamos a cumplir con ello. Ahora nos toca a nosotros escribir el POU y el PGOM, y todas van a quedar recogidas como sus expectativas lo necesitan.
"El Ayuntamiento de El Puerto vive su mejor momento de la historia, sin duda: el cambio de la noche a la mañana se me queda corto"
P. Grosso modo, ¿qué recoge a nivel de proyección para El Puerto este planeamiento?
R. Cuando empezamos a diseñar la ciudad, hacia dónde íbamos, creímos que había tres espacios de crecimiento para una ciudad, digamos, intermedia, ni tan expansiva como lo fue la 2012, ni tan restrictiva como algunos pretendían. Una ciudad intermedia en la que se dibujan perfectamente tres líneas de crecimiento: una es el corredor de la segunda fase de la carretera de Sanlúcar; y la zona norte, en la que se corresponde con una gran S verde que plantea una ciudad medioambientalmente más sostenible, más vinculada al bienestar, a los espacios que sean compatibles con la calidad de vida y, por supuesto, con todos los equipamientos, y una ciudad mucho más compacta en cuanto a la generación de movilidad, que no haya grandes trasiegos desde un punto de la ciudad a otro punto de la ciudad para buscar un servicio público. Y, en definitiva, una ciudad que tiene la proyección natural de cumplir los 100.000 habitantes en unos años. Por lo tanto, estamos satisfechos, y creo además que los ciudadanos también. Me voy a reunir con todas las ARG, porque tengo una gran noticia que darles respecto a la toma en consideración que tiene el Ayuntamiento de su proceso de urbanización o de planeamiento.
"Hemos hecho un cambio tan brutal en la Administración que en un mes hemos municipalizado un servicio satisfactoriamente para trabajadores y usuarios"
P. Situación de la vivienda en El Puerto. Estamos en un punto en el que la vivienda se ha convertido en el problema para mucha gente joven, para mucha población vulnerable. ¿Qué soluciones están dando ya y qué soluciones piensa para el futuro? —esta entrevista tiene lugar un día antes del desahucio de Maricarmen en Madrid y la ola de indignación que ha desatado a nivel nacional—
R. El problema de la vivienda es de origen nacional, no de El Puerto; El Puerto, al fin y al cabo, es otra ciudad más en la que hay problemas de acceso a la vivienda. Y es, fundamentalmente, una disonancia entre los costes y los salarios. Los costes de vida se nos han disparado en los últimos 20 años, y en los últimos cinco de manera geométrica, mientras que los salarios llevan siendo iguales o parecidos desde hace dos décadas. Cuando comparas el precio de la gasolina, como leía el otro día en X, con Alemania o con Italia, dices: Está más o menos igual. Pero es que un alemán cobra de media 46.000 euros y aquí el sueldo medio está en 21.000.
Pongo el ejemplo de la obra nueva. Hace seis, siete u ocho años, construir una VPO costaba 1.600 o 1.800 euros el metro cuadrado: tenías la obra a un precio razonable, unos 140.000 o 150.000 euros por 80 metros cuadrados. Ahora no hay quien te baje de 2.400 o 2.500 euros el metro. ¿Por qué? Porque el salario mínimo interprofesional ha ido muy al alza, el hormigón ha ido muy al alza, los metales han ido muy al alza, y cada vez hay menos gente que se dedica a los oficios, porque durante mucho tiempo la formación profesional no generó recursos humanos suficientes para atender la demanda. Es un problema mucho mayor que ese hace falta construir más del que se habla habitualmente. Sí, por supuesto que hace falta construir más, pero ¿cómo lo vamos a construir?, ¿con quién?, ¿a qué precio? Y, sobre todo, ¿para quién?, ¿qué sujeto va a poder acceder a esa vivienda?
"Quiero que, si vienes a El Puerto, disfrutes de El Puerto y te encuentres con portuenses; no quiero un parque temático en el centro"
¿Qué nos corresponde a nosotros, a la Administración pública? Porque además estamos en una zona tensionada, en zonas costeras donde una segunda residencia tiene un beneficio lucrativo con el alquiler de temporada y, después, con un alquiler veraniego más alto. Eso es el mercado, y no conozco ningún país del mundo donde intervenir en el precio de la vivienda haya dado un resultado positivo para nadie. Lo que sí se puede es intervenir a la hora de promover vivienda pública y en la focalización de a qué sector poblacional, a qué personas, se les puede ayudar para acceder a una vivienda.
P. ¿Y cómo están haciendo esa intervención desde lo público en El Puerto para atajar este problema?
R. Nosotros en eso lo tenemos claro. Hemos comprado tanto suelo como espacios a rehabilitar para alquilar de manera permanente, anual, a un precio razonable, porque queremos que la gente vuelva a vivir en el centro como se vivía hace 40 o 50 años. Que haya un núcleo poblacional suficiente para que, cuando vengas a El Puerto, te encuentres gente de El Puerto; que no sea un escaparate asemejable a cualquier otra ciudad del mundo, que es en lo que se han convertido muchas veces los centros históricos: una especie de parque temático. Yo no quiero eso. Yo quiero que, si vienes a El Puerto, disfrutes de El Puerto y te encuentres con portuenses. Y además eso contribuye a rehabilitar nuestro patrimonio, que es un centro colonial, con casas palacio, con historia; esta ciudad tiene ya muchas centurias, no es una ciudad creada ex novo hace 100 años. Y luego, otros espacios más perimetrales con desarrollo ya más en vertical, capaces de acoger a más gente que quiera seguir viviendo aquí o incluso venir a vivir. Eso es un programa de alquiler asequible y un programa de construcción de vivienda.
Y, por supuesto, seguimos peleando para que el peso recaiga más en otras administraciones, porque nosotros como Ayuntamiento estamos bien en términos económicos y podemos permitirnos este tipo de operaciones, pero hay muchos ayuntamientos que no: es un problema también de la Administración nacional y de la autonómica. Ahí tenemos grandes bolsas de suelo, como La Florida o el entorno del monasterio de la Victoria, en las que estamos trabajando de la mano de Sepes y de AVRA para promover viviendas de protección oficial.
Otro momento de la entrevista con este periódico.
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JUAN CARLOS TORO
P. La VPO, construirla, también supone ir a unos precios que no son asumibles por los sueldos de la gente que tiene que acudir a ese mercado. La única manera es subvencionarla para topar el precio.
R. Por eso ya existe la VPT, la vivienda de precio tasado; lo marca la ley. El problema es que, para generar un metro cuadrado habitable, tienes que construirlo con unos materiales y unos recursos humanos, y si los costes están disparados, el precio va a estar disparado. Ahí está la disonancia entre la renta del que puede comprarla o alquilarla y el coste de la vivienda a la que va a poder acceder. Esa es la clave de la cuestión.
Vivienda: "Estamos en disposición de poner más o menos unas 600-700 soluciones habitacionales en los próximos 2-3 años"
P. ¿Qué demanda tienen ahora mismo en el registro de demandantes?
R. Alto, por encima de los 200, pero vamos dándole salida, vamos dándole salida.
P. ¿Y tiene algún número en la cabeza de lo que quieran construir aquí?
R. Nosotros tenemos en disposición, si me hace una pregunta de máximos, incluyendo La Florida, estamos en disposición de poner 4.000 viviendas públicas en el mercado; de lo nuestro, y de manera relativamente rápida, dentro de lo rápido que es la Administración y de que en la construcción antiguamente se trabajaba a tres turnos y ahora, con dificultad, se encuentra uno. Lo digo porque eso la obra civil también lo sufre. Pero nosotros estamos en disposición de poner más o menos unas 600-700 soluciones habitacionales en los próximos 2-3 años.
"Avanza El Puerto es una Tragsa local; una empresa capaz de acoger servicios públicos y ejecutarlos desde lo público con la agilidad de una empresa mercantil"
P. Imagino que con todos estos objetivos nace Avanza El Puerto. Quería preguntarle por ese gran proyecto de empresa multiusos. ¿Cómo surge esta idea? ¿Hacia dónde va? ¿Qué espera?
R. Este proyecto fue una apuesta personal mía, política, antes incluso de entrar en la Alcaldía en 2019. De hecho, los trabajadores de la antigua Suvipuerto me recuerdan cada cierto tiempo que yo decía eso, y al final se ha conseguido. Siempre he pensado que dentro del derecho administrativo hay opciones más ágiles y menos ágiles, y que, en función del problema que haya que solucionar, puedes usar una herramienta u otra. Avanza El Puerto es consecuencia de una gestión económica excelente y exponible en lo público, en el ámbito nacional, de cómo se han hecho aquí las cosas; y también consecuencia del modelo de gestión.
Avanza es una especie de Tragsa local, para que se nos entienda: una empresa capaz de acoger servicios públicos y ejecutarlos desde lo público con la agilidad de una empresa mercantil. El ejemplo es la ayuda a domicilio. Vimos que en el mercado no había licitadores que nos colmaran en capacidad de gestión, en sanidad económica y en capacidad de ejecución del servicio, y decidimos municipalizarlo a través de nuestra empresa. En un mes lo hicimos, y con un resultado tan exitoso que no hay ni una sola queja de ningún usuario, ni de ningún trabajador, ni de nadie del entorno.
"Resbaladero será un espacio cultural, y va a haber una gran plaza, una fachada que sea pública al nuevo puente"
Si al Germán de 2019 le hubieran preguntado: Oye, ¿tú eres capaz de municipalizar un servicio en ese tiempo?… Cuando yo me encontré el Ayuntamiento, un mes se tardaba, con suerte, en sacar una RC —retención de crédito—. Hemos hecho un cambio tan brutal dentro de la Administración que en un mes hemos municipalizado un servicio que ha acabado resultando absolutamente satisfactorio tanto para el ciudadano como para el trabajador. Y que irá a más, porque ahí seguirán las contrataciones: en ese mismo servicio de ayuda a domicilio hemos aprobado 60 trabajadores más, que se van a incorporar en las próximas semanas. Quiere decir que es una empresa solvente, capaz además de recuperar patrimonio que estaba perdido, perdido, en manos de privados, y que ahora vuelve a ser público, como el Resbaladero.
"Ahora vamos a sacar a licitación un gran plan de barrios de 10 millones de euros que va a zonas verdes, a vías, a aceras, a plazas..."
P. ¿Qué van a hacer con ese espacio?
R. Bueno, será un espacio cultural, seguramente. Pero lo que yo quería proyectar con eso era que en el nuevo puente, que va a ser la recuperación de la entrada original de El Puerto, donde se apostaban las galeras reales y demás, y visualizaban este Castillo y el Resbaladero, ahí va a haber una gran plaza, y yo quiero que esa fachada sea pública, seguramente con algo que tenga que ver con la música. Dicho eso, Avanza presta servicio de manera directa en lo público, pero también recupera patrimonio, como también puede actuar sobre la vía pública. Nosotros ahora vamos a sacar a licitación un gran plan de barrios de 10 millones de euros que va a zonas verdes, a vías, a aceras, a plazas...
P. ¿Eso va a ir a través de Avanza?
R. A través de Avanza. Pero además le hemos dado el servicio de alumbrado público. Es decir, es una empresa multidireccional que interviene sobre los problemas con solvencia económica y que, bueno, yo creo que va a ser de gran utilidad para nuestra ciudad. Ya lo está siendo.
P. ¿Y alguien en la oposición puede pensar que sea de gran utilidad y de gran opacidad, o eso no va a ocurrir? ¿Va a haber transparencia? ¿Va a haber controles?
R. Bueno, al final la oposición puede decir realmente lo que quiera, entre otras cosas porque normalmente, cuando vierten una opinión, no lo hacen con profundidad de conocimiento; suelen trazar un brochazo gordo, y yo creo que no son conocedores de lo que realmente pasa en la Administración, y ni siquiera lo valoran como ciudadanos; o si lo valoran, lo valoran de manera interna, que eso también me consta, pero no son capaces de promover una alternativa. ¿Qué alternativa le harían a una empresa que hace 16, 17 años tuvo que echar a la mitad de su plantilla; una empresa que hace 8, 9, 10 años tenía deudas por encima de los 9 millones de euros, que no era ni siquiera capaz de gestionar el parque de vivienda municipal, que no construía ni un solo metro cuadrado de vivienda, a una empresa que tiene ahora mismo más de 20 millones de euros en la caja para invertir, una empresa que es capaz de recuperar el patrimonio de El Puerto, de los portuenses, que es una empresa que presta un servicio tan esencial como la ayuda a domicilio? Que va a hacer vivienda pública, que ya gestiona alquileres asequibles. ¿Qué alternativa me va a ofrecer? No es posible. Vamos, es posible, pero no es real. ¿Quitarían Avanza para no municipalizar la ayuda a domicilio...? ¿Opacos? Se va usted a la junta general y me pregunta lo que quiera. Ahora, el consejo de Administración está para gestionar, no para hacer un debate político.
"Hemos pasado de 150 millones de euros de deuda a cero. Hemos pasado de liderar la presión fiscal en la provincia de Cádiz a estar en la parte media-baja"
R. El Ayuntamiento de El Puerto vive su mejor momento de la historia, sin duda, como Administración local. Decir que el cambio ha sido de la noche a la mañana se me queda corto. Muchas veces me paro a pensar y creo que la gente es consciente porque lo ve —el problema que te plantea una persona sabe que se lo resolvemos al poco tiempo, y esa eficacia la hemos logrado por actos administrativos—, pero no es consciente del Ayuntamiento que había y de la máquina que hay ahora. Y en datos: un Ayuntamiento lastrado por una deuda de 150 millones de euros. Un ejemplo sencillo: cuando me reuní con la presidenta del Consejo Escolar Municipal me preguntó cuándo íbamos a invertir en los colegios, y yo le dije: "No puedo. Si pago todos los años 9 millones de euros, el 10% del presupuesto, en deuda y en las líneas de crédito del Plan de Pago a Proveedores. Cuando me quite todo eso, podré invertir". Afortunadamente, la gente me creía; y como siempre he ido cumpliendo, me sigue creyendo.
Hemos pasado de 150 millones de euros de deuda a cero. Hemos pasado de liderar la presión fiscal en la provincia de Cádiz a estar en la parte media-baja. Y hemos pasado de tener contratas cuyos trabajadores estaban permanentemente en huelga reclamando sus derechos a una paz social absoluta, porque lo que les dijimos que íbamos a hacer —mejorar sus condiciones laborales y la prestación del servicio en cuanto pudiéramos licitar con las cuantías suficientes— se ha ido cumpliendo. Todas las contratas se han renovado al alza, con mejores acuerdos para los trabajadores y mejor servicio público. Se han incrementado los costes, claro, pero ahora sí nos lo podemos permitir.
"Estamos haciendo cosas que la gente siempre soñó y que ahora ve en directo"
Hemos hecho inversiones en la ciudad que nadie pensaba que se podían hacer. Ahí estaba el hospital San Juan de Dios, abandonado desde que era Casa de Socorro, y cuando acabe la obra será un espacio de verdad maravilloso. Estamos rehabilitando la Iglesia Mayor, la basílica de Nuestra Señora de los Milagros, a través de la Diputación; estamos haciendo un estadio de rugby que ha tenido siete u ocho primeras piedras a lo largo de su historia. Estamos haciendo cosas que la gente siempre soñó y que ahora ve en directo, como si viera una película sentada en el cine.
P. ¿Y qué ha sido crucial para lograr todo esto que dice?
R. Eso se ha podido hacer porque tomamos decisiones estructurales en un primer momento: durante los primeros cuatro años, contención del gasto y arreglo de la deuda; y después, procedimentales y de recursos humanos, con el estatuto de gran población. El Ayuntamiento va a su máxima velocidad. Hemos hecho dos ofertas de empleo público; estamos resolviendo la primera, pronto haremos la segunda e incluso una tercera que incorpore ya los recursos humanos que entendemos suficientes para tramitar con mucha más agilidad.
Hemos tomado decisiones muy trascendentales para la calidad del servicio. En Urbanismo, por ejemplo: una vez que supimos que meter más gente no significaba sacar más licencias en la junta de gobierno, tomamos la iniciativa de la ordenanza de licencias exprés y de la colaboración público-privada, y ahora pedir licencia para hacer 100 viviendas en El Puerto pasa por un tiempo récord de menos de 90 días, cuando en cualquier ciudad homóloga hablamos de año y medio o dos años. Hemos hecho comisiones de servicios, atribuciones temporales de funciones, promoción interna, cosa que aquí no pasaba nunca: la carrera profesional estaba más que abandonada, entrabas de administrativo y te morías de administrativo. Eso ya ha cambiado.
P. No hay caos entonces en Recursos.
R. La gestión de los recursos humanos va muy bien, pero para llegar al nivel de precisión y de satisfacción que yo quiero nos falta terminar de incorporar personal por la vía de la oferta de empleo público, en igualdad, mérito y capacidad; y, ya que hemos arreglado Urbanismo, intervenir sobre todo en Contabilidad y en los procesos de facturación, donde estamos introduciendo ahora un estudio sobre IA para agilizar los procedimientos y que trabajar con el Ayuntamiento de El Puerto, como cualquier promotor, sea un ejercicio racional, previsible y rápido.
Al final, toda esta seguridad jurídica, esta inmediatez, esta agilidad en la burocracia es lo que permite que haya más ingresos y, al mismo tiempo, que no haya que subir los impuestos. Esa es un poco la clave de todo, y lo que permite, por ejemplo, que el transporte público aquí sea gratuito y que se vayan a incorporar nuevos vehículos a la flota. Es una espiral de virtud: si tienes una ciudad atractiva, en la que la gente quiera venir a invertir, se generan más ingresos; si das facilidades a terceros que promueven actos sujetos a un tributo o a una tasa, se generan más ingresos. Y el cambio a gran población también supuso un aumento de la renta disponible del Ayuntamiento. Se va generando así un círculo virtuoso en el que podemos bajar los impuestos —lo hemos hecho y seguiremos haciéndolo, en la medida en que vayan cuadrando ingresos, inversión y gasto—, siempre que no haya grandes injerencias externas, es decir, problemas generados en otras administraciones.
"La grandísima mayoría de la gente es consciente de que lo que yo digo lo hago; que no puedo hacerlo todo a la vez también lo saben"
P. ¿El nivel de exigencia ciudadana en estos momentos de inmediatez y vértigo es insaciable?
R. Bueno, eso es biología y sociología de estos tiempos, de cómo vivimos. Efectivamente, es una biología que tiene una injerencia, evidentemente, de las nuevas tecnologías, que influyen de manera directa, incluso muchas veces promovida por los poderes públicos. Esa teoría del shock de Klein: un lío detrás de otro, pues hace que se olvide el primer lío. Pero yo no creo que todo caiga en saco roto. No lo creo, porque si no, los impulsos sociológicos que nosotros tenemos, los datos que nosotros tenemos, no serían los que son. Si la gente tendiera a olvidar lo bueno que se ha hecho, la gente no estaría satisfecha con este alcalde… A mí me gusta que la gente sea exigente. Y exigente no significa que sea maleducada, que de eso afortunadamente ya no hay mucha gente; que no sea intransigente, que eso es otra cosa. Tienes que ser exigente, pero no intransigente. La grandísima mayoría de la gente es consciente de que lo que yo digo lo hago; que no puedo hacerlo todo a la vez también lo saben; y que todo mantenido perfecto, en condiciones, como si acabaras de poner la mesa, todo el tiempo, es imposible. La gente es consciente de que su expectativa va a ser cumplida en un corto plazo, en un medio plazo, en un largo plazo, porque hay una trayectoria, efectivamente, de visualización de cómo era la ciudad, cómo estaba la ciudad, cuál era la ciudad hace siete años y medio y cuál es ahora. Nos quedan retos pendientes, por supuesto, pero la gente sabe que lo que dijimos que íbamos a hacer lo hemos ido cumpliendo.
P. Si usted hace un balance de lo que recibe en la calle, el feedback que le dan los portuenses, ¿visualiza otra mayoría absoluta?
R. Eso solo se ve en las urnas, está claro. Pero uno ya tiene cierta experiencia y olfato. Son 72.000 personas llamadas a votar y no eres capaz de tener el pulso de 72.000 personas ni aunque fueras día a día saludando a todo el mundo. Ahora bien, yo noto que la gente está muy contenta y muy satisfecha con lo que nosotros hemos hecho con esta ciudad, con lo que era esta ciudad y con lo que va a ser esta ciudad. Y además la gente es especialmente cariñosa y especialmente agradable y amable conmigo, y eso es de las cosas más bonitas que te llevas. Yo voy por la calle y la gente es muy agradecida, es muy consciente de los esfuerzos que uno le dedica a esto, saben todo lo que nosotros hemos hecho. Entonces, si me preguntas: "¿Vas a volver a sacar mayoría?" Bueno, a eso aspiramos.
P. ¿Está satisfecho con su equipo? Empezaron ustedes muy jóvenes y la mayoría ya están curtidos en mil batallas. ¿Va a haber grandes cambios? ¿Va a haber una continuidad en el bloque? ¿Lo que funciona no se toca, como dicen los entrenadores?
R. Bueno, es verdad, y no por ordinario deja de ser verdad, que no toca ahora mismo; las elecciones nos quedan muy lejos. Pero si me preguntas por mi gente, yo estoy plenamente satisfecho con todos ellos, y lo normal es que no haya… Alguna novedad habrá, pero lo normal es que…
P. Salvo que alguno se haya cansado de esto, que también puede ocurrir, porque esto es cansado, ¿no?
R. Sí, evidentemente esto no es una relación laboral normal, pero yo veo a mi gente con ánimo competitivo, con ganas de hacer cosas, y además es gente que ya tiene una trayectoria y yo estoy absolutamente tranquilo con cómo gestionan sus áreas de trabajo. Y conocen, conocen mucho la Administración, y saben qué teclas tocar para conseguir los objetivos. Por lo tanto, tú lo has dicho: lo que funciona se toca poco.
P. Por último, y siento que insista en la clave municipal, pero al final faltan ocho meses escasos para las elecciones municipales: ¿puede ser usted mismo su peor adversario, en el sentido del desgaste al final de ocho años en la Alcaldía?
R. No, en ningún caso. A la gente no hay que minusvalorarla. La gente es mayor de edad. La gente sabe de dónde venimos, hacia dónde vamos, qué es lo que he hecho y qué es lo que nosotros hemos conseguido. Por tanto, yo confío plenamente en la sabiduría popular. Así que, bueno, ¿oposición? Bueno, ahí están más perdidos que el barco del arroz. Hay de ambos extremos, se solapan mociones, y unos me hacen mociones de un lado y los otros del otro, y muchas veces dices: Bueno, pero esto, ¿quién lo firma?. Ellos, además, no promueven tampoco ninguna alternativa, como hablábamos antes; si no es mera crítica por cómo voy un día vestido o… la gente ya tiene la suficiente información todos los días, y sobre todo pasea todos los días por la ciudad, para saber dónde estábamos, dónde estamos ahora y hacia dónde vamos. Y, sobre todo, tienen una certeza: si yo les digo que se hace una cosa, al final se acaba haciendo.
Y, sin embargo, se mueve
Germán Beardo (El Puerto, 1985) elige el Castillo de San Marcos para la entrevista y la sesión de fotos, y la elección no parece casual: una fortaleza del siglo XIII, levantada sobre una mezquita, que resistió todo tipo de embates. Hijo de médicos, casado y padre de cuatro hijos, este licenciado en Geografía y graduado en Derecho es un político atípico. Su imagen es lo más obvio: este killer del área al que una lesión frustró su carrera rara vez viste con traje y corbata. Es amante de las zapatillas deportivas (colecciona Morrison) y luce un frondoso mentón fruto de una trabajada barba.
De puertas para adentro, no suele seguir dictados ni lógicas de partido, un outsider que huye de los argumentarios como de la peste, pese a que pertenece desde la adolescencia a las Nuevas Generaciones del PP y se mueve en política en los márgenes de las estructuras de partido tradicional. Su estilo es directo, sus formas no buscan caer bien a todos. No le mueve lo previsible. Tira de váper, tararea a Juan Magán y se prepara, a la sombra del Castillo, para repasar lo que ha hecho en los últimos casi ocho años que lleva al frente del Ayuntamiento —desde 2023 con aplastante mayoría absoluta— y su visión de este último verano horribilis.
Empezó un julio con una investigación de la Guardia Civil a caballo entre Sevilla y Cádiz por una trama de blanqueo ligado al narcotráfico; y se coló en el Edificio Roma de la Diputación de Cádiz —en la sede del área que él dirige como vicepresidente cuarto—. Los agentes reclamaron cinco expedientes de patrocinio firmados con empresas de la trama; hubo once detenidos, entre ellos el empresario portuense Pascual Llopis —ya en libertad con cargos—, y la cara del alcalde de El Puerto empezó a aparecer en piezas informativas que él leyó desde la distancia de quien sabe quién firma un expediente administrativo. "Yo no estoy detenido", se repetía. Dos meses después lo cuenta sin levantar la voz, pero elige las palabras con el cuidado de quien las ha masticado mucho: muerte civil, obsesión, establishment.
Lo que viene es un hombre de 2019 explicando a un hombre de 2026. Aquel llegó a una Alcaldía con 150 millones de euros de deuda, nueve millones anuales en devolver créditos del Plan de Pago a Proveedores, contratas en huelga y familias portuenses preguntándole cuándo iba a invertir en los colegios o cómo era posible que no hubiera enterradores en el cementerio municipal. El Beardo de 2026 alardea de deuda a cero, de una empresa municipal —Avanza El Puerto, "una Tragsa local"— que ha municipalizado la ayuda a domicilio en un mes, un transporte urbano gratuito, 4.000 viviendas potenciales sobre suelo propio y una ciudad que se ha propuesto ser sede de grandes eventos: la salida de la Vuelta, un mundialito de fútbol playa, una gala mundial de Muay Thai en noviembre. Habla del futuro estadio José del Cuvillo y del Racing en Primera RFEF. Y de la selección española de rugby en el estadio que está construyendo para este deporte con gran tirón en su tierra.
Y al fondo, siempre, la cuenta atrás. Quedan ocho meses escasos para las municipales y el alcalde repite que las elecciones "quedan muy lejos" mientras responde a todas las preguntas que las rodean: si mantendrá el equipo, si volverá a haber mayoría absoluta, si el desgaste de ocho años convierte a un alcalde en su propio adversario. Asegura que no. Cuando todo está en contra, Beardo, sin embargo, se mueve.
Germán Beardo, retratado días atrás en el Castillo de San Marcos.
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JUAN CARLOS TORO
Pregunta.Ahora que las aguas parecen un poco más calmadas, ¿cómo se encuentra?
Respuesta. Yo me encuentro muy bien, muy tranquilo, muy satisfecho con el trabajo que se está desarrollando en El Puerto. Muy contento también con la satisfacción de la gente. Creo que la gente es conocedora de que la ciudad avanza; que no podemos llegar a todo rápidamente en cualquier momento, a todos los sitios, pero tienen la expectativa de que siempre cumplimos lo que decimos.
P. No sé si ha pensado en este último verano si esto le merecía la pena. Me refiero a raíz de todo lo que ha ocurrido en torno al llamado 'caso Llopis'. Usted ha recibido muchos ataques en estos años que lleva en la Alcaldía, pero quizás lo que se vivió a principios de julio haya sido quizás lo más comprometido...
R. Lo más agresivo. Sí, es posible. Las dos primeras semanas de julio, evidentemente yo estaba tranquilo y era consciente de que muchas veces en política se hacen exageraciones de algunas situaciones, pero sí que es verdad que vi en determinado medio de comunicación —en alusión al Grupo Joly y Diario de Cádiz— una agresividad que iba más allá de lo político, iba mucho más allá. Iba más hacia lo personal, de intentar hacer incluso una muerte civil mía como alcalde y, fundamentalmente, también como persona.
¿Qué pasa? Que cuando gestionas la Administración pública y conoces en profundidad cómo se hacen las cosas, no tienes ningún miedo a absolutamente nada. Yo tenía la absoluta certeza, más allá de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía lo dijera rápido —que su nombre no aparecía entre los investigados—, yo sabía que no había nada de lo que temer. Pero sí que es verdad, y esa pregunta es buena, que siempre he pensado que esto merece la pena, y los resultados en la política local son muy cercanos y puedes visualizar cuáles son las acciones de gobierno y cómo se ejecutan, por lo tanto, la satisfacción es muy cercana. Pero sí que, claro, tu entorno, tu familia, tu gente… es la primera vez que a mí me dicen: Germán, esto no merece la pena. Estás haciendo muchas cosas por la ciudad, haciendo muchas cosas por la gente y, de repente, te intentan matar civilmente. ¿Qué pasa? Que uno ya es consciente de que haber sido mucho tiempo alguien reivindicativo, alguien que ha puesto siempre el cuerpo por la ciudad, para ocupar espacios que nunca había ocupado El Puerto y que nos sitúan en un plano de liderazgo que nunca antes había tenido la ciudad, tiene también sus riesgos.
"Lo de ese medio de comunicación ha sido obsesivo; y dentro de esa obsesión, interpretó que eso podía ser el momento perfecto para hacerme daño real, pero no midieron. Se les fue la mano"
P. ¿A qué se refiere?
R. Las tomas de decisiones de situar a El Puerto por encima de muchas cosas tienen sus inconvenientes en el establishment. Y bueno, uno lo acepta. Es verdad que es duro ver cómo tu entorno sufre, no porque tenga dudas, sino porque al final a un ser querido que le intenten hacer eso… había 11 detenidos y estaba mi cara, ¿no? Y yo decía: "Yo no estoy detenido". Pero eso provoca, evidentemente, dolor y hastío en tu entorno, y eso, cuando uno lo ve… al final no es uno solo el que está en esto. Pero, más allá de eso, al final El Puerto siempre merece la pena.
Germán Beardo, en el interior del Castillo de San Marcos, tras la entrevista con este periódico.
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JUAN CARLOS TORO
P. Por cerrar un poco este tema, no sé si usted en concreto se equivocó, no sé si hubo laxitud en los contratos de patrocinio que se firmaron desde la Diputación con este empresario, o si se pudo aprovechar la relación que tenía usted con Pascual Llopis.
R. No solo no ha habido ningún error, sino que nosotros, dentro de la Diputación, somos el área más garantista. Ten en cuenta que nosotros, en cualquier contrato de patrocinio, introdujimos una declaración responsable por parte del promotor para que declarara de manera fehaciente que no estaba inmerso en deudas con la Seguridad Social, con Hacienda, que no estaba inmerso en temas de blanqueo de capitales, etcétera. Nosotros lo incorporamos a todos los patrocinios. En segundo lugar, nosotros, además, para el sistema de colaboración, en este caso con empresas vía patrocinio, o con entidades sin ánimo de lucro a través de las subvenciones, incorporamos algo diferencial con el resto de áreas, desde el minuto uno, que fue la auditoría externa. Es decir, me presentas un proyecto y dices que eso vale equis; te obligo a que contrates una auditoría externa y que esta me diga si el precio de tus activos se corresponde con lo que tú me estás ofertando. Y en ese caso, en el caso este de los patrocinios de las empresas de Pascual, la auditoría nos decía que su activo valía más de lo que nosotros estábamos patrocinando.
"En el caso este de los patrocinios de las empresas de Pascual, la auditoría externa nos decía que su activo valía más de lo que nosotros estábamos patrocinando"
En cambio, como era una oferta presentada por el promotor, nosotros nos acogíamos al menor precio que nos establecía el promotor, en este caso. Es decir, la auditoría nos decía que valía más y nosotros le patrocinamos menos, porque la oferta, al fin y al cabo, era del promotor. Y para empezar, los precios evidentemente fueron homologables. Pero en esto ha habido también otra perversión, que es que si tú coges el expediente administrativo, dices: ¿quién firma el expediente administrativo? Yo no. Firman los técnicos, porque al final el expediente es un expediente que tiene el informe técnico favorable, el informe jurídico favorable y que ha sido fiscalizado por la Intervención. Y después se hace por Contratación, y en ese caso, yo no soy el delegado de Contratación. Cuando la gente, me refiero a un medio de comunicación, decía concretamente "los contratos de Beardo"… ¡Búscalos! Porque no hay ninguno firmado por mí. Yo soy área gestora. Al final, las áreas gestoras somos áreas dentro de la Administración que promovemos una serie de gastos, pero nosotros no contratamos, nosotros no fiscalizamos; nosotros, al final, no somos ni Hacienda ni Contratación. Es como un concejal mío, que no firma el contrato de limpieza.
P. En todo caso, pareciera como si alguien, o ese 'establishment' del que usted hablaba, se hubiera frotado las manos con todo esto. ¿Ha habido 'fuego amigo' en todo esto?
R. Yo quiero pensar que no. Yo quiero pensar que no. Pero bueno…
P. En el caso del escándalo por el ático de la presidenta de la Comunidad de Madrid muchos dan por hecho que eso sale de alguien del partido, ¿aquí no?
R. Yo prefiero pensar que no. Y además, para mi salud mental estoy más tranquilo pensando que no. Hay un medio de comunicación que, desde hace mucho tiempo, y lo repito, es el único, tiene obsesión. Tengo una relación extraordinaria con todos los medios. De izquierda, de derecha, medios pensionistas, de una línea editorial o de otra. Pero hay uno concretamente que es obsesivo. Y dentro de esa obsesión, pues creo que interpretó que este podía ser el momento perfecto para hacerme daño real, pero creo que no midieron. Se les fue la mano. Porque además es que no era lo que decían e iba a tener un recorrido muy corto, como ha sido.
P. ¿Eso le ha recargado de fuerzas para lo que viene?
R. ¿Sabes qué pasa? Que esa recarga de energía se produce de manera constante. Haya problemas o no haya problemas, yo siempre digo que ser alcalde es un ejercicio constante de buscar soluciones a problemas todos los días. Con lo cual, el ejercicio propio te hace ir recargando pilas, viendo que al final las cuestiones que tú promueves, pues, se acaban haciendo realidad. Visualizas de una manera muy rápida cuáles son los efectos de tu gestión. Con lo cual, yo te lo digo de corazón, estoy muy contento con cómo están yendo las cosas.
P. Ahí hay un buen amigo suyo que siempre usa una frase de Galileo: "Y, sin embargo, se mueve". Pese a todo lo que hemos comentado, ¿diría que El Puerto avanza?
R. Exacto. Eppur si muove. Antonio —por Saldaña, parlamentario andaluz del grupo popular— es un tío brillante. El otro día hizo una gran intervención en el Parlamento de Andalucía, que te la recomiendo, acerca del uso de la IA y cómo utilizarla para saber qué político está diciendo la verdad.
P. ¿Y quién dice la verdad?
R. En este caso, él comprobó a través de la inteligencia artificial que las argumentaciones del Partido Socialista y de Izquierda Unida, o de Adelante, no se correspondían con la realidad.
Germán Beardo, Alcalde Puerto de Santa Maria
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JUAN CARLOS TORO
P. ¿Nos va a matar a todos la IA? ¿O nos va a ayudar de verdad a que seamos mejores?
R. Esta pregunta quizás se asemeje mucho a cuando salió el coche. ¿Nos van a matar todos los coches? Bueno, se crearon cinturones de seguridad, airbags y todo eso. Al final, las herramientas van de la mano del ser humano, nos van transformando en los usos y en las costumbres, nos facilitan algunas cosas, nos alejan en otras, pero al final van con nosotros.
"Soy un firme defensor de que aplicar la inteligencia artificial a los procedimientos es un salto cualitativo que la Administración tiene que dar; estamos trabajando en ello"
P. ¿Está pensando en implantar la IA en la administración local que dirige?
R. Yo creo que la Administración en general siempre suele ir lenta, y siempre los procesos revolucionarios se construyen antes en el mundo privado que en la Administración pública, y nos cuesta, tradicionalmente. Pero sí, yo soy un firme defensor de que aplicar la inteligencia artificial a los procedimientos administrativos es un salto cualitativo que la Administración tiene que dar, y nosotros, por supuesto, ya estamos trabajando en ello.
P. Recientemente El Puerto ha acogido por primera vez una salida de etapa de La Vuelta. Es la constatación de la gran apuesta que ha hecho usted por los grandes eventos deportivos, ¿qué más le espera a El Puerto en este sentido?
R. Nosotros no pudimos ir al pasado Fitur por la tragedia de Adamuz, pero allí íbamos a presentar El Puerto como ciudad de grandes eventos deportivos. Esa era la estrategia de este año y a lo que yo quiero que El Puerto se encamine: que sea un espacio atractivo para los grandes eventos culturales y deportivos. Hemos dado un salto también cualitativo en el uso de la plaza de toros como un espacio que no se abra solo 5 o 10 días al año entre corridas y conciertos, sino que sea un espacio público continuo de gestión de eventos, y allí hemos hecho la Euro Beach Soccer y la salida de la Vuelta, que, como dice, ha sido un éxito en cuanto a la proyección internacional. Millones de visualizaciones y de impactos en España.
P. ¿Le han dado algún dato de retorno o impacto económico?
R. Se habla en torno a 6 millones de euros. Ahora tenemos el Mundialito de selecciones de fútbol playa, y después, en noviembre, vamos a tener una gran gala del Campeonato del Mundo de Muay Thai, con MMA, con boxeo y con kickboxing, que vamos a presentar en los próximos días. La idea es que durante todo el año, al margen del verano, donde evidentemente El Puerto se vende solo, seamos espacio de grandes eventos.
"Queremos que nuestros grandes equipos de carácter competitivo den una proyección de ciudad que tenga retorno económico al jugar en determinadas categorías"
P. ¿Cuál es la situación del proyecto Sportech, muy ligado a esto que hablamos?
R. Nosotros, como ciudad, recibimos inversiones privadas para la generación de viviendas prácticamente todas las semanas. Eso no impide que desde lo público intervengamos en el mercado para crear ofertas de vivienda. Pues esto es lo mismo. Yo tengo un proyecto de ciudad para el deporte, donde hay que separar el deporte base del de competición. En el primer ámbito hemos mejorado los espacios para el fomento del deporte para que todos los chavales que quieran hacer deporte tengan su espacio a nivel cualitativo y cuantitativo. Y después nosotros tenemos un proyecto de ciudad donde aparece el fútbol, con el Racing, al cual hemos cedido el Marcos Monge para que tenga allí su ciudad deportiva. Vamos a sacar a licitación el proyecto del nuevo estadio José del Cuvillo, y ayudamos al Racing para que sea un equipo competitivo y que en el entorno de los próximos 4 o 5 años pueda competir en Primera RFEF, que es la última categoría antes del fútbol profesional. Llegado ese contexto, con las instalaciones renovadas, podremos incluso plantearnos que en una ciudad de en torno a los 100.000 habitantes, podamos tener fútbol profesional.
P. ¿Ve al Racing en Segunda División como mínimo?
R. Bueno, yo veo al Racing al menos en Primera RFEF. Tenemos entidad suficiente como ciudad, y un entorno empresarial lo suficientemente potente también, como para que El Puerto tenga un equipo en el fútbol profesional. Dicho eso, cuando lleguemos a ese río cruzaremos ese puente, que decía Julio César. Hemos salido de categorías amateur y ya estamos en Tercera RFEF, vamos a buscar la Primera RFEF, y a partir de ahí, bueno, ya el entorno económico también de la ciudad tendrá mucho que decir.
En el baloncesto, tres cuartos de lo mismo con la Gimnástica. Nuestro proyecto es estar al menos en Segunda FEB, que antiguamente era la LEB Plata, y hemos hecho una apuesta por renovar el pabellón Ramón Velázquez y por contribuir con la Gimnástica a que eso sea un deporte de competición real y que no solo trascienda al deporte, sino que sea un atractivo turístico o de gestión de ciudad, económica de ciudad. Y con el rugby, igual. Un estadio de primera fila internacional que pueda ser sede de grandes eventos internacionales, nacionales, que pueda venir la selección, que pueda ser campus de invierno para selecciones como los Pumas o cualquier otra selección grande, y que además el CRAP —Club de Rugby Atlético Portuense—, tanto en lo masculino como en lo femenino, compita en la máxima división del rugby. Queremos que esa trilogía de grandes equipos de carácter competitivo den una proyección de ciudad que aquí tenga retorno económico al jugar en determinadas categorías.
P. ¿Y en cuanto a Sportech...?
R. Sportech es una inversión que viene de fuera. Nosotros promovemos lo nuestro, y aquí todo el mundo que quiera venir a invertir para generar valor a la ciudad es bienvenido. En el caso de Sportech, el propietario de los suelos nos hizo una petición, que era la adaptación de sus suelos a lo que decía el Plan General del año 12. Sabéis que en el año 92 ese suelo estaba calificado de especial protección agraria, y eso ya carecía de todo sentido, entre otras cosas porque en 2012, con el Plan General que decae, eso ya estaba vinculado a la actividad económica. Entonces, nosotros hemos adaptado ese suelo a lo que decía el año 12, y a partir de ahí, que promuevan la ciudad del deporte, que hagan un centro de eventos y demás; no hay mejor sitio para hacerlo.
Sportech: "Creo que el Cádiz tiene que jugar en Cádiz, pero les corresponde a ellos"
P. Incluso podría venir el Cádiz Club de Fútbol a jugar a El Puerto.
R. Ellos han dicho por activa y por pasiva que no, y por tanto eso les corresponde a ellos, y yo también creo que el Cádiz tiene que jugar en Cádiz. Pero si nosotros tenemos un centro de grandes eventos de 40.000 personas, es perfectamente compatible con la idiosincrasia de nuestra ciudad, con el reto de ciudad que tenemos. Nosotros estamos absolutamente a disposición del promotor privado para que eso sea una realidad.
Germán Beardo, en un momento de la entrevista.
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JUAN CARLOS TORO
P. Ya que lo mencionaba, hablemos de la situación urbanística del municipio. ¿En qué momento se encuentra, hay avances reales?
R. Sí, tenemos el avance del PGOM ya resuelto y vamos a llevarlo a aprobación inicial antes del final de año, seguro, al 100%. El POU está en exposición pública para sugerencias, y antes de la primavera del año 27 también lo llevaremos a aprobación inicial. Con esto quiero decir varias cosas. Uno, que lo que nosotros dijimos que íbamos a hacer no solo se ha cumplido, sino que se ha cumplido por encima de la expectativa; es decir, ningún desarrollo vecinal de El Puerto, en lo que a nosotros nos compete, se ha quedado fuera: todos están reconocidos en los dos documentos del Plan General. ¿Dónde se ha fallado? En las modificaciones puntuales, y no precisamente nosotros. Hemos hecho once aprobaciones iniciales, de todas las que eran ARG (Áreas de Regularización e Integración Urbano Ambiental), o núcleos poblacionales, que se quedaron en tenguerengue cuando se cayó el Plan General. Y es verdad que la Junta de Andalucía, en este caso el director general anterior, que ya no está, cambió de criterio y nos dejó algunas fuera, pero ellos saben y tienen la seguridad de que nosotros, el Ayuntamiento, sí vamos a cumplir con ello. Ahora nos toca a nosotros escribir el POU y el PGOM, y todas van a quedar recogidas como sus expectativas lo necesitan.
"El Ayuntamiento de El Puerto vive su mejor momento de la historia, sin duda: el cambio de la noche a la mañana se me queda corto"
P. Grosso modo, ¿qué recoge a nivel de proyección para El Puerto este planeamiento?
R. Cuando empezamos a diseñar la ciudad, hacia dónde íbamos, creímos que había tres espacios de crecimiento para una ciudad, digamos, intermedia, ni tan expansiva como lo fue la 2012, ni tan restrictiva como algunos pretendían. Una ciudad intermedia en la que se dibujan perfectamente tres líneas de crecimiento: una es el corredor de la segunda fase de la carretera de Sanlúcar; y la zona norte, en la que se corresponde con una gran S verde que plantea una ciudad medioambientalmente más sostenible, más vinculada al bienestar, a los espacios que sean compatibles con la calidad de vida y, por supuesto, con todos los equipamientos, y una ciudad mucho más compacta en cuanto a la generación de movilidad, que no haya grandes trasiegos desde un punto de la ciudad a otro punto de la ciudad para buscar un servicio público. Y, en definitiva, una ciudad que tiene la proyección natural de cumplir los 100.000 habitantes en unos años. Por lo tanto, estamos satisfechos, y creo además que los ciudadanos también. Me voy a reunir con todas las ARG, porque tengo una gran noticia que darles respecto a la toma en consideración que tiene el Ayuntamiento de su proceso de urbanización o de planeamiento.
"Hemos hecho un cambio tan brutal en la Administración que en un mes hemos municipalizado un servicio satisfactoriamente para trabajadores y usuarios"
P. Situación de la vivienda en El Puerto. Estamos en un punto en el que la vivienda se ha convertido en el problema para mucha gente joven, para mucha población vulnerable. ¿Qué soluciones están dando ya y qué soluciones piensa para el futuro? —esta entrevista tiene lugar un día antes del desahucio de Maricarmen en Madrid y la ola de indignación que ha desatado a nivel nacional—
R. El problema de la vivienda es de origen nacional, no de El Puerto; El Puerto, al fin y al cabo, es otra ciudad más en la que hay problemas de acceso a la vivienda. Y es, fundamentalmente, una disonancia entre los costes y los salarios. Los costes de vida se nos han disparado en los últimos 20 años, y en los últimos cinco de manera geométrica, mientras que los salarios llevan siendo iguales o parecidos desde hace dos décadas. Cuando comparas el precio de la gasolina, como leía el otro día en X, con Alemania o con Italia, dices: Está más o menos igual. Pero es que un alemán cobra de media 46.000 euros y aquí el sueldo medio está en 21.000.
Pongo el ejemplo de la obra nueva. Hace seis, siete u ocho años, construir una VPO costaba 1.600 o 1.800 euros el metro cuadrado: tenías la obra a un precio razonable, unos 140.000 o 150.000 euros por 80 metros cuadrados. Ahora no hay quien te baje de 2.400 o 2.500 euros el metro. ¿Por qué? Porque el salario mínimo interprofesional ha ido muy al alza, el hormigón ha ido muy al alza, los metales han ido muy al alza, y cada vez hay menos gente que se dedica a los oficios, porque durante mucho tiempo la formación profesional no generó recursos humanos suficientes para atender la demanda. Es un problema mucho mayor que ese hace falta construir más del que se habla habitualmente. Sí, por supuesto que hace falta construir más, pero ¿cómo lo vamos a construir?, ¿con quién?, ¿a qué precio? Y, sobre todo, ¿para quién?, ¿qué sujeto va a poder acceder a esa vivienda?
"Quiero que, si vienes a El Puerto, disfrutes de El Puerto y te encuentres con portuenses; no quiero un parque temático en el centro"
¿Qué nos corresponde a nosotros, a la Administración pública? Porque además estamos en una zona tensionada, en zonas costeras donde una segunda residencia tiene un beneficio lucrativo con el alquiler de temporada y, después, con un alquiler veraniego más alto. Eso es el mercado, y no conozco ningún país del mundo donde intervenir en el precio de la vivienda haya dado un resultado positivo para nadie. Lo que sí se puede es intervenir a la hora de promover vivienda pública y en la focalización de a qué sector poblacional, a qué personas, se les puede ayudar para acceder a una vivienda.
P. ¿Y cómo están haciendo esa intervención desde lo público en El Puerto para atajar este problema?
R. Nosotros en eso lo tenemos claro. Hemos comprado tanto suelo como espacios a rehabilitar para alquilar de manera permanente, anual, a un precio razonable, porque queremos que la gente vuelva a vivir en el centro como se vivía hace 40 o 50 años. Que haya un núcleo poblacional suficiente para que, cuando vengas a El Puerto, te encuentres gente de El Puerto; que no sea un escaparate asemejable a cualquier otra ciudad del mundo, que es en lo que se han convertido muchas veces los centros históricos: una especie de parque temático. Yo no quiero eso. Yo quiero que, si vienes a El Puerto, disfrutes de El Puerto y te encuentres con portuenses. Y además eso contribuye a rehabilitar nuestro patrimonio, que es un centro colonial, con casas palacio, con historia; esta ciudad tiene ya muchas centurias, no es una ciudad creada ex novo hace 100 años. Y luego, otros espacios más perimetrales con desarrollo ya más en vertical, capaces de acoger a más gente que quiera seguir viviendo aquí o incluso venir a vivir. Eso es un programa de alquiler asequible y un programa de construcción de vivienda.
Y, por supuesto, seguimos peleando para que el peso recaiga más en otras administraciones, porque nosotros como Ayuntamiento estamos bien en términos económicos y podemos permitirnos este tipo de operaciones, pero hay muchos ayuntamientos que no: es un problema también de la Administración nacional y de la autonómica. Ahí tenemos grandes bolsas de suelo, como La Florida o el entorno del monasterio de la Victoria, en las que estamos trabajando de la mano de Sepes y de AVRA para promover viviendas de protección oficial.
Otro momento de la entrevista con este periódico.
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JUAN CARLOS TORO
P. La VPO, construirla, también supone ir a unos precios que no son asumibles por los sueldos de la gente que tiene que acudir a ese mercado. La única manera es subvencionarla para topar el precio.
R. Por eso ya existe la VPT, la vivienda de precio tasado; lo marca la ley. El problema es que, para generar un metro cuadrado habitable, tienes que construirlo con unos materiales y unos recursos humanos, y si los costes están disparados, el precio va a estar disparado. Ahí está la disonancia entre la renta del que puede comprarla o alquilarla y el coste de la vivienda a la que va a poder acceder. Esa es la clave de la cuestión.
Vivienda: "Estamos en disposición de poner más o menos unas 600-700 soluciones habitacionales en los próximos 2-3 años"
P. ¿Qué demanda tienen ahora mismo en el registro de demandantes?
R. Alto, por encima de los 200, pero vamos dándole salida, vamos dándole salida.
P. ¿Y tiene algún número en la cabeza de lo que quieran construir aquí?
R. Nosotros tenemos en disposición, si me hace una pregunta de máximos, incluyendo La Florida, estamos en disposición de poner 4.000 viviendas públicas en el mercado; de lo nuestro, y de manera relativamente rápida, dentro de lo rápido que es la Administración y de que en la construcción antiguamente se trabajaba a tres turnos y ahora, con dificultad, se encuentra uno. Lo digo porque eso la obra civil también lo sufre. Pero nosotros estamos en disposición de poner más o menos unas 600-700 soluciones habitacionales en los próximos 2-3 años.
"Avanza El Puerto es una Tragsa local; una empresa capaz de acoger servicios públicos y ejecutarlos desde lo público con la agilidad de una empresa mercantil"
P. Imagino que con todos estos objetivos nace Avanza El Puerto. Quería preguntarle por ese gran proyecto de empresa multiusos. ¿Cómo surge esta idea? ¿Hacia dónde va? ¿Qué espera?
R. Este proyecto fue una apuesta personal mía, política, antes incluso de entrar en la Alcaldía en 2019. De hecho, los trabajadores de la antigua Suvipuerto me recuerdan cada cierto tiempo que yo decía eso, y al final se ha conseguido. Siempre he pensado que dentro del derecho administrativo hay opciones más ágiles y menos ágiles, y que, en función del problema que haya que solucionar, puedes usar una herramienta u otra. Avanza El Puerto es consecuencia de una gestión económica excelente y exponible en lo público, en el ámbito nacional, de cómo se han hecho aquí las cosas; y también consecuencia del modelo de gestión.
Avanza es una especie de Tragsa local, para que se nos entienda: una empresa capaz de acoger servicios públicos y ejecutarlos desde lo público con la agilidad de una empresa mercantil. El ejemplo es la ayuda a domicilio. Vimos que en el mercado no había licitadores que nos colmaran en capacidad de gestión, en sanidad económica y en capacidad de ejecución del servicio, y decidimos municipalizarlo a través de nuestra empresa. En un mes lo hicimos, y con un resultado tan exitoso que no hay ni una sola queja de ningún usuario, ni de ningún trabajador, ni de nadie del entorno.
"Resbaladero será un espacio cultural, y va a haber una gran plaza, una fachada que sea pública al nuevo puente"
Si al Germán de 2019 le hubieran preguntado: Oye, ¿tú eres capaz de municipalizar un servicio en ese tiempo?… Cuando yo me encontré el Ayuntamiento, un mes se tardaba, con suerte, en sacar una RC —retención de crédito—. Hemos hecho un cambio tan brutal dentro de la Administración que en un mes hemos municipalizado un servicio que ha acabado resultando absolutamente satisfactorio tanto para el ciudadano como para el trabajador. Y que irá a más, porque ahí seguirán las contrataciones: en ese mismo servicio de ayuda a domicilio hemos aprobado 60 trabajadores más, que se van a incorporar en las próximas semanas. Quiere decir que es una empresa solvente, capaz además de recuperar patrimonio que estaba perdido, perdido, en manos de privados, y que ahora vuelve a ser público, como el Resbaladero.
"Ahora vamos a sacar a licitación un gran plan de barrios de 10 millones de euros que va a zonas verdes, a vías, a aceras, a plazas..."
P. ¿Qué van a hacer con ese espacio?
R. Bueno, será un espacio cultural, seguramente. Pero lo que yo quería proyectar con eso era que en el nuevo puente, que va a ser la recuperación de la entrada original de El Puerto, donde se apostaban las galeras reales y demás, y visualizaban este Castillo y el Resbaladero, ahí va a haber una gran plaza, y yo quiero que esa fachada sea pública, seguramente con algo que tenga que ver con la música. Dicho eso, Avanza presta servicio de manera directa en lo público, pero también recupera patrimonio, como también puede actuar sobre la vía pública. Nosotros ahora vamos a sacar a licitación un gran plan de barrios de 10 millones de euros que va a zonas verdes, a vías, a aceras, a plazas...
P. ¿Eso va a ir a través de Avanza?
R. A través de Avanza. Pero además le hemos dado el servicio de alumbrado público. Es decir, es una empresa multidireccional que interviene sobre los problemas con solvencia económica y que, bueno, yo creo que va a ser de gran utilidad para nuestra ciudad. Ya lo está siendo.
P. ¿Y alguien en la oposición puede pensar que sea de gran utilidad y de gran opacidad, o eso no va a ocurrir? ¿Va a haber transparencia? ¿Va a haber controles?
R. Bueno, al final la oposición puede decir realmente lo que quiera, entre otras cosas porque normalmente, cuando vierten una opinión, no lo hacen con profundidad de conocimiento; suelen trazar un brochazo gordo, y yo creo que no son conocedores de lo que realmente pasa en la Administración, y ni siquiera lo valoran como ciudadanos; o si lo valoran, lo valoran de manera interna, que eso también me consta, pero no son capaces de promover una alternativa. ¿Qué alternativa le harían a una empresa que hace 16, 17 años tuvo que echar a la mitad de su plantilla; una empresa que hace 8, 9, 10 años tenía deudas por encima de los 9 millones de euros, que no era ni siquiera capaz de gestionar el parque de vivienda municipal, que no construía ni un solo metro cuadrado de vivienda, a una empresa que tiene ahora mismo más de 20 millones de euros en la caja para invertir, una empresa que es capaz de recuperar el patrimonio de El Puerto, de los portuenses, que es una empresa que presta un servicio tan esencial como la ayuda a domicilio? Que va a hacer vivienda pública, que ya gestiona alquileres asequibles. ¿Qué alternativa me va a ofrecer? No es posible. Vamos, es posible, pero no es real. ¿Quitarían Avanza para no municipalizar la ayuda a domicilio...? ¿Opacos? Se va usted a la junta general y me pregunta lo que quiera. Ahora, el consejo de Administración está para gestionar, no para hacer un debate político.
"Hemos pasado de 150 millones de euros de deuda a cero. Hemos pasado de liderar la presión fiscal en la provincia de Cádiz a estar en la parte media-baja"
R. El Ayuntamiento de El Puerto vive su mejor momento de la historia, sin duda, como Administración local. Decir que el cambio ha sido de la noche a la mañana se me queda corto. Muchas veces me paro a pensar y creo que la gente es consciente porque lo ve —el problema que te plantea una persona sabe que se lo resolvemos al poco tiempo, y esa eficacia la hemos logrado por actos administrativos—, pero no es consciente del Ayuntamiento que había y de la máquina que hay ahora. Y en datos: un Ayuntamiento lastrado por una deuda de 150 millones de euros. Un ejemplo sencillo: cuando me reuní con la presidenta del Consejo Escolar Municipal me preguntó cuándo íbamos a invertir en los colegios, y yo le dije: "No puedo. Si pago todos los años 9 millones de euros, el 10% del presupuesto, en deuda y en las líneas de crédito del Plan de Pago a Proveedores. Cuando me quite todo eso, podré invertir". Afortunadamente, la gente me creía; y como siempre he ido cumpliendo, me sigue creyendo.
Hemos pasado de 150 millones de euros de deuda a cero. Hemos pasado de liderar la presión fiscal en la provincia de Cádiz a estar en la parte media-baja. Y hemos pasado de tener contratas cuyos trabajadores estaban permanentemente en huelga reclamando sus derechos a una paz social absoluta, porque lo que les dijimos que íbamos a hacer —mejorar sus condiciones laborales y la prestación del servicio en cuanto pudiéramos licitar con las cuantías suficientes— se ha ido cumpliendo. Todas las contratas se han renovado al alza, con mejores acuerdos para los trabajadores y mejor servicio público. Se han incrementado los costes, claro, pero ahora sí nos lo podemos permitir.
"Estamos haciendo cosas que la gente siempre soñó y que ahora ve en directo"
Hemos hecho inversiones en la ciudad que nadie pensaba que se podían hacer. Ahí estaba el hospital San Juan de Dios, abandonado desde que era Casa de Socorro, y cuando acabe la obra será un espacio de verdad maravilloso. Estamos rehabilitando la Iglesia Mayor, la basílica de Nuestra Señora de los Milagros, a través de la Diputación; estamos haciendo un estadio de rugby que ha tenido siete u ocho primeras piedras a lo largo de su historia. Estamos haciendo cosas que la gente siempre soñó y que ahora ve en directo, como si viera una película sentada en el cine.
P. ¿Y qué ha sido crucial para lograr todo esto que dice?
R. Eso se ha podido hacer porque tomamos decisiones estructurales en un primer momento: durante los primeros cuatro años, contención del gasto y arreglo de la deuda; y después, procedimentales y de recursos humanos, con el estatuto de gran población. El Ayuntamiento va a su máxima velocidad. Hemos hecho dos ofertas de empleo público; estamos resolviendo la primera, pronto haremos la segunda e incluso una tercera que incorpore ya los recursos humanos que entendemos suficientes para tramitar con mucha más agilidad.
Hemos tomado decisiones muy trascendentales para la calidad del servicio. En Urbanismo, por ejemplo: una vez que supimos que meter más gente no significaba sacar más licencias en la junta de gobierno, tomamos la iniciativa de la ordenanza de licencias exprés y de la colaboración público-privada, y ahora pedir licencia para hacer 100 viviendas en El Puerto pasa por un tiempo récord de menos de 90 días, cuando en cualquier ciudad homóloga hablamos de año y medio o dos años. Hemos hecho comisiones de servicios, atribuciones temporales de funciones, promoción interna, cosa que aquí no pasaba nunca: la carrera profesional estaba más que abandonada, entrabas de administrativo y te morías de administrativo. Eso ya ha cambiado.
P. No hay caos entonces en Recursos.
R. La gestión de los recursos humanos va muy bien, pero para llegar al nivel de precisión y de satisfacción que yo quiero nos falta terminar de incorporar personal por la vía de la oferta de empleo público, en igualdad, mérito y capacidad; y, ya que hemos arreglado Urbanismo, intervenir sobre todo en Contabilidad y en los procesos de facturación, donde estamos introduciendo ahora un estudio sobre IA para agilizar los procedimientos y que trabajar con el Ayuntamiento de El Puerto, como cualquier promotor, sea un ejercicio racional, previsible y rápido.
Al final, toda esta seguridad jurídica, esta inmediatez, esta agilidad en la burocracia es lo que permite que haya más ingresos y, al mismo tiempo, que no haya que subir los impuestos. Esa es un poco la clave de todo, y lo que permite, por ejemplo, que el transporte público aquí sea gratuito y que se vayan a incorporar nuevos vehículos a la flota. Es una espiral de virtud: si tienes una ciudad atractiva, en la que la gente quiera venir a invertir, se generan más ingresos; si das facilidades a terceros que promueven actos sujetos a un tributo o a una tasa, se generan más ingresos. Y el cambio a gran población también supuso un aumento de la renta disponible del Ayuntamiento. Se va generando así un círculo virtuoso en el que podemos bajar los impuestos —lo hemos hecho y seguiremos haciéndolo, en la medida en que vayan cuadrando ingresos, inversión y gasto—, siempre que no haya grandes injerencias externas, es decir, problemas generados en otras administraciones.
"La grandísima mayoría de la gente es consciente de que lo que yo digo lo hago; que no puedo hacerlo todo a la vez también lo saben"
P. ¿El nivel de exigencia ciudadana en estos momentos de inmediatez y vértigo es insaciable?
R. Bueno, eso es biología y sociología de estos tiempos, de cómo vivimos. Efectivamente, es una biología que tiene una injerencia, evidentemente, de las nuevas tecnologías, que influyen de manera directa, incluso muchas veces promovida por los poderes públicos. Esa teoría del shock de Klein: un lío detrás de otro, pues hace que se olvide el primer lío. Pero yo no creo que todo caiga en saco roto. No lo creo, porque si no, los impulsos sociológicos que nosotros tenemos, los datos que nosotros tenemos, no serían los que son. Si la gente tendiera a olvidar lo bueno que se ha hecho, la gente no estaría satisfecha con este alcalde… A mí me gusta que la gente sea exigente. Y exigente no significa que sea maleducada, que de eso afortunadamente ya no hay mucha gente; que no sea intransigente, que eso es otra cosa. Tienes que ser exigente, pero no intransigente. La grandísima mayoría de la gente es consciente de que lo que yo digo lo hago; que no puedo hacerlo todo a la vez también lo saben; y que todo mantenido perfecto, en condiciones, como si acabaras de poner la mesa, todo el tiempo, es imposible. La gente es consciente de que su expectativa va a ser cumplida en un corto plazo, en un medio plazo, en un largo plazo, porque hay una trayectoria, efectivamente, de visualización de cómo era la ciudad, cómo estaba la ciudad, cuál era la ciudad hace siete años y medio y cuál es ahora. Nos quedan retos pendientes, por supuesto, pero la gente sabe que lo que dijimos que íbamos a hacer lo hemos ido cumpliendo.
P. Si usted hace un balance de lo que recibe en la calle, el feedback que le dan los portuenses, ¿visualiza otra mayoría absoluta?
R. Eso solo se ve en las urnas, está claro. Pero uno ya tiene cierta experiencia y olfato. Son 72.000 personas llamadas a votar y no eres capaz de tener el pulso de 72.000 personas ni aunque fueras día a día saludando a todo el mundo. Ahora bien, yo noto que la gente está muy contenta y muy satisfecha con lo que nosotros hemos hecho con esta ciudad, con lo que era esta ciudad y con lo que va a ser esta ciudad. Y además la gente es especialmente cariñosa y especialmente agradable y amable conmigo, y eso es de las cosas más bonitas que te llevas. Yo voy por la calle y la gente es muy agradecida, es muy consciente de los esfuerzos que uno le dedica a esto, saben todo lo que nosotros hemos hecho. Entonces, si me preguntas: "¿Vas a volver a sacar mayoría?" Bueno, a eso aspiramos.
P. ¿Está satisfecho con su equipo? Empezaron ustedes muy jóvenes y la mayoría ya están curtidos en mil batallas. ¿Va a haber grandes cambios? ¿Va a haber una continuidad en el bloque? ¿Lo que funciona no se toca, como dicen los entrenadores?
R. Bueno, es verdad, y no por ordinario deja de ser verdad, que no toca ahora mismo; las elecciones nos quedan muy lejos. Pero si me preguntas por mi gente, yo estoy plenamente satisfecho con todos ellos, y lo normal es que no haya… Alguna novedad habrá, pero lo normal es que…
P. Salvo que alguno se haya cansado de esto, que también puede ocurrir, porque esto es cansado, ¿no?
R. Sí, evidentemente esto no es una relación laboral normal, pero yo veo a mi gente con ánimo competitivo, con ganas de hacer cosas, y además es gente que ya tiene una trayectoria y yo estoy absolutamente tranquilo con cómo gestionan sus áreas de trabajo. Y conocen, conocen mucho la Administración, y saben qué teclas tocar para conseguir los objetivos. Por lo tanto, tú lo has dicho: lo que funciona se toca poco.
P. Por último, y siento que insista en la clave municipal, pero al final faltan ocho meses escasos para las elecciones municipales: ¿puede ser usted mismo su peor adversario, en el sentido del desgaste al final de ocho años en la Alcaldía?
R. No, en ningún caso. A la gente no hay que minusvalorarla. La gente es mayor de edad. La gente sabe de dónde venimos, hacia dónde vamos, qué es lo que he hecho y qué es lo que nosotros hemos conseguido. Por tanto, yo confío plenamente en la sabiduría popular. Así que, bueno, ¿oposición? Bueno, ahí están más perdidos que el barco del arroz. Hay de ambos extremos, se solapan mociones, y unos me hacen mociones de un lado y los otros del otro, y muchas veces dices: Bueno, pero esto, ¿quién lo firma?. Ellos, además, no promueven tampoco ninguna alternativa, como hablábamos antes; si no es mera crítica por cómo voy un día vestido o… la gente ya tiene la suficiente información todos los días, y sobre todo pasea todos los días por la ciudad, para saber dónde estábamos, dónde estamos ahora y hacia dónde vamos. Y, sobre todo, tienen una certeza: si yo les digo que se hace una cosa, al final se acaba haciendo.
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