La lucha contra las altas temperaturas en Jerez se ha convertido también en un pulso político. Adelante Andalucía Jerez ha cargado contra el anuncio del Gobierno de María José García-Pelayo sobre la compra de pulseras inteligentes para prevenir golpes de calor entre la plantilla municipal, una medida que, según la formación, responde más a una "estrategia de imagen" que a una apuesta real por la salud de los trabajadores.
El portavoz andalucista, Carlos Fernández, no ha dudado en poner el dedo en la llaga: "nadie puede estar en contra de utilizar la tecnología", pero avisa de que la verdadera prevención "empieza mucho antes de que un dispositivo emita una alerta". A su juicio, si una pulsera detecta riesgo, significa que el trabajador ya ha estado expuesto a condiciones que el Ayuntamiento debía haber evitado desde el origen.
Para Adelante, la prioridad pasa por medidas organizativas: adaptar horarios, reforzar los descansos, garantizar agua y sombra, y paralizar la actividad cuando el calor sea peligroso. La formación aprovecha además para reabrir otro frente: la Red Municipal de Refugios Climáticos, defendida por el teniente de alcaldesa Jaime Espinar, que consideran un simple "cambio de nombre" de edificios ya existentes, sin recursos añadidos.
"El señor Espinar vuelve a confundir propaganda con gestión", ha sentenciado Fernández, que reclama ahora transparencia total: coste de las pulseras, criterios de reparto, protocolo ante una alerta y garantías sobre el tratamiento de datos biométricos de los empleados.
El portavoz ha lanzado una batería de preguntas directas: "¿Se detiene inmediatamente la actividad? ¿Se reorganiza el servicio? ¿Se envía al trabajador a una zona climatizada?". Y concluye con un mensaje contundente: la plantilla necesita "menos propaganda y más prevención", porque ninguna pulsera sustituirá jamás una política seria de salud laboral.
La lucha contra las altas temperaturas en Jerez se ha convertido también en un pulso político. Adelante Andalucía Jerez ha cargado contra el anuncio del Gobierno de María José García-Pelayo sobre la compra de pulseras inteligentes para prevenir golpes de calor entre la plantilla municipal, una medida que, según la formación, responde más a una "estrategia de imagen" que a una apuesta real por la salud de los trabajadores.
El portavoz andalucista, Carlos Fernández, no ha dudado en poner el dedo en la llaga: "nadie puede estar en contra de utilizar la tecnología", pero avisa de que la verdadera prevención "empieza mucho antes de que un dispositivo emita una alerta". A su juicio, si una pulsera detecta riesgo, significa que el trabajador ya ha estado expuesto a condiciones que el Ayuntamiento debía haber evitado desde el origen.
Para Adelante, la prioridad pasa por medidas organizativas: adaptar horarios, reforzar los descansos, garantizar agua y sombra, y paralizar la actividad cuando el calor sea peligroso. La formación aprovecha además para reabrir otro frente: la Red Municipal de Refugios Climáticos, defendida por el teniente de alcaldesa Jaime Espinar, que consideran un simple "cambio de nombre" de edificios ya existentes, sin recursos añadidos.
"El señor Espinar vuelve a confundir propaganda con gestión", ha sentenciado Fernández, que reclama ahora transparencia total: coste de las pulseras, criterios de reparto, protocolo ante una alerta y garantías sobre el tratamiento de datos biométricos de los empleados.
El portavoz ha lanzado una batería de preguntas directas: "¿Se detiene inmediatamente la actividad? ¿Se reorganiza el servicio? ¿Se envía al trabajador a una zona climatizada?". Y concluye con un mensaje contundente: la plantilla necesita "menos propaganda y más prevención", porque ninguna pulsera sustituirá jamás una política seria de salud laboral.
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