La familia de Pete y Fran Gillam, matrimonio británico jubilado fallecido durante el incendio de Los Gallardos, en Almería, ha denunciado los que considera "graves fallos" en la investigación de la muerte de sus padres. El fuego dejó 14 fallecidos cuando vecinos de la zona intentaban huir de sus viviendas.
Danielle Gillam-Kirton ha relatado a The Guardian que, después del funeral, la familia acudió al depósito de Mojácar para revisar el coche calcinado de sus padres. Según sostiene, los agentes les habían asegurado que el vehículo había sido inspeccionado y que no encontrarían nada.
Posibles huesos y pertenencias dentro del coche
Sin embargo, la familia asegura que localizó teléfonos móviles, llaves, joyas, dinero y otros efectos personales, además de lo que parecían restos humanos. Sobre uno de los asientos delanteros encontraron algo que aparentaba ser un hueso de la cadera.
"Sinceramente, no puedo describir lo que sentí. Recuerdo mirar fijamente lo que tenía en la mano y cómo, poco a poco, fui comprendiendo lo que creía estar viendo. Grité de la impresión", explicó Gillam-Kirton.
"Te hace preguntarte: ¿a quién o qué incineramos?", añadió. La mujer afirma que inicialmente les indicaron que podrían tratarse de restos animales, una explicación que cuestiona por el tamaño de los huesos.
Las familias exigen respuestas
Gillam-Kirton reclama pruebas de ADN y pide al Gobierno británico que "presione a las autoridades españolas para obtener respuestas adecuadas". Ocho ciudadanos británicos murieron en el incendio.
La hija asegura además que ayudó a otra familia a buscar en una ladera donde habían fallecido sus seres queridos y que allí localizaron posibles huesos y efectos personales. "Queremos entender qué les ocurrió y, si algo salió mal, queremos que se aprendan las lecciones", sostiene.
Ocho familiares de las 14 víctimas se han personado como acusación particular y rechazan las explicaciones que responsabilizaban a los fallecidos de no seguir las instrucciones de evacuación.
La Subdelegación del Gobierno, según Ideal de Almería, ha rechazado pronunciarse porque la investigación está "judicializada". Gillam-Kirton insiste: "No vamos a desaparecer en silencio. Seguiremos haciendo preguntas. Seguiremos buscando la verdad. Y seguiremos luchando por nuestras familias".
La familia de Pete y Fran Gillam, matrimonio británico jubilado fallecido durante el incendio de Los Gallardos, en Almería, ha denunciado los que considera "graves fallos" en la investigación de la muerte de sus padres. El fuego dejó 14 fallecidos cuando vecinos de la zona intentaban huir de sus viviendas.
Danielle Gillam-Kirton ha relatado a The Guardian que, después del funeral, la familia acudió al depósito de Mojácar para revisar el coche calcinado de sus padres. Según sostiene, los agentes les habían asegurado que el vehículo había sido inspeccionado y que no encontrarían nada.
Posibles huesos y pertenencias dentro del coche
Sin embargo, la familia asegura que localizó teléfonos móviles, llaves, joyas, dinero y otros efectos personales, además de lo que parecían restos humanos. Sobre uno de los asientos delanteros encontraron algo que aparentaba ser un hueso de la cadera.
"Sinceramente, no puedo describir lo que sentí. Recuerdo mirar fijamente lo que tenía en la mano y cómo, poco a poco, fui comprendiendo lo que creía estar viendo. Grité de la impresión", explicó Gillam-Kirton.
"Te hace preguntarte: ¿a quién o qué incineramos?", añadió. La mujer afirma que inicialmente les indicaron que podrían tratarse de restos animales, una explicación que cuestiona por el tamaño de los huesos.
Las familias exigen respuestas
Gillam-Kirton reclama pruebas de ADN y pide al Gobierno británico que "presione a las autoridades españolas para obtener respuestas adecuadas". Ocho ciudadanos británicos murieron en el incendio.
La hija asegura además que ayudó a otra familia a buscar en una ladera donde habían fallecido sus seres queridos y que allí localizaron posibles huesos y efectos personales. "Queremos entender qué les ocurrió y, si algo salió mal, queremos que se aprendan las lecciones", sostiene.
Ocho familiares de las 14 víctimas se han personado como acusación particular y rechazan las explicaciones que responsabilizaban a los fallecidos de no seguir las instrucciones de evacuación.
La Subdelegación del Gobierno, según Ideal de Almería, ha rechazado pronunciarse porque la investigación está "judicializada". Gillam-Kirton insiste: "No vamos a desaparecer en silencio. Seguiremos haciendo preguntas. Seguiremos buscando la verdad. Y seguiremos luchando por nuestras familias".
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