granada

De Asturias a Granada en línea recta: la aventura de Raül, el primer español en cruzar la Península a pie y en solitario

El valenciano completa más de 1.100 kilómetros en casi 45 días siguiendo una línea con margen para desviarse ante obstáculos y buscar provisiones

  • Raül Valdecantos.

Raül Valdecantos ha terminado este sábado en Almuñécar (Granada) una travesía a pie y en solitario que comenzó el 18 de septiembre en Asturias. Es el primer español en cruzar así la Península siguiendo una línea recta, aunque con desviaciones durante el recorrido.

Han sido más de 1.100 kilómetros y casi 45 días. "Este es el mayor reto que he hecho en mi vida", ha explicado el joven, natural de un pueblo cercano a Gandía.

Una línea sobre el mapa, con obstáculos sobre el terreno

Valdecantos diseñó el itinerario con Google Earth y prestó atención a la orografía. Sobre el terreno encontró vallas, caminos que desaparecían y rutas que no permitían continuar.

El trazado admitía 2,5 kilómetros de margen a cada lado, una referencia aproximada que, según reconoce, en ocasiones superó. También se desviaba para comprar comida y conseguir agua, regresando después al mismo punto para retomar la marcha.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

No siempre calculó bien las provisiones. Durante el viaje pasó hambre y sed, además de sufrir dolores musculares y articulares.

Para descansar utilizó principalmente una hamaca, una esterilla y un saco. Alternó noches al raso con estancias en hostales y casas de personas que le ofrecieron alojamiento. La tienda de campaña acabó en manos de unos amigos: pesaba demasiado.

El desgaste de Sierra Morena y los próximos planes

La mayor parte del recorrido transcurrió en soledad. Lo compartió en Instagram, donde cuenta con más de 170.000 seguidores, pero en los entornos naturales caminaba sin música ni pódcast para observar cuanto le rodeaba.

El cansancio se acumuló. "Al cruzar Sierra Morena tuve un bajón y se me hizo muy duro", ha relatado.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Vinculado al deporte desde pequeño, terminó en junio el grado de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Un Erasmus en Noruega ya le había permitido viajar y acampar durante largas temporadas.

En noviembre comenzará el máster de profesorado, mientras piensa en nuevas experiencias: "Tenía ganas de completarlo pero cuando llegue a mi casa y pasen dos días ya querré hacer algo nuevo".

Raül Valdecantos ha terminado este sábado en Almuñécar (Granada) una travesía a pie y en solitario que comenzó el 18 de septiembre en Asturias. Es el primer español en cruzar así la Península siguiendo una línea recta, aunque con desviaciones durante el recorrido.

Han sido más de 1.100 kilómetros y casi 45 días. "Este es el mayor reto que he hecho en mi vida", ha explicado el joven, natural de un pueblo cercano a Gandía.

Una línea sobre el mapa, con obstáculos sobre el terreno

Valdecantos diseñó el itinerario con Google Earth y prestó atención a la orografía. Sobre el terreno encontró vallas, caminos que desaparecían y rutas que no permitían continuar.

El trazado admitía 2,5 kilómetros de margen a cada lado, una referencia aproximada que, según reconoce, en ocasiones superó. También se desviaba para comprar comida y conseguir agua, regresando después al mismo punto para retomar la marcha.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

No siempre calculó bien las provisiones. Durante el viaje pasó hambre y sed, además de sufrir dolores musculares y articulares.

Para descansar utilizó principalmente una hamaca, una esterilla y un saco. Alternó noches al raso con estancias en hostales y casas de personas que le ofrecieron alojamiento. La tienda de campaña acabó en manos de unos amigos: pesaba demasiado.

El desgaste de Sierra Morena y los próximos planes

La mayor parte del recorrido transcurrió en soledad. Lo compartió en Instagram, donde cuenta con más de 170.000 seguidores, pero en los entornos naturales caminaba sin música ni pódcast para observar cuanto le rodeaba.

El cansancio se acumuló. "Al cruzar Sierra Morena tuve un bajón y se me hizo muy duro", ha relatado.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Vinculado al deporte desde pequeño, terminó en junio el grado de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Un Erasmus en Noruega ya le había permitido viajar y acampar durante largas temporadas.

En noviembre comenzará el máster de profesorado, mientras piensa en nuevas experiencias: "Tenía ganas de completarlo pero cuando llegue a mi casa y pasen dos días ya querré hacer algo nuevo".

COMENTARIOS