Alejandro Olivero ya es concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Jerez. Este jueves, en el pleno ordinario de mayo, ha tomado posesión del acta, y la alcaldesa María José García-Pelayo le ha impuesto la medalla que lo convierte en edil.
Olivero ha prometido el cargo, con la fórmula habitual: "Prometo, por mi conciencia y honor, cumplir fielmente las obligaciones del cargo de concejal del excelentísimo Ayuntamiento de Jerez con lealtad al rey y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado".
Con su incorporación, el grupo municipal socialista suma un perfil combativo al que el actual gobierno local ya conoce bien: Olivero lleva años siendo una voz incómoda para el equipo de gobierno, denunciando de forma sistemática los déficits y quejas vecinales que acumulan, especialmente, los barrios de la zona Sur.
Porque Alejandro Olivero fue presidente de la federación de asociaciones de vecinos del Distrito Sur, y ha construido su trayectoria reciente precisamente en la trinchera de la reivindicación ciudadana, convirtiéndose en un interlocutor habitual en los conflictos vecinales del sur de la ciudad.
El cuarto relevo socialista en tres años
Su incorporación llega tras la marcha de Ana Hérica Ramos y supone el cuarto cambio en las filas del PSOE jerezano en apenas tres años. El primero en presentar su renuncia al acta fue Rubén Pérez Carvajal, que había ejercido como delegado municipal pero que, al perder sus emolumentos, no podía compatibilizar el cargo con su puesto de trabajo en el propio Ayuntamiento y optó por regresar a su empleo.
Tras él, Susana Romero dejó su acta para asumir la jefatura de gabinete de la subdelegada del Gobierno en Cádiz, Blanca Flores. El siguiente en la lista era Luis Flor, que también renunció, por lo que entró Gabriel Fabregat. Más tarde, en enero del pasado año, fue Almudena Navarro quien presentó su renuncia, siendo relevada por Cristina Jiménez.
A un año vista de las elecciones municipales de mayo de 2027, la incorporación de Olivero refuerza el perfil de oposición, con un dirigente acostumbrado a la presión pública y a la denuncia de carencias concretas en barrios del sur de la ciudad.
Alejandro Olivero ya es concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Jerez. Este jueves, en el pleno ordinario de mayo, ha tomado posesión del acta, y la alcaldesa María José García-Pelayo le ha impuesto la medalla que lo convierte en edil.
Olivero ha prometido el cargo, con la fórmula habitual: "Prometo, por mi conciencia y honor, cumplir fielmente las obligaciones del cargo de concejal del excelentísimo Ayuntamiento de Jerez con lealtad al rey y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado".
Con su incorporación, el grupo municipal socialista suma un perfil combativo al que el actual gobierno local ya conoce bien: Olivero lleva años siendo una voz incómoda para el equipo de gobierno, denunciando de forma sistemática los déficits y quejas vecinales que acumulan, especialmente, los barrios de la zona Sur.
Porque Alejandro Olivero fue presidente de la federación de asociaciones de vecinos del Distrito Sur, y ha construido su trayectoria reciente precisamente en la trinchera de la reivindicación ciudadana, convirtiéndose en un interlocutor habitual en los conflictos vecinales del sur de la ciudad.
El cuarto relevo socialista en tres años
Su incorporación llega tras la marcha de Ana Hérica Ramos y supone el cuarto cambio en las filas del PSOE jerezano en apenas tres años. El primero en presentar su renuncia al acta fue Rubén Pérez Carvajal, que había ejercido como delegado municipal pero que, al perder sus emolumentos, no podía compatibilizar el cargo con su puesto de trabajo en el propio Ayuntamiento y optó por regresar a su empleo.
Tras él, Susana Romero dejó su acta para asumir la jefatura de gabinete de la subdelegada del Gobierno en Cádiz, Blanca Flores. El siguiente en la lista era Luis Flor, que también renunció, por lo que entró Gabriel Fabregat. Más tarde, en enero del pasado año, fue Almudena Navarro quien presentó su renuncia, siendo relevada por Cristina Jiménez.
A un año vista de las elecciones municipales de mayo de 2027, la incorporación de Olivero refuerza el perfil de oposición, con un dirigente acostumbrado a la presión pública y a la denuncia de carencias concretas en barrios del sur de la ciudad.
COMENTARIOS