El descarrilamiento y posterior colisión de los trenes Iryo y Alvia en Adamuz dejó momentos de caos y pánico entre los pasajeros. En medio del desastre, la valentía de un adolescente de 16 años, Julio, se convirtió en la diferencia entre la vida y la muerte para varias personas. Junto a su madre y un amigo, fue de los primeros en llegar al lugar del accidente y actuar sin dudar para ayudar a quienes estaban atrapados.
Entre los que recibieron su ayuda estaba el hijo de Carmelo, un joven que quedó atrapado en uno de los vagones. Su padre, aún conmocionado por lo vivido, ha buscado en directo en Hoy en día, de Canal Sur, al vecino de Adamuz que salvó a su hijo. El reencuentro ha sido emotivo, conmovedor y directo: “Tú eres quien sacaste a mi hijo”, le dijo Carmelo a Julio, entre lágrimas.
Julio relata cómo actuó: “Le decíamos que era un guerrero, que se despertara, que no estaba en un sueño”. Pero lo que hace su acción aún más impresionante es un detalle: iba sin zapatos. A mitad del camino tuvo que turnarse con su amigo, porque no podía seguir caminando descalzo sobre el suelo lleno de cristales y escombros, demostrando coraje y sacrificio extremo para proteger a los demás.
Un gesto que cambió vidas
Carmelo describió la escena con emoción: “Este niño es un ángel, el ángel de nuestra familia”. En medio de la conmoción y el dolor, Julio ofreció compañía y tranquilidad a al joven, explicando que su único objetivo era ayudar. “Yo no me esperaba que iba a hablar con ese muchacho nunca más”, dijo, recordando los momentos críticos y la sensación de impotencia que compartieron.
🔴 Julio, el ejemplo de la solidaridad andaluza en Adamuz con solo 16 años.
— Hoy En Día Canal Sur TV (@HoyEnDiaCSTV) January 20, 2026
Salvó la vida a muchas personas entre ellas al hijo de Carmelo, que le ha dado las gracias en nuestro programa
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La intervención de Julio y su amigo permitió que el chico recibiera atención médica sin sufrir daños graves, y su rapidez de reflejos evitó que la situación fuera aún más dramática. Carmelo aseguró que en cuanto se estabilice la familia, quiere abrazar y agradecer personalmente a Julio por su valentía.
Humildad y solidaridad en medio de la tragedia
A pesar de la atención mediática, Julio mantuvo una actitud humilde: “Me alegro mucho de poder haber ayudado a José. La verdad que yo qué sé… no esperaba nada a cambio”. Para él, la prioridad fue la seguridad de los afectados, no los elogios. La presencia de su madre y el apoyo de su amigo José fueron clave para que la ayuda fuera efectiva y rápida.
Este episodio recuerda cómo, en medio de tragedias inesperadas, el valor de las personas comunes puede marcar la diferencia. Actos como el de Julio no solo salvan vidas, sino que inspiran y fortalecen la comunidad, mostrando que incluso en los momentos más difíciles, la solidaridad y el coraje tienen un rostro joven y anónimo.



