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Una madre cordobesa, "hasta el gorro" de los regalos para los profesores a final de curso: "Está haciendo su trabajo"

Mariola tiene tres hijos en edad escolar y denuncia que los detalles simbólicos han dado paso a spas, menús degustación y experiencias de viaje que suponen un gasto considerable para muchas familias

  • Sonsoles Ónega y Mariola Cabrera debaten sobre los regalos a profesores en Antena 3.

El final del curso dispara los grupos de padres. Y con ellos, la eterna discusión sobre si regalar o no regalar al profesor de turno. Mariola, madre cordobesa con tres hijos en edad escolar, ha dado un paso al frente y ha puesto en voz alta lo que muchos piensan, pero pocos se atreven a decir, en Y ahora Sonsoles.

Su postura es clara: no está en contra del detalle, sino de la espiral en la que se han convertido estos regalos. "Ya no es algo simbólico, hablamos de un spa para ella y para el marido –sin saber si está casada–, de menús degustación, de experiencias de viaje", ha relatado. Lo que empezó como un gesto de agradecimiento ha derivado, según ella, en una competición de lujos que no todas las familias pueden asumir.

Mariola reconoce que ella misma suele ser de las que más aporta cuando los niños necesitan algo para el colegio. Pero traza una línea cuando se trata de compensar económicamente una labor que, a su juicio, forma parte de una profesión. "Yo pienso que están en su labor, que es su trabajo", ha afirmado sin rodeos.

El argumento del cirujano

Para ilustrar su razonamiento, Mariola ha recurrido a una comparación que ha generado debate. "Si nos ponemos así, al cirujano que acaba de salvarle la vida a tu hijo, ¿a ese qué le regalamos?", ha preguntado. Una reflexión que, según ha admitido uno de sus interlocutores durante la entrevista, tiene su lógica.

La cordobesa también ha querido dejar claro que su rechazo no tiene nada que ver con la profesora en cuestión. "Para nada" le da rabia que disfrute, ha subrayado, respondiendo así a quienes insinuaban que detrás de su postura había algo más que una cuestión económica.

Presión en los grupos de padres

Lo que más le pesa a Mariola es la sensación de obligación. No se trata solo del dinero, sino de la presión social que generan estos grupos cuando llega el momento de organizarse. El debate sobre los límites del agradecimiento en el ámbito escolar vuelve así cada junio con la misma intensidad, dividiendo a las familias entre los que consideran que es un gesto bonito y los que, como ella, se preguntan hasta cuándo.

 

El final del curso dispara los grupos de padres. Y con ellos, la eterna discusión sobre si regalar o no regalar al profesor de turno. Mariola, madre cordobesa con tres hijos en edad escolar, ha dado un paso al frente y ha puesto en voz alta lo que muchos piensan, pero pocos se atreven a decir, en Y ahora Sonsoles.

Su postura es clara: no está en contra del detalle, sino de la espiral en la que se han convertido estos regalos. "Ya no es algo simbólico, hablamos de un spa para ella y para el marido –sin saber si está casada–, de menús degustación, de experiencias de viaje", ha relatado. Lo que empezó como un gesto de agradecimiento ha derivado, según ella, en una competición de lujos que no todas las familias pueden asumir.

Mariola reconoce que ella misma suele ser de las que más aporta cuando los niños necesitan algo para el colegio. Pero traza una línea cuando se trata de compensar económicamente una labor que, a su juicio, forma parte de una profesión. "Yo pienso que están en su labor, que es su trabajo", ha afirmado sin rodeos.

El argumento del cirujano

Para ilustrar su razonamiento, Mariola ha recurrido a una comparación que ha generado debate. "Si nos ponemos así, al cirujano que acaba de salvarle la vida a tu hijo, ¿a ese qué le regalamos?", ha preguntado. Una reflexión que, según ha admitido uno de sus interlocutores durante la entrevista, tiene su lógica.

La cordobesa también ha querido dejar claro que su rechazo no tiene nada que ver con la profesora en cuestión. "Para nada" le da rabia que disfrute, ha subrayado, respondiendo así a quienes insinuaban que detrás de su postura había algo más que una cuestión económica.

Presión en los grupos de padres

Lo que más le pesa a Mariola es la sensación de obligación. No se trata solo del dinero, sino de la presión social que generan estos grupos cuando llega el momento de organizarse. El debate sobre los límites del agradecimiento en el ámbito escolar vuelve así cada junio con la misma intensidad, dividiendo a las familias entre los que consideran que es un gesto bonito y los que, como ella, se preguntan hasta cuándo.

 
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