Los reyes Felipe VI y Letizia han mostrado este martes su apoyo personal a los familiares de los fallecidos y heridos en el accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba, un siniestro que ha generado una gran conmoción en todo el país. A las puertas del Hospital Reina Sofía de Córdoba, donde se concentra la mayoría de los pacientes afectados, el monarca ha explicado que han querido estar presentes para “apoyarles y darles cariño” desde el “máximo respeto” y trasladarles “el cariño de todo el país”.
Felipe VI ha reconocido que el impacto emocional del siniestro ha sido “muy, muy fuerte”, no solo para quienes viajaban en los trenes, sino también “para Córdoba, para Andalucía, para Huelva y en todos lados”, subrayando su solidaridad con todas las personas afectadas por la tragedia ferroviaria.
Visita a los heridos y conversación con las familias
Tras acudir al mediodía al lugar del siniestro —la denominada zona cero— los reyes han mantenido un encuentro más íntimo con familiares y heridos hospitalizados, una etapa que Felipe VI ha definido como “la parte más personal, la más difícil”. El objetivo era conocer de primera mano sus circunstancias, sus necesidades y su percepción sobre la atención recibida.
El rey ha expresado su deseo de que los heridos “se recuperen pronto” y ha destacado la importancia de cómo se gestionan emergencias de este tipo: “Un país tiene muchas maneras de manifestar su nivel y su fortaleza y una de ellas es cómo se atienden las emergencias”.
Letizia: "No podemos retirar la mirada"
Por su parte, la reina Letizia ha puesto el foco en la responsabilidad colectiva: “Todos somos responsables de no retirar la mirada” ante una tragedia con un impacto humano tan profundo. La reina ha valorado el “valor de tantas personas, profesionales y vecinos” que se han volcado desde el primer momento para apoyar a las víctimas, ofreciendo “lo que podían”, desde su capacidad profesional hasta ayuda directa.
Felipe VI también ha querido reconocer el trabajo de los equipos de emergencia desplazados a Adamuz: “Altísima profesionalidad, dedicación y entrega”, además de destacar la coordinación entre administraciones como elemento clave para minimizar los efectos de una catástrofe que calificó de “muy, muy trágica”.





